El fantasma de la muerte, la metáfora de la guerra y las injusticias sociales.

En la medida de que el numero de muertos, globales, en las Américas y en Chile aumentan precipitadamente, la Muerte es un fantasma que ronda entre moros y cristianos. Es un fantasma, ya que a las Parcas nadie las ve hasta que cortan el hilo de la vida. Pero la “sindemia”, término actualizado por Fernando Lolas, es magnificado en los titulares de los medios de comunicación para aumentar nuestro nivel de tensión, angustia o insomnio, según la hora del día.

En el enfrentamiento con el Coronavirus que parecemos por el momento ir perdiendo, se usan frecuentemente las metáforas con la guerra. La autoridad sanitaria y sus voceros públicos nos amenazan no solo con la mortalidad nuestra, de nuestros padres o de nuestros hijos, sino con penas mas terrenales, como detenciones, multas gravosas y confinamiento obligado. Pero debemos recordar que esto es una metáfora. En las guerras reales, entre países o entre religiones, hay un enemigo real, organizado, que planifica cuidadosamente sus avances y retrocesos. En este caso, se trata de un virus, un organismo biológico subcelular, que está aprovechando las vulnerabilidades de nuestra especie, nuestras patologías preexistentes, y la no inversión en salud de varias décadas en el enfoque economicista imperante en Occidente.

El estallido social chileno del 18 de octubre de 2019 fue prólogo de los estallidos mundiales actuales. Muchas de las técnicas que vimos aplicadas alrededor de la Plaza Italia entonces, están campeando en los Estados Unidos después de la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco en el progresista estado de Minnesota Este estallido en contra de desigualdades raciales y socio-educacionales se ha extendido desde Norteamérica hacia Europa y el resto del globo. La pandemia de Coronavirus hace mas peligroso el desafiar las políticas de distanciamiento social, y aumenta el riesgo de nuevas olas epidémicas en países que empezaban a ver sus tasas de mortalidad decrecer.

El fantasma del proletariado recorre Europa, fue la acertada frase de Karl Marx para comenzar su “Manifiesto Comunista”. Hoy día, ese fantasma sigue recorriendo ya no solo Europa, sino todo el globo, reactivado por las pestes, la inequidad social y la búsqueda de oportunidades de muchos, que saben que después de crisis como estas se rebarajan los naipes para todos. El “castillo de naipes” de un Ministro se desmorona, y debe salir, y es necesario buscar otros paladines que acuñen otras metáforas para mantener viva la esperanza en días mejores.

En un blog previo hablábamos de la visión profética de Nietzche en «La Genealogia de la Moral» (Alianza Editorial, 9a Edicion revisada, 2017). En su segundo Tratado del mismo texto se refiere a los conceptos de “culpa” y “mala conciencia”, y a la capacidad de olvido, para el una fuerza activa, propia de los fuertes. Los débiles graban en su memoria los recuerdos del haber sido dañados, el sufrimiento marca a fuego la culpa (schuld), que es a su vez una deuda: una relación entre un acreedor y un deudor. El que comete una falta queda en deuda con la sociedad y esta descarga sobre el sua golpes. La mala conciencia viene de la internalización de esos golpes, y la auto flagelación del deudor o pecador que reconoce su falta. En su interioridad quedan los reproches, la baja auto estima deben ser pagados de alguna manera. Para redimir esta culpa, surgen para Nietzche los Dioses, que exigen sacrificios compensatorios, y así las religiones adquieren poder sobre los humanos. Esta culpa alcanza su mayor poder en los dioses únicos de las religiones del Oriente Medio, y desaparece con el ateísmo, que para este autor consiste en no tener deudas (Unschuld): es una segunda inocencia, una vuelta a una existencia pre-teológica.

Las consecuencias económicas y sociales de la contingencia actual preocupan a muchos: la caída libre de las economías abiertas producto de la cuarentena estricta, el derrumbe de las líneas aéreas, el desfinanciamiento de espectáculos culturales, museos y conciertos, el desempleo masivo llevan a una crisis que está siendo medida y que solo es comparable con la de 1929, hace casi cien años. Otro fantasma, el del hambre, y sus consecuencias de turbulencia social, está siendo evaluado por los Bancos Centrales de muchos países, incluyendo al de Chile.

Las consecuencias en la salud mental individual y colectiva del COVID 19 son múltiples, entre ellos la falta de “ritos de salda” al no poder enterrar a los propios muertos para elaborar el duelo, tema que está en la cultura desde Egipto hasta nuestros días. La elaboración colectiva de la actual pandemia no es tan distinta a la que se hacía durante las pestes medievales, y aun antes: la historia de Edipo, tan cara para Freud y los psicoanalistas, comienza con una peste asolando Tebas, y el triángulo Laio, Edipo y Yocasta.

Las consecuencias del COVID19 para la Salud Mental serán mayores, y es necesario enfrentarla, tanto a nivel clínico como preventivo. Las modernas tecnologías nos permiten las terapias y los formatos preventivos telemáticos, tema en el cual el Instituto de Estudios Médico Psicológicos ha. Sido pionero. Los interesados pueden revisar nuestros boletines o escribir a http://www.iemp.cl

Dr Ramon Florenzano

Pestes, muerte y vida eterna.

