Se cumplen 500 años de la reforma luterana, y del “episodio de la Torre”, en el cual el monje agustino Martíin Lutero tuvo la experiencia(erlebnis) que le llevó a colocar su lista de objeciones en al Papadoromano en Wittemberg. Quinientos años después, las iglesias reformadas y el catolicismo se encuentran en un acercamiento no externo sino real, alrededor de la doctrina agustiniana de la Justificación: no son las obras, sino la Fe lo que nos salva. La Fe es un don, y la respuesta humana es el acercamiento al Otro en la caridad. El énfasis del Papa Francisco en lamisericordia va en esta línea de pensamiento. Lo anterior no son solo oscuras disputas medievales entre teólogos, ssino tiene relevancia en las disciplinas de la salud mental, entre ellas en el psicoanálisis. En un reciente articulo Fonagy y Campbell (Bad Blood revisited: Attachment and Psychoanalysis, 2015. British Journal of Psychotherapy, 31(2:2015)), se refieren a la “Bad blood” (enchileno a la “mala leche” ) entre psicoanalistas y teóricos del apegocomo John Bowlby. El psicoanálisis clásico es visto como rígido y reglado, el psicoanálisis moderno (“relacional”) como flexible y cercano. Tal como la Iglesia Católica es vista como jerárquica y piramidal y las evangélicas como abiertas y comprensivas. Dentro de las corrientes psicodinámicas, la mismo se puede decir de las diferencias entre kleinianos y lacanianos, los primeros mas lejanos y distantes, los segundos con técnicas mas variables. En los EEUU, la diferencia es entre los psicólogos del Yo y los del Self. Bowlby ha originado una teoría que es empíricamente comprobable como lo ha demostrado Mary Main. En la medicina y la psiquiatría, la teoría del apego ha crecido en popularidad al explicar cómo la cercanía de la madre (o cuidador/a) del bebé es central en su desarrollo posterior. Esto es aplicable por pedagogos, médicos generales y psiquiatras infanto-juveniles, y no solo por los escasos psicoanalistas infantiles. La teoría bi-pulsional freudiana ha sido reemplazada en algunas variedades relacionales o intersubjetivas por un énfasis ingenuo en el amor como el unico método para comunicarse. Freud balanceó su Libido con el Tanatos, y es necesario reconocer la destructividad para limitarla en el desarrollo balanceado o en la madurez psicológica. Volviendo a las religiones, el equilibrio entre “El Amor es mas fuerte” de San Juan Pablo II en su visita a Chile se contrapone con las guerras religiosas que asolaron a Europa después del manifiesto luterano: la Reforma y la Contrarreforma tienen repercusiones hasta nuestros días. En psicoterapia es un arte el equilibrio entre comprender y aceptar con el contener y confrontar. Un corolario de lo antedicho está en el plano de la ontogénesis: si solo la Fe nos salva, los elegidos poder ser un pueblo (el de Israel,o los indo-europeos) y el individuo no tiene más que aceptar su destino. Si las obras importan, la salvación es para todos (como en el cristianismo paulino) y el cambio psicoterapéutico es posible En el plano político, los populismos indican que el líder, el Führer o el dictador derraman la felicidad sobre su pueblo: el Bien viene desde arriba, desde Dios o desde el Estado, y fluye hacia abajo. O bien, como en las utópicas democracias representativas el esfuerzo de todos es lo que hace avanzar a las familias, a los pueblos o a las naciones.
Ramon Florenzano