Vuelta a Latinoamérica, Matte Blanco y Suicidios Colectivos





Bienvenidos de vuelta a Latinoamérica! El desarrollo insular de Chile ha hecho que muchas veces nos cerremos a conocer la historia o literatura de otros países. Un ejemplo ha sido la relación con Venezuela y Colombia, al ignorar como fue Simón Bolívar quien finalizó la independencia de la mayoría de nuestros países derrotando a los españoles en sucesivas campañas bélicas, desde Panamá a Bolivia.

Un pueblo, todos los pueblos. García Márquez sitúa en Macondo la acción de sus cuentos y novelas. Pero al describir la vida colectiva de ese pueblo ficcional, retrata todos los pueblos: tanto el pueblo español, donde la relación con la metrópolis (Madrid) es permanente, como la de Macondo con Santafé de Bogotá en Colombia, o del pueblo de El Monte con la urbe de Santiago de Chile. Visto uno, vistos todos: la jerarquía social donde las familias fundadoras tratan de mantener su tradicional poder, donde las clases medias usan sus distintos oficios el cura, el médico, el alcalde o el comerciante, y donde los nuevos ricos, llámense Don Sabas en Macondo o el alcalde corrupto en cualquiera de otros lugares trata de imponer su fortuna recientemente ganada.

Lo inverso ha sucedido con un psicoanalista chileno, Ignacio Matte Blanco, bien reconocido en nuestro medio, así como en Italia y el Reino Unido, donde escribió sus mas importantes obras teóricas. Solo recientemente Matte-Blanco ha sido redescubierto en Colombia, donde se han desarrollado grupos de estudio para profundizar en su importante obra teórica. En un articulo publicado en ese país, Reyes Lozano cita a un gran psiquiatra chileno, Rafael Parada, recientemente fallecido, quien se declara discípulo de Matte Blanco y dice que antes del retorno de Matte-Blanco de Inglaterra y EEUU, en la psiquiatría chilena campeaban “neurólogos venidos a menos”, que aplicaban sus teorías biologicistas. Para Reyes Lozano, Magister en Psicoanálisis de la Universidad de Buenos Aires, al volver a Chile Ignacio Matte, encuentra que el psicoanálisis ha sido excluido de la universidad, y que se ha difundido mas entre profesores, abogados, peritos forenses y otros. Su tarea es re-instalar el psicoanálisis en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, al devenir profesor titular de Psiquiatría y fundar la Asociación Psicoanalítica Chilena en 1949.

La pregunta acerca de suicidios colectivos esta siempre vigente. Desde la clínica, se estudian las epidemias de suicidio, como la producida en Europa después de la publicación de “Las Tribulaciones del Joven Werther” por Wolfgang Goethe en 1734, hasta la propuesta actual que naciones que adquieren un desarrollo socio-económico-educacional importante pueden adoptar proyectos populistas que los hacen retroceder en el tiempo. El “estallido social” chileno de Octubre de 2018 es un ejemplo de la propuesta anterior. En las historias de García Márquez se describe el origen de la violencia en Colombia, cuando se pierden las confianzas y la capacidad de diálogo entre los bandos políticos, entre las “familias fundadoras” y los guajiros, y los policías se convierten en asesinos. Una vez que se instala “la violencia” es muy difícil erradicarla.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? En tiempos tumultuosos las personalidades mas alteradas, sean psicóticas o psicopáticas emergen y pasan a tomar posiciones de poder, y la psicopatología, que llamamos eufemísticamente salud mental, se transforma en hechos cotidianos. Se pierde la confianza en lo que para Hobbes era la esencia del Estado: la capacidad de proteger a sus ciudadanos. Los especialistas, sean psiquiatras, psicólogos clínicos u otros profesionales de las ciencias humanas tienen mucho que aportar para diseñar programas de evaluación, tratamiento o prevención de los trastornos mentales. Algunos cuadros son mas tratables si se diagnostican precozmente y se tratan, sea con métodos psicosociales o psicofarmacológicos. Chile ha desarrollado programas de intervención desde hace décadas, y la pandemia ha aumentado la conciencia de la opinión pública acerca de la necesidad de estas intervenciones.

Desde una perspectiva psicodinámica, entre los aportes de Matte´Blanco a la explicación de estos fenómenos colectivos se encuentran sus investigaciones acerca de lógica matemática: formado en Inglaterra en la línea de Bertrand Russell, fue un firme creyente en la importancia de los estudios numéricos, y que todos los problemas podían ser cuantificados. Su bilógica es un aporte original, reconocido por el mismo Jacques Lacan, a comprender la lógica atemporal e inespacial de los fenómenos inconscientes. En el plano mas profundo, la imaginación onírica se transforma en un modo de elaborar los problemas que el individuo enfrenta en la vida real. El realismo mágico de García Márquez es un modo de mostrar que lo real objetivo puede ser elaborado mediante fantasías colectivas. Los populismos son una manifestación práctica de esta recuperación de la confianza soñando con soluciones utópicas.

