Cambios en la familia chilena, corporalidad e inmigración

Las familias chlenas han cambiado en los ultimos 50 años: hay menos matrimonios, menos nacimientos y mas convivencias. El número promedio de personas por hogar bajó de 5,7 en 1957 a 4,6 en 1990, a 4 el 2016. Los hogares de jefatura femenina subieron de un 17% en 1957 a un 21,2% en 1990 a 28% en 2016. El numero de hogares con un solo hijo subió de 45,3% en 1990 a 58,3% en 2011

Bergson dibuja una progresión desde el recuerdo puro hasta la percepción, pasando por el recuerdo imagen. Esta secuencia la opone a la vision del asociacionista, que cree que se puede pasar de un grupo de recuerdos a otro sin llegar a la activación motora.

Freud también dibuja una secuencia desde el polo senso-perceptual hasta el motor, colocando al medio a la neurona. En el acto reflejo simple se pasa directamente desde el estímulo sensorial a la respuesta motora. La neurona motora recibe el estímulo desde la via sensorial o desde los tractos nerviosos aferentes. Cuando hay recuerdos que hacen que la neurona inhiba la respuesta eferente, surge para Freud la memoria. Esta memoria es reprimida y queda en el inconsciente dinámico, y puede ser rescatada en la psicoterapia.

La imagen del recuerdo para Bergson es siempre consciente, e interna: corresponde a la conciencia fenoménica, y es descrita por él como una duración ininterrumpida. A diferencia del espacio, propio de la materialidad del mundo externo, que es divisible, la duración temporal solo es separable por artefactos tales como relojes o cronómetros.

Los cuerpos humanos tienen la doble realidad de pertenecer al mundo interno de cada uno, con acceso directo a sus recuerdos imágenes, y al mundo material: el cuerpo vive en el espacio material y es dibujado por Bergson como un cono que intersecta con un cuadrilátero bidimientsional. El cuerpo está exactamente en la intersección de “Material y Memoria”, el nombre de su obra clásica sobre la interacción cuerpo-espíritu.

Los cuerpos pueden ser homogéneos: todos los humanos somos iguales, o diversos: nos damos cuenta de que el país está cambiando cuando vemos pieles distintas, rasgos faciales, lenguajes  o comportamientos diversos. La diversidad y la desigualdad son elementos importantes en el nuevo Chile.

La naturaleza, decían en la alquimia medieval, tiene “horror al vacío”. Por eso se postulaba la existencia del éter, que llenaba el cielo. La física actual muestra, por el contrario, que el espacio es vacío. En la medida que los chilenos no llenan los puestos de trabajo, aparecen cuerpos distintos, generalmente de países aledaños que reemplazan a los niños que no llegarán. Las nuevas familias no nacen en el país, sino que llegan buscando nuevas oportunidades. A veces huyen de la inestabilidad política, otras buscan mejores niveles de ingreso ofrecidos en Chile

Esto sucede en el mundo laboral, tanto en el empleo domestico, como entre los profesionales de la salud. Lucía Berlín, en “Manual para Mujeres de Limpieza” (Alfaguara 2016) describe certeramente su propia vida, migrando de un estado a otro de los Estados Unidos, pasando por Chile, por México, para morir de alcoholismo avanzado en su país en 2004. Cuenta en detalle la relación de las “mujeres de limpieza” con sus amas de la burguesía. Cuando estuvo en Chile estudió en el Santiago College, y vivió la vida de las adolescentes de sociedad chilenas de la década de los sesenta.

Entre los profesionales de la atención primaria, los medicos chilenos se alejan, apenas pueden, de los consultorios u hospitales públicos. Esto lleva a que se contraten cada vez mas médicos ecuatorianos, peruanos, cubanos, etc. El público reconoce su capacidad de establecer buen contacto interpersonal, independientmente de sus capacidades técnicas.

La salud mental de los inmigrantes es tema de preocupación global, y también en Chile. Esta semana se realizará un Encuentro sobre Diagnostico Cultural en el DSM 5, donde se examinarán, entre otros estudios que muestran como la discriminación hacia los in-migrantes es una de las causas de síntomas emocionales entre ellos. Los interesados pueden consultar el programa haciendo click en aquí.

Bergson, Jung y las Olimpíadas

Henry Bergson, en “Materia y Memoria: Ensayo sobre la relación del cuerpo con el espíritu”, hace un incisivo análisis de la aporía psicosomática, llega a una afirmación de la realidad del espíritu, y liga las características de lo material a lo espacial, y lo espiritual a lo temporal. Carl Jung, médico psiquiatra suizo inicialmente muy cercano a Freud, marcó luego la diferencia con su maestro al aceptar, como Bergson, la realidad del alma, y desarrollar su psicología analítica basada en su idea de lo divino como algo amplio, trascendente, y que sería el basamento profundo de la realidad psíquica: en Jung a Dios se le encuentra en lo mas profundo del inconsciente.

