Dos autores, uno inglés y otro chileno escriben sobre el futuro. Eric Hobsbawm, desde el Reino Unido y Eugenio Tironi, desde Santiago de Chile, escriben sobre los acontecimientos del siglo XX y el futuro en el siglo XXI. Ambos coinciden en que la recuperación económica, global y chilena, será lenta. Los años dorados del capitalismo parecen haber pasado, y tal como en la Gran Depresión de 1929, nuestros hijos no tendrán la oportunidad del boom de Occidente durante la postguerra.
Hobsbawm en un libro comentado en nuestro blog anterior (Historia del Siglo XX, Critica, Barcelona, 2023), señala como el “siglo XX corto”, como llama al periodo entre 1914 y 1990, vio caer los grandes imperios coloniales que mantuvieron la estabilidad en el siglo XIX desde Napoleón hasta la Gran Guerra. La república de Weimar alemana se parece al “estallido social” chileno del 2017, y la revolución de expectativas poblacionales constituye una espiral que no es fácil de satisfacer. Hobsbawm plantea que en contra de la opinión habitual de que después de un ciclo económico depresivo hay un contra-ciclo ascendente, diciendo que la situación actual puede llevar a un estado permanente de movimientos de masas, no para buscar como antes un refugio en las revoluciones comunistas, sino en la mantención de un estado de confusión y rabia poblacional.
Eugenio Tironi por su parte, reflexiona sobre el fracaso del experimento allendista de una revolución socialista “con empanadas y vino tinto”, señalando como los intentos de estabilizar a Chile después de 1974 han sido difíciles. Tanto la contra-revolución pinochetista como la vuelta a la democracia aylwinista han tenido resultados relativos, y nuestros hijos no tienen el nivel de vida que nuestra generación gozó durante las décadas finales del siglo XX. Tironi plantea que una social-democracia abierta al diálogo con los polos políticos extremos de izquierda y derecha puede ser una salida a nuestro predicamento.
En su nueva obra “Frontera Sur”, Guillermo Parvex (Penguin Random House, Santiago de Chile, 2021) revisa el distanciamiento de los pueblos chileno y mapuche desde la convivencia a ambos lados del rio Bio Bio en tiempos de la corona española, hasta la inicial cercanía durante el gobierno de Bernardo O´Higgins. El protagonista, un chileno que se arruina en el terremoto de Concepción en 1821, se va a vivir a Wallmapu, aprende mapudungun y se casa con una adolescente hija de un lonko, y luego comercia con chilenos con un gran éxito inicial. Luego comienza a experimentar la sorpresa y el dolor de los mapuche al ver que los chilenos no respetan el parlamento de Negrete y lentamente comienzan a invadir sus tierras, no por la vía armada sino por la compra individual de sus predios a “indios” incautos. Finalmente, el coronel Cornelio Saavedra termina la antigua alianza con la “pacificación” de la Araucanía. El tenía sus propios intereses, al haber comprado un extenso predio entre Bureo y Negrete. Este fue incendiado durante la gran rebelión mapuche, y vuelto a reconstruir por el posteriormente.
¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Tanto Allende como Pinochet pueden ser diagnosticados psiquiátricamente, uno como un burgués auto-convencido de su “muñeca” y otro como un psicópata criminal que produjo una mortalidad elevada entre sus compatriotas. Ninguno salió con la suya, y solo el diálogo parlamentario habitual puede hacernos salir del camino al despeñadero.
¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? La rebelión de los hijos contra el padre es un concepto del “Totem y Tabú” freudiano. Esto lo podemos ver en las familias, con el hijo mayor diferenciándose cancelando al padre y sus puntos de vista. Si el padre es conservador, el hijo es de izquierdas, o viceversa. Freud vivió el personalmente esta situación cuando su hijo psicoanalítico, Carl Gustav Jung, a quien el nombrara el “heredero” de su movimiento psicoanalítico, se apartara de él, tomara una perspectiva deísta (en contraste al ateísmo expreso del fundador del psicoanálisis), y pasara a liderar su propia escuela y punto de vista, denominada por el “psicología analítica”.
En otros blogs, nos hemos referido a estos temas, que el lector interesado puede encontrar en iemp.informacion.blog.
Dr. Ramon Florenzano Urzua
Director Médico, IEMP