El Instituto de Estudios Medico Psicologicos (IEMP) tiene un conjunto de profesionales preparados para diagnosticar, tratar y prevenir muchos de las situaciones descritas en este texto. Otros blogs referentes al tema se pueden encontrar en nuestra página web (www.iemp.org).

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico

Deicidios, Suicidios y García Márquez

En una interesante biografía de Gabriel García Márquez escrita por su amigo Mario Vargas Llosa (García Márquez: Historia de un Deicidio. Penguin Random House, Santiago de Chile, 2021), este usa el término “Deicidio” hablando de los demonios de un novelista como Gabriel García Márquez, diciendo que “Escribir novelas es un acto contra la realidad, contra Dios, contra la creación de Dios que es la realidad”. Cada novela sería un acto de rebelión, de insatisfacción con la vida, es un deicidio secreto, un asesinato simbólico de la realidad.

Los suicidios son un caso particular de lo anterior: la palabra viene de “asesinato de si mismo”, auto-aniquilación, y la prohibición cristiana desde la Edad Media hasta avanzado el siglo XIX del suicidio fue explicada desde San Agustín en adelante como que la destrucción del si mismo, hecho a imagen y semejanza de Dios, era una rebelión que debía ser prohibida con la máxima severidad: Dios da la vida, Dios la quita, y el humano no puede tomar en su mano una decisión que solo compete a Dios.

Ortega, en otro plano, siempre refiriéndose al hombre-masa, lo ve como un primitivo que se apropia de los avances científico-tecnológicos creyendo que son naturales y que le pertenecen, sin percatarse del ingente esfuerzo desarrollado por siglos de esfuerzos de las mejores mentes para llegar a crear un entorno seguro y protegido. En otro plano, en la versión española del hombre europeo, Ortega se refiere al “señoritismo”, a los jovencitos que han heredado su bienestar de sus padres, y que no han tenido que surgir desde abajo, por lo que suponen que sus comodidades les son debidas.

En su “Rebelión de las Masas”, Ortega se pregunta “¿Quién manda en el mundo? Y contesta: Europa: por cuatro siglos, los europeos han colonizado el resto del orbe y han impuesto la disciplina europea, y a España le ha correspondido la tarea de hacer esto en Hispanoamérica. Sin embargo, el hombre-masa está constantemente esperando que esta regla vacile, para rebelarse, y tal como cuando el maestro sale de la sala, los párvulos comienzan a hacer cabriolas. Esto lo hemos visto en los “estallidos sociales” y en la búsqueda de nuevas constituciones en el caso de los pueblos, así como en la psicopatía de individuos que no respetan las reglas del juego impuestas por una convivencia ordenada.

Lo anterior se relaciona con la realidad sudamericana, en la cual el desarrollo rápidamente alcanzado por muchas de nuestras naciones, incluido Chile, se debe a la imitación pedestre de los avances de la ciencia para, por ejemplo, no sucumbir sino afrontar la pandemia de Covid 19 con vacunas rápidamente desarrolladas en centros científicos ubicados en el norte del planeta.

Volviendo al suicidio: históricamente se paso de la aceptación legal del suicidio en tiempos de Roma, a la prohibición religiosa antedicha, a su idealización romántica en la Europa de Goethe, a su afrontamiento científico dejándolo en manos de los psicólogos y psicoterapeutas. En la Roma imperial, el sucidio era una operación legal: el patricio que quería suicidarse, tenía que informarle al Senado, y este lo autorizaba para hacerlo. Si no lo hacía, sus bienes pasaban a las arcas del Emperador, y su viuda y familia eran desposeídos. La prohibición religiosa antes descrita mantuvo esta sanción cruenta para la familia, que además del dolor y la culpa de perder a un ser querido, perdía los medios de subsistencia que el padre le daba. La visión de los novelistas románticos fue el decir que las penas de amor justificaban el suicidio, y que este era idealizado como lo que había que hacer ante un duelo sentimental o por mantener el honor, al ser derrotado en batalla o sentirse responsable de perdidas económicas para los accionistas. Todo lo anterior cambió con el siglo XX, donde el tema paso al dominio de los psiquiatras, sociólogos, psicólogos y actualmente los neurocientíficos.

¿Qué tiene que ver lo anterior con la salud mental? El tema de suicidio en la literatura ha sido tomado por distintos psiquiatras, como Alejandro Gómez o Pedro Retamal en nuestro medio. Escritores como García Márquez le dan una dimensión nueva, al novelarlo en este mundo de “realismo mágico”, en el cual ya no solo personas, sino pueblos enteros, como Macondo, pueden desaparecer como resultado de endogamia repetida en la familia Buendìa, o por el autoritarismo de los coroneles que dan un golpe de estado tras otro. Un psicoanalista hablaría de compulsión a la repetición. Las ancianas aristócratas como Isabel pierden la memoria al envejecer, y la sumisión de los criados se rebela en “la hojarasca”,

En el IEMP tenemos profesionales entrenados para diagnosticar, tratar y prevenir cuadros de salud mental,. En nuestro Boletiín (www.iemp.cl) usted puede tener acceso a blogs anteiores sobre estos temas.

Dr Ramon Florenzano
Director Medico IEMP