CATASTROFES SOCIALES, GILLES DELEUZE Y MOVIMIENTOS ABERRANTES.

Las catástrofes sociales tienen puntos en común con las erupciones volcánicas y los terremotos a los que estamos tan acostumbrados en Chile. Por una parte, producen la sensación de que «se nos movió el piso», llevan a algunos a arrancar y a otros a acercarse a sus semejantes. Las palabras «ruptura», «cataclismo» surgen una y otra vez en escritos y conversatorios.

La reciente erupción de sentimientos largamente guardados por individuos y grupos sociales vulnerables a lo largo de décadas ha sorprendido a muchos y ha confirmado las profecías de muchos de que lo que estaba reprimido aparecería en la superficie en algún momento. Las visiones apocalípticas, de que somos un país en quiebra moral o financiera surgen entre los mas pesimistas.

El filosofo francés Gilles Deleuze a lo largo de su obra ha profundizado en temas tales como «Diferencia y Repetición«, desde una perspectiva metafísica primero, y utilizando el ejemplo del psicoanálisis después. En su obras «Anti-Edipo» y «Mil Mesetas» ejemplifica sus aportes a la metafísica y a lo que el llama «fenomenología trascendental», en su incursión en la teoría y clinicas psicoanalíticas, la ultima con el psicoanalista lacaniano Felix Guattari.

Uno de sus comentaristas, Daniel Lapoujade (Aberrant Movements: The Philosophy of Gilles Deleuze. Semotext (E), Cambridge, Mass, 2017), subraya dentro de las tesis centrales deleuzianas lo que este denomina «movimientos aberrantes«. Esto se relaciona con los cambios repentinos o sorpresivos de cursos históricos, biografías individuales o enfermedades somáticas y emocionales. Hay flujos normales, expeditos que llevan a fines predeterminados. Hay flujos horizontales, que hacen cortocircuitos entre caminos que habitualmente están separados entre sí. En los dias recién vividos todos, movilizados. o espectadores, hemos visto las consecuencias de estos flujos y cortes en el quehacer cotidiano de las ciudades.

En el caso del psicoanálisis, la tesis de Deleuze para obtener su doctorado en filosofía en La Sorbonne, sobre diferencia y repetición, aparece a lo largo de la obra de Sigmund Freud: tanto las diferencias entre distintas capas o áreas de la estructura psíquica se ligan a los modelos traumático, topográfico y estructural descritos por Freud, como a su concepto de «compulsión a la repetición». En los cursos de vida individuales, las experiencias iniciales quedan grabadas en las profundidades del inconsciente, y surgen a lo largo de la vida en momentos de crisis o tensiones personales.

6. Lo que sucede en individuos se da en la historia de las naciones, y los chilenos, tan tranquilos de una situación que creíamos excepcional en Latinoamérica, hemos visto en los últimos meses como no nos diferenciábamos tanto de nuestros hermanos sudamericanos. En la propia historia chilena, las diversas constituciones, desde la inicial de 1833 hasta la de 2005, se han visto precedidas por convulsiones sociales que han derrocado gobiernos y precipitados intervenciones militares de diversa índole.

Los movimientos aberrantes para Deleuze son intersecciones de plano, que no implican ni sumergirse en profundidades insondables, ni subir a alturas celestiales. En su elaboración del tema desde el pensamiento francés, desde Descartes en adelante, insiste en la necesidad de pensamientos claros y discretos, que den una base conceptual nítida a las representaciones mentales que surgen desde una base material. Toma de Bergson la idea de una temporalidad que transcurre, y que se fija en el plano espacial en un punto dado. Esa inserción surge en tiempo presente, y es la base de la acción.

¿Que relevancia práctica tienen las elucubraciones anteriores? Tanto en psicopatología como en psicoanálisis hay consenso en que las intervenciones terapéuticas y preventivas deben ser planificadas, y que el espontaneísmo y el auto-develamiento innecesarios no ayudan a nuestros pacientes o usuarios. La terminología aportada por Deleuze permite comprender fenómenos clínicos que habiendo sido descritos por Freud en un marco conceptual decimonónico, pueden ser mejor explicados con los desarrollos de filósofos franceses del siglo XX.

En las intervenciones en crisis en relación a los movimientos sociales, uno de los elementos importantes es recuperar la confianza entre las partes. Esto puede ser denominado consenso por la paz, o control sobre los mecanismos esquizo-paranoides que se activan al retroceder a modos de funcionamiento mas primitivos. Si volvemos a la teoría deleuziana acerca de movimientos aberrantes, al perderse el consenso social que regula flujos ordenados territoriales, el Otro se torna imprevisible y se desconfía de sus motivaciones, que son vistas como peligrosas («delincuentes» o «vandalos») o egoístas (buscando el bien individual y no el bien común». La intervención psicosocial implica un espacio protegido en el cual la persona puede mostrar sus emociones y hacer catarsis hablando de sus temores y esperanzas.

Lo anterior ofrece una salida tanto individual como colectiva para los procesos y movimientos sociales actuales. Las intervenciones psicológicas han sido validadas en las diversas mesas de diálogo, y en las situaciones de crisis que se dan en los choques entre manifestantes y policías. Los dispositivos de salud mental, públicos o privados, pueden actuar tanto en forma terapéutica como primitiva.

Ramon Florenzano

Director Medico IEMP

 

 

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