Vargas Llosa, el vals peruano y la huachafería.

Mario Vargas Llosa, después de un periplo por la política y las vedettes internacionales, vuelve a su cometido inicial: ser un gran novelista. En “Te dedico mi silencio” (Alfaguara, Santiago de Chile, 2023), desarrolla la historia de un gran y desconocido guitarrista, Lolo Molfino, que es un genio en crear y cantar valsecitos peruanos. El vals peruano es el baile nacional del Perú, afirma, equivalente a nuestra cueca y al joropo venezolano. En la barroca imaginación de sus versos, se coloca toda la cursilería criolla, y permite que las clases sociales se unan, los blancos de la aristocracia limeña, los cholos, los zambos y los negros.

La huachafería equivale al siútico chileno o el snob ingles: típicamente una clase media que oculta su pobreza, las dificultades para llegar a fin de mes y se entretiene en telenovelas romanticonas y veneración por los niños, nuestro futuro. Enjuicia con crudeza la histórica tradición precolombina del Perú, mostrando como la institución de los mitimaes era una forma encubierta de destierro, enviando a los disidentes del Incario a pueblos lejanos donde viviian desarraigados. Asimismo, la tradición colonial oculta el dominio de los sacerdotes, los únicos letrados, que no querìan enseñar a escribir a las masas incultas para que se mantuvieran sumisas a la religión verdadera. A la influencia de la Iglesia Católica se agrega luego la de los letrados de la Universidad de San Marcos, donde Toni Azpilcueta, escritor que se identifica con Vargas Llosa llega a ser profesor de “Cultura Peruana”.

Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen, lo que se ha visto en las sucesivas intentonas de estabilizar al Perú, y que en otros casos se muestra en el arrastre por los presidentes niños, y a veces niños enamorados. La corrupción peruana aparece en los sucesivos juicios de cuentas posteriores a la salida del poder de los gobernantes, como es el caso de Fujimori, y se ve en el aferrarse al poder de los presidentes de otros países de Latinoamérica que saben que al salir serán juzgados.

En “La Armadura de la Luz” (Plaza y Janes, Barcelona, 2023) Ken Follett, en una precuela a su saga “Los Pilares de la Tierra”, relata los comienzos de la formación de la ciudad de Knitghtsbridge, y la opresión de los humildes campesinos por los señores feudales. Tal como en los libros posteriores, los poderosos mantienen a los pobres ignorantes, sujetos a vestirse con los restos de las prendas lujosas descartadas por los nobles, y arriesgando sus vidas para cosechar los frutos de la tierra. Las mujeres como Ragna, hija del conde de Cherburgo, deben ocultar su inteligencia y negociar su matrimonio para no quedarse “para vestir santos”. Ella comienza la migración normanda al casarse con un noble inglés, y se espanta ante el clima y costumbres de la “pérfida Albión”, tan distinta de las refinadas cortes francesas. Al casarse con un señor feudal inglés, Ragna debe aceptar que el pase periodos cortos con ella y luego se vaya a la guerra con los vikingos , que asolaban las costas inglesas con su destreza náutica. Los juicios locales son llevados por magistrados nobles, pero deben ser aceptados por la asamblea de cada poblado. La estructura social de estas pequeñas comunidades está ensamblada por los entresijos de parentescos entre la nobleza y el clero, donde frecuentemente los obispos son hermanos del conde del lugar. Ragna, al pasar a ser condesa de Shiring, debe ingeniárselas para imponerse a hombres de armas y prebendados acostumbrados a reírse de las mujeres.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? El protagonista del libro de Vargas Llosa tiene una obsesión con las ratas, y el sarpullido que provocan, y termina viendo a un psiquiatra que para recetarle el medicamento que lo tranquiliza explora despiadadamente sus relaciones con su padre y su madre. Muchos de nuestros pacientes que llegan a pedir una “pildorita mágica”, para calmar su ansiedad o depresión, se resisten a hablar de lo que consideran eventos de su vida privada, y el psiquiatra debe ingeniárselas para transformar un síntoma somático en un conflicto interpersonal solucionable.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? Sigmund Freud fue también un exiliado, que llegó desde su Moravia natal a Viena, la capital del Imperio. Tal como el protagonista de Vargas Llosa conoce Lima, pero no Cuzco, Freud vivió buena parte de su vida creyendo en la igualdad de oportunidades para todos los súbditos del imperio austro-húngaro, hasta que al tratar de llegar a ser profesor de la Universidad de Viena vio que no sería reconocido por su origen hebreo. Solo llegó a tener el grado de “Privat Dosent”, que le permitia dictar catedra en su domicilio. Tanto Vargas Llosa como Freud terminaron escribiendo en Inglaterra, con su apertura al pensamiento libre.

En otros blogs (iemp/cl/informacion) hemos desarrollados temas semjantes, que pueden ser consultados en la página web del IEMP:

Ramon Florenzano
Director Médico

ANIMALES DEPREDADORES, EL MUNDO EN LLAMAS Y LA LLEGADA DEL REINO.

