PLASTICIDAD, GENES Y MEDIO PSICOSOCIAL.

En su libro sobre “La plasticidad en espera”, Catherine Malabou (Editorial Palinodia, Santiago de Chile 2018) desarrolla la idea de que un sistema cerrado, como es nuestro cerebro, puede modificarse a si mismo, sea internamente, sea relacionándose con el medio ambiente. Esto lo hace expresando la carga genética con la que nació, o detectando señales en el ambiente cambios que le obligan a adaptarse. En blogs anteriores nos hemos referido a la interacción entre genes y medio ambiente. Las modificaciones plásticas del cerebro son comparadas con las que introduce Miguel Angel en su Moisés, o el pianista que interpreta a Beethoven, mejores cuanto mas virtuoso sea.

En “Hábitos Atómicos” (Paidos Planeta Chilena, Santiago de Chile 2019) James Clear nos recuerda que debemos periódicamente revisar nuestra identidad, y descartar aquellos que ya no son pertinentes (“Fui un gran soldado”, “He sido un gran atleta”, “fui un excelente Jefe de Servicio o de Unidad de negocios”), para descartar aquellos que se han hecho obsoletos (como sucede a menudo después de la jubilación) para poder enfocarse en aquellos que se mantienen (como el hábito de la lectura o el gusto por la vida familiar), y así monitorear los avances en lo que queda de nuestra identidad base.

En “Prometeo Americano” Kay Bird y M J Sherwin (El Triunfo y la Tragedia de J. Robert Oppenheimer, Debate, Penguin Random House, Colombia 2023) describen detalladamente la vida del físico nuclear que posibilitó el desarrollo de la bomba atómica en El Alamo, para luego arrepentirse del potencial liberado que llevó a las explosiones en Hiroshima y Nagasaki. Después de ser el artífice del triunfo americano sobre Japón, Oppenheimer pasó el resto de su vida tratando de evitar una futura catástrofe nuclear que acabara con la humanidad. Fue un niño prodigio, que leyó extensamente y aprendió seis idiomas, para tener luego una prolongada adolescencia, y madurar tardíamente. Al obtener una cátedra en Caltech, en Pasadena, California, tuvo tiempo para recorrer a caballo las montañas del Oeste con su hermano menor Frank, así como para publicar una serie de artículos sobre física teórica y matemáticas que predijeron fenómenos que solo podrían ser observados treinta años después cuando se desarrollaron telescopios lo suficientemente poderosos que podían observar “agujeros negros” o estrellas “enanas blancas”. Simpático, rodeado de mujeres atraídas por el, y aceptando lentamente su judaísmo, que inicialmente ocultó.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Muchos cuadros psiquiátricos se relacionan con genes que se transmiten de familia en familia: el trastorno bipolar es un ejemplo, como lo es el consumo excesivo de alcohol Los clínicos experimentados, en sus primeras entrevistas revisan la patología de familiares del consultante, sabiendo que ellos iluminarán que cuadro clínico presentan asi como su respuesta a los tratamientos psicofarmacológicos o psicosociales. Oppenheimer desde su juventud tuvo períodos depresivos, en los que se recluía en su habitación, y otros de creatividad exacerbada, en los que estudiaba problemas complejos y asistía a los mas densos seminarios de la Universidad de Harvard. Se podría postular un trastorno afectivo bipolar, o más caritativamente, una adolescencia prolongada, después de la cual maduró y se transformó en un líder central en la carrera armamentista nuclear desde la vertiente estadounidense.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? Freud fue influenciado en sus lecturas tempranas por Darwin y sus textos sobre el predominio del más fuerte, observados en sus cruceros por el mundo, incluyendo estadías en el Canal Beagle y en las Islas Galápagos. Freud relacionó esto con la matanza de los padres por sus hijos en la Polinesia. En “The Golden Bough”, Freud leyó sobre las ideas de los antropólogos culturales de su época. Desarrolló allí sus teorías sobre la matanza del padre por la horda de sus hijos. Oppenheimer cometía a veces errores curiosos en sus escritos, como el de citar a Freud como “Siegfred” en vez de Sigmund. Su biografía se asemeja a la de algunos santos, como Teresa de Ávila, que tuvieron problemas importantes en su niñez, para consolidar su personalidad en la vida adulta. Teresa de Ahumada, tal como Oppenheimer, tuvo que ocultar el origen judío de su familia en una España donde la Inquisición campeaba, para proclamarse española ella, norteamericano el, y formar una nueva identidad ligada al país de acogida. Hoy en Chile, los descendientes de croatas, alemanes o griegos se sienten chilenos, pero cuando pueden vuelven a Europa Central a visitar parientes o hacer inversiones. En Malabou Freud es citado para ilustrar como el psicoanalista puede usar su técnica para demostrar sus teorías (“per la via del porre”, o mas respetuoso de la individualidad de su paciente, “per la via del levare”.

En blogs anteriores nos hemos referido a estos temas, y pueden consultarse en nuestra página web (iemp.informacion. blog).

Dr Ramon Florenzano Urzxua
Director Médico IEMP

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