Tanto Freud, como Jung pero también Bergson reflexionaron una y otra vez sobre la relación del alma y el cuerpo. La tesis central de Bergson fue que la relación de lo mental con lo cerebral no es ni unívoca, ni simple. El estado cerebral contiene más nuestro estado mental cuando canalizamos nuestra vida psicológica en acción, y menos cuando la interiorizamos en conocimiento puro. La tendencia que Jung denominó a la extroversión o a la introversión, es vista por Bergson como una vida personal orientada al actuar, que usa la reflexión como un planeamiento rápido antes del hacer, o como una vida mas elevada, que se mueve en el mundo abierto del pensamiento y aún a la especulación.

Lo anterior se liga también a los estados mentales psicopatológicos: las neurosis, para Freud a partir de las enseñanzas de su maestro Charcot, son cuadros en los que la persona se torna caviladora, dubitativa, y le cuesta actuar. La escuela francesa de Janet (Las obsessions et la psychastenie, Payot, Paris 1905), entendió los cuadros obsesivos como degeneraciones cerebrales que transformaban a esos pacientes en personalidades abúlicas o asténicas. Bergson los vio como un estado de relajamiento de la tension vital que lleva a menor atención a la vida externa, y una disminución de nuestra solidaridad con nuestro medio externo humano o físico.

Bergson era filósofo, y definió a la psicología como una ciencia cuyo foco era el estudio del espíritu humano en función de la práctica, mientras que la metafísica era el esfuerzo mas elevado del mismo espíritu para liberar energías de la acción útil y recobrarla como pura energía creativa. Las controversias filosóficas entre los realistas e idealistas de fines del siglo XIX se convirtieron cien años después en polémicas entre realistas y anti-realistas.

Otro psicoanalista, Paul Meehl vuelve sobre el tema, y revisa la evidencia de que los modelos estadísticos casi siempre dan mejores predicciones y diagnósticos que los juicios de profesionales clínicos entrenados. En “Clinical vs. Statistical Prediction: A The­oretical Analysis and a Review of the Evidence” que ha sido llamado un “librito perturbador”, señala como en la mayoría de los estudios los algoritmos estadísticos pronosticaron mejor el futuro que el juicio de expertos clínicos altamente calificados. En uno de ellos, se compararon las predicciones de los psicólogos que aconsejaban a estudiantes que acudían por problemas de rendimiento, con los promedios escolares de los años previos, y los puntajes de las pruebas de admisión a la universidad. La predicción numérica fue en definitiva mejor que la clínica.

En los 50 años posteriores a la publicación del librito de Meehl, han habido más de 200 estudios que muestran datos desconcertantes no solo para psicólogos o psicoanalistas, sino para la medicina clínica: los algoritmos predicen mejor la longevidad de pacientes con cáncer, el diagnostico de cardiopatías, la probabilidad de muerte súbita al nacer, o para la economía: el éxito de un nuevo emprendimiento, el riesgo crediticio, la satisfacción laboral de un trabajador, la capacidad de un padre postulante a adoptar, la probabilidad de conducta violenta. En todos los casos los algoritmos son superiores a los expertos.

Los tomadores de decisiones humanos son influidos por sus creencias, posturas ideológicas y deseos de que los hechos se desarrollen de acuerdo a sus teorías favoritas. Las decisiones cuantitativas se basan en estudios previos, que se proyectan al futuro, y que permiten la aplicación de indicadores de buena gestión. Los humanos somos malos para resumir información compleja.

Bergson basó su defensa de la existencia del espíritu en los conocimientos de la neurología de su época.  Distinguió la parte material de la memoria, como los hábitos bien aprendidos que llevan a acción diestra, pero agregó que el espiritu influía en el resultado final. Hemos visto esta realidad en las Olimpiadas de Río, en el aspecto del hábito bien aprendido, en atletas que se han preparado largamente para ganar la medalla de oro, pero que experimentan derrotas cuando los nervios los traicionan a último momento en la prueba olímpica.

Bergson diría que la memoria automática prepara el rendimiento especial y material de los atletas a través de la práctica repetitiva de movimientos musculares prolijos, que llevan a realizar diestramente la prueba en que compiten. Por otra parte, el resultado final depende de estado mental  interno y de su espíritu de superación en el momento final de la prueba olímpica. Meehl agregaría que las métricas olímpicas permiten predecir quienes tienen las mejores probabilidades de ganar, pero siempre en el último momento aparecen imponderables, intuitivos, que nos sorprenden con un resultado inesperado.

