Pestes, cuarentenas y tribus

La humanidad vuelve a tener uno de sus periódicos enfrentamientos con nuestros enemigos atávicos, los micro-organismos. Tal como en la Edad Media, las pestes amenazan con exterminar un porcentaje no menor de la población, en este caso los que sobran parecen ser los ancianos. Sabemos que esto permite crear espacio para los jóvenes, que pueden combatir en las guerras tribales, reproducirse y mantener la continuidad del homo sapiens.

Este enfrentamiento, como muchas guerras puede librarse en forma de un conflicto frontal de corta duración, como la batalla de Maipú que nos dio independencia del yugo hispano. O bien, en forma de sitios prolongados, en la que se rodea la fortaleza enemiga hasta que esta se rinde. En el caso del Coronavirus el enfrentamiento es terminal cuando el virus afecta a individuos debilitados por una enfermedad crónica, o frágiles por desnutrición o por falta de redes sociales adecuadas. La respuesta del lockdown y de las cuarentenas, que están adoptando muchos Estados, como el chileno, es el impedir el desarrollo del virus y que este muera por inanición. La limitante es por cuanto tiempo se puede mantener el lockdown y la caída en ingresos económicos individuales, corporativos o nacionales.

La cuarentena parece ser una solución que impide la propagación de la pandemia. Tiene ventajas y permite el reencuentro de las familias que recuperan un tiempo de encuentro que normalmente era limitado por las responsabilidades laborales, académicas o de toda índole que llevaba a salir del hogar. Sin embargo, esta solución tiene sus bemoles, como nos recuerda el Profesor Titular de la Universidad del Desarrollo, Jaime Silva, cuya opinión experta nos dice que cuarentenas de mas de diez días se asocian a estrés post-traumático, miedos excesivos, aburrimiento y al aumento de síntomas emocionales en los adultos. Las cuarentenas voluntarias son mucho más difíciles de implementar que las obligatorias, y estas requieren de un rol coercitivo del Estado, por lo que pueden implementarse bien solo con ayuda del ejército, como sucedió en China, y se puede dar en otras situaciones en las cuales el orden es asegurado, en forma hobbesiana, con medidas de fuerza.

Una reciente revisión del Lancet (Brooks SK, Webster RK, Smith LE, et al. The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. Lancet 2020; published online Feb 26. http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30460-8.) elabora sobre los efectos psicologicos de la cuarentena, tanto para el personal de salud que enfrenta epidemias como las de Corona Virus, como para los sujetos expuestos a cuarentenas prolongadas. En un meta análisis de 3166 investigaciones, 24 revisiones fueron revisadas en profundidad. En resumen, a mayor duración de la cuarentena, mas efectos psicológicos adversos, entre los que se cuentan síntomas de estrés postraumático, confusión y enojo progresivo. A mayor duración de la cuarentena, mayor número de síntomas negativos, aumento del temor a la infección en uno mismo o en los familiares , aburrimiento, falta de suministros necesarios para mantener el aislamiento, falta de información adecuada y dependencia excesiva en las noticias alarmistas de los periodistas, conciencia de las pérdidas financieras. Por ello son importantes los mensajes que den esperanzas acerca del fin del encierro, dar explicaciones claras acerca de la necesidad de mantener la reclusión, asegurar la entrega de alimentos y medicamentos vitales. Es también necesario aumentar el esfuerzo para organizar el dia en forma eficiente.

En forma anticipatoria, Ricardo Capponi en su obra final (Felicidad Sólida: sobre la construcción de una felicidad perdurable, Caligrama, Santiago de Chile 2019) insistió en la importancia de desarrollar Recursos Mentales (RM) junto a los Recursos Financieros (RF). Las personas con mas recursos mentales pueden tener mayor capacidad de tolerar la soledad, porque tienen mas posibilidad de extraer energía de su mundo interno. Si bien la extraversión es un componente importante del bienestar subjetivo, la larga tradición monástica de Occidente muestra que la reclusión en celdas individuales puede ser transformada en un estilo de vida por períodos prolongados.

Otro aspecto interesante acerca de esta experiencia es su globalidad. Por primera vez tenemos la capacidad tecnológica para monitorear los avances y retrocesos de la pandemia, y darnos cuenta de nuestra interdependencia a nivel mundial. Si bien el modo de vida europeo u occidental ha sido el predominante en los grupos ilustrados en nuestro país, hoy son los países orientales los que están protagonizando primero el ascenso de la epidemia, y ojalá el paso de esta. Un autor interesante es Kwame Anthoni Appiah (Las mentiras que nos unen: repensar la identidad. Taurus, Barcelona, 2019), a quien mencionamos en nuestro Blog de Febrero. Este filósofo anglo-ghanés catedrático de Filosofía y Derecho en la Universidad de Nueva York, proviene por parte de padre de una familia emparentada con la realeza de la Costa de Oro africana, y por parte de madre es inglés de una antigua familia de los Cotsfields. Esta doble identidad le ha permitido mantenerse en ambos mundos, y «repensar» el tema de la identidad, identificando los mitos culturales que cohesionan a los individuos, a las familias o a las Naciones estados. Su tesis doctoral en la Universidad de Princeton versó sobre esto.

