Mes: abril 2016
GENÉTICA, NEUROCIENCIAS Y LEY DE SALUD MENTAL
Desde sus orígenes, la psiquiatría y la psicología buscan un anclaje científico y una apertura humanista. Ya Sigmund Freud, formado como neurólogo buscó las bases cerebrales de lo que llamó “una psicología científica”, para pasar luego a idear el psicoanálisis como un método de investigación, una terapia y una teoría sobre la mente.
La psicología académica desarrolló desde el siglo XIX una base empírico-positivista, tratando de olvidar su remoto pasado filosófico y especulativo, en el cual desde Platón y Aristóteles el Alma y la Psikhé eran claves para entender la naturaleza humana.
La genetica mendeiana y la teoría celular, en el siglo y medio que ha transcurrido desde entonces, han avanzado espectacularmente, y hoy encuentran en la biología molecular y en la microfísica explicaciones para muchos –pero no todos- los enigmas de la mente. Los trastornos emocionales muestran de rutina agregaciones familiares que hacen que trastornos clásicamente opuestos (esquizofrenia y trastorno bipolar por ejemplo), encuentren hoy un sustrato genetico cercano.
Las neurociencias actuales también aportan, gracias a la exploración avanzada del cerebro, explicaciones de conductas anormales, sean violentas para otros o para si mismo, homicidas o suicidas, o consumo de drogas legales o ilegales. El neuropsicoanálisis comienza a cumplir los sueños iniciales de Freud, en un camino tortuoso que ha tomado 120 años recorrer.
El estigma hacia los enfermos mentales, sin embargo se mantiene, y no solo las psicosis y las psicopatías, sino las depresiones y trastornos por estrés son buscados por los especialistas en selección de personal y por psicólogos laborales. Este estigma se hace extensivo a las profesiones de la salud mental, y a las asignaciones desfavorables de fondos de salud para el tratamiento y prevención de los trastornos psiquiátricos. Lentamente se avanza. Además de los adelantos desde la disciplinas “duras” antedichas, las clasificaciones mas actuales han aumentado su validez y confiabilidad.
En el ultimo cuarto de siglo a nivel global y en Chile se han formulado estrategias, planes y políticas de salud mental. En nuestro país se ha estructurado una red de servicios de salud mental inserta en las Redes Asistenciales, que se imbrica tambien con la Red de Urgencias para enfrentar emergencias y desastres naturales.
El paso siguiente es tener una ley de Salud Mental basada en una política pública inclusiva, que permita apoyar a los enfermos mentales excluidos y a asegurarles su derecho a iguales cuidados a los que reciben los pacientes con condiciones fisicas.
Lo anterior choca, sin embargo, con la porfiada biología, y con la naturaleza humana pasional. Esto es un modo complicado de decir que no todos los cuadros son curables, ni siguiera recuperables. Tal como en la biomedicina, muchos de ellos son enfermedades crónicas, que evolucionan lentamente hacia el deterioro o la muerte. El pleno empleo, la superación de la discapacidad o la eliminación del alcoholismo de las farmacodependencias son todavía sueños utópicos.
En estos días hay que recordar que toda legislacion para regular la naturaleza y el curso vital de los chilenos, desde la concepción hasta la muerte está condenada al fracaso. Somos co-creadores de nuestro destino, pero tenemos límites productos del diseño original, que no es nuestro.
PROMETEO CANSADO: LOGROS Y RE-ELECCIONES
En “La Sociedad del Cansancio” Byung Chun Han (Pensamiento Herder, Barcelona), lúcido profesor en Princeton, reflexiona sobre la frecuencia del desgaste, la falta de energía o el cansancio puro y simple en la actualidad. Describe al hombre de hoy como “Prometeo Cansado”, a diferencia del Prometeo Encadenado de la antiguedad clásica: se repite una jornada extenuante a diario, se corre afiebradamente de lugar en lugar, o de actividad en actividad, para terminar el dia sin energía para el ocio, que pudiera ser el tiempo mas fructífero. El “negocio”, la negacion del ocio, es el mundo mas preciado hoy, mas que el que da tiempo para la reflexión y el pensamiento.
