Ortega, doña Bárbara y lo rural salvaje.

La vida de Ortega fue una demostración de como durante el siglo XX los señoritos madrileños trataron de incorporarse a la modernidad europea, y como las vicisitudes de los países civilizados lo llevaron a cambiar sus ideas. El refinamiento del resto de Europa llegó tardíamente a España, así como este país transmitió algo de los avances científicos y la racionalidad europea a sus colonias americanas. Lo que Ortega describió en sus escritos filosóficos, lo mostró Rómulo Gallegos en su novela cumbre, “Doña Bárbara”.   

La importancia de la técnica y del desarrollo de la sociología de la ciencia se muestra en «La Rebelión de las Masas» al dar Ortega datos estadísticos acerca del crecimiento de la población inglesa en los cien años posteriores a la Revolución Industrial. El numero de ingleses se triplicó, y los obreros y campesinos británicos conocieron una prosperidad antes desconocida. Su tesis de que la perfección misma que el siglo XIX le ha dado a ciertos ordenes de la vida hace que las masas beneficiarias no la consideren como organización, sino como naturaleza. Así explica y define el absurdo estado de ánimo que esas masas revelan: no les preocupa mas que su bienestar y al mismo tiempo son insolidarias con las causas de ese bienestar. Como no ven en las ventajas de la civilización un invento y construcción prodigiosos, que solo con grandes esfuerzos y cautelas se puede sostener, creen que su papel se reduce a exigirlas perentoriamente, como si fuesen derechos nativos. En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías. Esto puede servir como símbolo del comportamiento que en mas vastas y sutiles proporciones usan las masas actuales frente a la civilización que las nutre. 

El contraste de la vida de Ortega con la de Max Weber, que dedicó sus primeros estudios sociológicos a la migración polaca en las tierras prusianas después de la guerra de 1870, permite ver como los cambios territoriales europeos se reflejaron en España. Tal como Ortega, Weber tuvo una vida de éxitos tempranos: nació en una familia acomodada, estudió en Heidelberg y otras importantes universidades germanas, y fue elevado a la cátedra universitaria precozmente. A los 38 años, nos cuenta su mujer y biógrafa Marianne, colapsó, y debió tomar cuatro años de permiso de su cátedra para recluirse y viajar por Italia y Suiza, aislándose de familia y amistades. Lentamente pudo retomar sus actividades académicas, pero enfrentando siempre el temor a recaer en un estado depresivo mayor. Ortega tuvo un padre depresivo, y si bien el tuvo una sólida salud mental, físicamente presentó cada vez mas problemas, debiendo pasar periodos prolongados en pos de especialistas o curas termales que le permitieran recuperarse. Weber, en posteriores viajes por los EEUU, escribió interesantes paginas comparando las características de grupos excluidos de la mayoría blanca, como los afroamericanos y pueblos originarios norteamericanos.

En un movimiento en cascada, España vivió tardíamente las consecuencias del crecimiento científico y técnico de la Europa Septentrional. Luego, las colonias hispanoamericanas se desarrollaron reflejando los avances de la Madre Patria. Esto se ve claramente en la trama de la aludida novela sobre Venezuela, Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, que muestra como un joven abogado formado en Caracas, enfrenta la vida peligrosa y agreste de la llanura venezolana. Allí debe enfrentar el poderío de una hacendada cruel y despiadada, Doña Bárbara, que subyuga hombres y tierras como si fuera un hombre. Venezuela vivió, y sigue viviendo, un predominio de los hombres armados sobre los civiles cultos y bienintencionados. La novela muestra también la figura mítica de mujeres que se sobreponen a la expectativa cultural de su época sobre las mujeres, como lo fue la Quíntala en Chile.