En la historia de la vida en nuestro planeta, han habido animales depredadores que han desaparecido y otros que aun reinan. Entre los primeros están los dinosaurios, que se extinguieron bruscamente durante el pleistoceno, al caer un meteorito sobre la tierra. Su dominancia sobre el resto de los seres vivos desapareció, y permitió el desarrollo de especies mucho mas pequeñas, entre ellos los homo sapiens. Estos últimos han pasado a dominar la tierra hoy día, provocando la extinción de múltiples especies, excepto las domesticadas por ellos. El desarrollo de la ciencia en el siglo XX, con avances en la física de Einstein y en la teoría matemática por Von Neumann, llevaron a la posibilidad de la destrucción de la vida en el planeta. Las fórmulas matemáticas diseñadas por un grupo de matemáticos húngaros exiliados en los Estados Unidos han hecho historia. Al final de sus días, aquejado de un cancer terminal, Von Neumann se convirtió al catolicismo y aceptó que sus máquinas tenían que tener un destino trascendente, ulterior a la muerte. Al revés, Einstein dijo que Dios no era necesario para sus hipótesis.

Benjamin Labatut, en su espléndida novela ¨The Maniac” (Pushkin Press, 2023), hace una biografía novelada de Janos Von Neumann, gran matemático húngaro que desarrolló las formulas numéricas que permitirían la manufactura de la energía nuclear. Desde una vida plutocrática en su Budapest natal, pasó primero a la Alemania nazy y luego emigró a los Estados Unidos, donde fue instrumental en el desarrollo de la bomba atómica. A pesar de su origen judío, se las arregló para siempre estar en los estratos sociales dominantes, y utilizó el “Von” dado a su padre por el emperador Francisco José para ser reconocido como aristócrata a lo largo de los años. Antes de emigrar, conoció en un congreso a Kurt Gödel, y comprendió la importancia de sus teoremas de la incompletitud, que colocan un límite al conocimiento matemático. La explosión de la primera bomba atómica experimental en Alamo Gordo es descrita con acierto, ilustrando la frivolidad de quienes habían diseñado un arma mortal para millones de japoneses primero, y para toda la humanidad desde entonces.

Tanto los dinosaurios, los homo sapiens como Von Neumann vivieron en un mundo en llamas: la guerra ha sido una constante, y los homo sapiens se han exterminado los unos a los otros. En una serie reciente de Netfix (“Suburra Eterna, 2023*), se muestra como en ese suburbio de Roma, desde tiempos de Julio César hasta nuestros días, bandas rivales luchan por el poder, nombran en los días del Impero Romano a los tribunos del pueblo y hoy dìa a los alcaldes de Roma, y tienen conexiones con cardenales de la Iglesia Católica. Las batallas entre narcotraficantes no son solo italianas, sino las estamos viviendo en nuestro país en forma cada vez mas dramática, creando terror en la población civil que ve interrumpida sus rutinas.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? ¿Es más temible el psicótico, con la irracionalidad de su pensamiento, o el psicópata, con su insensibilidad moral? En la historia del desarrollo de la bomba atómica, hubo personajes que presentaron descompensaciones de cuadros afectivos al ver la mortandad masiva gatillada por las bombas arrojadas en el Japón, o conductas psicopáticas como la del mismo Von Neumann, quien cobraba altas cifras a la Rand Corporation en California para poder comprar el ultimo modelo de Cadillac de cada año.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? En el libro de Labatut se mencionan los esfuerzos opuestos de Von Neumann, de fórmulas concisa, y el monumental Principia Mathematica (Russell, B y Whitehead, A. Cambridge Universitiy Press, Cambridge, 1910-1913) de Russell y Whitehead, en el cual plantearon la Lógica Matemática, con extensas formulaciones aritméticas y algebraicas. Un discípulo de Russell, el psicoanalista chileno Ignacio Matte Blanco, aplicó este pensamiento a su reinterpretación del aparato psíquico freudiano, en el cual mas que los compartimentos consciente, preconsciente e inconsciente, la mente se organizan se organiza según si usa la lógica asimétrica, aristotélica, basada en el principio del tercero excluido, o la lógica simétrica, donde el inconsciente está organizado en niveles que tienen relaciones matemáticamente delimitadas. Matte, siempre un creyente , pensaba, con muchos de nosotros, que el Creador diseñó el universo en forma lógica y comprensible, aunque esa lógica sea difícil de entender para los Homo sapiens, que ven las catástrofes que surgen a diario. Nuevamente surge aquí el teorema de Godel, que derribo el edificio lógico de Russell, mostrando que en cualquier sistema hay imperfecciones. Al final de la vida de Von Neumann, cuando sufría como dijimos de una enfermedad terminal, volvió a la religiosidad aceptando una posible trascendencia, tal como Freud, ateo confeso y profeso, aceptò sus orígenes judíos en la última década de su vida.

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Dr Ramon Florenzano
Director Médico