INCONSCIENTE, JUNG Y SOUBLETTE

El termino Inconsciente fue popularizado por Sigmund Freud, aunque antes lo habían utilizado Pierre Janet entre los neurólogos y Schopenhauer entre los filósofos. El inconsciente freudiano puede ser automático o dinámico.

Carl Jung desarrolló y dio otro significado a la palabra inconsciente, al plantear que al explorarlo mediante su variante del psicoanálisis, denominada Psicologia Analítica, se distinguen dos niveles: el inconsciente personal, mas superficial, donde se encuentran las características descritas por Freud en su inconsciente dinámico, y otra mas profunda, el inconsciente colectivo, con características propias no ya del individuo sino de la especie.

El punto de vista junguiano fue desarrollado mas allá de su creador por un conjunto de psicólogos y psiquiatras, que formaron la Sociedad Internacional de Psicología Analítica. En Chile también este punto de vista se desarrolló inicialmente por el Dr Arturo Prat Echaurren, formado en la Clinica Psiquiátrica Universitaria y en Francia y. Suiza, y seguido hoy dia por distinguidos psicólogos.

Mas allá de los clínicos , diversos intelectuales o académicos chilenos han utilizado el marco referencial junguiano, En la actualidad, entre ellos se encuentra el filòsofo y Profesor de Historia del Arte en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Gastón Soublette.

Un área en la cual Sigmund Freud y Carl Jung tuvieron puntos de vista diferentes fue el rol de los factores religiosos en la vida psíquica: Freud fue ateo profeso y confeso, mientras que Jung estudió los fenómenos espirituales con detención, encontrando que aparecían en la profundidad del inconsciente en todos los hombres. A diferencias de teologías tradicionales que planteaban que Dios se encontraba en lo alto de los cielos, Jung señaló que se podía descubrir en las profundidades del inconsciente colectivo del homo sapiens.

Soublette, apoyándose en su comprensión de los escritos de Jung, plantea en su reciente Manifiesto: peligros y Oportunidades de la Megacrisis (Ediciones PUC, Santiago de Chile, 2020) que el hombre actual está desconectado de sus raíces profundas, de su cercanìa a la naturaleza, y vive inserto en un mundo capitalista con lógica productiva de mercado, donde se convierte en un rodaje mas de una maquinaria que lo aleja de su profundidad y raíces naturales y espirituales.

¿Qué tiene que ver lo anterior con la Salud Mental? El punto de vista junguiano aparece tanto en tests diagnósticos, uno de los cuales, el Inventario de personalidad de Myers y Briggs ha sido muy utilizado en Psicologia Laboral y selección de personal. Otro, ideado por el propio Jung, el test de Asociación de Palabras, hoy tiene solo un rol histórico. En el plano clìnico, las psicoterapias analíticas ayudan a alejarse del Yo superficial, individualista y competitivo, para acercarse al Self mas oculto, mas ligado a la naturaleza humana profunda y espiritual. La Prevencion desde una perspectiva junguiana lleva a fomentar una vida mas natural, menos agresiva hacia los demás, y mas ligada a ritmos biológicos naturales, como los circadianos.

La Pandemia de la que estamos saliendo ha mostrado la realidad de muchos de los puntos de vista anteriores, al constatar como es necesaria una vida menos socialmente aislada, relaciones de pareja mas centradas en el amor que en la diferenciación, y una vuelta a prácticas espirituales en el sentido amplio. El Instituto de Estudios Médico Psicológicos cuenta con profesionales capaces de intervenciones diagnósticas, terapéuticas y preventivas orientadas en estas ideas.

Ramón Florenzano
Director IEMP

Ascetismo, Zeitgeist y Santa Teresa de Avila

La solución ascética es propuesta por Federico Nietzche en los capítulos finales de su «Genealogía de la Moral», planteando que la renuncia a los placeres de los sentidos es una solución adoptada por sacerdotes, psicólogos y filósofos para evitar sufrimientos en esta vida y para prepararse para la otra, cuando se cree en ella. Usando su extraordinaria capacidad profética, apocalíptica y nihilista a la vez, el se centra en los promotores del ideal ascético, denunciándolos como falsos profetas. En el párrafo 26 de esa obra, rechaza la historiografía teleológica, diciendo que hay hoy quienes solo describen, con una mirada dura, lo que está sucediendo, que para el es una progresiva decadencia del espíritu germano pasado, con una Alemania que ya no crece sino que se reduce a seguidores de Dühring, anarquistas que quieren destruir las instituciones cristianas históricas, contemplativos que solo aplauden imágenes románticas, parfum Renan, dice Nietzche. Acá alude al misticismo poético de Teresa de Avila. Todo lo anterior exaspera a FN, que pisotea ”las poltronas apolilladas, la contemplación cobarde” de los meros espectadores. El respeta el ideal ascético en la medida que sea honesto, pero no soporta los sepulcros blanqueados, no soporta a los fatigados, no soporta a los agitadores ataviados de héroes, no soporta a los artistas ambiciosos, a los antisemitas disfrazados de buenos cristianos. Atribuye la perdida del espíritu alemán a una dieta alimentada de lectura solo de periódicos, de cerveza y de música de Wagner. Así como a la clausura del augusto principio de Deutschland, Deutschland über alles y finalmente a la paralisis agitans de las “ideas modernas”. Combate a la “religion del sufrimiento”, para esperar el advenimiento del Superhombre, que es el Anticristo. 