En esta cascada, Chile evolucionó distinto al resto de Hispanoamérica al evitar una sucesión de caudillos militares. El “Estado en Forma” de Diego Portales permitió una estabilidad de 60 años, entre la independencia de 1810 y la guerra del Pacífico, en la cual se consolidó un país que no tuvo nuevas revueltas militares hasta entrado el siglo XX. Los acontecimientos de las últimas décadas, desde 1973 en adelante, muestran un retorno de lo que se ha llamado la “excepcionalidad chilena”, al destino del resto de sus hermanas repúblicas latinoamericanas, agobiadas por periódicos pronunciamientos de caudillos armados. La última década muestra que quizá estamos volviendo a ser un país latinoamericano mas.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Esta representa para la OMS un equilibrio, un estado de bienestar bio-psico-social, que implica en neurociencias el control de la corteza prefrontal, la más evolucionada, sobre los núcleos centrales, mas antiguos del cerebro. A esta definición, algunos agregan un cuarto elemento, el espiritual. En Ortega, las masas representan una renuncia a la racionalidad y el recurso a la acción directa: la vuelta a la barbarie está dada por la pérdida de la confianza en la resolución dialogada de los problemas y el uso de la fuerza. Esto lo hacían en los casos que estaban en la cabeza de Ortega al escribir esto, los fascismos utilizando la fuerza de las milicias organizadas, o en los que el llama «bolchevismos» rusos al enfrentar el poder popular a las tropas zaristas. Hoy día el choque entre las fuerzas del orden con la rebelión popular, donde surgen las psicopatologías individuales, en cuadros impulsivos de distinto tipo, así como en el retorno de lo reprimido freudiano: los obsesivos que superficialmente son ordenados y dóciles, bajo estrés liberan rabia y destructividad antes ocultas. “Se renuncia a la convivencia de cultura y se retorna a la convivencia bárbara”, dice Ortega.

En el plano psicodinámico, lo anterior se revela en la “suspensión de las normas civilizadas de convivencia» que se ve en la supresión de la buena educación, la reducción de los trámites para los encuentros sexuales, en la pérdida de la civilización (nos recuerda Ortega que esto viene de la palabra romana civis o sea ciudad, tal como el término urbanidad). En una reciente serie de Netflix (“Los derrotados”) se retrata los primeros meses después de la entrada de los Aliados a Berlin: los vencedores siguen destruyendo, violando y matando a su antojo. En nuestros días, los presuntos vencedores de las lides electorales, imponen sus mayorías ocasionales recurriendo a diversas maniobras muchas de ellas ilícitas. Los psicópatas y los desequilibrados hacen su agosto. 

En el Instituto de Estudios Médico Psicològicos (IEMP) contamos con un equipo profesional capaz de diagnosticar, tratar y prevenir los diversos cuadros antes descritos, a los que se puede llegar accediendo a nuestra pagina Web (“www.iemp.cl), donde tambien se pueden encontrar nuestros blogs anteriores.  

Dr Ramon Florenzano

Director Medico

1º de septiembre de 2021

REBELION DE LAS MASAS, RELIGIONES Y UTOPIAS

La obra mas popular de José Ortega y Gasset fue «La Rebelión de las Masas» (Alianza Editorial, Madrid, 2014). Este fue escrito entre 1929 y 1931, bajo la sombra del auge de los totalitarismos de derecha e izquierda. En especial el fascismo de Mussolini impresionó a Ortega, quien comentó como la conciencia histórica del hombre europeo medio había subido para tener las mismas aspiraciones de la nobleza en las monarquías del Viejo continente. Esto a diferencia de los americanos, quienes habían nacido como naciones con una conciencia de igualdad, y que no habían tenido una aristocracia hereditaria, por lo cual todos nacían iguales frente a la ley.

Con su prosa demoledora, Ortega describe la emergencia del “hombre-masa” en España y Europa. En una de las traducciones holandesas del texto, habla de la “divinización de lo colectivo”, señalando que el individuo está siendo reemplazado por “la gente”, y que el énfasis que puso el en el liberalismo democrático, está desapareciendo frente a las masas fascistas totalitarias sean de izquierda o de derecha. Esta descripción de Ortega de 1931 puede homologarse a lo que vemos 90 años después cuando los colectivos no dejan espacio para las individualidades.

Ortega contraponía al hombre mediocre en auge en Occidente con su visión elitista de los líderes de opinión entre los cuales el se incluía. Sus amistades en la nobleza hispana (la condesa de Bulnes, la duquesa de Dúrcal) lo aplaudían en Madrid, así como Victoria Ocampo lo hacía en la Argentina. En la década de los 1940, ante lo que vió como la “Decadencia de Occidente” en la postguerra, sintió que el “Hombre Nuevo” no había surgido en los países mas desarrollados como lo profetizara Marx, sino en la llanura venezolana o en la pampa argentina.

