Movimientos juveniles, psicoanálisis y religión

Los movimientos sociales pueden ser iluminados desde el psicoanalisis freudiano y sus desarrollos posteriores. Conceptos como proceso primario y secundario, eros y tanatos, cultura y religiosidad, todos fueron analizados primero por Sigmund Freud y luego por sus seguidores.

El camino hacia el futuro, sea después de la muerte, en las religiones y en la búsqueda de una humanidad justa y pacifica en las utopias socialistas o social cristianas, pasa por tensiones, destrucción del orden establecido, y su reemplazo por un otro mas equitativo y pleno.

Las explicaciones individuales de hechos como la desacralización de la imagen del Cristo de la Gratitud Nacional, o la carnicería en el night club de South Miami en las ultimas quincenas, o en Paris antes, se centran en las características psicológicas o psicopatológicas de los protagonistas de estas atrocidades. Diagnósticos psiquiátricos tales como psicosis o psicopatía se esgrimen frecuentemente. Por otra parte, muchas veces los hechores forman parte de grupos políticos organizados, que buscan activamente el eliminar a otros, sean los cristianos (“Cruzados”) en el caso del Islam fundamentalista, los gays o latinos en el caso de ideologías racistas o etnocéntricas en el caso de Occidente.

En Chile, los grupos de extrema izquierda reivindican algunas de las ideas de Marx temprano. La visión de la religion como el “opio de los pueblos” y la destrucción de la institución familiar vista como un bastión de la burguesía fue central en la filosofia de Karl Marx. Su instrumentalización práctica, la praxis de Lenin, (realmente una teoría de la acción) que se hace a través de movilizar a las masas para conseguir que un porcentaje muy bajo de la población (la votación de extrema izquierda hoy dia es minoritaria en la mayor parte de Occidente, incluyendo a Chile), se haga del poder. El poder es tomado cuando una minoría entre esa minoria, los miembros del Partido Comunista en esa epoca, se constituyen en la “vanguardia del proletariado” y usan el aparato del Estado para sus propios fines. El movilizar a los jóvenes por la Alameda es intentar repetir la toma del Palacio de Invierno en 1917, que fue realmente un movimiento popular para terminar con la desastrosa participacion de Rusia en la I Guerra Mundial, para luego tomarse el poder, como lo hicieron hábilmente los bolcheviques. Esa táctica resultó en Cuba, Venezuela y la tratan de replicar en Chile. Hoy se usan slogans que son compartidos por la mayoria de la gente, acerca de los extremos del modelo neoliberal, para que muchos simpaticen con la causa de los jóvenes, que es realmente la causa de una facción política.

Si bien los conceptos freudianos son aplicables para explicar lo que sucede,Freud formuló sus conceptospara los individuos, no para las las sociedades: estas no tienen nucleos psicóticos. La psicosis es un fenómeno personal, como lo ejempifican en Chile el asesinato de un sacerdote en la Catedral de Santiago, y de algunos de los musulmanes involucrados en Al Qaeda o el Estado Islámico.

Por otra parte, los hechos que se aluden, en Francia, o en Chile, son perfectamente racionales para las ideologias que las promueven. Muchos en el Islam se sienten crónicamente discriminados y maltratados por Occidente, que utiliza tecnologías mucho mejores sea en el campo bélico o industrial. Los estados teocráticos a pesar de que tengan mas materias primas, no tienen la productividad o eficiencia de los países que están continuamente perfeccionando sus armas con tecnologías de punta. Israel se alinea con Occidente en este aspecto, aunque tambien tienen núcleos teocrático-fundamentalistas.

Freud en “Psicología de las Masas y Analisis del Yo”, aclara como las masas pierden racionalidad, y aplauden la aparición de un líder (Führer en el original aleman), que pasa a manejar a la masa para sus propios fines; o bien, la relación con la religion en “Totem y Taboo”: el Totem agrupa a tribus agresivas entre si, a las que permite dar rienda libre a su impulso tanático o agresivo; el Tabú (que en la historia de Israel es simbolizado por el shibboleth) permite la union entre los hijos de un mismo Dios, que es respetado por todos sus seguidores.

En el Cristo roto de la Gratitud Nacional,  fue un error de los muchachos impulsivos – o psicopáticos- al destruir ese símbolo hirieron a una mayoría cristiana que aunque menos influyente hoy dia que en el pasado, sigue teniendo un peso en las decisiones nacionales. El hacerlo en la Gratitud Nacional, erigida como símbolo de la victoria chilena en la Guerra del Pacífico, atenta no solo en contra de la religion católica o cristiana, foco de la campaña actual de los movimientos sociales o de las minorias mapuches, sino en contra de la unión nacional que aun se mantiene cuando bolivianos o peruanos tratan de recuperar lo que perdieron en esa guerra.

Para concluir, muchos temen hoy tiempos aciagos. La pérdida de la confianza entre los chilenos, la división entre agrupaciones políticas afines, el reemplazo de ministros de Estado por otros que pasan inmediatamente a ser inaceptables para moros y cristianos, recuerda a otras historias de soberanos que perdían la confianza popular. Una presidencia monárquica, como la que heredamos de Pinochet, reemplaza a sus ministros como los Sultanes cambiaban a su Gran Visir. Si leemos la historia del Imperio Turco Otomano vemos a donde llevó esa práctica.

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