Los estudios biográficos y la polemica acerca de la existencia de personalidades malvadas innatas o en relacion a experiencias familiares difíciles, se entrelazan en este interesante libro acerca de los criminales Nazis juzgados en Nuremberg. Un periodista norteamericano, Jack El-Hai, ha realizado una minuciosa recopilación de la vida de Douglas Kelley, el psiquiatra estadounidense que fue encargado de velar por la salud mental de los prisioneros que se preparaban para ser juzgados por el tribunal internacional de Nuremberg. En esta obra (1[1]), el autor relata cronológicamente los eventos desde el final de los dias de Hitler, la detención de numerosos jerarcas nazis, siendo el principal Hermann Göring, y las vicisitudes de su juicio. Si bien el tribunal internacional tenìa jueces de todas las nacionalidades de los vencedores de la II Guerra, se realizó en territorio ocupado por los estadounidenses, por lo cual ellos fueron muy cuidadosos de que se siguiera un “debido proceso” y se respetaran sus derechos a ser defendidos, a presentar sus descargos, y que se cuidara de su salud mental. Esta fue la tarea de Kelley, entonces un joven psiquiatra formado en California. Ademas de cumplir su tarea, el profesional realizó minuciosas evaluaciones psiquátricas, médicas y psicologicas de todos los procesados encargados a su cuidado. Entre otras cosas, les administró el test de Roscharch, considerado en aquellos años la prueba mas cientifica existente acerca de la estructura de su personalidad. Acabado el juicio y después de volver a los Estados unidos, Kelley comenzó a dar conferencias y a escribir artículos y libros alrededor de lo mas sorprendente para el de sus estudios: la gran mayoría de los detenidos no tenìan psicopatologia grave, que no eran psicóticos ni psicópatas, sino funcionarios de profunda lealtad al regimen, ambiciosos y dispuestos a hacer o que fuera por ascender dentro de sus respectivas carreras profesionales. Desde arquitectos como Speer, pasando por militares como el almirante Dönitz, diplomaticos como Von Papen, hasta ideólogos como Rosenberg, todos habían obedecido fielmente las instrucciones de las autoridades germanas, y elaborado, algunos procedimientos sofisticados para la “solución final” del problema judio. Esa tesis de Kelley no fue aceptada por muchos de los otros medicos o psicólogos que participaron en distintas etapas del juicio, asi como después en los Estados Unidos. Su uso del test de Roscharch fue especialmente cuestionado, por el tipo de análisis que el habia aprendido en la Universidad de Columbia en Nueva York. Posteiormente los resultados de este test fueron re-interpretados con técnicas cuantitativas, con procedimientos diversos. La mayoría de los estudios sin embargo, confirmaron su impression inicial. En uno de ellos, en que se le entregaron los resultados de los tests de Roscharch de los criminales de Guerra Nazis a psicólogos especialistas en este test, sin identificarlos, y mezclados con casos de grupo control de norteamericanos communes y Corrientes, no hubo diferencias significativas en los informes. Por el contrario, los inculpados en Nuremberg eran en promedio mas inteligentes, ordenados y sistemáticos que los controles normales. Tenían si mas necesidad de agradar y motivación de logro que estos ùltimos. En resumen, uno de los resultados a la larga del esfuerzo clinico de Douglas Kelley fue el cuestionar la validez empírica de este test proyectivo.
[1] EL-Hai Jack. El Nazi y el Psiquiatra: Hermann Göring y Douglas Kelley (Un encuentro letal de dos mentes al final de la II Guerra Mundial), Paidos, Buenos Aires, 2015,