MIGRANTES, TERCERA EDAD Y ACOGIDA ELECTRONICA.


La situación de los inmigrantes hacia Chile ha alcanzado ribetes dramáticos. Durante la última década la migración Sur-Sur, desde países aledaños y otros lugares de Hispanoamérica creció en forma importante, y las condiciones de entrada han sido modificadas en numerosas oportunidades. En Chile, así como en otros países de Latinoamérica y el Caribe las autoridades han variado el tipo de visa, y la distinción entre migración voluntaria y refugiados políticos se ha traslapado progresivamente. Un reciente documento de la Academia Chilena de Medicina así lo señala (Rodolfo Armas Merino, Báltica Cabieses Valdés, Marcelo Wolff R., Colomba Norero Vonizza, José A. Rodríguez Portales, Humberto Reyes Budelovsly. Salud y Proceso Migratorio Actual en Chile, Santiago 2020). Las condiciones de salud general, de cuadros infecto-contagiosos, de condiciones pediátricas son peores que las de los nacidos en Chile.


La salud mental de los migrantes también se altera, en especial por el estrés de aculturación, en el cual la adaptación a nuestra realidad es difícil, tanto por nuestro chauvinismo generalizado, que no aquilata el aporte que traen los recién llegados al país, como por el desarraigo y la nostalgia que provoca en muchos (el “Sindrome de Ulises”). Nuestro sistema de salud, que es motivo de orgullo nacional, y que ha recibido diversos reconocimientos internacionales, no es entendido por muchos de ellos, que hablan de un “laberinto de salud”, dadas las diferencias que tienen con los modos de funcionar en los sistemas de muchos de sus países de origen, tan diversos de Chile.


Los migrantes de tercera edad, si bien no son tantos como los jóvenes, resienten especialmente el cambio, al llegar a un país donde no pueden seguir desarrollando las actividades que ejercieron toda su vida, y donde dejan de tener una red de amistades y familiares que los apoye. Esta realidad ha sido enfrentada por Loreta Baldassar y su equipo en Australia (The large qualitative project, Ageing and New Media: A New Analysis of Older Australian’s Support Networks) entre 2006 y 2019. En entrevistas etnográficas cualitativas realizadas en 150 adultos mayors de 10 países (Australia, China, India, Italia, Myanmar, Polonia, Somalía, Sri Lanka, Reino Unido Kingdom y Vietnam), en las cuales se examina sus historias de vida, su conocimiento de tecnoligias de comunicación (TICS) y sus sistemas de apoyo informales, tanto local como a distancia, se concluyó que era importante diseñar sistemas de acogida virtuales que les permitiera sentirse apoyados por los dispositivos de transición a su nueva realidad.
Un ejemplo de las intervenciones de acogida realizadas por el equipo de Baldassar es el Café Internet en Perth, Western Australia. Este es desarrollado por una organización más amplia de acogida (Umbrella) que proporciona techo e inserción comunitaria a más de 500 usuarios nacidos en 52 paises distintos. En Chile existen diversas instituciones, como el Servicio Jesuita de Migrantes, o el Centro Integrado de Atención al Migrante (CIAMI) apoyado por una fundación italiana. En nuestro grupo de investigacion sobre el tema estamos presentando una revisión bibliográfica sobre los estudios e intervenciones virtuales para mejorar la acogida a los inmigrantes.


La pandemia de COVID 19 ha aumentado las dificultades del tema, al impedir el libre flujo ya no solo por los complejos sistemas de visado, sino por los cierres de fronteras y las cuarentenas obligadas en los pasos fronterizos. El cierre de muchas actividades económicas en el país, tanto formales como informales, llevó a un desempleo que ha sido mayor entre los inmigrantes mas vulnerables, a un subempleo en muchos de ellos que son profesionales calificados, y ha generado un retorno a sus países y a una emigración no deseada. A nivel de investigación, ha obligado a usar encuestas virtuales que tienen mayor dificultad de respuesta, cuando son aplicadas, por ejemplo a ancianos migrantes con escasa escolaridad y sin familiaridad con medios electrónicos.
Los servicios de salud mental, sean públicos o privados han tratado de responder a las demandas anteriores de las personas migrantes, en un período en el cual los sistemas de salud se han visto sobrecargados por los enfermos graves de Coronavirus, y han tenido que postergar atenciones vistas como facultativas. Sin embargo, muchos migrantes con formación en salud han participado activa y valerosamente en la atención de los casos mas graves, en hospitales y clínicas privadas.

Desde el psicoanálisis el tema de las migraciones es central desde la historia de Edipo, que migró de Tebas a Colonna, y de su creador, Sigmund Freud que vino desde su natal Moravia al corazón del imperio austro-húngaro, Viena. En nuestra realidad, la psicoanalista mexicana Elaine Villas Boas, presentó un trabajo (Migraciones – duelo, elaboración y la búsqueda por una identidad) en el reciente Congreso Virtual de la Federación Psicoanalítica de América Latina (FEPAL) en Montevideo en octubre de 2020. Allí relata que en algunas entrevistas, realizadas en 2019, con migrantes de procedencia y motivaciones distintas, es posible verificar que una característica común en muchos casos, es la fantasía de realización de ideales del yo. Según Grinberg (1984): «Más allá de los factores externos que justificaban las migraciones, operaría también la fantasía inconsciente de búsqueda de una madre tierra nutricia y protectora, frecuentemente idealizada«. Los Grinberg tuvieron que dejar Argentina por razones políticas y escribieron sobre el duelo migratorio en su paiz de acogida, España (Grinberg L. y R. 1984. Psicoanálisis de la migración y del exilio. Madrid, Alianza Editorial).


En una columna de El Mercurio (Viernes 30 de octubre de 2020), el Profesor Fernando Lolas, miembro de la Academia Chilena de la Lengua, se refiere a términos que tienen que ver con lo anterior, hablando de Vejez y Vejentud, diciendo que “en ambos hay que diferenciar un estado biológico y una actitud biográfica”. Así, la vejez es un estado biológico inevitable: se es viejo o se está viejo. Acuña el término “vejentud” para la percepción individual de ese estado: ese estado cambia día a día: hay días de “viejazo”, otros en que la edad parece no importar. Distingue nuestro académico entre la vejez como estado biológico y la vejentud como percepción subjetiva, separando la cronología biológica de la temporalidad y estado biográfico.


En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl) se puede encontrar mas información acerda de estos temas, asi como un equipo interesado en los aspectos diagnósticos, clínicos, terapéuticos y preventivos ligados a la inmigración y la tercera edad.

Dr. Ramón Florenzano
Director Médico

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