Bergson y Freud: la materia y la memoria.

Sigmund Freud y Henri Bergson compartieron el ser ambos judíos y vivir en un país antisemita: Francia el primero y Austria el segundo. Freud fue inmigrante interno, al irse su padre desde Moravia a Viena siendo pequeño. Bergson era hijo de polaco e irlandesa. Ambos vivieron en París, donde Bergson nació en 1859, tres años después que Freud.

Sigmund Freud y Henri Bergson fueron distintos en la concepción materialista y anti-teísta del primero, quien centró todas sus primeras teorías en la convicción del iluminismo decimonónico de que en la razón estaba el futuro y el progreso de la humanidad, mientras que Bergson tomó el camino de defender la primacía del espíritu, ligando la materia al espacio, pero reivindicando la centralidad de la memoria en el espíritu, y atribuyendo su elan vital a éste. Freud fue lentamente aceptado en su pais y en el mundo germano-parlante, recibiendo tardíamente el Premio Goethe de Literatura. Bergson fue un estudiante brillante del Liceo Condorcet, profesor joven de filosofía en el College de France, y recibió en 1927 el Premio Nobel al cual Freud siempre aspiró.

Ambos escribieron una obra temprana e innovadora, que fue luego revisada y elaborada en su  madurez: La Interpretación de los Sueños (1900) en el caso de Freud, y Materia y Memoria (1896) en el de Bergson. El primero escribió revisó varias veces sus modelos mentales, manteniéndose dentro de una tradición científica empírica, pero desarrollando a partir de 1914 una meta-psicología que muchos consideran filosófica. Bergson se consideró siempre filosofo pero fue estudioso de la teoría evolucionaria de Spencer, y muchas de sus teorías se basaron en los conocimientos sobre fisiología y neurología de su época.

La base filosófica de Freud estuvo en Kant, y en el idealismo alemán, pero su formación clínica se hizo en una corta estadía en Francia, donde conoció los fenómenos hipnóticos y asistió a las clases clínicas de Charcot. La relación entre la memoria y la acción la explica en 1895 en “Proyecto de una Psicología para Neurólogos”, donde plantea que cuando no hay conflicto se pasa directamente desde la senso-percepción a la acción motora. En los neuróticos, especialmente en las histerias, dice Freud que la memoria es detenida por la barrera de la represión, y no hace su curso normal hacia la descarga motora.

La base filosófica de Bergson es Descartes, y su distinción entre res extensa, el espacio material, y res cogitans, el intelecto pensante. Esta dicotomía cartesiana es contrastada en Materia y Memoria, donde la materia es espacial, y la memoria es espiritual, colocando al cuerpo en la interfase entre ambas: es evidentemente material, pero a través de la imaginación y de la memoria influye en el accionar presente y futuro del individuo.

Freud, en una famosa carta a su amigo Wilhelm Fliess, habló del “misterioso salto del alma al cuerpo”. Este salto es explicado por Bergson como un tránsito insensible, pasando de los recuerdos dispuestos a lo largo del tiempo, a los movimientos que delinean la acción naciente o posible en el espacio. El esquema freudiano es ilustrado por Bergson de modo diferente: donde Freud coloca la neurona, Bergson coloca al cuerpo.

Bergson distingue una memoria mecánica, cuando se aprende una lección en forma automática aprendiendo palabra por palabra, de la memoria instantánea de los recuerdos indelebles, que quedan grabados y fechados de una vez y para siempre. Las neurociencias actuales han explicado esta diferencia al distinguir entre memoria procedural y semántica. Freud estudió estos temas antes de desarrollar el método psicoanalítico, en sus años como neurólogo, al estudiar las afasias.

¿Que relevancia tienen hoy estos autores? Algunos los estiman obsoletos, pero en las Olimpíadas observamos a diario como el desempeño final de los atletas es producto de laborioso entrenamiento a lo largo de meses y años, que llevan a que en el momento de la competencia apliquen su memoria automática batiendo records. Al mismo tiempo, vemos como la situación emocional o ocurrencias del momento pueden bloquear a algunos, o hacer que otros se impongan en una competencia al intuir en el momento una respuesta imaginativa o creadora al desafio.

En clínica vemos a diario los problemas de la memoria, sea en los trastornos neuro-cognitivos, cada vez mas frecuentes, o en las reacciones al trauma y a los duelos, que requieren tratamientos complejos para superar recuerdos que vienen desde la niñez o adolescencia.

Los individuos son distintos de las sociedades, pero estas también deben aprender de las experiencias tanto positivas como traumáticas del pasado. Los pueblos que no conocen su historia, están condenados a repetirla. Los chilenos y todos los sudamericanos tenemos siglos de ensayos pero todavía no salimos del sub-desarrollo, material o mental.