La historia se escribe alrededor de las naciones-estado, de las familias feudales, o de los grupos étnicos. Los enfoques populares hoy día se centran en la apertura, en la diversidad y en la inclusión. Una mirada biologicista hoy es mirada como fascista, conservadora o tradicionalista. La visión freudiana clásica es biologicista en términos que se refiere al rol permanente de las pulsiones que emergen desde la corporalidad, y que encuentran su expresión mental en los deseos (o diciéndolo castizamente “las ganas”) incontenibles. Las alternativas espiritualistas son miradas como intentos de camuflar la naturaleza animal de la especie.
Algunos ecologistas radicales buscan limitar la expansión ilimitada de los homo sapiens, mirados como una especie especialmente depredadora, que en su expansión incontenible a lo largo de cientos de miles de años desde su Africa original, pasando algunos por Europa, otros por Asia, llegaron a los nuevos mundos: América o Australasia para exterminar no solo a los grandes saurios, sino a múltiples especies que antes vivían en un equilibrio verde paradisíaco. Fue la llegada de Adan y Eva los que llevó al cierre del paraíso, en el primer gran mito de la escritura hebrea.
Freud en Totem y Taboo describe como las bandas de hermanos que exterminaron al padre, pasaron luego a luchas fratricidas ellos, para establecer un orden de familias feudales que coalescieron lentamente en ciudades-estado primero y naciones-estado después. Esas grandes familias han visto su ocaso en los últimos cien años con la caída de los grandes imperios euro-asiáticos al final de la Gran Guerra en 1918, y de las ultimas monarquías reinantes, que algunos preveen con la posibilidad de una Cataluña republicana e independiente en nuestros días.
En las Américas, se repite la historia. En blogs anteriores hemos visto como la antropología cultural freudiana puede explicar la lucha entre españoles y criollos primero, entre hispanos y europeos de otros orígenes después, y la re-surgencia de los pueblos originarios aplastados por siglos por la tecnología, armas y enfermedades traídas por los europeos desde 1492 en adelante.
En el caso de Chile y Argentina, hemos comparado las psico-biografías de José de San Martin y José Miguel Carrera como casos polares de caudillos militares: formados ambos en Europa, fascinados por la imagen de Napoleón Bonaparte y su acceso al poder a través de golpes de estado. En el caso de los Carrera, la historia es mas compleja si uno entra a analizar la vida no solo de José Miguel, el héroe trágico por antonomasia, como lo señalaron nuestros grandes laureados con el Nobel (Gabriela Mistral y Pablo Neruda), sino uno puede también analizar la competencia entre hermanos. El segundo gran mito de la escritura hebrea es el de Cain y Abel. Juan José, el hermano mayor, valiente pero menos brillante que el hermano del medio José Miguel. Luis el menor, impulsivo y temerario, cuidado por la hermana mayor, Javiera, la matriarca de la familia, que deja terruño y progenie para acompañar a los tres varones en el exilio en la Argentina, y que ha sido llamada nuestra “Madre de la Patria” por su biografía Virginia Vidal.
La vida de Javiera es una sucesión de pérdidas, desde su crianza en cuna dorada en la hacienda paternal de San Miguel de El Monte, para enviudar jóven de su primer marido, Manuel de la Lastra, y volver a casarse con un español realista, Pedro Diaz de Valdés. Deja a su padre enfermo, a sus hijos y situación para acompañar a sus hermanos en el exilio donde entre 1818 y 1821 los tres mueren fusilados al involucrarse activamente en las disputas por el poder transandino, tanto en Cuyo como en Buenos Aires. Al morir como jefe de bandas de montoneros el carismático José Miguel, vuelve a Chile, enviuda por segunda vez, y vive sola pero recia, por casi cuarenta años, como ama y señora de las tierras de su familia en la provincia de Melipilla. Muere en 1860 habiendo recuperado la hacienda que había sido expoliada por los cercanos al gran enemigo chileno de su familia, Bernardo O´Higgins.
George Simondon aporta conceptos útiles tanto para personas como familias y naciones en su análisis de la individuación (Gilbert Simondon: La individuación a la luz de las nociones de forma y de información. Ediciones Cactus, Buenos Aires, 2014). Este autor señala que existe individuación real cuando aparecen significaciones: en los estados pre-individuales no hay más que señales. El individuo es auto-constitución de una topología del ser que resuelve una contradicción anterior a través de una nueva sistemática. La inestabilidad propia de los estadios de tensión previa se constituyen en una meta-estabilidad organizada y perpetuada en su propio poder de cambio. El individuo es una axiomática del ser que compatibilizas datos antes antagonistas en un sistema de espacio y tiempo. El individuo es un ser que deviene, en el tiempo, en función de su estructura. Y que es estructurado en función de su devenir. La tensión deviene tendencia. La individualización continua la individuación, pero su devenir es siempre parcial, y el devenir solo termina con la muerte del individuo.
Lo anterior contrasta el devenir de los “húsares trágicos” de los tres hermanos Carrera hombres, jóvenes, impulsivos y rebeldes hasta su prematura muerte, con el devenir lento de su hermana mayor, que comparte con ellos el período activo de la rebeldía argentina hasta que mueren, y cuya existencia se convierte luego en un largo luto, en el cual se inmoviliza por los casi cuarenta años restantes de su vida en solo espacio, la casona de San Miguel de El Monte, llorando y sumida en su odio, vengativa hasta el final en su decisión de superar el poder de los vencedores de Maipú, que al darle libertad a su país, exterminaron a quienes vieron como insubordinados al nuevo poder criollo. Javiera llega a una meta-estabilidad, y consigue en un lento devenir superar actuando en un solo espacio. Los hijos y nietos siguen activos en la historia de Chile, siempre en el bando liberal de sus progenitores. Vienen nuevas muertes (Jose Miguel Carrera Benavente, el hijo del prócer , Pío Diaz de Valdés Carrera, su hijo) y nuevos héroes (Ignacio Carrera Pinto) en el combate de La Concepción. Los hombres de la familia son dueños de la acción, ella del llanto y la emoción.
El tema del retorno de lo reprimido es otro concepto psicoanalítico que surge en estas psico-biografías: en el destino fatal, la ananké de los griegos, surge el Ello freudiano, que mas específicamente es el It de Groddeck, o el “Ca” sobre el que ha escrito Green al analizar las “psicosis blancas”. Recientemente en nuestro medio Marie France Brunet ha publicado una excelente traducción del texto de Donnet y Green a propósito del tema. El novelista de moda Stephen King está encabezando las listas de best selles de ficción con un libro titulado “It” el que también se centra en la re-apariciòn, en un pueblo norteamericano entero de un monstruo que surge desde abajo y destruye vidas y estructuras necesarias para la trama del lugar.
En estos días en que vemos el poder de lo negativo, de la destrucción de convivencias y equilibrios largamente buscados y parcialmente logrados, en que presenciamos como reformas bien intencionadas pero apresuradamente implementadas destruyen patrimonios y equilibrios centenarios, en distintos lugares del mundo, vemos como la impulsividad puede evitar el llegar a los equilibrios meta-estables que mantienen el progreso de los individuos, de las familias o de las naciones. Esperemos que hegelianamente el péndulo vaya en la dirección del cambio constructivo. En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos tratamos de ayudar a prevenir estos procesos en individuos o en grupos, y a ayudar a mejorar aquellos procesos de desarrollo detenido cuando se requieren terapias.
Dr Ramon Florenzano