Nueva Constitución, anormalidad y nuevos aires.

En una novela referente a la redacción de la nueva constitución, Elizabeth Subercaseaux (La Constitución del Golf, Catalonia, Santiago de Chile 2023) la abrevia “CDG” en contraste al primer intento, fallido de hace dos años. Allí se ríe de la aristocracia tradicional y de sus intentos de aggiornarse revisando en forma sistemática el articulado de la constitución propuesta por expertos en un proceso en que en vez de la Tia Pikachu, Fernando Atria y la Machi Francisca, opinan Pito Balmaceda, Alberto Larraín Errázuriz e incluso dos representantes del Partido Comunista y del Frente Amplio. La falibilidad de los grupos humanos que dependen de una opinión publica oscilante es subrayada por este libro, asi como por los asesinatos estudiados por la ciencia forense, o por las muertes violentas de candidatos presidenciales.


La conformación de grupos humanos, hoy denominados “grupos de tarea”, castellanizando la expresión inglesa “Task Force”. En nuestro blog anterior nos referíamos hablando de Burkeman, al término alemán (Eigenzeit) que significa el tiempo que toma un proceso: el preparar un nuevo texto toma un tiempo, que debemos administrar deliberadamente. Los ciclos naturales, que incluyen al hombre, se suceden unos a otros en tradiciones religiosas muy antiguas, como en la Persia de Zoroastro, en el cual los principios del Bien y del Mal se enfrentan por largos períodos de tiempo. Finalmente, Yahura Mazda el principio del bien triunfará sobre el señor del mal, Angrya Maygu. Esta lucha reaparece en las diversas religiones monoteístas del Levante, y en la religión laica del marxismo, donde la dialéctica hegeliana es llevada a su instauración en la tierra, como señala Carlos Marx en el último capítulo del primer tomo del Capital, donde afirma que el capitalismo es necesario para promover el camino hacia el Hombre Nuevo, producto de la fusión de dos mundos. La diferencia entre la antigua doctrina persa que reconoce dos principios divinos opuestos, el Bien y el Mal, y la cosmogonía judeocristiana, es que la segunda cree en un solo Dios, pura bondad, y que atribuye al hombre el origen del pecado, producto de la desobediencia en el Jardín del Edén. Tanto los persas como los judíos creen en un futuro trascendente, en esta tierra los primeros y en los cielos los segundos. La triada griega de Sabiduria, Bondad y Amor es sintetizada en el amor que en la estatuaria griega es primero de los cuerpos, luego de las almas y finalmente el amor de Dios. Desde Eros, pasando por Dionisos hasta el llegando a la divinidad.


