GENOMICA, HISTORIA Y GUERRAS.

Los avances en genómica se ligan no solo al mejor diagnóstico y prevención de enfermedades, sino a una visión positiva de la salud. El comprender que las neoplasias son una alteración de la función reparadora normal de las células, hace ver la importancia de los esfuerzos por mantener el funcionamiento corporal lo mas armónico posible. El ejercicio, el reposo y el tiempo libre deben balancearse con el control esforzado y los horarios planificados. La regulación celular no es muy distinta de organísmica, y el hallazgo de que en el genoma hay muchos mas espacios destinados a modificar la expresión génica ante circunstancias externas variables que a entregar información específica sobre la reduplicación del DNA, nos debe hacer meditar.

La especie humana parece ser una especie depredadora, como ya lo afirmó Hobbes en su Leviathan. El excelente documental de Netflix World War II in HD Color muestra con imágenes nunca antes mostradas como las brutalidades no fueron patrimonio de un bando, sino que todos eliminaron a enemigos y a poblaciones civiles en forma despiadada e innecesaria. El siglo XXI está siguiendo los pasos del anterior en guerras locales y en guerrillas alrededor del globo. Los golpes y el terrorismo de estado siguen siendo, como lo fueron en nuestra independencia hace 200 años, el método favorito de llegar y mantenerse en el poder. El conocer la historia nos debiera ayudar a no repetirla.

Las tecnologías apropiadas nos permiten no solo mejorar la eficacia y la eficiencia de nuestros medicamentos, o utilizar en forma altruista las redes sociales, sino también ser mas eficientes en utilizar armas cada vez mas poderosas para disuadir a nuestros enemigos o competidores de atacarnos. El fantasma de una hecatombe nuclear, que por décadas creíamos superado, ha vuelto a aparecer alrededor del globo, y tal como hace setenta años, disminuye solo cuando los gobernantes de turno se convencen de que arriesgan sus propias vidas o su permanencia en el poder.

La tecnología apropiada que concitó el interés de los próceres que nos dieron la independencia hace 200 años fue la militar: el genio de Napoleón desarrolló otro modo de guerrear, cambiando las guerras cortesanas y pautadas medievales, olvidando la caballerosidad y utilizando armas cada vez mas mortíferas. En nuestro país, O´Higgins, Carrera y San Martín aprendieron estrategias y tácticas militares que les permitieron primero llegar al poder político y luego tratar de mantenerlo. Con excepción de San Martín, que renunció misteriosamente a seguir siendo Protector del Perú, O´Higgins y Carrera dejaron sus mandos ante la derrota política el primero y militar el segundo.

Se cumplen en estos días 200 años del nacimiento de Karl Marx en 1818. Los estudios históricos mas recientes muestran como sus primeros años en un mundo que volvía de  las revoluciones francesa y americana, y donde predominaban la restauración del antiguo orden, hicieron que tratara de subvertir el orden de su Renania natal, pensando que debía repetirse allí el levantamiento de la Comuna parisiense. Marx y Freud encontraron su inspiración en Francia. Nuestros próceres también, además de tener el modelo mas cercano de los Estados Unidos. Marx se reconcilió con el capitalismo, y vivió una vida clásicamente burguesa, especialmente en su largo período final exiliado en Londres.

La historia ¿la escriben los movimientos de masas o grandes personalidades individuales? ¿Son los santos, los héroes o los genios modelos sobrehumanos que deben ser imitados por los grupos humanos que los admiran? ¿O son personajes tales como todos, que supieron aprovechar sus talentos naturales asi como las circunstancias en las que les tocó vivir para destacarse entre sus semejantes? En el caso de nuestros héroes, la respuesta es una combinación de lo anterior.

Una mirada psicopatológica o psicodinámica a las preguntas anteriores nos lleva a afirmar que en cualquier individuo destacado podemos encontrar fenómenos que pueden rotularse clínicamente (como la hipocondría de Freud o los períodos de aislamiento en su tienda de campaña de San Martin). Muchos de ellos se pueden ligar con episodios procedentes de la niñez (como la distancia de su madre de Bernardo Riquelme, que se transformó en su compañía permanente después de que retornó a Chile desde Inglaterra en 1804). Los gobernantes que fueron etiquetados como impulsivos o locos (como planteó en relación a los tres hermanos Carrera en Mendoza), son posteriormente vistos como creativos y obtienen seguidores aun dos siglos después de su muerte.

Un reciente éxito de Netflix (Wild Wild Country) muestra el fenómeno del profeta que es seguido irracionalmente por un creciente número de discípulos. El movimiento del Bahuán que nació en India, se trasladó al estado de Oregon y que terminó con la escisión primero, y el encarcelamiento del profeta del sexo libre después, es un ejemplo mas de fenómenos de masas, que hemos visto a lo largo de la historia de la humanidad. Santos, héroes o genios han reunido seguidores, que aceptan sus enseñanzas literalmente, y que están dispuestos a morir por ellos. Freud nuevamente analizó el fenómeno del nacional socialismo en sus escritos sobre psicología de las masas.

Los días que estamos viviendo son de cambio rápido: gobernantes que parecían padecer de problemas psiquiátricos graves, repentinamente toman rumbos que auguran salidas a conflictos bélicos que se arrastraban por setenta años. Tal como nuestros próceres, en conjunto, pudieron llevarnos a ser autónomos como nación-estado, en salud mental las intervenciones psicosociales y neuro-psiquiátricas nos permiten ayuda a tratar y a prevenir diversos trastornos emocionales.

