ZIZEK, LACAN Y EL HOMBRE ACTUAL

Slawoj Zizek es un filósofo actual que elabora la teoría psicoanalítica del goce desde una mirada lacaniana y marxista. En un estilo provocativo, desafía los estereotipos del siglo XX y retorna a autores propios de la ilustración, como Kant y en el psicoanálisis, Freud. Desarma el “Pienso, luego existo” cartesiano para re-enunciar el “Deseo luego existo” freudiano, para paradojalmente plantear una teoría del goce con terminología seudomatemática lacaniana (petite o, Grand O, etc.)

En un plano distinto, Zizek concuerda curiosamente con un pensador que devino Papa, el cardenal Ratzinger, quien también llegó a la posición de que, si el hombre no acepta la existencia de la divinidad, queda a merced de sus variables deseos.
En otra obra, Marcelo Burrello ha publicado en castellano en 2016 el Epistolario entre Sigmund Freud y Stefan Zweig (Sigmund Freud y Stefan Zweig: “La Invisible Lucha por el Alma”, Epistolario Completo 1908-1939). En este texto dos grandes escritores de la primera mitad del siglo XX intercambian misivas, un arte perdido hoy día en esta era de medios rápidos de comunicación. En este intercambio el científico explica amistosamente al novelista sus conceptos, y el segundo incluye una perspectiva freudiana en sus obras.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? El hombre normal percibe directa o indirectamente sus deseos o sus pulsiones. Se deja llevar por estos cae en conductas impulsivas que pueden ser psicóticas o psicopáticas. Si hace predominar la reflexión, adopta conductas “razonables” y se mantiene en el mundo de la mayoría de los homos sapiens, siendo un ciudadano obediente. Entre 1908 y 1940, desde dos perspectivas, la del científico en el caso de Freud y literaria en el caso del novelista, se trabó una amistad epistolar, que le permitió a Zweig abordar usando los hallazgos de Freud los dilemas de Fedor Dostoievsky y su homosexualidad reprimida. El rol del conflicto infantil con el padre, la admiración por su virilidad y la competencia por la madre fueron algunos de las perspectivas que llevaron a mirar los temas de la orientación de género desde una mirada tradicional, que era o religiosa o política. En otro escrito sobre María Antonieta, desplegó la evidencia sobre los abusos a los que habría sido sometida esa reina de pequeña por su madre en Austria, que relacionó son su conducta promiscua en la corte francesa en el reinado de Luis XV.

La amistad de dos amigos vieneses, ambos de origen judío, compartieron no solo una cercanía epistolar, sino el cambio de actitud de la Viena de la vuelta de siglo, alegre y cosmopolita, donde todas las etnias del Imperio Austrohúngaro eran aceptadas, hacia el retorno del antiguo antisemitismo, que Freud niño conoció en Moravia, y que Zweig, nacido en Viena en 1881 de padres acaudalados, no experimentó hasta el ascenso de Hitler al poder. Tanto la producción científica de Freud como la literaria de Zweig fueron prohibidas por Hitler y Mussolini, y ambos se refugiaron en Inglaterra, poco antes de morir Freud y más joven Zweig, quien tomó una postura antibelicista después de I Guerra, por lo que adoptó la ciudadanía británica, donde vivió hasta 1942. En aquellos años en que se creyó que los gobiernos fascistas dominarían el mundo, emigraron Zweig y su segunda mujer a Brasil, donde ambos se suicidaron para no vivir en un mundo que ellos creían, seria antisemita. Les tocó pues vivir a ambos en un cambio desde la aceptación aparente del pueblo de Israel, a la reaparición de un rechazo medieval al sionismo. Este retorno es aparente en nuestros días y en nuestro país. Stefan Zweig tuvo además el triste privilegio de hacer la eulogia final en el funeral de Sigmund Freud en Londres, el 26 de septiembre de 1939.

La relación con el padre es otro tema que surge en la. literatura reciente. El premiado escritor Henning Mankell (“Botas de lluvia suecas, Tusquets,2016”), cuenta como él fue médico por sugerencia de su padre, llegó a ser un reconocido cirujano, y después de retirarse se refugió en una isla en Anland, herencia de sus abuelos. Sus decisiones siempre estuvieron determinadas por la pregunta ¿Qué haría mi padre? Muchos tomamos decisiones pensando así. El personaje principal como médico muchas veces tuvo que ver a pacientes cercanos a la muerte, y uno de sus pensamientos es aun vigente: “Nadie sobrevive a la muerte, todos vamos a morir”. Los líderes políticos, como lo muestra la biografñia de Limonov, uno de los últimos bolcheviques durante las presidencias de Putin, buscan destacarse transformándose en ídolos populistas, hipnotizando a las multitudes como lo hicieron Lenin, Trotzky y Allende. En esa biografía, Carrere relata la infancia de Límonov, en Ucrania, en ciudades que han vuelto a una triste fama en la guerra en estos días.

En el sitio web del IEMP tenemos otros blogs sobre estos temas (www.iemp.cl).

Ramon Florenzano
Director Medico

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