Factfulness, Separación y Psicopatologías

  • Un texto para optimistas es el de Hans Rosling: Factfulness: Diez razones por las cuales estamos equivocados sobre el mundo y porque las cosas están mejor de lo que piensas (Paidos Empresa, Planeta Colombia, Bogotá, 2019). Fue escrito por un médico sueco, asesor de la OMS y UNICEF en temas de información en salud, y que publicó sus resultados el año 2017, año en que falleció. Su hijo, Ola Rosling y su nuera, Anna Rosling Rönnlund se hicieron cargo de la Fundación Gapminder y recibieron apoyo económico de la Fundación Melinda Gates para difundir sus ideas. Entre las preguntas que Hans Rosling se plantea están: “¿Qué porcentaje de la población mundial vive en pobreza?”, “¿Cuántas niñas acaban la educación básica en los países pobres?”, “¿Cuál es actualmente la esperanza de vida en el mundo?”, La mayoría de las personas responden incorrectamente estas preguntas: A partir de datos de un cuestionario (disponible para los lectores de este Blog que quieran completarlo), Rosling afirma que existen diez instintos que distorsionan nuestra visión. Entre ellos, la tendencia a dividir el mundo en dos campos (nosotros contra ellos), y a consumir producida por los medios que para vender explotan el miedo (como hoy en el caso del Coronavirus).
  • El primer factor de Rosling es la separación en dos campos, y sus problemas metodológicos. El ejemplo que el autor da es el de la mortalidad infantil, que ha disminuido drásticamente en los últimos cincuenta años en la mayoría de los países del planeta. A pesar de ello, instintivamente al comparar las tablas de datos de UNICEF sobre mortalidad infantil, dividimos a los países en dos grupos: los con mortalidad baja, los países occidentales desarrollados, y con mortalidad alta, los antes llamados sub-desarrollados. La mortalidad infantil, dice Rosling, es un buen termómetro de la capacidad de un país de cuidar su futuro, que son sus niños. Al dividir los países en ricos y pobres, no consideramos que en todo el globo, la mortalidad ha disminuido, a veces muy rápidamente. El próximo paso es atribuir causalidad; en los países pobres los niños mueren por culpa de los países ricos, lo que es una injusticia evidente con la que debemos concluir.
  • El problema metodológico de la separación en dos grupos es como dijimos la atribución causal: nosotros somos desarrollados y tenemos mejor calidad de vida porque tenemos menos hijos y podemos darles mejor educación. Ellos, los países no-occidentales en vías de desarrollo, tienen muchos hijos y no pueden educarlos, por lo que mueren mas y viven peor. Esto, que pudo ser cierto hace dos siglos, ha dejado de serlo: hoy la gran mayoría de los países han disminuido sus tasas de mortalidad infantil, y tienen menos hijos. Solo quedan dos países-continente (India y China) donde las familias siguen teniendo muchos hijos). Chile es un ejemplo claro de lo anterior.
  • ¿Como enfrentar el factor de separación? Las armas metodológicas con las que contamos, dice Rosling, es la comparación de medianas en vez de promedios (la habilidad para las matemáticas, que en promedio es mayor entre los hombres que entre las mujeres, se ecualiza al medirla en mediana; o en la comparación de extremos: EL promedio de los pacientes esquizofrénicos no es violento, pero existe un extremo agresivo, que es el protagonista de homicidios y otras conductas violentas, La prensa, que busca vender mediante titulares dramáticos, acentúa los extremos y no las medidas de tendencia central. Naciones Unidas ha reconocido la falacia de la división en blanco y negro en naciones ricas y pobres, y ha dejado de usar los términos desarrollado o en vías de desarrollo, al dividir los países en cuatro categorías: desde el nivel de extrema vulnerabilidad (el nivel uno), hasta el de vida confortable con ingresos mas elevados (el nivel cuatro) , como por ejemplo Suecia, y en el caso chileno, algunas comunas en las regiones más urbanas. La mayoría de los que profesionales que leen este Blog viven en el nivel 4, y miran al resto del mundo desde su experiencia individual.
  • Huisserl en sus “Meditaciones Cartesianas”, comentadas en biogs anteriores señala lo mismo: se requiere primero un estudio científico basado en la evidencia empírica, para luego pasar a una interpretación trascendental de los hechos, que puede ser mágico-religiosa u basado en un estudio fenomenológico trascendental; Karl Jaspers aplicó la visión husserliana a la psicopatología. En el plano sociológico, Max Weber amplió esta mirada, al señalar que la sociología partía de el estudio empírico de las diversas sociedades, incluyendo su fundamento económico, pero en vez de pasar directamente a la teoría crítica de Karl Marz (que atribuye la causalidad de la pobreza de algunos a la riqueza de otros), Weber analiza el efecto de las religiones (en su caso la ética protestante) en la acumulación de capital y el crecimiento de las naciones.
  • ¿Qué tiene esto que ver con la Salud Mental? Ya dijimos que Karl Jaspers aplicó a la psicopatología el método fenomenológico de Husserl. Este camino ha sido seguido por diversos autores, desde Kurt Schneider hasta nuestros días en que Von Blankenburg y en nuestro medio, Otto Doerr. En el caso del psicoanálisis, Freud inicialmente describió cuadros clínicos como la neurosis de angustia, o los duelos patológicos, pero pasó a interpretarlos con sus teorías sobre la sexualidad y la agresión. Algunos de sus discípulos, como Carl Jung miraron el tema desde la perspectiva de Weber, buscando el rol de la divinidad en la causalidad de los cuadros neuróticos.
  • En el sitio web del Instituto de Estudios Mèdico Psicològicos (WWW.IEMP.CL), ustedes pueden encontrar otros blogs acerca de estos temas. Nuestro equipo profesional puede aportar estudios diagnósticos, proponer planes terapéuticos y programas preventivos ante los cuadros clínicos antes mencionados.

Dr Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

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