Ramon Florenzano Urzúa

 

LA GUERRA COMO TECNOLOGIA ADECUADA.

Los hombres históricamente tratan de evitar las guerras, pero la historia termina llena de episodios de agresividad y violencia. Para algunos es la naturaleza humana: seríamos una especie depredadora. Desde el Homo Homini Lupus de Hobbes, somos los unicos animales que se destruyen entre sí, premeditadamente. Fernando Lolas en “Notas del diario vivir” (Editorial Biblioteca Americana, Santiago de Chile, 2005), señala que hay violencia no agresiva y agresividad no violenta. Lo que define a la agresividad es la intención de dañar. Los carnívoros “deben matar para vivir”, dice Lolas “pero es la violencia propia del orden natural”. Agrega que la naturaleza es violenta pero no agresiva.

La guerra puede ser violenta pero controlada. Tanto las armas de fuego como las nucleares agregan el daño a distancia, y con ello re-aparece en nuestro días el temor a la destrucción total. Para cumplir con designios nacionales o étnicos, la hecatombe nuclear aparece como una destrucción fria en este caso de millones de vidas, rápida o tardía. Además, es una tecnología que constituye un negocio suculento para multinacionales o países enteros.

Seguimos celebrando los albores de nuestra independencia en estos días: la batalla de Maipú fue el 5 de Abril de 1817, hace doscientos un años. Ella consolidó la victoria sobre la corona hispana. Fue otro ejemplo del “nuevo arte de la guerra” napoleónico, que cambio las batallas medievales, diseñada y practicada por una clase alta de guerreros que segúían normas caballerescas para objetivos de expansión nacional y provecho personal, con reglas del juego bélico respetadas por todos.

Napoleón Bonaparte además de ser un táctico y estratega genial, diseñó el método de apoderarse del poder mediante el golpe de estado: el motín del 18 de Brumario fue imitado por los tres Libertadores de Chile, que vivieron todos en Europa buena parte de las guerras napoleónicas. O´Higgins lo hizo en Inglaterra y Carrera y San Martín en España. Al volver a sus países, Carrera y O´Higgins derrocaron la primera Junta de Gobierno, reemplazandola por la segunda, y San Martín acompañó a Alvear en el reemplazo del Primer Triunvirato por el segundo. Su ejemplo ha sido seguido por incontables militares sudamericanos que han llegado al poder político a través de golpes de estado.

La independencia latinoamericana fue un movimiento de elites, desde una primera generación de criollos que resentìan ser gobernados localmente por europeos enviados por el Rey, pero que colaboraron con la corona y compraron sus titulos de Castilla. Entre los longevos líderes de la primera onda independentista, estuvieron no solo nuestro Conde de la Conquista, sino el Conde de Ruiz de Castilla en Ecuador, y el Marqués de Torre Tagle en Perú. La generación de los hijos de estos patriarcas se rebeló en contra de ellos: en Chile tanto José Miguel Carrera como Bernardo O´Higgins se pronunciaron por la independencia absoluta, actuando sus conflictos pasados con don Ignacio de la Carrera uno, y don Ambrosio O´Higgins el otro.

La primera generación de lideres independentistas nació antes de 1750, y se mantuvo en el poder primero colaborando con los españoles y luego dirigiendo las primeras juntas leales a Fernando VII. Don Mateo de Toro y Zambrano murió a los 84 años, Ruiz de Castilla a los 78. La segunda generación de libertadores nació mucho entre 1785 y 1795, y en general murió mucho mas jóvenes: a los 58 Jose Antonio Nariño, a los 46 Bernardo de Torre Tagle, a los 36 José Miguel Carrera.

Otro común denominador de los libertadores de Sudamérica fue su cercanìa a Europa. Muchos fueron inmigrantes o hijos de inmigrantes. Es el caso de Bernardo O´Higgins o José de San Martín en Chile, de Bolívar en Venezuela, así como mucho de los oficiales europeos que, terminadas las guerras napoleónicas, ofrecieron sus espadas a nuestros países. En Chile hay que nombrar en primer lugar a Lord Cochrane, así como también a oficiales como Braeyer, Tupper, Viel, Beaucheff y Rondizzoni. Algunos de estos oficiales terminaron su vida en el exilio fuera de Chile, de vuelta en Europa don José de San Martín, o en el Perú como don Bernardo O´Higgins.

Quien a hierro mata, a hierro muere”. La muerte en batalla o en prisión fue el destino de muchos próceres, como sucedió con don Francisco de Miranda a los 78 años o don José Antonio Nariño a los 58. Los hermanos Carrera fueron fusilados los tres en Mendoza: a los 27 don Luis, y a los 36 tanto don Juan José como don José Miguel.

Hasta ahora hemos hablado solo de los hombres. El destino de las compañeras de los próceres tampoco fue grato. Quizá la única chilena que ha sido llamada “Madre de la Patria”, doña Javiera Carrera acompañó a sus tres hermanos al exilio, sufrió su muerte y volvió solo en 1824 para repatriar los restos de José Miguel. Luego vivió hasta los 81 años para morir en 1860 como matriarca en su hacienda de San Miguel de El Monte.

Detrás de los avances tecnológicos avanzan no solo la medicina sino las posibildades de matar  a nuestros semejantes. La búsqueda de la paz es entonces una medida de salud pública, para seguir disminuyendo mortalidad evitable. Asimismo, el temor y la depresión son consecuencias de las amenazas bélicas las primeras y de los innumerables duelos producidos por las confrontaciones militares. Es por ello que son una preocupación de salud mental.

Ramon Florenzano Urzúa