MATERIALISMO NATURALISMO, CREACIONISMO Y CAMBIO SOCIAL.

En su análisis acerca de las bases objetivas de las creencias religiosas, Joseph Ramos (Creer o no creer: el misterio de Dios a la luz de la razón, Paidós, Planeta chilena, Santiago, 2022) contrasta los puntos de vista agnósticos, que denomina materialista-naturalistas, con los del creacionismo, que admite la teoría del diseño inteligente. Señala Ramos que hay rasgos en el ser humano, asociados a su intelecto, que no encajan en universo formado totalmente por materia: el materialismo explica nuestro universo por las causas cercanas (materiales) que lo componen y no por las razones (inmateriales) que aducimos. Las causas explican porqué creemos algo, pero solo las razones explican si esa creencia es o no justificada, Poseemos capacidades que no tienen fácil cabida en un universo materialista: la intencionalidad, el pensamiento, la capacidad de pensar en universales y no solo en particulares, en ideas abstractas y no solo concretas. De hacer raciocinios, algunos evidentemente ciertos, otros plausibles y otros morales, que apuntan a lo que debería ser, y no es. La capacidad de sostener verdades autoevidentes. Finalmente, la mente no es una computadora, pues esta no posee conciencia, no comprende lo que responde, ni es capaz de preguntarse ni de responder como sabe lo que sabe.

Otra aproximación que toma Ramos sobre el mismo tema, es el reconocimiento primero por Einstein de la relación entre materia y energía, que lleva a su hipótesis de un universo en expansión, y luego por los descubridores del Big Bang de que el universo tuvo un comienzo: esa expansión pudo haber venido de la nada, o bien de un ser creador. Nosotros somos seres contingentes: nuestra identidad proviene de haber sigo engendrados por dos padres que se conocieron en circunstancias mas o menos azarosas. El ser contingente tiene que haber sido creado por un ser necesario, que le precedió y cuyo nombre tradicional ha sido Dios, o Alah o Jehová. La hipótesis atea de la existencia eterna de la materia fue desmentida por el Big Bang, y el que algo surja de la nada requiere la existencia de un ser trascendente previo, creador.

En Chile, estos puntos de vista se han visto contrastado en la tensión de gobiernos que profesan, con mayor o menor ortodoxia, el materialismo histórico, y que no creen en un Dios creador, y otros que incorporan abiertamente su fe en la trascendencia y el espíritu más allá de la materia. Los primeros, abiertamente plantean que desde su materialismo no creen que la evolución humana tenga un sentido trascendente (como lo pensaba Teilhard de Chardin), sino que sigue el curso inevitable de la historia, y de allí concluyen que cualquier sentido está dado por propiedades emergentes de la auto-organización de la materia (como lo afirmó Francisco Varela).

El cambio social es una constante en la historia de la humanidad. En un libro sobre el rol de la diplomacia a través de los tiempos, Robert Cooper (The Ambassadors: Thinking about Diplomacy from Richelieu to Modern Times, Weidensfield and NIcolson, Londres, 2021), describe el rol de los embajadorers, muchas veces de humildes orígenes, pero que pasan a representar a los poderosos en otros países. Toma el ejemplo del Cardenal Richelieu, educado por su padre para ser militar, pero que es nombrado Obispo de Luzon a los 21 años, y que por cercanía a la regente de Luis XIII llega a ser consejero de ella y después de los reyes de Francia hasta Luis XIV, Otra historia semejante es la vida de Nicolo Machiavelli. Hoy día, los diplomáticos, tal como los embajadores, están cerda del poder, y representan a los estados nacionales en el juego mundial por el poder. La serie Borgen muestra esto en una democracia parlamentaria como es la de Dinamarca.

¿Que tiene esto que ver con la psicopatología? Una de las definiciones mas antiguas de la locura es que aparece en aquellos que “han perdido la razón”, por lo que debieron ser recluidos en asilos de “insanos” hasta que la psiquiatría del siglo XIX planteó que esta pérdida se debía a una enfermedad, o sea a causas naturales. Muchos psicólogos clínicos o psiquiatras son agnósticos o ateos, y creen que las psicosis o psicopatías se deben a causas heredadas o traumáticas: o bien vienen de los genes o de experiencias traumáticas juveniles. Los sujetos vulnerables son aquellos que traen una diátesis desde uno o ambos padres, además de haber tenido una niñez difícil por razones socio-educacionales o por negligencia parental.

Desde un punto de vista psicodinámico, Freud, un ateo confeso, también buscó el origen de los problemas emocionales en causas hereditarias, pero le dio mayor importancia a las vicisitudes del niño dentro de su familia de origen, de su distancia del padre y de su cercanía a la madre, en la configuración del complejo de Edipo clásico. Los sucesores de Freud, como el chileno Ignacio Matte blanco complejizaron el triángulo edípico en una búsqueda lógico-matemática, donde las asimetrías superficiales, propias del Yo, representan la lógica clásica aristotélica, y las simetrías se encuentran en las profundades del Ello pulsional, y se pueden explorar mediante el método psicoanalítico.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) hay otros blogs sobre estos temas, que usted puede buscar en http://www.iemp.cl.

Ramon Florenzano
Director médico IEMP

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