En un libro popular hoy dia, Clegg y Gurtler (50 malentendidos en la ciencia, Buenos Aires, EGOdot Argentina 2024) se refiere a 50 afirmaciones comunes, tales como que los colores del arcoíris son siete, o que tenemos cinco sentidos. Los sucesos astronómicos observables a simple vista son especialmente traicioneros, como cuando decimos que el sol es amarillo, o que no vemos el lado oscuro de la luna. El sol, que es la estrella mas cercana a la tierra, se ve muy grande por su cercanía a nuestro planeta, pero técnicamente es una “estrella enana”, por su pequeñez comparada por ejemplo con Sirius. La luna es de importancia porque permite la vida humana, al inducir las mareas y producir un efecto invernadero que posibilita el tener oxígeno en cantidad suficiente para que podamos respirar. La luna es mucho mas pequeña que el sol, y posiblemente se formó desde la misma tierra, al ser golpeada por un meteorito.
En otro libro de divulgación de la astronomía, José Maza (Somos Polvo de Estrellas, Santiago, Planeta 2017) nos pone al día sobre los pasos que dio el conocimiento humano de los cielos desde las teorías de Ptolomeo, pasando por Santo Tomás, Copérnico y Kepler, hasta llegar a Newton y el Big Bang actuales. La comprensión de nuestra pequeñez al mirar una noche estrellada nos asombra y hace ser humildes a la vez. Kant se refirió mucho antes al mismo tema, al hablar de nuestra pequeñez al mirar al cielo, dando el paso hacia la Ilustración.
La teoría del Big Bang ha sido invocada por los creyentes como una prueba de que el universo tiene un creador es un punto de vista al que Steven Hawkins se opone. El que el universo tenga un comienzo, sería una prueba del argumento del diseño: si hay un comienzo, tiene que haber un Creador. También Aristóteles de Estagira se refirió al tema al hablar de su concepto de un “Motor inmóvil”, que sería el primus movens de todo lo que existe.
¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Muchos elementos naturales, que pueden explicarse científicamente hoy, en base a la mayor capacidad de los actuales telescopios, han sido utilizados por los creyentes para apoyar su perspectiva: el terremoto de Lisboa, en el siglo XVII, fue visto por los lusitanos como una prueba de que las costumbres disipadas de los habitantes de Lisboa habían acarreado el “castigo divino”. El incendio de la iglesia de la Compañía, en Santiago a mediados del siglo XIX, fue también visto como castigo de Dios. Ese episodio ha sido reactualizado recientemente por la novela de Francisca Solar “El buzón de las impuras” (Ediciones Umbriel, Santiago, 2024). Allí describe en forma novelada la reacción que provocó en la elite santiaguina decimonónica el incendio que consumió totalmente la iglesia de la Compañía de Jesús, enclavada detrás de la Catedral Metropolitana (en el edificio que hoy alberga al antiguo Congreso Nacional, en la calle Compañía. En una misa vespertina se incendió el techo que se desplomó sobre los feligresia, pereciendo más de dos mil mujeres, doscientos niños y cien hombres calcinados. Los llorosos deudos tuvieron que buscar entre los cuerpos, pudiéndose reconocer solo algunos cadáveres. La gran mayoría tuvo que ser sepultada en una fosa común en el Cementerio General. Lateral a la nave central, había una capilla donde las mujeres solteras o casadas que tenìan amores furtivos, podían confesar sus pecados no directamente a un confesor, sino en un cofre don una ranura, para ser perdonadas. Ese cofre le da el nombre al libro. “el buzón de las impuras*. La autora aprovecha para documentar, los avances de la época, al inaugurarse el ferrocarril que unía Valparaíso y Santiago el ferrocarril en solo seis horas.
En una obra en la que resume el pensamiento de Aristóteles de Estagira, John Sellars (Lecciones de Aristóteles, Penguin Random House, Barcelona, 2024), describe la vida y obra del gran filósofo ateniense. En uno de sus escritos conservados hasta hoy día, sobre “La Constitución de Atenas”, explica como los atenienses en el siglo IV A d C habían encontrado un modo de gobierno en el cual evitaban el poder concentrado en un solo hombre (monarquía) así como en una clase social pudiente (oligarquía) o ligada por parentesco (aristocracia), así como en el poder indisciplinado de las masas (anarquía). Recomendaba un sistema más difícil, donde predominaban los ciudadanos promedio (clase media) que mediante un sistema de consejos que equilibraban sus poderes (democracia). Esto sigue valido hasta hoy día, y en las repúblicas latinoamericanas, incluido Chile, se trata de equilibrar a los diversos grupos sociales sin que uno predomine tiránicamente sobre otro. Esto ha sido desarrollado por Miguel Saralegui, en su texto sobre Filosofía política (Breve Historia del Pensamiento Político Moderno: desde Maquiavelo al Coronavirus (Instituto Res Publica, Santiago de Chile, 2022). Allí noS recuerda que Maquiavelo tiene numerosos seguidores entre los gobernantes actuales, que deciden usar su poder para perpetuarse en el poder cuando se acercan elecciones.
¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? Sigmund Freud desarrolló su método psicoanalítico desde la neurología: al no poder explicar los cuadros histéricos desde una perspectiva neuroanatómica, comenzando a preguntarse por la psicología de esos síntomas. El “misterioso salto” desde la mente al cuerpo ha sido el objeto de la medicina psicosomática, y un psicoanalista húngaro Franz Alexander, que emigró no a Londres, como Freud, sino a Chicago, hizo escuela ofreciendo hipótesis acerca del desarrollo temprano de niños con cuadros funcionales en su adultez. Las alteraciones transexuales, fueron también estudiadas por Freud, como lo recuerda Ariel Florencia RicHards en “Inacabada” (Alfaguara, Barcelona, 2023)
En otros blogs, nos hemos referido a estos temas. Que el lector interesado puede encontrar en iemp.informacion. blog.
Ramon Florenzano Urzua
Director Mñedico IEMP