SITUACION ECONOMICA, DESEMPLEO Y CRIMINALIDAD.

En su ya mencionado Freakonomics, Levitt y Dubner (Freakonomics, Harper Collins, 2020) estudian la relación de la prosperidad económica y la ciencia, analizando desde el ángulo de la psicología del dinero la relación entre la prosperidad y la criminalidad.

El desempleo pareciera relacionarse con la mayor violencia hacia las personas, lo que no es necesariamente así. En Nueva York en la década de los 1990, el alcalde Giuliani se jactó de haber disminuido la criminalidad haciendo crecer la fuerza policial, tanto en numero de radiopatrullas como en agentes armados. Los análisis estadísticos de Levitt muestran que en otras ciudades, como San Francisco, la criminalidad también disminuyó a pesar de que la fuerza policial no creció durante la misma década. En Chile las noticias nos muestran que la policía y los gobernantes creen que aumentando el número de efectivos a Carabineros y PDI habrá menos ilícitos, mientras que la inflación hace que todos seamos más pobres.

La criminalidad tiene un componente moral, como señala Joseph Ramos al estudiar el problema del mal. (Creer o no creer: El misterio de Dios a la Luz de la razón Planeta Chilena, Santiago de Chile 2022 ) ¿Por qué un Dios bueno permite la injusticia y el sufrimiento de una niña inocente? La tesis de Ramos es que al dotar el creador al hombre de libre albedrío, le da la opción de elegir entre el bien y el mal: ya en el libro del Génesis Jehová deja que Adán y Eva abandonen el paraíso. Los niños pequeños y los animales, entregados al cuidado de sus padres o protectores, sufren las consecuencias de estas decisiones humanas. En nuestra criolla realidad, entre 2017 y 2022, con estallido social, pandemia y cambio de gobierno de por medio, ha habido un aumento piramidal del número de delitos armados contra las personas, y los periodistas lamentan especialmente la muerte de niños. Las soluciones chilenas actuales repiten la polémica norteamericana: los partidarios del control de armas en ese país ya plantearon en la década de los 1990 la tesis de que debiera restringirse la posesión de armas por los civiles, quienes debían solicitar permiso controlado por la autoridad. Esto ha vuelto a ser propuesto por el presidente Biden después de la masacre de niños en Uvalde County. La dificultad, tanto en Chile como en Estados Unidos, es que los criminales no acceden a sus armas por la vía legal, sino que las adquieren en un floreciente mercado negro, tanto nacional como internacional. En la década de los 1990, en Estados Unidos, las muertes violentas no aumentaron, sino decrecieron, a pesar de que el narcotráfico aumento. El análisis estadístico de Levitt y Dubner muestran que esto coincidió con una mayor prosperidad durante el gobierno del presidente Bush. En Chile, la mayor violencia de los criminales parece relacionarse con la peor situación económica

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? La criminalidad puede explicarse sociológicamente como un uso malévolo de los sistemas de incentivos diseñados por los gobernantes para que los súbditos los obedezcan. “Hecha la ley, hecha la trampa» dice la sabiduría popular. La explicación psiquiátrica es que los malvados carecen de juicio moral: más que una determinante externas su desarrollo cerebral o mental los lleva a dejar de actuar racionalmente, considerando no solo su bien sino el d su próximo. Los psicópatas no tienen el freno moral postulado por Ramos para los creyentes, que tienen en su mente, en forma consciente o inconsciente el freno que representa el actuar bajo la mirada de un Dios que les ofrece algún tipo de trascendencia como un incentivo de muy largo plazo. Lo anterior no quita que no sean inteligentes, y varios de los presidentes actuales o recién pasados han envuelto en sigilo sus actos antidemocráticos.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? No todos viven de acuerdo a la racionalidad del principio de realidad: se hace no lo que se quiere sino lo que se puede. Quienes tienen más “Fuerza del Yo”, o han sido mejor educados, pueden vivir una vida estable. Los que ceden a sus impulsos interiores, al principio del placer, dan rienda suelta a su búsqueda de relaciones alternativas o sus pulsiones agresivas, y su propia desregulación emocional los lleva a entrar en conflicto con el mundo natural o social externos. Esto se traduce en vidas creativas en las que prima la reflexión y el anclaje en lo que Ignacio Matte Blanco llamaba el modo asimétrico, racional, de funcionamiento mental, u otras que se centran en actuar las pulsiones inconscientes sin mayor filtro. Lo vemos en escritores creativos como nuestro poeta laureado Nicanor Parra, quien partiendo de humildes orígenes campesinos en Villa Alegre, en la VII Región, llegó a ser internacionalmente conocido, por un lado como profesor de Física Teórica en universidades chilenas y extranjeras, y por otro desarrolló una corriente literaria, la “Anti poesía”, que sigue siendo analizada por lingüistas y críticos literarios como un modo nuevo de expresar la realidad percibida, no ya en un lenguaje lirico o intimista, sino usando un sentido del humor muy criollo, característica no solo suya, sino de su hermana Violeta y de tantos miembros de la familia Parra. Carlos Peña, en la antología “Antiprosa” (Ediciones UDP, Santiago de Chile, 2020) cita a Nicanor cuando dice que “la función del artista es consiste en expresar rigurosamente sus experiencias personales sin comentarios de ninguna especie”; “busco una poesía en base de hechos y no de figuras literarias”. En este sentido «me siento más cerca del hombre de ciencia que es el novelista que del poeta en su acepción restringida”. La matematización está en la base de la comprensión de los individuos en las teorías del psicoanalista chileno Ignacio Matte Blanco, asi como en los “artefactos” de Nicanor Parra. En un encuentro de la Sociedad de Escritores de Chile en Concepción en 1938, Parra define a los “nuevos poetas” como los poetas de la claridad, que exponen hechos en un lenguaje accesible al gran público, en los momentos en que accede al poder el Frente Popular. Mucho después, en 1962, le correspondió a Parra recibir a Pablo Neruda como miembro académico de la Facultad de filosofía y Educación de la Universidad de Chile. Alli describió la evolución literaria del poeta como un período juvenil en el cual describió sus temas: los bosques del sur profundo; en una segunda etapa, se sumergió en las profundidades de su inconsciente, como en los 20 Poemas de Amor; y finalmente, integro todo esto en su obra de madurez, en el Canto General. Describe así Parra lo que el psicoanalista Ernest Kris dijo acerca del proceso de creatividad: se parte de la superficie de lo observable, se sumerge en el caldero ardiente del inconsciente, y se retorna para entregar un producto pulido que comunica fuerza y belleza a la vez.

En blogs anteriores hemos desarrollado algunas de estas ideas, blogs que se pueden encontrar en la página web del IEMP (www.iemp.cl).

Dr Ramon Florenzano
Director Médico

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