En su reciente novela basada en la vida de Teresa Wilms Montt, Arturo Fontaine (Editorial Caledonia, Santiago de Chile 2021) relata la vida de esta proto feminista de comienzos del siglo XX. Mujer hermosa y apasionada, se casa joven con Gustavo Balmaceda Valdés y tiene de el cuatro hijas, pero se involucra luego con Vicente Balmaceda, el hermano mayor de su marido, y queda esperando un niño de éste. Al ser considerada loca por su familia, es encerrada en el convento de las Hermanas de la Preciosa Sangre, cerca de plaza Brasil, de donde se fuga a Buenos Aires acompañada por su amigo Vicente (García) Huidobro. Finalmente termina en París, con su otro antiguo conocido, el marqués de Cuevas. Alli es admirada por su belleza y encanto, pero al saber de la muerte en Chile de su amado Vicente, se suicida con Veronal.
Al llegar a los 80 años, y ver la vida en retrospectiva, se pueden hacer algunas síntesis y avisorar un final cada vez mas cercano. La vida se mira retrospectivamente, se repasan los episodios gratos y oscuros de una larga historia, y se planifica un descenso cuidadoso para prolongar el tiempo restante, que se sabe escaso. Las enfermedades médicas, como la hipertensión o la diabetes, comienzan a pasar la cuenta de años de descuido. La vida oscila entre la familia y la soledad, disfrutando alternadamente de ambos. Vemos a otros octogenarios llegar al poder en los EEUU, rodeados de amigos y parientes en funciones de gobierno. El dejar responsabilidades docentes y administrativas proporciona tiempo adicional para la lectura o la contemplación. Agustín Squella, en un Encuentro de El Mercurio, subrayaba la diferencia entre la muerte y el morir: el morir, sea brusco o una lenta agonía, es un a experiencia vital, la que todos tendremos. La muerte es una incógnita, aun para los mas creyentes.
El feminismo actual es mucho más abierto y desenfadado que en la novelesca vida de Teresa Wilms. Los amores que entonces se ocultaban para mantener las convenciones sociales, hoy se muestran abiertamente en los realities de TV 13. La sociedad ya no oculta a las adúlteras en un convento, sino que discute abiertamente los enredos femeninos en los programas de chismes acerca de las celebridades locales, sean de la pantalla televisiva o las políticas de moda. Otras novelas actuales, como «El Verano y toda su ira» (Gonzalo Contreras, Planeta Chilena, Santiago de Chile, 2025) muestran la vida de la pequeña burguesía intelectual y próspera (en esa novela Roberto Cerna, hijo de un magnate de los seguros santiaguino, vive aislado en la casa de su padre, leyendo a Nietzche y sopesando su destino sin concretar ningún proyecto. Tal como Teresa Wilms, termina suicidándose.
En otro plano, una de las visiones mas certeras y terroríficas de nuestra situación actual es la de Eric Hobbaum (Historia del Siglo XX: 1914-1991, Crítica Editores, Alfaguara 2023). Allí analiza el “siglo XX corto”, desde el comienzo de la Gran Guerra hasta la caída del muro de Berlín, el autor muestra como la primera guerra mundial vio mortandades nunca vistas antes gracias a las tecnologías nuevas de guerra, como las ametralladoras de punto fijo y los tanques, asi como la pérdida de la flor de las juventudes inglesa, belga, o francesa. Los grandes imperios centrales que equilibraban el poder europeo, como el austro-húngaro, el alemán, el ruso y el turco cayeron, y surgió una anarquía que en el intervalo entre las dos guerras fue reemplazada por regímenes autoritarios: el nacional socialismo alemán y el marxiamo-leninismo de la nueva Unión Soviética pasaron a intentar dominar el mundo. Hitler creyó lograrlo en 1943, pero la intervención norteamericana frustró sus intentos. Stalin logró mantener el poder ruso por mas tiempo, pero la caída del muro de Berlín en 1991mostró su fracaso. Aun hoy sufrimos las consecuencias de los espacios vacíos de la historia. Hobsbaum muestra como tanto EEUU y la URSS fomentaron en sus poblaciones el temor al ataque nuclear de su territorio por la potencia rival, aunque en la practica ninguno tenía la real capacidad de destruir al otro país. La “casa de brujas” representada por el macartismo en USA y el temor fomentado por Stalin para resolver su “problema de las nacionalidades”, hicieron imposible un real acuerdo de “contención” nuclear que se pudo alcanzar mientras solo dos países tenían armas atómicas. Con el acceso a ellas de Francia primero, China luego, y la India finalmente, se creó la situación actual, en la cual ya no hay posibilidad de evitar que por ejemplo, Corea del Norte envie sus misiles en contra de Corea del Sur, obligando a EEUU y Japón a involucrarse en el conflicto.
¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Teresa Wilms fue tildada de loca y encerrada para ver si se recuperaba de su amor prohibido bajo los cuidados de las monjitas y a la vista del Crucificado. Hoy se plantearía que mas que psicótica, era una psicópata que se dejaba llevar por su frondosa fantasía. Mezclaba la poesía mística de su homónima Santa Teresa de Avila, con sus propios escritos. En la más actual novela de Contreras, las hermanas de Bobby Cerna utilizan su belleza para llevar vidas liberadas, sin crear el escándalo social de tiempos de Teresa.
¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? El amor dividido de las hijas por los padres y de los hijos por la madre ha sido un elemento central de la teoría freudiana en el Complejo de Edipo clásico. Hoy al leer la novela de Fontaine o ver las noticias sobre los romances de políticos o celebridades, los triángulos edípicos nos activas desde el inconsciente. En otro plano, Sigmund Freud vio como el imperio intelectual de su psicoanálisis caía frustrado en el mundo germano parlante con la quema de sus libros en Alemania, y terminó sus días refugiándose en Inglaterra.
En otros blogs, nos hemos referido a estos temas, que el lector interesado puede encontrar en iemp.informacion. blog.
Dr Ramon Florensano Urzua
Director Medico IEMP
Santiago, 1º 2 2025