Las pestes activan temores primitivos en la humanidad. En un reciente libro de Elena Ferrante (La Invención Ocasional, Madrid, Lumen 2019), la laureada novelista italiana recuerda su miedo infantil a monstruos, terremotos o eventos repentinos que podían poner en peligro su vida. Hoy el Coronavirus hace que moros y cristianos tengan miedo a un ataque de este micro-organismo desconocido, que está cobrando vidas como lo hicieron la gripe española hace 100 años y como está en la memoria colectiva desde tiempos inmemoriales.
El temor a la muerte aparece en todos: la sabiduría de los mayores les hace saber cuidarse (un común denominador de los cardenales de la Iglesia Católica y de los analistas didactas de la Asociación Psicoanalítica Internacional es que muchos llegan a edades elevadas) y en escritores de la talla de Javier Cercas, que describió la Guerra Civil Española en Soldados de Salamina, y que hoy vive aislado en Verges, pueblo de Cataluña de 1000 habitantes. La cuarentena y el confinamiento traen problemas pero representan la única garantía de no contagiarse, si son bien llevados.
El fantasma de la muerte es enfrentado igualmente por creyentes en un Dios trascendente como entre por ateos y agnósticos: todos tratamos de sobrevivir a este lado, antes de enfrentar el Mas Allá. Los creyentes quieren aprovechar el «tiempo de merecer» para acumular actos virtuosos para presentar el dia del Juicio Final, y los descreídos quieren prolongar sus días en la única realidad existente, la terrenal. Las religiones de esta tierra, como el marxismo-leninismo piensan en impulsar desde la vanguardia del proletariado el camino colectivo hacia una mayor igualdad, o las religiones con un dios inmanente, como los ecologismos verdes o radicales, quieren contribuir a salvar el escenario de una sequia progresiva.
Federico Nietzche en «La Genealogia de la Moral» (Alianza Editorial, 9a Edicion revisada, Madrid 2017) hace uno de los relatos mas pesimistas acerca de la actitud humana frente a los misterios. En su idea de «transvaloración» surge la diferencia entre la ética señorial y la de los esclavos. La ultima es desarrollada por las religiones monoteístas, sean judía, cristiana o musulmanas. El Dios único quiere ver sufrir a sus adversarios. En su visionaria proyección de lo que vendría, que Nietizche escribió a fines del siglo XIX, profetizó la aparición de un líder que sacaría a su país (Alemania) de la mediocridad en la que la veía inmersa, y que promovería el dominio de la raza aria, proveniente de la indoeuropea, sobre el resto, descrito por el como etnias menores y biológicamente precarias.
En las cosmovisiones religiosas la vida eterna es el premio por aceptar restricciones en conductas reñidas, no solo con la moral, sino con la sobrevida. Esto se puede constatar en la relación de los fieles religiosos con los datos de la salud pública que se han expresado en la actual pandemia: quienes se cuidan a si mismos y cuidan a sus próximos tienen una mayor sobrevida. El evitar el consumo excesivo de alcohol, de drogas ilegales y de conductas sexuales impulsivas tiene un fruto terrenal. Puede objetarse que el comportarse bien por estos fines es utilitario y moralmente consecuencialista, pero está apoyado por la evidencia empírica. En el último número de Crossroads, el boletín de la Universidad de Duke sobre el tema, el Dr Harold Koenig recomienda a los clínicos que cuidan pacientes mayores, los mas vulnerables a la pandemia de COVID-19. La angustia y distress emocional que acompañan a la actual situacion, aumenta la susceptibilidad a la infecció y disminuye la función inmune. Las creencis y prácticas religiosas ayudan a todos a enfrentar los ciempos de estrés. La evidencia también muestra que la religiosidad se liga a mayor resistencia a infecciones virales (Koenig, H. G. (2020). Ways of protecting religious older adults from the consequences of COVID-19. American Journal of Geriatric Psychiatry, 20 Abril 2020). Esto no solo se aplica a cristianos, sino al Islam (Thurston, A. (2020). Islamic Responses to COVID-19. The COVID-19 Pandemic in the Middle East and North Africa, April. Project on Middle East Political Science, POMEPS Studies 39), y a intervenciones en alcohólicos con un componente espiritual, como es Alcoholicos Anonimos (Kelly, J. F., Humphreys, K., & Ferri, M. (2020). Alcoholics Anonymous and other 12‐step programs for alcohol use disorder. Cochrane Database of Systematic Reviews, 3).El Coronavirus influye en la salud mental de las personas, y la pandemia afecta tanto a personal de salud que está en la primera linea de tratamiento en hospitales y centros de salud, como a los psiquiatras y psicólogos que deben apoyar a estos equipos. La cuarentena y el confinamiento prolongado producen también reacciones, que están siendo enfrentadas en forma sistemática con teleterapias y prevención a distancia.
Otra de las consecuencias de la emergencia de salud publica actual, es la convicción de que de esta crisis emergerán nuevas modalidades telemáticas. En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos, estamos ofreciendo tanto apoyo virtual, como mediciones de nivel de sintomas emocionales, para decidir cuando pedir ayuda o apoyar a cerganos o familiares. Para ello, acudir a http://www.iemp.cl
Ramon Florenzano
Director Medico