Como no hacer nada, inmigrantes y la fenomenología trascendental.

  • Uno de los mejores libros de 2020, según las revistas Time y New Yorker fue escrito por Jennny Odell, artista y escritora que enseña en la Universidad de Stanford en California. Titulado “How To do Nothing: Resisting the Attention Economy” (Melville House, Londres, 2019), se refiere a un tema que adqurió plena vigencia durante las prolongadas cuarentenas del año 2020. Para muchos acostumbrados a una vida acelerada y llena de actividades, el estar encerrados con mucho tiempo libre ha sido un tema dificil de enfrentar. El libro de Oddell no es solo uno de auto-ayuda para aprender a “no hacer nada”, sino una tesis compleja que muestra como los grandes sistemas del establishment, incluyendo a Facebook, Google, Amazon y tantos otros han desarrollado una maquinaria centrada en bombardearnos con estímulos que nos impulsan a llenar el tiempo sumidos en las pantallas y a consumir incesantemente. La economia global es movida por un sistema diseñado para mantenernos frenéticaente pegados a las pantallas.
  • No se trata solo de hacer “screen detox”. Uno de los temas tratados en este libro: para poder no hacer nada hay que aprender a desconectarse y pasar por lo menos siete dias sin abrir el smartphone, sin ver las noticias del Coronavirus en el televisor, desintoxicándose de la permanente invasión mediática en la que vivimos.
  • Es interesante el ejemplo de Thomas Merton, monje trapense nacido en Francia en 1915 y fallecido en Bangkok en 1968. Este prolífico escritor vivió la mayor parte de sus años adultos en la Abadía de Getsemaní en Kentucky, EEUU, siendo además poeta, activista social, y estudiante de religiones comparadas. Escribió mas de 70 libros, el mas conocida quizá es “La Montaña de los Siete Círculos”, donde describe el camino místico hacia la divinidad. Pacifista, se interesó progresivamente en las religones orientales, muriendo en un viaje a Tailandia a la temprana edad de 53 años.
  • Un tema distinto es la composición étnica cambiante de la población chilena. Esta vez es el arquitecto transformado en novelista Erwin Rahmdor, de quien hemos comentado antes en este blog su saga sobre “El Secreto de los Próceres”. En una obra anterior, escrita en 2016 (Inmigrantes, Auto-edición, 2016) se refiere a la historia de su propia familia, los Rahmdor, estudiando su origen en Frisia y Alemania medievales, para luego sumergirse en la emigración a Chile y su historia en nuestro país. Chile tuvo una primera onda migratoria europea hasta la Independencia, onda de orígen español, para luego a lo largo de los siglos XIX y XX, hasta el fin de la II Guerra Mundial, de otros países europeos. En lo que va del actual siglo esta onda se ha concentrado en Hispanoamérica. En el peculiar estilo de Rahmdor, este se centra en como los acontecimientos históricos (guerras, hambrunas, pestes) hacen que se desplazen masas humanas, y que los migrantes y refugiados afecten el destino de los paises dadores y receptores de estos movimientos.
  • La fenomenología trascendental de Edmunde Husserl explica lo anterior en términos del estudio científico de los desplazamientos humanos, hoy estudiado por la actual genòmica y por la geografía, así como por las creencias que aceptan a los migrantes. Los ejemplos de Thomas Merton y de Erwin Rahmdor, así como la convicción íntima de quienes provienen de familias migrantes aunque sea despues de varias generaciones, explican la certeza apodíctica de sentirse extraño en tierra ajena.
  • Lo anterior tiene importancia en psicopatología, ya que muchos cuadros psiquiátricos y emocionales tienen que ver con lo anterior. Los delirios de migrantes se ligan a la pérdida de raices y al sentirse en suelo extraño, y ser discriminados por el color de la piel, o por un acento que no es el local. En los migrantes recientes, el trastorno de estrés post-traumatico (TEPT) es una consecuencia de la aculturación en un lugar extraño.
  • Un aspecto relacionado es el de la formación de los profesionales de la salud en el pregrado y de los especialistas en salud mental, sean psiquiatras o psicologos, en el postgrado. Fernando Lolas junto a Eduardo Rodríguez Yunta, en una reciente publicación (Bioética y Humanidades Médicas, Hygea ediciones, Buenos Aires, 2020), se refieren al tema, partiendo de la enseñanza del catedrático Pedro Lain Entralgo, que visitara la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en la década de los 60. Laín definió las Humanidades Médicas como el conjunto de saberes que todo clínico bien formado debe conocer. Estos saberes incluyen “no solo los conocimientos técnicos y prácticos de la profesión médica, sino disciplinas tales como la historia, la psicología, la sociología, la ética, la estética, la antropología filosófica y la antropología cultural, en tanto que aplicadas al conocimiento de la particular realidad con la que el médico tiene que habérselas, es decir el hombre enfermo”. El pensamiento de Laín fue seguido por Diego Gracia y por el mismo Fernando Lolas.
  • ¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Tanto los aspectos diagnòsticos, terapeuticos y preventivos de muchso cuadros clinicos actuales pueden entenderse desde la perspectiva de la pandemia, que nos obiga a estsar encerrados sin hacer nada, del migrar interno de un lugar a otro atravezando barreras impuestas.
  • En el Instituto de Estudios Médico Psicologicos (IEMP) hemos desarrollados respuestas para algunos de los temas antes enunciados. Otros blogs acerca de ello pueden encontrarse en www. Iemp.cl
  1. Ramon Florenzano Urzua
  2. Director Medico IEMP

Deja un comentario