Vidas paralelas, Schopenhauer y Orte

En blogs anteriores contrastamos la vida de Max Weber y José Ortega y Gasset. En este, siguiendo con el ejemplo de las “Vidas Paralelas” de Lucio Mestrio Plutarco (Vidas paralelas. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos.1985), compararemos a Ortega con otro pensador alemán, Arthur Schopenhauer, que escribió cien años antes que Ortega, una auto-biografía prematura (Curriculum Vitae del profesor de Filosofía Arthur Schopenhauer. Revista de Occidente, Madrid, 1995). En temprana biografía (el filósofo tenía 31 años) presenta sus antecedentes al Rector de la Universidad de Berlín, requisito para ser aceptado como candidato al Doctorado en Filosofía de esa Universidad. El contraste con Ortega es múltiple: Schopenhauer era hijo de un próspero comerciante de Danzig, quien muere bruscamente el año 1805, cuando el joven Schopenhauer tenía 17 años. Mucho antes que Ortega, se formó en diferentes universidades alemanas, con maestros en múltiples áreas del conocimiento, y decidió recorrer el resto de Europa, viajando a Francia donde pasó tiempo en Le Havre donde fue enviado por su padre para aprender francés, pasando también a Inglaterra, pero sin llegar nunca a España.

Tal como Plutarco en sus “Vidas paralelas” comparaba a un griego y a un romano, en esta serie de blogs hemos comparado alemanes con españoles; en esta oportunidad a Schopenhauer con Ortega, en otros a Max Weber con el insigne escritor y literato hispano. Tanto en Alemania como en España se dio la tendencia a mirar a la generación actual como decadente, en relación a las anteriores. Tanto en Alemania como en Alemania el pensamiento de Federico Nietzche fue clave para imaginar un pasado glorioso, y para describir a sus contemporáneos como decadentes o poco dignos de su pasado. En la Meditaciones del Quijote, Ortega compara el mundo real de Alonso Quijano, hijodalgo que vive encerrado leyendo en su pueblo, con el mítico Don Quijote de la Mancha, buscando aventuras seguidos por su leal Sancho Panza.

José Ortega y Gasset, desesperando de la superficialidad que el atribuía a la España de fines del siglo XIX, fue a Alemania a formarse en la sólida ciencia germana. Estuvo en Marburgo y Leipzig para volver a Madrid cuando su padre, periodista connotado, se retiró debido a un cuadro depresivo, haciéndose Ortega y Gasset cargo de las empresas familiares. Esto implicó que el joven Ortega no solo tomó responsabilidades editoriales, sino que pasó a ser líder de la renovación de la política española, tratando de formar un nuevo movimiento, el Partido Reformista, que tomaba lo mejor de las elites tradicionales, pero se comprometía con ideales socialistas y se acercaba a la clase obrera. En el plano literario, defendió y se reunió en múltiples oportunidades con Miguel de Unamuno, Eugenio D´Ors, Manuel García Morente, Giner de los Ríos y tantos otros filósofos e intelectuales de su novel generación.

La melancolía en amigos escritores, la relación que Schopenhauer establece en la dificultad para encontrar su propio rumbo en la vida y su quiebre depresivo inicial, ha sido relacionado con su difícil relación con su madre, quien después de enviudar llevó una vida social intensa en Weimar, donde se fue a vivir. Tuvo un salón donde recibía a intelectuales y la nobleza local, y su hijo sospechaba, sucesivos amantes. Esto, para Arthur era no guardar fidelidad a la memoria de su padre. A pesar de esa distancia, el filósofo pasó largas temporadas donde ella, quien lo cuidó en sus nuevos episodios depresivos. Mantuvo buena salud física, que el atribuía a sus largas caminatas diarias, que solo se deterioró en 1862, año en que murió de una “congestión pulmonar”, a los 72 años de edad. .

¿Qué tiene esto que ver con la Salud Mental? Ortega desarrolló su punto de vista acerca de lo que motivaba a las personas a sobresalir entre los otros, y entre 1915 y 1916 escribe un texto que inicialmente denominó “Sistema de Psicología”, en un ciclo de conferencias que dio en Madrid, y luego repitió en 1916 repite en Buenos Aires, llamándolo “Sistema de la Razón Vital”. En este expone los aspectos interiores de lo que hacia fuera había sido denominado en alemán “Weltanschauung”, o “visión del mundo”. En este se plantea temas claves en psicología y psiquiatría, como la relación entre sujeto y objeto. De paso, quiebra lanzas con Husserl, al criticarlo por mantener el término habitual de “contenido de conciencia”, que para el explica la esterilidad de la psicología académica de su época. Esos temas se mantienes actuales hoy día, expresada por la línea de desarrollo del psicoanálisis contemporáneo, el intersubjetivismo.

Desde un ángulo psicoanalítico, un adecuado vínculo temprano con las figuras parentales es importante para desarrollar una adecuada auto-estima, establecer relaciones duraderas y superar traumas en la vida adulta. Schopenhauer tuvo un admirado padre que falleció bruscamente siendo el niño, y una madre con la que nunca se llevó bien, aunque ella lo acogió numerosas veces en sus sucesivas viviendas. Esa desconfianza hacia la fidelidad materna a la memoria paterna lo hizo desarrollar su teoría representacional, en la que insiste como el mundo interno se ve moldeado por las figuras del entorno. Ortega y Gasset, con su “Yo soy yo y mi circunstancia” también insistió en que la autoimagen se va moldeando desde la niñez por las experiencias que en su caso fue un padre longevo y depresivo, y una madre distante, sumida en una tradicional religiosidad. Ortega no se sintió reconocido por el público español hasta que en 1916 fue invitado a la Argentina, donde fue aclamado no solo en Buenos Aires sino en Rosario, Còrdoba y nuestra cercana Mendoza. Volvió a Madrid sintiendo que había sido reconocido pos “la otra España”.

Los blogs antes mencionados pueden ser encontrados en la pagina web del Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl). Nuestro equipo interprofesional está formado por médicos psiquiatras, psicólogos y otros que pueden enfrentar los dilemas diagnósticos y terapéuticos relacionados con el trauma psicológico y desarrollar intervenciones preventivas al respecto.

Dr Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

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