PARASITOS MENTALES, CANONIZACIONES Y AÑO NUEVO.

En “Parásitos Mentales”, Axel Kaiser (Planeta Chilena, Santiago de Chile, 2024) revisa términos que llevan a pensamientos confusos, tales como “responsabilidad social empresarial”. Para Kaiser, la responsabilidad es un concepto individual y no colectivo. Un ente jurídico como una empresa es responsable frente a la justicia, en el sentido de no cometer actos ilegales, o bien es responsable frente a sus propietarios o accionistas, en el sentido de generar ingresos para ellos. No tiene ninguna responsabilidad frente a la sociedad en el sentido de generar bienestar para los no accionistas, por cortos de recursos que se encuentren. En otro capítulo, Kaiser se refiere al izquierdismo que pide igualdad para todos los hombres, sabiendo que el homo sapiens nace biológicamente diferente, sea por razones hereditarias o del mismo proceso de gestación y parto. En el penultimo capitulo, se refiere Kaiser a la “Responsabilidad Social Empresarial” (RSE) coincidiendo con Milton Friedman, quien dice que el rol de los empresarios es darle utilidades a los propietarios o accionistas, y no ser equitativos con los distintos grupos étnicos o de género: esa función corresponde a los gobiernos y no a los empresarios, afirma.

El sistema de canonizaciones del Vaticano es circunspecto, y por lo tanto lento. Algunas iniciativas de canonización son rápidas, como las de Juan XXIII o de San Jose María Escrivá de Balaguer, otras muy lentas, como las del padre Kentenich o de la reina Isabel la Católica. Se requieren investigaciones exhaustivas para comprobar la existencia de milagros, pasos como los de ser postulado, llegar a ser Siervo o Sierva de Dios, y luego revisar la ética de sus decisiones. Asi por ejemplo Isabel La Católica, a pesar de su intensa labor para hacer de España un país católico, se vio entorpecida por la expulsión de los judíos de la península ibérica, o por el trato dado por los españoles a los indígenas de Hispanoamérica. En el caso de San José María, la presión del Opus Dei, hecha a través de cartas de petición de mas de dos tercios de los obispos del mundo a la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano. Cada Papa imprime su sello sobre el tema, Juan XXIII aceleró y aumentó el número de las canonizaciones, no sabemos cual es la posición de Leon XIV al respecto.

El Año Nuevo trae siempre decisiones después de revisar el año que se fue y de plantearse los mejores propósitos para el año que viene. Entre los religiosos, está la promesa de evitar las tentaciones y cumplir con los rituales diarios y semanales cuidadosamente, entre los agnósticos está el perfeccionase sea física o intelectualmente. La fiesta de Año Nuevo actual coincide con una festividad pagana anterior, las saturnalias, celebradas ya en tiempos babilónicos. Entre el 23 de diciembre y el 6 de Enero, se realizaban grandes fiestas, hasta orgías, los amos servían a sus esclavos, y se revertia el orden social habitual. En nuestros tiempos menos paganos y mas planificados, cada uno toma sus decisiones personales al respecto. San José María decía: “Año Nuevo, lucha nueva”.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? La rebelión de las masas, afirmó Ortega y Gasset, representa el desacuerdo de los gobernados cuando sus opiniones no coinciden con las de sus gobernantes, saliendo a las calles a expresarse directamente. Aunque estas salidas a la calle posibilitan la emergencia de conductas antisociales de parte de algunos, es un modo de expresar directamente la “opinión del pueblo”. En los Estados Unidos donde un presidente imperial trata de imponer su voluntad sobre buena parte del resto del mundo, el pueblo se expresa a través de un Congreso que limita sus poderes para hacer intervenciones armadas fuera del territorio estadounidense, o de un secretario del Tesoro que encuentra ilegales algunos gastos del presidente.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? En una excelente y concisa biografía de Marcel Proust, Edmund White (Penguin, Nueva York, 1998) hace un análisis detallado de la trayectoria literaria del autor de “En busca del tiempo perdido”, y como los personajes de este eran seres reales desfiguradas por el autor, del entorno social de Proust o de su familia. El apego de Marcel por su madre reaparece en su apego por sus parejas, donde el se situaba siempre la posición del niño necesitado de afecto físico. Los triángulos freudianos toman formas complicadas al no ser solo padre, madre e hijo, sino al adoptar el hijo actitudes hetero u homosexuales.

En otros blogs, nos hemos referido a estos temas. Que el lector interesado puede encontrar en iemp.informacion. blog.

Dr Ramon Florenzano Urzúa
Director Médico IEMP

Santiago, 14 de enero de 2026

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