Las respuestas rápidas, sea en concurso de conocimientos como lo ha estudiado Ken Baker (Final Jeopardy: Man vs. Machine and the Quest to Know Everything. Houghton, Mifflin, Harcourt, 2011 ) o las decisiones tomadas bajo presión en la línea de fuego, usan técnicas de asociación simples para responder. Esto, porque el cerebro solo puede procesar 50 bits de información por segundo, mientras que los órganos sensoriales envían constantemente once millones de bits de datos cada segundo, por lo que todos confiamos habitualmente en el perfil de la información que recibimos,
Ya hace un siglo, el padre anglosajón de la psicología, William James, dividió el pensamiento humano en dos tipos: asociativo y verdadero. El pensamiento por asociación trabajaba con patrones históricos y reglas mentales, y el verdadero pensamiento, necesario para problemas sin precedentes, requería un análisis profundo, caso por caso. Esta es la teoría de los “procesos duales”, que ha sido redefinida en nuestra centuria por el psicólogo y Premio Nobel de Economía Daniel Kahneman en la Universidad de Princeton en términos de procesos cognitivos de Sistema y de Sistema 2.
El Sistema 1 es intuitivo, y parece representar una parte primitiva de la mente, que viene de antes del salto cognitivo que dio el hombre de Cromagnon hace cuarenta mil años. Sus reglas están grabadas en el genoma de la especie Homo, y se enfoca en los objetivos mas básicos: sobrevida y reproducción. El Sistema 2, de aparición mas tardía, implica análisis deliberado y es mucho mas lento. Todos los humanos son mas o menos iguales en este sistema: las reglas son fáciles, y sean lógicas o no, todos las reconocen, Es en el sistema 2, de razonamiento lento y reflexivo, donde la inteligencia cognitiva hace que algunos se separen de la masa.
La reacción que se ven en los grandes jugadores de Jeopardy, o de juegos de cartas o deportivos, viene muchas veces del cerebro profundo, que no cambia desde la edad de las cavernas. Estas respuestas necesitan velocidad, y las respuestas automáticas procedentes del Sistema 1 son a menudo correctas, aunque hay que aprender a desconfiar de ellas, y de utilizar el Sistema 2, mas lento y analítico, Un ejemplo clásico es la pregunta “Cual es el total de animales que Moisés embarcó para el Gran Diluvio? “ Muchos responden “dos”, otros “cien”, la respuesta correcta es “Cero”. Por una parte, ¿se está preguntando por animales individuales o por especies que deben reproducirse: aquí la pregunta debiera ser por parejas. Pero la respuesta correcta es Cero, porque el constructor del arca bíblica fue Noé, no Moises. El dilema, conocido en psicología como “La ilusión de Moisés”, muestra que la mayoría usa habitualmente un procesamiento rápido: ambos son personajes bíblicos, visualmente sus representaciones se asemejan. Si uno preguntara por Ezequías menos personas caerían en la trampa,
Ya hace cien años el filosofo francés Bergson, señaló que la mayoría de nuestras percepciones dependen no de lo que llega por los sentidos sino por las representaciones guardadas en la memoria. Hoy sabemos que esto se debe al pequeño numero de databits que el cerebro puede procesar en tiempo real. Se ha dicho que solo se pueden procesar paralelamente uno, dos y hasta cuatro itemes sean pensamientos o sensaciones. El procesamiento rápido, lo que Sigmund Freud llamaba “proceso primario”, toma los itemes que parecen mas relevantes, y los redondea con recuerdos y reminiscencias de situaciones pasadas semejantes, que en teoría cognitiva actual se llaman “esquemas”.
En la ilusión de Moises, la mayoría de las personas se concentra en el tema del numero de animales, o si entraron al Arca solos o en pareja. Moises y Noé son una categoría similar, histórica, fonética y visual.Todos hacemos lo mismo en situaciones de emergencia o cuando estamos bajo tension emocional.