Psiquiatría, futuro y ciencia ficción

En “ Diario Orbital“ ( Ediciones Canelo, Santiago, 2012) el psiquiatra y escritor Sergio Canals nos lleva a un futuro eléctronico, donde los humanoides reciben tratamientos psiquiátricos cibernéticos, y la psicofarmacología permite tratar los cuadros clasificados por un Manual que integra los actuales DSM y CIE con la BIblia.

La ciencia ficción desde Julio Verne hasta hoy día ha ligado los avances tecnológicos con los problemas perennes de la humanidad. Hoy día también buscamos innovaciones tecnológicas para disminuir la frecuencia de los trastornos afectivos y una de sus peores consecuencias, los suicidios completados.

Las clasificaciones psiquiátricas, que desde hace mas de dos siglos se desarrollaron por carriles a veces paralelos, otras divergentes, tienden hoy dia a hacerce convergentes. El CIE 10 y el DSM IV TR tenìan un 90% de congruencia, el DSM 5 se acercó a las clasificaciones internacionales y el CIE 11 que al parecer estará listo el 2017, llegará a un 99% de convergencia.

Lo anterior es un efecto mas de la globalización, y de grupos de trabajo que ya no tienen límites geográficos ni nacionales ni continentales. Los sistemas germanos se acercan a los anglosajones, sean ingleses o norteamericanos, y los latinoamericanos, como siempre copiamos todo sin buscar las caracteristicas propias de nuestra identidad cultural.

Las clasificaciones psiquiatricas tratan hoy de tener una base empírica basada en las neurociencias, diferenciandose así de las religiones, centradas en sistemas de creencias espirituales con certezas apodíciticas en las revelaciones de un solo Dios, o de sistemas politeistas o espiritualistas que reconocen a un ser superior inmanente.

Algunos modelos referenciales , como la teoría psicoanalítica fueron diseñados por Freud mas como un sistema de creencias que como una ciencia falseable y refutable, como lo señalara Karl Popper hace ya un siglo. Tal como muchas religiones, del tronco inicial freudiano, salieron subgrupos junguianos, kleinianos, bionianos y lacanianos que luego han seguido subdividiendose indefinidamente.

La novela corta de Canals imagina un mundo, entre 2040 y 2075, en el cual los restos de la civilizaciòn terráquea giran en orbita, y el mas antiguo hospital orbital alberga residentes psiquiátricos, casos de psicosis y otros restos de la patologia que existió en nuestro planeta. El protagonista es un psiquiatra, que de acuerdo al Manual aludido, no puede enfermar, ni psicotizarse . Si puede ver como mueren los, y especialmente LAS humanoides.

El robot que hace terapias mecánicamente, un ejemplar desarrollado de la primera máquina de psicoterapia diseñada en la década de los 70, se llama “Freud” pero funciona con algoritmos y guias que nos hacer recordar las actuales árboles de decisiones de las condiciones GES elaboradas por nuestro MINSAL y aprobadas por el Ministro de Hacienda. La ominosa similitud con el Mundo Feliz de Huxley es mas aparente cuando tanto los pacientes como el psiquiatra utilizan los mismos psicofarmacos para tranquilizarse dormir, o no psicotizarse.

Las pulsiones freudianas básicas, libidinales y agresivas, re-aparecen también en este mundo futuro imaginario. La historia de amor entre el protagonista y Venus, su ayudante, muestra como la pulsión erotica se mantiene aún en estos seres diseñados por los antiguos humanos, y la muerte atroz de la ultima humanoide muestra como lo tanático también re-aparece en este hipotético futuro maquinal descrito en el libro.

En otros blogs hemos aludido a autores contemporaneous o temporalmente cercanos a Sigmund Freud, en el libro las citas de Jung y Bergson son importantes, y muestran que tal como Verne vaticinò el futuo del siglo XX, Canals está proyectando lo que pudiera ser la psiquiatria y las psicoterapias de lo que queda del siglo XXI

Ramon Florenzano

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