NEXUS, INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y DEMOCRACIAS.

En su ultimo libro, “Nexus: Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA (Debate, 2024), Yuval Naum Harari hace un recorrido por la historia de los sistemas informáticos en la historia del homo sapiens hasta nuestros días, señalando como la inteligencia artificial representa un avance y una amenaza para la humanidad. Es un avance en cuanto permite enviar al usuario información acerca de temas que le interesen, y riesgos porque los gigantes de la IA como Facebook, Google u otros usan los datos del usuario para venderle lo que a el le interesa, desde su casa. Y solo con el desgaste de un click. Sistemas dictatoriales, como los de la Alemania nazi o la Unión Soviética de Stalin, trataron de vigilar a toda la población para identificar a los disidentes, con un tremente esfuerzo humano. Sin embargo, hoy dìa los aparatos electrónicos vigilan automáticamente nuestros desplazamientos, nuestras preferencias de compra, y nuestras lecturas sin mayor costo: incluso les pagamos por hacerlo. Los gestores de Facebook o de You Tube han explotado estos hechos a través de radicalizar los temas que interesan a los usuarios: por ejemplo, los brasileños son incentivados a aprobar el discurso derechista de los partidarios de Bolsonaro, sabiendo que este incentiva el odio y la división. Los algoritmos son, dice Harari, como los bebés de homo sapiens: asimilan la información que le proporcionan los padres: si esta es buena, les permite dar opiniones maduras. Si esta es sesgada o racista, se transforman en máquinas implacables y destructivas.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Las ventajas están en poder mejorar la atención del paciente suicida enviándole datos sobre su historia clínica, intentos anteriores y perfil de riesgo cuantificado automáticamente, y las desventajas en promover la adicción a las pantallas. Se puede identificar a un obsesivo por lo minucioso de su uso de planillas Excel, y a un descuidado por borrar certificados valiosos de su memoria computacional. Las democracias se basan en la posibilidad de colaborar y discutir en conjunto la salida de los dilemas que enfrenta una nación-estado en un momento dado. Cuando este diálogo se interrumpe por el mensaje de que el Otro es un enemigo, se abre el terreno para la desaparición de la democracia y la apareicion de las dictaduras de Hitler, Stalin o Maduro. En “Nexus”, nos recuerda Harari la definición clásica de Von Clausewitx de la guerra: “es la política continuada por otros medios”. Esto significa que el uso de las armas se recurre cuando las conversaciones diplomáticas han llegado a un punto muerto. Numerosos errores se han cometido al atacar al enemigo confiando solo en su superioridad armada. Un ejemplo clásico es el de Napoleón, quien al confiar en la superioridad de sus ejércitos y en la experiencia de sus mariscales, atacó al mismo tiempo a Alemania e Italia. Con eso paradojalmente produjo la cohesión de dos grandes áreas geográficas hasta ahora desunidas. Francia era una nación-estado cohesionada desde hacia mucho tiempo, mientras que Alemania era un conjunto de miles de pequeños territorios cohesionados solo por la retórica supervivencia del Sacro Imperio Romano Germánico. Italia era otra colección de pequeños territorios con sus ducados y principados, además de los estados pontificios, que obedecían a la autoridad terrenal del Papa. Al unirse todos los enemigos de Napoleón, le llevaron a la derrota y posterior exilio.

La psicopatología individual se ve extendida a la social: al reflexionar sobre el uso que históricamente se ha dado a la información, sea en el control de sus ciudadanos para extraer de ellos obediencia, dinero o temor, en las dictaduras totalitarias desde la antigüedad hasta los grandes experimentos del siglo XX, o para proporcionarles bienestar y servicios benevolentes. Los algoritmos actuales permiten manipular cantidades masivas de información sobre los ciudadanos de a pie, y han sido utilizados no solo para seguir depredando a la tierra de especies (el 60& de las especies descritas por Linneo se han extinguidos en la actualidad) sino para desarrollar técnicas industriales de matar enemigos perfeccionadas en las dos guerras mundiales y en múltiples conflictos locales. La psicopatología social consiste en hacerlo por grandes ideales (tal como las Cruzadas medievales o las luchas étnicas actuales entre árabes e israelíes o entre mapuches y descendientes de europeos en el extremo sur de Latinoamérica. Las ciencias empíricas que surgieron en el siglo XIX desarrollaron nos dice el autor, “mecanismos de autocorrección”: los comités editoriales de las publicaciones médicas revisan cuidadosamente la metodología utilizada por los autores para justificar sus conclusiones, y en los sistemas democráticos los diferentes poderes independientes se vigilan mutuamente para evitar el predominio de un gobernante dictatorial como sucede en los regímenes totalitarios. Hoy los bancos en todo el mundo usan IA para asignar puntajes a los postulantes a un crédito, y a veces este se pierde por una fracción muy pequeña, que cuando el ejecutivo humano tiene tiempo, puede comprender y corregir. Pero a fines de mes, cuando todos acuden por dinero, y no hay supervisión humana, el crédito se niega automáticamente.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? El modelo freudiano de la mente puede considerarse un modelo informático interno, con elementos que emergen desde el inconsciente reprimido, con prohibiciones culturales desde el Super Yo, y con una decisión ejecutiva delde el Yo. Nuestra biología está preprogramada en el inconsciente, y reaccionamos frente a mujeres u hombres atractivas, según nuestra orientación sexual. El Super Yo nos hace mantener la estabilidad del matrimonio y de la familia, nuestra biología nos hace seguir buscando parejas sexuales aunque ya tengamos una, lo que puede llevar a la desestabilización de un equilibrio familiar. El homo sapiens, como muchos de sus parientes primates, es polígamo, aunque los productos mas maduros de su crianza puedan ser monógamos. El interés del público por las dinastías reales, o los dramas biológico-sentimental de los gobernantes, viene desde antiguo y es explotado por las asì llamadas “revistas del corazón”.

En otros blogs, nos hemos referido a estos temas. Que el lector interesado puede encontrar en iemp.informacion.blog.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

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