Las pestes activan temores primitivos en la humanidad. En un reciente libro de Elena Ferrante (La Invención Ocasional, Madrid, Lumen 2019), la laureada novelista italiana recuerda su miedo infantil a monstruos, terremotos o eventos repentinos que podían poner en peligro su vida. Hoy el Coronavirus hace que moros y cristianos tengan miedo a un ataque de este micro-organismo desconocido, que está cobrando vidas como lo hicieron la gripe española hace 100 años y como está en la memoria colectiva desde tiempos inmemoriales.

El temor a la muerte aparece en todos: la sabiduría de los mayores les hace saber cuidarse (un común denominador de los cardenales de la Iglesia Católica y de los analistas didactas de la Asociación Psicoanalítica Internacional es que muchos llegan a edades elevadas) y en escritores de la talla de Javier Cercas, que describió la Guerra Civil Española en Soldados de Salamina, y que hoy vive aislado en Verges, pueblo de Cataluña de 1000 habitantes. La cuarentena y el confinamiento traen problemas pero representan la única garantía de no contagiarse, si son bien llevados.

El fantasma de la muerte es enfrentado igualmente por creyentes en un Dios trascendente como entre por ateos y agnósticos: todos tratamos de sobrevivir a este lado, antes de enfrentar el Mas Allá. Los creyentes quieren aprovechar el «tiempo de merecer» para acumular actos virtuosos para presentar el dia del Juicio Final, y los descreídos quieren prolongar sus días en la única realidad existente, la terrenal. Las religiones de esta tierra, como el marxismo-leninismo piensan en impulsar desde la vanguardia del proletariado el camino colectivo hacia una mayor igualdad, o las religiones con un dios inmanente, como los ecologismos verdes o radicales, quieren contribuir a salvar el escenario de una sequia progresiva.

Federico Nietzche en «La Genealogia de la Moral» (Alianza Editorial, 9a Edicion revisada, Madrid 2017) hace uno de los relatos mas pesimistas acerca de la actitud humana frente a los misterios. En su idea de «transvaloración» surge la diferencia entre la ética señorial y la de los esclavos. La ultima es desarrollada por las religiones monoteístas, sean judía, cristiana o musulmanas. El Dios único quiere ver sufrir a sus adversarios. En su visionaria proyección de lo que vendría, que Nietizche escribió a fines del siglo XIX, profetizó la aparición de un líder que sacaría a su país (Alemania) de la mediocridad en la que la veía inmersa, y que promovería el dominio de la raza aria, proveniente de la indoeuropea, sobre el resto, descrito por el como etnias menores y biológicamente precarias.

En las cosmovisiones religiosas la vida eterna es el premio por aceptar restricciones en conductas reñidas, no solo con la moral, sino con la sobrevida. Esto se puede constatar en la relación de los fieles religiosos con los datos de la salud pública que se han expresado en la actual pandemia: quienes se cuidan a si mismos y cuidan a sus próximos tienen una mayor sobrevida. El evitar el consumo excesivo de alcohol, de drogas ilegales y de conductas sexuales impulsivas tiene un fruto terrenal. Puede objetarse que el comportarse bien por estos fines es utilitario y moralmente consecuencialista, pero está apoyado por la evidencia empírica. En el último número de Crossroads, el boletín de la Universidad de Duke sobre el tema, el Dr Harold Koenig recomienda a los clínicos que cuidan pacientes mayores, los mas vulnerables a la pandemia de COVID-19. La angustia y distress emocional que acompañan a la actual situacion, aumenta la susceptibilidad a la infecció y disminuye la función inmune. Las creencis y prácticas religiosas ayudan a todos a enfrentar los ciempos de estrés. La evidencia también muestra que la religiosidad se liga a mayor resistencia a infecciones virales (Koenig, H. G. (2020). Ways of protecting religious older adults from the consequences of COVID-19. American Journal of Geriatric Psychiatry, 20 Abril 2020). Esto no solo se aplica a cristianos, sino al Islam (Thurston, A. (2020). Islamic Responses to COVID-19. The COVID-19 Pandemic in the Middle East and North Africa, April. Project on Middle East Political Science, POMEPS Studies 39), y a intervenciones en alcohólicos con un componente espiritual, como es Alcoholicos Anonimos (Kelly, J. F., Humphreys, K., & Ferri, M. (2020). Alcoholics Anonymous and other 12‐step programs for alcohol use disorder. Cochrane Database of Systematic Reviews, 3).El Coronavirus influye en la salud mental de las personas, y la pandemia afecta tanto a personal de salud que está en la primera linea de tratamiento en hospitales y centros de salud, como a los psiquiatras y psicólogos que deben apoyar a estos equipos. La cuarentena y el confinamiento prolongado producen también reacciones, que están siendo enfrentadas en forma sistemática con teleterapias y prevención a distancia.

Otra de las consecuencias de la emergencia de salud publica actual, es la convicción de que de esta crisis emergerán nuevas modalidades telemáticas. En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos, estamos ofreciendo tanto apoyo virtual, como mediciones de nivel de sintomas emocionales, para decidir cuando pedir ayuda o apoyar a cerganos o familiares. Para ello, acudir a http://www.iemp.cl

Ramon Florenzano
Director Medico