El espíritu de los tiempos o Zeitgeist aparece en diversos autores del siglo XIX, en que antes de Nietzche, Karl Marx denuncia al capitalismo como explotando a los oprimidos a los que mantiene en un ascetismo obligado, mientras permite a los ricos darse una vida opulenta. Sigmund Freud joven, propicia una satisfacción de la libido sin restricciones, pero a lo largo de su vida reconoce la necesidad de suprimir los impulsos para construir la civilización, lo que desarrolla en El Malestar en la Cultura (Trad Luis Lopez Ballesteros y de Torres, Alianza Editorial, 2014). 

Max Weber, después que los autores anteriores, y desde la sociología, escribe su texto clásico sobre La Etica Protestante y el Espiritu del Capitalismo y  (Alianza (2012) ISBN 978-84-206-6946-5; Biblioteca Nueva (2012) en el cual señala que la gran diferencia entre el catolicismo medieval y los cristianismos reformados de Lutero o de Calvino, es que el primero cree que la salvación se conquista en esta tierra con una vida ascética llevada a merecer como premio la salvación eterna. En la teoría de la predestinación y la teoría de la justificación paulina, los justos ya están elegidos en la mente de Dios, y el único modo de saber si pertenecen a ese grupo, es darle fuerza al término bíblico vocación (en alemán Beruf, en inglés calling y en español llamado). Weber señala como en la traducción alemana de la Biblia se dice bleibe in deinem Beruf, o en español permanece en tu vocación. El trabajo profesional bien realizado, desde el tardo helenismo en adelante se transforma en el modo de salir adelante en esta tierra, y en el mundo protestante, de éticamente saber que se está del lado correcto. Esto explica para Weber la mayor prosperidad de la Europa protestante sobre la católica cercana al Mediterráneo: allí la jerarquía de la Iglesia Romana menosprecia el éxito mundano y sugiere a las personas que desprecien la vida fastuosa y cortesana, viviendo ascéticamente para asegurarse la salvación.

Lo que Weber plantea es que siendo el capitalismo una construcción “ideal-típica”, tal como el Estado, la Iglesia o el Feudalismo, la investigación prospectiva en el contexto europeo occidental burgués de principios del siglo XIX, los factores económicos solo “ideológicamente considerados” son insuficientes, y los factores extra-económicos, tales como la fe protestante,  son inversamente proporcionales a la ética práctica de las conductas de los individuos. El tipo de capitalismo que surge en Alemania y Suiza, siguiendo la versión particular ascética y calvinista, tiene consecuencias diferentes en la concepción weberiana, diferentes a la marxista, en la cual la relación es directa: la infraestructura económica determina directamente la estructura socio-cultural capitalista. En Weber la relación es mas compleja y está subjetivamente determinada. Este hecho es para el crucial para marcar la diferencia de la cultura occidental, con otras, y es lo que ha llevado a la superioridad que el centra en la adopción de una acción individual y colectiva, de tipo racional. Las demás culturas se han visto obligadas, para competir económicamente, a adoptar el modo occidental de gestión de la existencia individual y social.  En sus estudios posteriores acerca de las éticas económicas de cada una de las religiones, Weber ha tratado de demostrar como esta ética ha acelerado, ralentizado u obstaculizado la racionalidad de la vida económica.  

Un ejemplo entre otros de esta actitud es la vida de Teresa de Ahumada (1515-1582), Teresa de Jesús en vida o Santa Teresa de Avila después de su canonización en 1622. Santa Teresa tuvo una temprana vocación religiosa, que se retrasó por múltiples achaques corporales antes de llegar a profesar como religiosa carmelita. Experimentó visiones que la orientaron a llevar una vida ascética y a la fundación de múltiples conventos de carmelitas descalzas, siendo la reforma del Carmelo su tarea vital, que dio sentido a su vida y que la llevo a chocar con la jerarquía católica, mas atenta entonces a los honores de esta tierra que a morir en brazos de Jesús, a lo que ella esperaba. 

Esta posición, clave en la Contrarreforma romana para contestar a las críticas de Martín Lutero acerca de la venta de indulgencias y otras fuentes de enriquecimiento del Papado, se ha mantenido a lo largo de los siglos, y aun hoy día distingue a varios de los movimientos eclesiales que buscan vivir en este mundo como si se perteneciera al próximo. Fernando Lolas ha estudiado estos temas, siguiendo a Kosellek, quien relacionó la noción de Zeitgeist con la propia de Sattelgeist (tiempo bisagra), que alude a períodos en los cuales se hacen cambios cruciales, y para el la centuria entre 1450 y 1550, la de la Peste Negra en Europa, fue una de esas. 

En estos tiempos de pandemia, la cuarentena impuesta por la autoridad sanitaria ha llevado a una vuelta ascética a una vida sin placeres individualistas como los viajes, restaurantes gourmet o carreras en automóviles costosos). Los valores tradicionales de cercanía a la familia y alimentación frugal, sin contacto físico entre las personas, ha planteado un ascetismo obligado para evitar la muerte por contagio del Coronavirus. Pero las consecuencias de las cuarentenas prolongadas y la crisis producto de parar las economías llevan a otras consecuencias negativas.

¿Qué tiene lo anterior que ver con la salud mental? La aplicación de las lecciones de la historia pueden ser útiles tanteo para el diagnóstico, como el tratamiento y prevención de problemas de salud mental. En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos tenemos intervenciones terapéuticas y preventivas para algunas de las situaciones recién descritas.

Dr Ramon Florenzano

Director Médico IEMP