En clínica neuropsiquiátrica, han resurgido cuadros clínicos descritos hace siglo y medio en los albores de la Sociedad Industrial en los Estados Unidos o en Inglaterra. Uno de ellos es la “neurastenia”, descrita por James Beard y que en un artículo describieramos como el Ave Fénix de las enfermedades, ya que ha reaparecido llamada “neurofibromialgia” o “síndrome de fatiga crónica” hoy en dia.
La sociedad centrada en la productividad, la gestión empresarial centrada en métricas , plazos y logro de objetivos ha tenido evidentes éxitos en países como Chile, que son admitidos en organizaciones como la OCDE, donde luego tratan de ascender en los diversos rankings que se ofrecen a los países asociados. Tal como los atletas quedan exhaustos luego de quebrar un record, tambien los países presentan desgaste o cansancio cuando han ascendido demasiado rápido en su producto interno bruto. Las naciones que están en el G-6, G-9 o G-15 tratan de mantenerse allí, y no volver al subdesarrollo, tal como las familias que llegan a determinados niveles de vida no quieren volver donde estuvieron sus padres o abuelos.
La neurastenia de Beard, la falta de energía, de concentración y de capacidad de perseverar hasta conquistar un logro fue el cuadro clínico dentro del cual Sigmund Freud aisló un complejo sintomático que describió como “neurosis de angustia”. La angustia está vertida hacia el futuro, y sus interrelaciones con el estrés y el cansancio han sido objeto de detallados estudios y cambios clasificatorios desde fines del siglo XIX hasta los comienzos del siglo XXI.
Hoy predomina la vision del cansancio como ligado a las depresiones asteniformes, que surgen no por exceso de trabajo, sino por la sensación de fracaso, de no haber logrado el objetivo financiero o personal. Llamese neurastenia, depresión asteniforme o “surmenage”, el denominador común es la sensacion de fracaso: Marcel Proust, al no obtener éxitos de venta con los primeros tomos de su “Recherche”, se aisló de frecuentar la sociedad parisina y se encerró para escribir febrilmente el resto de su obra maestra. En 1906 fue reconocido con el Premio Goncourt y disfrutó por poco mas de una decada de la popularidad y el exito económico
Los tratamiento decimonónicos de estas condiciones fueron los baños termales, los spa, y en nuestro medio, los viajes en barco a Europa.Hoy proliferan las licencias médicas así como un tratamientos psicofarmacológicos, psicoterapéuticos o de medicinas alternativas.
Los políticos en todas las latitudes luchan por ser re-electos, sea en las mismas posiciones o ascendiendo: los diputados queren ser senadores, estos a su vez quieren llegar a ser presidentes. Estos ultimos quieren “repetirse el plato” y cuando lo logran no tienen ya la capacidad ejecutiva o de toma de decisiones que exhibieron en sus primeros períodos. Entonces viajan a otros paises, toman largas vacaciones en lugares aislados y a veces reciben tratamientos secretos sean de la medicina oficial o alternativa.
Soren Kierkegard dijo que su siglo (el XIX) era la Era de la Angustia. El siglo XX, el de las grandes guerras globales o locales, el de los mayores genocidios y holocaustos de la historia, fue el Siglo de la Depresión. ¿Será. Como dice Han el XXI la Era del Cansancio?
EL CIELO, LAS ESTRELLAS Y TORRETTI
En un libro en que entrevista al físico y filosofo Roberto Torretti (“En el cielo solo hay estrellas”, Ediciones Universidad Diego Portales, 2005), Eduardo Carrasco muestra en tono coloquial como este distinguido profesor chileno enfrenta temas eternos de la filosofía y de la teología; estos han reaparecido en forma diferente en la ciencia actual.