El sacerdote, historiador y poeta español Pablo D´Ors, en su libro “Biografia de la Luz” (Catalonia Gutenberg, Barcelona, 2021) señala la centralidad del encuentro en el desierto de Cristo con el demonio, quien lo tienta pidiéndole que vuele hacia lo alto en Jerusalén, y luego caiga a tierra sin lastimarse, acallando las dudas de los sacerdotes y fariseos. Cristo le contesta “No tentarás al Señor tu Dios”. Todos estamos acechados por la triple tentación: por el poder, por el dinero y sobre todo por el reconocimiento de los demás. Burkeman insiste en la capacidad de enfocar nuestra atención en nuestra conciencia, y en eliminar distractores, tales como pantallas, o un Gmail que llega cuando estamos trabajando, o en gozar de observar un bello atardecer en pareja. Tanto D´Ors como Burkeman subrayan la importancia de administrar bien el tiempo de vida restante, usando el silencio y la distancia de los centros urbanos para ponerse en contacto con la divinidad. El Dios judeocristiano pide fidelidad a sus seguidores, y los recompensa con el premio de la vida eterna. La experiencia de la soledad y del desierto, desde algunos profetas veterotestamentarios hasta San Juan Bautista, son ejemplos de lo anterior. El reconocer los límites de la vida ayuda a evitar los “distractores”, como la adicción a las pantallas, y centrarse en usar el tiempo restante en lo relevante. Dice también Burkeman que nunca “tenemos tiempo” sobrante, y que solo nuestra obsesivo planeamiento nos hace pensar que el tiempo sobra: cualquier tarea sustantiva toma más tiempo del planeado.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? En cualquier grupo humano, nos dicen los estudios epidemiológicos hay una mayoría de personas normales, y un tercio que tienen problemas psiquiátricos. Entre estos están los “locos”, o psicóticos, y los “bandidos” o psicópatas. Así sucedió en la Rusia zarista con personajes como Rasputín, el pope loco favorito de la zarina, y revolucionarios como Lenin o Trotsky. Todos ellos tienen equivalentes en las revoluciones latinoamericanas que tratan de emular al país que Salvador Allende llamaba “nuestro hermano mayor”. Los grandes conquistadores persas, medos o macedonios, pensaban en las dinastías que formaban, como lo hizo por ejemplo Darío I. En la mente de los seguidores de Yahwé, sin embargo, predominaba la fidelidad al dios único cuyo nombre no se podía pronunciar. Al volver del cautiverio de Babilonia, 460 años antes de Cristo, los hebreos retornados procedieron a la reconstrucción del Templo, expulsando a aquellos que habían adoptado costumbres extranjeras. Hoy vemos esto en los fundamentalismos de derecha (Trump en EEUU) que vuelve a “hacer América grande”.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? El encuentro psicoterapéutico para Freud se relaciona con el aislar un lapso de 45 o 50 minutos en los cuales la diada paciente-analista se concentra en el libre flujo de las asociaciones del primero. Esta atención flotante permite reconocer patrones de pensamientos, emociones o conducta que posibilitan el cambio. Las teogonías asirias reaparecen en la historia del pueblo de Israel, y la costumbre ideada por Nabucodonosor de trasladar poblaciones enteras de un lugar a otro del imperio persa se encuentran en la historia del cautiverio de Babilonia: allí las tradiciones asiria y hebrea se funden en leyendas que llevaron en la práctica a la coexistencia de naciones rivales, lo que llega en la historia del Levante hasta nuestros días. La coexistencia del pueblo chileno con los reches es un ejemplo local.

En la página web del Instituto de Estudios Médico-Psicológicos (www.iemp.cl/información) hay otros blogs sobre estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Unidad, cismas y fraternidad.