Asimismo, Ortega contraponía la “razón lógica” de los filósofos como Aristóteles, su “razón vital”, en la cual el fusionaba el “Elan Vital” de Bergson, con las pulsiones inconscientes de Freud, para decir que el verdadero motor del hombre era su impulso de vida, y que la razón vital encontraba su apoyatura en la “razón histórica”. Este “impulso de vida” aspìracional lo vemos también hoy día en los pueblos originarios, que claman por un reconocimiento y un respeto que sienten que no han tenido de parte de los conquistadores o colonos europeos.

Para Ortega las religiones, clásicas o laicas, eran un modo de drenar las energías del “Ubermensch” de Nietsche, para a través del manejo de la culpa, llevalo a actuar de acuerdo a sus promesas. Tanto las religiones monoteístas del Medio Oriente (judaísmo, cristianismo e islamismo), como las posteriores religiones laicas (comunismo, fascismo o nacional socialismo) llevan a fenómenos de masas que son guiadas por líderes que en definitiva buscan su propio beneficio.

Estos fenómenos descritos hace casi un siglo por Ortega los estamos viviendo global y nacionalmente. La reivindicación de las necesidades del Pueblo, en manos de la vanguardia del proletariado, prima en elecciones que desplazan a las elites tradicionales, las que tienen que buscar modos de recuperar a un electorado tironeado entre sus deseos de cambio y su ansia de seguridad. Dicho en freudiano, lo que viene desde el Ello, debe ser aceptado por el Yo, suprimiendo tácticamente las prohibiciones y culpa superyoicas.

Tanto las religiones clásicas como las laicas ofrecen utopías, que arrastran a las multitudes, prometiéndoles la felicidad en esta tierra. Esto a pesar de que desde 1917 sus soluciones fueron aplicadas en Europa y en nuestras latitudes, llevando no a la felicidad material, sino a la pobreza y a la pérdida de libertad que vemos hoy en Cuba o Venezuela.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Uno de los elementos importantes en el diagnóstico psicopatológico es el enfoque biográfico, o de los cursos vitales: los síntomas surgen en momentos cruciales de la vida del individuo, y el estrés personal o colectivo producen quiebres que deben ser tratados a tiempo para no dejar cuadros de estrés postraumático (TEPT). Ortega en su época pasó de su concepto de razón vital al de razón histórica, en el cual relacionó la obra de un genio, como las de Diego de Velásquez en el Siglo de Oro español, con su biografía, interpretando por ejemplo Las Meninas con el abrirse paso dentro de la corte de Madrid con pinturas sorprendentes. Esto mismo hizo en el psicoanálisis Erik Erikson, que comenzó como profesor de arte para los nietos de Sigmund Freud en Viena, para terminar después de emigrar a los Estados Unidos desarrollando psicobiografías de Jorge Washington, Mahatma Gandhi o Martin Lutero.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) nuestros profesionales pueden ayudar a diagnosticar, tratar o prevenir las psicopatologías o problemas emocionales relacionados con situaciones traumáticcas individuales, o provocadas por las convulsiones sociales o la pandemia de Covid 19. En otros blogs hemos tratado estos temas, blogs que se pueden encontrar en http://www.iemp.cl.

Dr Ramon Florenzano
Director IEMP

Yoga, Yugo y Razon Vital.

La palabra Yoga, nos dice Emmanuel Carrere (Yoga, Anagrama, Barcelona, 2020), en una obra que es una mezcla de autobiografía, ensayo, crónica periodística en la que describe su lucha contra la depresión, viene del sánscrito, y significa Yugo. Es la lucha de la persona que reconoce su egolatría, y decide tomar el camino de la evitación del sufrimiento a través del vivir pleno en tiempo presente. El yoga aparece como camino para alejarse de las emociones del propio Yo, y centrarse en el presente y no vivir pensando en uno mismo.

En otros blogs nos hemos referido al Yugo matrimonial, esa opción voluntaria que muchos toman para vivir la vida en pareja, evitando la soledad. El vivir solo es difícil, y en diversas formas de ejercicios espirituales, la salida al aislamiento va desde la reclusión en una celda solitaria a encontrarse con una cofradía, sea religiosa, sea de monjes budistas, o en la vida laica, de una familia nuclear o extendida.