El nombre del libro alude a la clásica cita de Kant en relación al imperativo categórico, donde afirma que encuentra a Dios cuando contempla el cielo estrellado y las profundidades de nuestra conciencia ética. Carrasco señala compartir la vision de Torretti de que en el cielo solo hay estrellas, o sea no está Dios. Coinciden asi con San Juan Pablo II quien sorprendió a muchos al proclamar que Dios no está (solamente) en el cielo.
Torretti entrelaza su interés en ese libro -entrevista en las matematicas y la física, las mas “duras” o materiales de las ciencias, con el relato de su vida: su matrimonio con la filosofa Carla Cordua, los llevaron a ambos a Alemania, donde leen a Kant. Este que era un luterano pietista, no creia en la posibilidad de la demostración racional de la existencia de Dios. Según Torretti a Dios se llega por la Fe, y no por la Razón a diferencia del dogma católico respectivo.
Kant decía que “tuvo que abrogar de la razón, para labrarle un hueco a la Fe”. Otro kantiano confeso, Sigmund Freud, tuvo un razonamiento semejante, al decir que “ El buen Dios me había negado el don de la Fe”. Señala Torretti que la predetestinación es siempre hacia lo bueno; no son los méritos, sino la Gracia de Dios, lo que nos salva. Pero no existe, como lo creia Calvino, la predestinación hacia el Mal (que es un concepto negativo). San Alberto Hurtado le enseñó a Torretti, en la Universidad Catolica de Chile, que la predestinación al Infierno es una herejía.
El texto de Torretti sobre el Imperativo Categórico kantiano está digitalizado en Memoria Chilena. En el se vuelve sobre los pre-conceptos y pre-juicios, otro sello del idealism platónico y luego kantiano. Sus obras sobre la subjetividad del espacio objetivo, la teoría del conocimiento o la geometrías kantianas son hoy mundialmente reconocidas.
La espacialidad pertenece al mundo material, y la geometría y la física tienden a la simplicidad y la unidad. La Belleza, el Ser y la Verdad son uno en Aristóteles. La unidad de la Trinidad es uno de los misterios del Catecismo Católico. En la sintesis de la física actua hecha por Einstein, el tiemoo se une al espacio, y Torretti se preocupa de el espacio-tiempo en “Geometría y Relatividad”.
En la historia del psicoanálisis la filosofia de las ciencias está no solo en Freud, sino en los psicólogos del Yo. Heinz Hartmann, fundador de la así llamada «Escuela de Nueva York», era sobrino de Nicolai Hartmann, uno de los clásicos de la Espistemología y la filosofía de las ciencias en el siglo XIX. Hartmann trató denodadamente de unir el psicoanálisis con la psicología académica de su tiempo, asi como los psicoanalistas posteriormente están cada vez mas interesados en el “neuropsicoanálisis”-
Otra conjunction en la vida de Torretti con temas freudianos fue su amistad con Adolf Grünbaum, uno de los principales crìticos de Freud desde la filosofía actual. Este invitó a Torretti a trabajar a la Universidad de Pittsburg. Señala también Torretti que desde Kant en adelante los filosofos se han acomodado bien en las universidades desde donde pueden “pensar a Jornada Completa”. Cuando las universidades estaban sujetas a confesiones religiosas, los padres de la ciencia y la filosofía modernas como por ejemplo Leibniz, promovieron la creación de grandes academias e institutos de investigación independientes de estas.. Lo mismo sucedió inicialmente con el psicoanálisis, que mantuvo a Freud en aislamiento academico. El rechazo de la Universidad de Viena, donde estudió medicina, lo llevó a formar su “grupo de los Miercoles”. En Chile, el movimiento psicoanalitico fundado por Ignacio Matte Blanco en la de Universidad de Chile y por Carlos Nuñez Saavedra en la Católica , terminó alejando de ambas y formó un centro independiente, la Asociación Psicoanalítica Chilena. La historia se repite.