El eterno retorno, Leonardo y el psicoanálisis

Nietzche planteó una teoría circular del tiempo, en la cual el individuo vuelve reiteradamente a sus temas infantiles, que va elaborando a lo largo de su vida. Para llegar a la ataraxia de los estoicos se aleja de las pasiones que gatilla la cercanía de los demás, y se retira a la soledad y a las alturas, como hizo Nietzsche cuando se refugió progresivamente en Sils Maria, un poblado en las alturas de la Engadina suiza.

Leonardo da Vinci siguió el camino opuesto: nació en un campo cercano al pueblo de Vinci, donde lo crio su madre, sin ser nunca reconocido como hijo por su padre, prospero notario del pueblo, quien sin embargo le dio una buena educación al enviarlo como aprendiz a Florencia, donde comenzó su futura carrera como pintor, escultor y hombre universal. En eso la vida de Leonardo se asemeja a nuestro Bernardo O´Higgins, quien tampoco fue reconocido por su padre don Ambrosio, quien empero lo envió a educarse a Lima y luego a Inglaterra, dándole la posibilidad de vivir educada y luego heroicamente. En el caso de Da Vinci, recorrió luego diversas ciudades del norte italiano y murió finalmente en Francia, siempre buscando benefactores que le permitieron una vida interesante, donde pudo desarrollar sus múltiples inquietudes.

¿Qué tiene que ver esto con la psicopatología? Hay múltiples teorías para explicar la polifacética vida de Leonardo, una de las cuales afirma que ésta puede ser muy trágica cuando la persona no es capaz de plasmar en la realidad sus diversos sueños, o muy genial: Leonardo, quien pudo desarrollar sus potencialidades, elaborando sus teorías acerca del hombre perfectamente proporcionado en su representación del hombre de Vitrubio, la cual pasó a ser el símbolo del renacimiento: después de una era teocéntrica como fue el medioevo cristiano, pasar a la época antropocéntrica renacentista. Este equilibrio fue desarrollado desde otra perspectiva por los creadores del punto de vista psicosomático, como Frank Alezander, quienes mostraron como la falta de equilibrio racional llevaa que las pulsiones se expresen por la via corporal. Esto ha sido desarrollado en Francia por Pierre Marty y la Escuela psicosomática de Paris, o en España por Juan Rof Carballo o Gregorio Marañon.

Desde un punto de vista psicoanalítico, Sigmund Freud en su estudio sobre Leonardo intenta explicar el modo como manejó sus impulsos homosexuales, rodeándose de apuestos mancebos como su paje Salai, pero sin que a nadie le conste que haya realmente tenido relaciones homosexuales. En el texto freudiano, su conducta se explica por fantasías tempranas en relación con su madre, que lo lleva a la búsqueda de un ambiente protector, que conoció de pequeño mientras su madre lo crió, pero que después encontró en poderosos mecenas italianos o franceses. En posteriores estudios sobre sexualidad, saliendo del ámbito freudiano, zoólogos como Alfred Kinsey han mostrado que más que la visión dicotómica de masculino y femenino, hay un continuo con estados intermedios, que han basado los frecuentes puntos de vista LGBT+ actuales. En su obra maestra Ulises, James Joyce también ilustra en el incesante monologo de su protagonista Leopold Bloom, las fantasías de tipo sexual y agresivo que circulan en la mente tanto del Sr. Bloom y de sus amigos en las calles de Dublín.

En una revisión actual sobre grandes ideas que reaparecen cíclicamente, Carlos Peña (Ideas de perfil, Taurus, Santiago de Chile, 2022). señala que creadores como el propio Freud o el mismo Leonardo parten de sus experiencias infantiles traumáticas y las transforman en oportunidades que los llevan a ser reconocidos. En nuestros días vemos como lideres políticos también toman sus problemas psicopatológicos, como rituales compulsivos o pensamientos obsesivos hasta el fanatismo, y son seguidos por las masas que necesitan personas que presenten pensamientos simples que les ofrezcan resolver sus problemas inmediatos. La protesta de los desposeídos al ver a lideres bien trajeados y económicamente poderosos, es seguir a quienes se visten con pobreza franciscana, usan zapatos rotos o no amplios abrigos. Otro genio del siglo XIX, Carlos Marx, hizo lo mismo al resumir en un texto breve, el Manifiesto Comunista, lo que posteriormente desarrolló mucho más in extenso en su obra El Capital. Freud expuso resumidamente sus ideas sobre el inconsciente en su caso clínico sobre Elizabeth Von R en 1892, para luego exponer sus teorías in extenso en “La Interpretación de los sueños” en 1900. Peña también comenta que la vida de Freud estuvo enmarcada por la necesidad económica, presenciando de pequeño como su padre tenía que migrar de Moravia, donde Freud naciò, a Viena para poder mantener a los suyos. Sigmund estudió medicina en la pobreza, y tuvo que dejar su carrera como neuropatólogo y abrir consulta para casarse. Vio morir a dos de sus hijos después de la primera guerra mundial, y pasó el último tercio de su vida luchando contra un cáncer de paladar que limitó severamente su capacidad de expresarse y de aparecer en público. La vida de Freud estuvo entonces enmarcada por la carencia, el dolor y la amenaza de la muerte. En esto difiere de Carl Jung, hijo de un pastor protestante, y que se casó con Emma Rauschenberg, hija de un próspero relojero suizo. Volviendo a los psicosomatologos antes mencionados, los integradores del punto de vista biopsicosocial, como George Engel, insisten en que si no se consigue una vida bien lograda con un equilibrio entre la biología, las pulsiones amorosas y destructivas, y el contexto social, surge la enfermedad física y se acerca l a muerte.

En otros blogs se han elaborado estos temas, que pueden encontrar ustedes en nuestra pagina web (www,iemp.cl)

Dr Ramon Florenzano, Director medico IEMP

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