La búsqueda de la unidad ha sido un tema frecuente en la historia de las religiones y de los Estados. La Iglesia Católica se define como “Una, católica y apostólica”. La proyectada constitución chilena también busca la unidad de todos los habitantes del territorio como una aspiración, en contraposición al carácter multiétnico y plurinacional del proyecto anterior fallido. La búsqueda de unidad la ilustra también Campbell en su obra sobre las mitologías occidentales “Las Máscaras de Dios” (Joseph Campbell, Las Máscaras de Dios, Alianza Editorial, Madrid, 1990), al señalar como en el período helenístico, posterior a los grandes años del auge de Atenas, los pensadores de la Grecia postrera enfrentaron la pérdida de la hegemonía militar griega en manos de Alejandro Magno centrándose en su capacidad de pensar en forma certera en la escuela de la stoa (pórtico). El pensamiento estoico llevó a una visión dura pero tranquila de la vida, que se prolongó hasta Roma, con el emperador Marco Aurelio. En los siglos previos y venideros se desarrollaron religiones que describían el conflicto entre dioses del bien y del mal, como el mitraísmo, y los que creían en un dios único, personificación del bien: dios trascendente y no inmanente, tal como el de la tradición judeocristiana. Muchos de los mensajes de Jesús parecen provenir de sus años de juventud, en los cuales habría viajado hacia la India, donde existen también mitos acerca del nacimiento de una virgen y del fin de los tiempos en el Apocalipsis. En el período helenístico se mantiene la separación entre los grupos levantinos: los hebreos que migran desde Jerusalén a la Hélade se dividen en dos sectas que se mencionan en el Nuevo Testamento: los fariseos, mas ortodoxos, que mantienen una adherencia cercana a la tradición, creen en la venida de un Mesías y en la vida después de la muerte de quienes cumplen con la Ley, y los saduceos, que son helenizantes, usan la Biblia en versión traducida al griego, y creen que la vida termina en esta tierra donde judíos deben prevalecer bélicamente sobre las tribus paganas. Los Macabeos (o asmoneos) son un ejemplo de este punto de vista, que se mantiene en el Estado de Israel hasta nuestros días. La lucha por el poder terrenal fue una constante entre los sumos sacerdotes del templo de Jerusalén, que se aliaron con sirios y romanos para acceder a ese cargo, como relata el historiador Flavio Josefo. En el hallazgo de los manuscritos del Mar Muerto, aparece otra orden mística, los esenios de Qumram que predicen muchas de las creencias cristianas, como la venida de un Mesías que no sería aceptado por los sumos sacerdotes farisaicos. Esto, sesenta años antes del nacimiento de Jesucristo. En el caso de Roma, sus predecesores etruscos tenían mitos que reaparecieron entre los habitantes del Lazio. Algunos de estos mitos, como el de la desaparición de Rómulo y su ascenso al cielo convertido en un dios, reaparece en el relato de San Lucas de la desaparición de Cristo para subir a los cielos.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? La lucha interior del individuo, que en la mitología persa fue personificada por el héroe venciendo al Toro y matándolo, se relaciona a la lucha de la mente sobre el cuerpo, la cual que trata de vencer los impulsos que surgen desde abajo para controlar su comportamiento: lucha que logra, con esfuerzo el neurótico, especialmente el obsesivo, sometiéndose a rutinas, y que pierde el psicópata, cuando toma de la mujer lo que el quiere, violándola, o roba las posesiones ajenas. El culto de Mitra entre los persas se esparce desde Escocia hasta el Japón, desde el Levante hasta el budismo, en forma variada de representaciones del héroe primigenio. En el período helenístico antes mencionado, se contrastan los que plantean que no se puede representar a Yahwe y los que mezclan dioses egipcios con los hebreos en la tradición alejandrina. El surgimiento del poder de Roma se hace sobre algunas tribus bárbaras, los celtas y los druidas, que son reducidos a la condición de vasallos por Julio César en la guerra de las Galias. Los grandes políticos en Roma se aliaron con grandes médicos, como Galeno, nacido en Grecia en la ciudad de Pérgamo, pero que emigró a Roma, donde fue el médico de cabecera del emperador Marco Aurelio. En sus escritos se basó en las doctrinas hipocráticas, las que complementó con sus estudios anatómicos y ligò a las observaciones de Aristòteles. La medicina galénica persistió hasta el Renacimiento.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? En Freud, el Yo debe llegar a primar sobre el Ello, que viene desde abajo con impulsos libidinales y agresivos, y sobre el Superyó, que impone una disciplina excesiva, llegando a una conducta regulada. En neurociencias actuales o en neopsicoanálisis, esto se sitúa en estructuras cerebrales profundas (el cerebro interno, que buscan descargar) y que deben ser controladas por la corteza prefrontal, que maneja la motricidad e impide la descarga impulsiva. Esto es reproducida en las visiones religiosas, que desde el mitraísmo persa hasta la tradición judeocristiana, muestran como ir desde los sacrificios animales (del Toro o del Cordero) reales a a la muerte simbólica del Dios en forma de pan y vino. En los mitos pre-romanos, por ejemplo, en Irlanda, aparecen historias de los primeros humanos que llegaron desde Hispania, en barcas que sobrevivieron al diluvio, en proporción de tres hombres y cincuenta damiselas. El triángulo edípico es aquí sobrepasado por 16 mujeres por cada hombre. En las historias celtas y de Ulster las diosas femeninas son anteriores a las masculinas, en algún momento los hombres desplazan a las mujeres. En los antedichos etruscos, hay equivalentes de las tres Moiras griegas. La diferencia entre el Mesías de la tradición hebrea es que este es humano, mientras que el Mesías cristiano es un Dios hecho hombre. El camino romano fue inverso: los emperadores, como los primus inter pares, fueron hombres divinizados, como lo fue Cesar Augusto.

  1. En el sitio web del Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl/información), se colocan blogs anteriores que pueden interesar al lector.

Dr. Ramon Florenzano Urzua
Director Médico