TRIANGULOS, PAREJAS Y CARCELES.

En dos novelas, una inglesa y otra chilena, Freida McFadden “La Asistenta”( Penguim Random House, Barcelona 2023) y Marta Blanco “La Generación de las Hojas” (Ediciones UC; 2024), se refieren a las relaciones de pareja sostenidas y sus infidelidades. En una tercera, Siri Huvstedt (El mundo deslumbrante, Seix Barral, Anagrama, Barcelona, 2024) relata desde su punto de vista, el de una escritora y doctora en neurociencias, la vida de una mujer, casada con un marchand de arte en Nueva York, cuando repentinamente enviuda. Su posterior vida, en la cual decida no publicar con su nombre real femenino (Harriet), sino con seudónimos masculinos, gracias a lo cual tiene mucho mas éxito editorial. Muestra abundantes estudios que encuentran que cuando una pintora exhibe sus obras con su nombre femenino obtiene peores críticas que cuando lo hace con uno masculino. En toda obra de ficción hay un elemento autobiográfico: Harriet acaba de enviudar de su pareja Felix Lord, en la vida real Siri enviudó de su marido, el laureado autor Paul Auster. La mujer sola, sn el apoyo de Felix, anticipó la vida de la autora. Avala sus resultados con datos de las actuales neurociencias, que muestran que el cerebro busca evidencias externas para mantener la visión que va construyendo del mundo circundante. En su búsqueda de referentes en el pasado, Huvstedt encuentra a Margaret Cavendish, duquesa de Newcastle, quien fue una excelente gobernante de su dominio hereditario en el renacimiento inglés.

Cualquier relación de pareja, después de la novedad inicial, puede tender a la monotonía. Allí es cuando surge la tentación de “mirar para el lado”. Pilar, el personaje de Marta Blanco en una obra temprana reeditada por la Universidad Católica de Santiago (2024) relata cómo mientras su marido Juan Luis arquitecto pasa largas temporadas en sus obras en el sur de Chile, se involucra con Vicente, muy distinto a Juan Luis. Este último, la seduce con su fuerza y dedicación. El personaje de la asistenta de McFadden entra a un hogar de multimillonarios ingleses para cuidar de la única hija y supervisar la mansión, pero lentamente se involucra con el marido de Nina, una socialité californiana.

Hablando de cárceles, en “Nunca Volveré a Berlín”, la ultima obra de Roberto Ampuero (Sudamericana, Santiafo, 2023) relata la vida de Erich Honecker, el dictador de la Republica Democrática Alemanas durante su terminal exilio en Chile, acogido por sus camaradas marxistas en la comuna de La Reina, aquejado por un cáncer terminal. Honecker transformó la mitad alemana que le correspondió a la URSS después del fin de la II Guerra en una cárcel. Al construir el Muro que separó a Berlín en dos, con bloques de cemento y alambradas con torres desde el cual guardias armados disparaban a los habitantes de Berlín del Este que querìan reunirse con sus familiares del lado occidental. Para el, hasta el final de sus días, era un modo de construir el paraíso socialista prometido por Marx y Engels, luego operativizado por Lenin y Stalin, para ser el primer país donde los alemanes vivirían en una sociedad igualitaria. La realidad fue muy distinta, y la división de la ciudad en dos sirvió como un experimento epidemiológico, al cabo de treinta años de la construcción del muro los alemanes orientales vivían diez años menos que los occidentales. Roberto Ampuero ilustra con la visita a Chile de Valentina Bode, periodista que en el libro entrevista largamente a Honecker, y muestra su desilución progresiva del paraíso socialista, al observar el rápido progreso material y cultural del lado capitalista de la ciudad.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? En “La Asistenta” se producen triángulos invertidos, al relatar alternadamente el punto de vista de Nina, la dueña de casa y de Millie, la asistenta. Con el correr del relato, uno se entera de que los rasgos perversos no eran de Nina sino del marido. En la de Marta Blanco sucede algo semejante. En todas las sociedades, anglosajonas o latinoamericanas, la infidelidad masculina es mas fácilmente condonada que la femenina. En “El mundo deslumbrante» de Huvstedt, la tesis de Harriet Lord es que si vende sus obras como si fueran productos de sus ficticios alter egos masculinos serán mejor valorizados tanto por los críticos como por los compradores que si fueran reconocidos como propios por su real autora. Cuando intenta que sus alter egos masculinos reconozcan que ella era la real autora de sus obras, algunos de estos se niegan, y se defienden ante la prensa citando sus frecuentes crisis nerviosas, que la llevaron a hospitalizaciones y tratamientos electroconvulsivos, o sea, descalificándola como enferma mental. Mas adelante en la novela, surge la enfermedad biomédica, un cancer avanzado, que la lleva a su muerte, después de cirugías abdominales extensas, y una lenta agonía esperando la reaparición de las metástasis. Allí vuelve a la dicotomía cartesiana, al observar como su cuerpo se deshace pero su mente sigue intacta, escribiendo lo que le sucede, rodeada por el afecto de sus dos hijos y sus amistades. En las notas a su texto, Siri se refiere a la fenomenología de Husserl, y a sus bases neurobiológicas, hoy reconocidas en la estructura cerebral, como lo ha expuesto Varela, quien sostiene que el cerebro está construido para interactuar con un mundeo social.

¿Qué tiene que ver esto con el psicoanálisis? Los triángulos edípicos son uno de los ejes centrales del psicoanálisis freudiano. En la informada visión de Siri Huvstedt surge el personaje de Berta Pappenheim, el nombre verdadero de “Anna O”, uno de los casos clásicos de Freud para ilustrar su comprensión de los casos de histeria de conversión. Además de la erotización entre Harry, el nombre que adopta Harriet para relacionarse con sus avatares (Runi, Bruno y Richard) se hace un juego entre los que surgen las formas hoy aceptables de la transexualidad, el feminismo radical y la persecución oculta a los judíos, para mostrar que la sociedad sigue reprimiendo a los postergados de siempre. Harriet, a pesar de las complejidades de su vida, mantiene tiempo para ir a ver a su psicoanalista semanalmente. La relación humana es mutua; cuando Harriet fallece, su psicoanalista va a despidiese en su lecho mortuorio.

En otros blogs, nos hemos referido a estos temas. Que el lector interesado puede encontrar en iemp.informacion. blog.

Dr Ramon Florenzsano Urszua
Director Médico IEMP

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