EL CIELO, LAS ESTRELLAS Y TORRETTI

En un libro en que entrevista al físico y filosofo Roberto Torretti (“En el cielo solo hay estrellas”, Ediciones Universidad Diego Portales, 2005), Eduardo Carrasco muestra en tono coloquial como este distinguido profesor chileno enfrenta temas eternos de la filosofía y de la teología; estos han reaparecido en forma diferente en la ciencia actual.

El nombre del libro alude a la clásica cita de Kant en relación al imperativo categórico, donde afirma que encuentra a Dios cuando contempla el cielo estrellado y las profundidades de nuestra conciencia ética. Carrasco señala compartir la vision de Torretti de que en el cielo solo hay estrellas, o sea no está Dios. Coinciden asi con San Juan Pablo II quien sorprendió a muchos al proclamar que Dios no está (solamente) en el cielo.

Torretti entrelaza su interés en ese libro -entrevista en las matematicas y la física, las mas “duras” o materiales de las ciencias, con el relato de su vida: su matrimonio con la filosofa Carla Cordua, los llevaron a ambos a Alemania, donde leen a Kant. Este que era un luterano pietista, no creia en la posibilidad de la demostración racional de la existencia de Dios. Según Torretti a Dios se llega por la Fe, y no por la Razón a diferencia del dogma católico respectivo.

Kant decía que “tuvo que abrogar de la razón, para labrarle un hueco a la Fe”. Otro kantiano confeso, Sigmund Freud, tuvo un razonamiento semejante, al decir que “ El buen Dios me había negado el don de la Fe”. Señala Torretti que la predetestinación es siempre hacia lo bueno; no son los méritos, sino la Gracia de Dios, lo que nos salva. Pero no existe, como lo creia Calvino, la predestinación hacia el Mal (que es un concepto negativo). San Alberto Hurtado le enseñó a Torretti, en la Universidad Catolica de Chile, que la predestinación al Infierno es una herejía.

El texto de Torretti sobre el Imperativo Categórico kantiano está digitalizado en Memoria Chilena. En el se vuelve sobre los pre-conceptos y pre-juicios, otro sello del idealism platónico y luego kantiano. Sus obras sobre la subjetividad del espacio objetivo, la teoría del conocimiento o la geometrías kantianas son hoy mundialmente reconocidas.

La espacialidad pertenece al mundo material, y la geometría y la física tienden a la simplicidad y la unidad. La Belleza, el Ser y la Verdad son uno en Aristóteles. La unidad de la Trinidad es uno de los misterios del Catecismo Católico. En la sintesis de la física actua hecha por Einstein, el tiemoo se une al espacio, y Torretti se preocupa de el espacio-tiempo en “Geometría y Relatividad”.

En la historia del psicoanálisis la filosofia de las ciencias está no solo en Freud, sino en los psicólogos del Yo. Heinz Hartmann, fundador de la así llamada «Escuela de Nueva York», era sobrino de Nicolai Hartmann, uno de los clásicos de la Espistemología y la filosofía de las ciencias en el siglo XIX. Hartmann trató denodadamente de unir el psicoanálisis con la psicología académica de su tiempo, asi como los psicoanalistas posteriormente están cada vez mas interesados en el “neuropsicoanálisis”-

Otra conjunction en la vida de Torretti con temas freudianos fue su amistad con Adolf Grünbaum, uno de los principales crìticos de Freud desde la filosofía actual. Este invitó a Torretti  a trabajar a la Universidad de Pittsburg. Señala también Torretti que desde Kant en adelante los filosofos se han acomodado bien en las universidades desde donde pueden “pensar a Jornada Completa”. Cuando las universidades estaban sujetas a confesiones religiosas, los padres de la ciencia y la filosofía modernas como por ejemplo Leibniz, promovieron la creación de grandes academias e institutos de investigación independientes de estas.. Lo mismo sucedió inicialmente con el psicoanálisis, que mantuvo a Freud en aislamiento academico. El rechazo de la Universidad de Viena, donde estudió medicina, lo llevó a  formar su “grupo de los Miercoles”. En Chile, el movimiento psicoanalitico fundado por Ignacio Matte Blanco en la de Universidad de  Chile y por Carlos Nuñez Saavedra en la Católica , terminó alejando de ambas y formó un centro independiente, la Asociación Psicoanalítica Chilena. La historia se repite.

 

 

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