Se conmemoran los 50 años de la muerte de Salvador Allende en la Moneda. Un libro de Daniel Mansuy (Salvador Allende: la izquierda chilena y la Unidad Popular. Taurus, Santiago de Chile, 2023) reconstituye minuciosamente los 1000 días de gobierno del presidente Allende, y su obstinada convicción de que podía imponer su personal visión de una revolución a la chilena. La primera mitad del libro relata la historia del gobierno de la Unidad Popular, y el trágico desenlace de un líder que creyó en la posibilidad de hacer una revolución con “empanadas y vino tinto”, y de mantenerse dentro de los cauces de una democracia occidental. Cuando las fuerzas que desató probaron que su confianza en su muñeca política era insuficiente, no tuvo más que morir en La Moneda, como lo había augurado muchas veces. En la segunda parte, se analizan las consecuencias para Chile del gobierno de Allende, que llegan hasta nuestros días. El “nuevo socialismo” de Carlos Altamirano y la apertura a negociar con la Democracia Cristiana fueron aprendizajes de la izquierda: esperar a cuando las condiciones para la revolución estuvieran dadas. Los dilemas de la actual administración, en la cual un joven presidente comienza su mandato homenajeando a Salvador Allende, pero que en la medida de las dificultades que enfrenta en la gestión termina aceptando las urgencias del presente.
La laureada escritora chileno-norteamericana Isabel Allende publica su última novela (El Viento conoce mi nombre, Penguin Random House, Santiago de Chile, 2023) sobre las migraciones del siglo XX. En nuestro blog anterior ya hemos comentado algo de este texto, donde describe en una obra de ficción las emigraciones de judíos perseguidos por el nacionalismo en la década de 1930, la de salvadoreñas que huyeron a los EEUU durante las masacres en su país en los 1950, y muestra como el sentirse excéntrico a la cultura de acogida da ventajas comparativas para surgir en un nuevo territorio. La mezcla de vidas de refugiadas salvadoreñas en Arizona con abogados de celebridades en Los Ángeles lleva a situaciones en la cual los opuestos se atraen. La habilidad para vivir en El Salvador, entre maras y un clima asfixiante, así como para encontrar trabajos ocasionales en California, la usa Isabel Allende para describir la adaptabilidad de la familia extendida centroamericana. Samuel Adler termina sus días en California, con una migrante centroamericana que lo cuida durante la pandemia. Los lazos entre los blancos de San Francisco y sus sirvientes centroamericanos se profundizan, los primeros envejecen peor que los morenos, quienes los sobreviven. Las hijas de las refugiadas tienen que enfrentar a sus guardianes y estar listas para chillar si ellos tratan de violarlas. El destino junta al musico judío exiliado de Austria huyendo de Hitler, y a la niña ciega salvadoreña que huyó de las maras de San Salvador.
¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Desde los análisis psico biográficos de la personalidad de Salvador Allende, su extracción pequeño burguesa desde una familia de profesionales de Viña del Mar, su encantamiento con la doctrina marxista en sus años juveniles, y su porfiada búsqueda del poder, mereciendo los epítetos de “personalidad narcisista”, con la incapacidad de darse cuenta de que estaba acometiendo una tarea imposible, al tener que gobernar supeditado a un conjunto de partidos políticos que lo utilizaban, hasta los personajes de la novela de Isabel Allende, músicos judío alemanes criados en Londres y enamorados de una heredera norteamericana, a la que siguen a Guatemala, vemos a personalidades formadas en el contexto de los años de la postguerra de la mitad del siglo XX, con su ingenua confianza en la permanencia del Imperio Americano, y el poder desarrollar las propias potencialidades artísticas o intelectuales ad libitum. Los indocumentados centroamericanos colocan sus saberes ancestrales, como oír los mensajes de los muertos o cocinar tortas monumentales, al servicio de los millonarios angelinos en una mixtura sorprendentemente bien retratadas por Isabel Allende.
¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? Desde Sigmund Freud, natural de Galizia, en los confines del imperio Austrohúngaro, hasta los psicoanalistas chilenos que emigraron fuera de Chile al advenir Salvador Allende al poder en 1973, las migraciones han sido parte de la identidad de los psicoanalistas. Entre otros, está la notable figura de Ignacio Matte-Blanco, formado en Chile en una estricta tradición católica, que vivió en Inglaterra y Estados Unidos antes y durante la II Guerra, y volvió a Chile para difundir su versión del psicoanálisis kleiniano al fundar la Asociación Psicoanalítica Chilena y dirigir la Clínica Psiquiátrica Universitaria, desde 1949 en adelante. En una psicobiografía de Salvador Allende, Diana Verges, citada por Mansuy, señala como Allende quedó marcado por la figura de su padre, médico como el, distante en la crianza, mujeriego. El pequeño Salvador fue criado en Viña del Mar entre mujeres (su madre, una tía y su abuela que lo adoraban, y, como su padre, se transformó en un mujeriego ya de adulto. En la novela de Isabel Allende, las mujeres salvadoreñas migrantes eran moneda de cambio, abusadas y violadas por los traficantes de blancas que les cobraban para pasar la frontera al país del norte.
En la página web del Instituto de Estudios Medico Psicológicos (www.iemp.cl), puede el lector encontrar otros blogs sobre estos temas.
Dr. Ramon Florenzano Urzúa
Director Médico