¿TENEMOS CULTURA ALCOHOLICA LOS CHILENOS?

Chile tiene buenos mostos y viñas premiadas internacionalmente. Parte de nuestra identidad nacional incluye saber de vinos. Pero los patrones de consumo alcohólico están cambiando, y somos, dice la OMS, los campeones mundiales del beber riesgoso.

Si comparamos el consumo de alcohol chileno y el sueco, los chilenos tomamos un poco mas alcohol: 14,6 litros de alcohol puro al año, versus 13,3 de los suecos. Ellos tienen mas binge drinking: el 23,6% de la población sueca se embriagó en el ultimo mes, en comparación al 4.9% de los chilenos. La dependencia al alcohol en Suecia en las mujeres fue de 2,8%, en comparación a 6.7% de los hombres. En Chile los porcentajes correspondientes fueron 0,8 y 4,3%. O sea, los chilenos tomamos más en total, pero los suecos se embriagan mas y tienen mas dependencia al alcohol. Hay mas suecas que chilenas alcohólicas. Hay mas chilenos que suecos alcohollicos.

 

Tanto Chile como Suecia tienen tasas de suicidio (segun datos de OMS 2011) semejantes 11.9 por 100000 habitantes. La diferencia por género son decidoras: el suicidio completado es mayor entre los hombres en ambos paises. Las chilenas tienen una tasa menor: 4.2, que la de las mujeres suecas: 5.9. Ademas de las explicaciones ligadas a las bajas temperaturas y falta de luz, y del elevado nivel de vida, el consumo excesivo de alcohol es otro elemento que puede ligarse a la elevada suicidalidad: el 50% de los suicidios exitosos se produce bajo los efectos del alcohol.

SENDA ha lanzado la semana pasada una excelente iniciativa, que se puede revisar en www.cuidatuslimites.cl como respuesta a los recientes datos de OMS (2015) que nos colocan como líderes mundiales en consumo total de alcohol: esta es la principal droga de consumo en el país (50% de la población lo toma mensualmente, y el 40% lo hace en forma riesgosa, emborrachándose cuando se consume). Este patron es el mas frecuente hoy entre los jóvenes.

El consumo de alcohol puede ser riesgoso por la cantidad o por el patron de consumo: el binge drinking o consumo intenso, como lo denomina SENDA, y sus consecuencias son serias tanto para el bebedor como para su entorno (familiar, vecinos, amigos y colaboradores).

Los límites sugeridos por SENDA (20 gramos de alcohol absoluto en los hombres y 10 en la mujer) se ven frecuentemente sobrepasados en Chile, como lo vimos recientemente en la Copa América, en que la “cultura alcoholica” se manifestó en consumo elevado durante los asados para mirar el partido, y mas consumo para celebrar el triunfo. Varios de nuestros héroes futbolistas están hoy enfrentando a la justicia sea en Chile o en los países donde juegan, por infringir las leyes sobre conducir bajo la influencia del alcohol.

 

Una de las politicas publicas reconocida internacionalmente es la fijación de bandas de precios para vino, cerveza o licores, con un lìmite inferior: el minimum pricing impide la venta de alcohol de precios bajos. Los bebedores riesgosos y los dependientes alcohólicos consumen preferentemene alcohol barato. Las medidas estatales de fijación de impuestos son resistidos por la industria del alcohol, tradicionalmente poderosa en Chile, que hoy está en manos de consorcios transnacionales.

La relación de los investigadores y profesionales de la salud mental que intentan prevenir o curar las consecuencias del uso nocivo de alcohol con la industria productora es hoy compleja. Algunos son partidarios de no interactuar de ningún modo con esta industria. Los productores, agrupados internacionalmente, no quieren repetir la historia de la industria del tabaco. Para ello han lanzado campañas globales de consumo responsable de alcohol, limitando la edad minima de comienzo de consume, sea evitando el consumo riesgoso (conducir después de beber, consumo por embarazadas, etc): el desafío es interactuar positivamente para disminuir el consumo que unos llaman riesgoso, otros irresponsable.

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