Georges Bataille, el erotismo y la muerte.

Georges Bataille (1897-1962) revisa en su libro llamado Erotismo (El Erotismo, Busquets, Barcelona 1997) la relación del erotismo con temas tan complejos como la muerte, el ascetismo religioso y la creatividad . Bataille define el erotismo al comenzar su texto: “La aprobación de la vida hasta en la muerte”. Para el, la actividad sexual reproductiva es diferente en los animales asexuados, que se reproducen por partenogénesis, y los sexuados (entre los que se incluyen los homos sapiens). Hace también una distinción entre los seres ínfimos o simples en los peldaños inferiores del mundo animal, y los complejos, entre los que nos encontramos. En estos últimos, los polos continuidad y discontinuidad marcan una diferencia: nuestra existencia es continua, y nos horrorizamos ante la discontinuidad que representa su fin. Nuestro dentro se estremece al pensar que terminaremos. Distingue también tres formas de erotismo: del cuerpo, del corazón y el erotismo sagrado. Mucha literatura de ficción se centra en esta tríada: el erotismo del cuerpo es automático, no es controlado por la razón y entra por los ojos, mientras que el del corazón requiere de sentimientos estables. Ambos se subliman en el erotismo sagrado, en el cual la atracción por otros humanos es elevada hacia la adoración divina.

En relación a la vida de Bataille, Wikipedia (consultada 17 3 2023) señala que su familia se estableció en Champagne en 1901, lo que le permitió al entonces niño comenzar sus estudios en Reims y luego en Epernay. Bataille quería ser sacerdote en sus inicios y asistió a un seminario católico pero abandonó la fe cristiana en 1922. Frecuentemente se refiere a los burdeles de París como sus auténticas iglesias, una afirmación sorprendente pero acorde con sus planteamientos teóricos. Después trabajó como bibliotecario, lo que le dio cierta libertad para no tratar sus ideas como trabajo. Fue fundador de numerosas publicaciones y grupos de escritores, y es autor de una obra abundante y diversa: lecturas, poemas, ensayos sobre numerosos temas Fue relativamente ignorado en su época, y desdeñado por contemporáneos suyos como Jean-Paul Sartre por su apoyo al misticismo, pero después de su muerte ha influido a filósofos postestructuralistas como Michel Foucault y Jacques Derrida. Tambien le influyeron Hegel, Freud, Marx, Marcel Mauss, el Marqués de Sade y Friedrich Nietzsche. Al último lo defendió en un conocido ensayo contra su apropiación por los nazis. Fascinado por el sacrificio humano, fundó una sociedad secreta, Acéphale (sin cabeza), cuyo símbolo era un hombre decapitado, con el objetivo de poner en marcha una nueva religión, y planeaba sacrificar a uno de sus miembros como inauguración, creando un lazo imborrable de complicidad. Aunque varias personas se manifestaron dispuestas a dejarse matar, nadie estuvo dispuesto a cometer el asesinato. Las imágenes de la novela están construidas sobre una serie de metáforas que a su vez hacen referencia a conceptos filosóficos desarrollados en su trabajo: el ojo, el huevo, el sol, la tierra, el testículo. Bataille tuvo un gran papel en las revistas: Documents (1929-1931); Acéphale (1936-1939); Critique, fundada por él en 1946. Entre los conceptos clave de Bataille citemos: erotismo, mercancías malditas, potlatch, gasto, exceso, soberanía, negatividad absoluta, lo sagrado, materia heterogénea, continuidad/ discontinuidad, «transgresión», lo imposible. Una de sus obras principales es “Erotismo”, a la cual nos referimos en este blog. Bataille relaciona, como ya dijimos, el erotismo de los cuerpos y el del corazón con las religiones, que introducen el elemento de prohibición, de pecado y de culpa. Esto lo hace el cristianismo, más claramente que el budismo y las religiones orientales, al relacionar los conceptos de transgresión, violación y al colocar como castigo de los anteriores la muerte, y la peor de las muertes es la muerte eterna. Dice Bataille que los humanos nos estremecemos frente a un cadáver, y el horror de la muerte al ver como los gusanos lo comen, se parece también a la prohibición de mirar a una pareja desnuda durante el coito.

Bataille fue un parisiense universal, y en su obra aparece el Paris eterno, el tan bien descrito por Jorge Edwards en sus memorias (Esclavos de la Consigna, Taurus, 2018), al llegar por primera vez allí como tercer secretario de la embajada chilena, con mujer e hijos, puestoque los obligaba a vivir con 500 dólares. mensuales. Relata allí su amistad con Neruda, las misiones en Suecia para conseguir el Premio Nobel para el poeta, y los viajes dentro y fuera de Francia: a Illiers, el lugar de la niñez de Marcel Proust descrito en la Recherche, y los veraneos en las islas griegas de Leros o Patmos, donde nació San Juan Evangelista.

¿Qué tiene que ver esto con la psicopatología? Una de las categorías clasificatorias en su época eran las perversiones, hoy llamadas parafilias. El Marques de Sade denominó a una de estas “sado-masoquismo”. Describe Bataille el origen de este termino en el Marques de Sade-Masoch, quien en su vida experimentó todas las conductas sexuales, pero que se inmortalizó con sus descripciones de como sufrir y hacer subrir para maximizar el goce erótico.

¿Qué tiene que ver esto con el psicoanálisis? Bataille se refiere lateralmente a Sigmund Freud, pero se explaya en relación a Jacques Lacan, a quien incluía en su listado de amistades. En la triada antedicha, sube desde el erotismo corporal, propio de todos los animales sexuados, al del corazón, que requiere un sentimiento estable hacia un semejante, hasta el amor a Dios, que en la tradición cristiana implica el querer al próximo como a uno mismo. Esto estaba en la triada freudiana del Ello, que emerge desde la corporalidad inconsciente, hacia el Yo, que toma decisiones racionales, para ser regulada por el Superyo, que abre al homo sapiens hacia la moralidad y el amor a los demás. En todos se implica la relación con la madre, sea la madre temprana que alimenta al bebé, la relación sentimental estable con otro humano que surge en la adolescencia, y la relación con el Mas allá, en la cual se supera la muerte. El horror frente al cadáver aumenta ante la muerte de los jóvenes: la de los ancianos es previsible, no así la muerte en las guerras o entre narcotraficantes en nuestros días.

En otros blogs hemos elaborado en torno a estas ideas, blogs que pueden consultarse en la pagina web del Instituto de Estudios Medico Psicologicos (www.iemp.cl).

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director Médico IEMP

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