Bergson, inmigrantes y narrativas.

La filosofía de Henri Bergson ha vuelto a ser estudiada por psiquiatras y especialistas de la salud mental. Este autor, contemporáneo de Freud, fue uno de los autores mas influyentes en el pensamiento francés en la primera mitad del siglo XX. Su defensa del espíritu y su idea del impulso vital lo hicieron célebre, su calidad literaria le ganó el Premio Nobel. Su texto “Materia y Memoria”, obra de juventud, es muy importante para entender la relación entre alma y cuerpo, tema que ha rejuvenecido con los avances de las neurociencias actuales.

Bergson nació en 1871, o sea fue quince años menor que Freud, y vivió en la misma Francia donde el joven Sigmund estudió. Conoció cercanamente a la hermana de su madre, la madre de Marcel Proust, recorrió los mismos pueblos donde este escribió “La Busqueda del Tiempo Perdido”. Bergson y Freud se ocuparon del rol de la temporalidad y su relación con el cuerpo, Freud y Proust se preocuparon del Complejo de Edipo, el primero desde el psicoanálisis y el segundo novelando su relación con su madre. Los tres eran de origen étnico judío, Freud emigró desde su Moravia natal a Viena, Bergson y Proust eran parisienses, el ultimo hijo de madre de familia judia. Los tres conocieron la exclusión social, y cada uno en su campo fue reconocido como uno de los mayores genios del siglo XX.

Un tema central en Bergson es el reconocimiento de la espacialidad de la materia, y su diferencia de la imaginación, que solo reside en el mundo interno de la persona. Lo que Freud denominó “el misterioso salto del alma al cuerpo” es lo que Bergson trató de precisar diciendo que la materia es extensa, pero que su conexión con el mundo mental se hace a través de la memoria. Esta es el punto de encuentro entre el tiempo y el espacio.

La memoria del pasado, que es inespacial, que ya no existe en la realidad externa, es necesaria para reflexionar sobre la acción del cuerpo sobre esta realidad espacial. El actuar corporal influye en el futuro, y requiere reconocer lo que sucedió antes, para no repetir acciones que no llegaran a buen fin.

En Freud, el inconsciente es atemporal, pero metafóricamente: se dibuja en el espacio, en el modelo estructural. En su obra de juventud “Proyecto para una Psicología Científica”, trata de explicar con los conocimeintos de la neurología de su época, como las senso-percepciones son procesadas en la neurona para transformarse, eventualmente en actos motores. Cuando hay tensiones internas, surge la memoria, que evita que se pase directamente desde lo sensorial a la acción. El pensamiento surge como ensayo mental del actuar.

En Bergson, la memoria es un fenómeno espiritual, que impulsa a la acción, y que modifica al actuar desde el alma. De ahí, aparecen implicaciones filosóficas complejas que este autor desarrolló en su obra de madurez. La relación del niño con su madre o con ambos padres explica acciones incomprensibles desde otra perspectiva.

El modo de acceso a entender actos humanos que aparecen como auto-destructivos o agresivos es un tema muy vigente hoy día. Las técnicas narrativas se han puesto también de moda como tanto en literatura de ficción como en entrevistas médicas, psiquiátricas o forenses, para explicar errores o actos intencionales, que son los penados por la justicia o por el público. En la actual elección norteamericana, el debate se centra en la memoria de eventos en la vida de cada candidato, y en la pregunta de si volverán a repetir acciones que pueden parecer poco éticas o ilegales.

La historia de los individuos influye en la historia de los pueblos. Se cumplieron esta semana 102 años del asesinato de Sarajevo, donde un patrionta bosnio asesinó a un heredero del trono austríaco, cambiando la vida no solo de Freud, Proust y Bergson, sino llevando a la muerte a millones de soldados y poblaciones civiles europeas.

La narrativa de cómo un individuo llega a una acción agresiva es tema cotidiano en salud mental no solo para los clínicos que hacen luego terapias donde el análisis de la coherencia de la vida de los pacientes. Esto es importante también en salud pública, donde se intentan programas que prevengan el llegar a desenlaces fatales o negativos, para el individuo, su familia o su sociedad.

Las políticas públicas están permanentemente tratando de regular las acciones de los individuos o de los colectivos, llámense partidos politicos o movimientos sociales, para que estén dentro de un ordenamiento que permita preveer desenlaces futuros riesgosos. Bergson, Freud y Proust son relevantes, cada uno a su manera, también hoy día.

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