La Razón Vital fue el nombre que José Ortega y Gasset le dio a su sistema filosófico, lentamente construido a partir de su formación en Alemania y de su retorno a España. Es una mezcla del Vitalismo, del “Elan Vital” de Bergson, con el racionalismo de la filosofía occidental desde Aristóteles hasta nuestros días, pasando por la síntesis de Tomas de Aquino. Quienes son capaces de domeñar las pulsiones vitales y sujetarlas por los razonamientos, aprenden el autocontrol, elemento importante, cuya relevancia ha sido explicada tanto por neurocientíficos como (rol de la corteza pre-frontal) por psicoanalistas actuales (el effortful control de Larkin).

Lo anterior lo dijo Sigmund Freud al describir la tarea del Yo como la de un auriga romano que debe conducir un carro de guerra tirado por dos caballos, el Ello y el Super Yo que tienden a diverger: el conductor diestro aprovecha la fuerza centrifuga para conducir el carruaje hacia el destino racionalmente elegido.

El camino del matrimonio que conforma una familia con hijos es un camino para salir de la soledad de la soltería, para estar rodeado de retoños biológicos. Esta pandemia nos ha servido para alejarnos de una absorción excesiva en el trabajo, antaño privativa de los hombres y hoy buscada por ambos sexos, para volver a re-encontrarnos con la pareja y los hijos. El cambio hacia la vida hogareña, que se convierte también en puesto de trabajo, es un cambio que al parecer llegó para quedarse después de la pandemia.

Los intelectuales, filósofos o hombres egregios de cada época buscan dirigir el pensamiento de sus contemporáneos: en el caso de Ortega y Gasset el buscó este reconocimiento a través de sus libros y publicaciones. Una de las mas perdurables ha sido la Revista de Occidente. Ortega heredó de su padre e hizo crecer un imperio periodístico y editorial, abriéndolo a sus contactos fuera de España. Dentro del país, siguió intentando convertirse en un líder político, lo que se frustró en el período de la dictadura de Primo de Rivera. Allí optó por vivir la vida de un aristócrata intelectual, accediendo también a los salones de la nobleza y entrando al juego de los flirteos entre nobles. Su romance (puramente intelectual) con la condesa de Bulnes (María Luisa Herrera de Tejeda) es un ejemplo de lo anterior, dándose la mayor parte de sus encuentros en los jardines del palacio de Liria, de los duques de Alba.

José Ortega vino a Chile en noviembre de 1928, viajando en tren, atravesando la pampa argentina, y con un recibimiento apoteósico en Santiago de Chile cuando se aloja en la embajada argentina. En sus notas con respecto a este viaje, menciona el largo viaje en tren por zonas inhabitadas de la Argentina, que contrasta con las muchedumbres que lo recibieron en Chile. Vuelve a mencionar allí su tema de la rebelión de las masas, pero con un tono mas autocomplaciente, al ser masas que le eran proclives y lo aplaudían. Fue recibido también por un dictador militar (Carlos Ibáñez en su primer gobierno), lo que lo hizo olvidar su rechazo a Primo de Rivera en su patria.

Algunos de los temas orteguianos aparecen en el foco central del 52º Congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API) que se celebra en estos días en Vancouver, que es “Lo Infantil”. Sin su anclaje en la vivencia del bebé, dice Virginia Ungar, la presidente de la API, “el psicoanálisis simplemente no existiría”. Desde su punto de vista, lo que hizo Freud fue ponerle nombre a experiencias que no habían sido rotulados como axiales previamente. Lo que se hace en una terapia analítica es que el terapeuta y el analizado reflexionan sobre vivencias tempranas de éste que no habían sido nominadas anteriormente. Se rescata lo que el paciente sabía, pero no reconocía.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Los diagnósticos y los tratamientos de problemas psiquiátricos tienen como objetivo estabilizar tanto el cerebro como la mente, superar la turbulencia emocional y vivir centrado en el presente de “lo que hay«, y no en uno mismo. Esto se puede conseguir a través de intervenciones psicofarmacológicas, en el corto plazo, o psico-sociales, a la larga. La conciencia plena del budismo es una práctica buscada en Oriente desde antiguo, y obtenida en Occidente por caminos mas activos.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos existe un equipo de profesionales que pueden ayudar a diagnosticar, tratar y prevenir trastornos individuales o familiares, y en su pagina web (www.iemp.cl) se encuentran blogs anteriores dedicados a estos temas.

Dr Ramon Florenzano
Director médico IEMP

Santiago,, 1º de Agosto de2021