Para Appiah, la diversidad de cada individuo es central hoy día, y está dada por cinco elementos: Creencias, país, color, clase y cultura. Estas dimensiones clásicas de la Antropología Cultural se mezclan en un palimpsesto que hoy día surge en las respuestas individuales y nacionales frente a la pandemia de Coronavirus, y lleva a tensiones diarias en las decisiones tanto científicas como políticas con respecto a nuestro futuro.

Es pues necesario seguir enfrentando un desafía tan antiguo como una peste, y tan nuevo como el de un germen desconocido. La capacidad de enfrentar la incerteza nos debe aunar para tratar de avanzar en el proceso de humanización del homo sapiens, independientemente de nuestro futuro individual. Como dice Vargas Llosa repitiendo una frase de Teresa de Avila, «son tiempos recios«.

Ramon Florenzano

Tribus, conflicto individual, crisis sociales

Kwame Anthont Appiah es un filósofo anglo-ghanés, profesor de Filosofía y Derecho en la Universidad de Princeton, que en su reciente Las Mentiras que nos Unen: Repensar la Identidad ( Taurus, Barcelona, 2019) hace un muy certero diagnóstico de eventos actuales. Señala que la especie homo sapiens es de naturaleza tribal, y que las dimensiones de género, raza, nacionalidad, clase y cultura llevan a identidades colectivas que están plagadas de contradicciones y falsedades. Por eso, hay mentiras que nos unen.

Entre las engañosas ideas del siglo XIX sobre raza que Appiah considera mas venenosas, se encuentran las teorías raciales de Ernest Renan. Este historiador y patriota francés dijo en 1882: «El olvido y diría incluso, el error histórico, es el elemento esencial en la creación de una nación«. En su Vida de Jesús, Renan muestra como la biografía del creador del cristianismo fue elaborada por San Pablo y re-elaborada por la tradición paulina ampliándola al mundo helenístico y finalmente a Roma, con lo que lo sacó de la tradición judía de Jerusalén, centrada en San Pedro.

En su libro final, Ricardo Capponi (Felicidad Sólida: sobre la construcción de una felicidad perdurable. Caligrama, Santiago de Chile 2019) también habla sobre la capacidad de auto-engañarnos, sea en forma consciente, automática o inconsciente. Para ello se basa en las teorías freudianas clásicas, y su diferenciación entre principio de placer, que quiere satisfacer las pulsiones biológicas sean sexuales o agresivas, y el de realidad, que limita el accionar al reconocer las restricciones del medio. Cita ese autor a Kahneman (Pensar rápido, pensar despacio, Barcelona, Debate 2012) quien en sus estudios sobre neurociencia cognitiva muestra que el sesgo de nuestro cerebro es a las respuestas rápidas de nuestro arquicortex, que nos ayudan a sobrevivir en emergencias, versus las respuestas reflexivas y lentas del neocortex, evolutivamente propio del Homo sapiens. El concepto de Capponi de Reservas Mentales (RM) engloba lo anterior, al afirmar que la felicidad sólida se construye en personas maduras que controlan ponderadamente sus respuestas.

Entre las muertes que trajo  este febrero se encuentra la muerte de Mario Bunge, filòsofo y físico argentino, Premio Principe de Asturias 1982, quien creía que la filosofía debía preocuparse «de la realidad material, social y abstracta, no de interpretar las ideas de los otros«. Para Bunge, uno de los principales teóricos de la epistemología de la ciencia en el siglo XX, el mal trance por el que pasa la filosofía actual es que la mayoría de los profesores de filosofía se limitan a comentar a los filósofos del pasado, mas que abordar problemas «nuevos». Lo mismo pudiéramos nosotros decir de los psicopatólogos y psicoanalistas actuales: nos centramos en citar a los grandes autores del pasado, mas que enfrentar problemas nuevos, como los avatares o bio-robots.

En las visiones de las ciencias sociales, se pueden contraponer las tradiciones simplistas que llevan a la acción, y las tradiciones complejas que llevan a desarrollos académicos. En Inglaterra, es la tradición de Hobbes, quien planteó el desarrollo del estado para como protector de la naturaleza agresiva del ser humano («homo homini lupus«). Esto se complementó por el psicoanálisis freudiano, que postuló una dicotomía entre impulsos sexual-libidinosos y otros agresivos, para buscar una terapia individual que permitiera el predominio consciente de los primeros. Paralelamente a Freud, Marx postuló una teoría con solo dos clases sociales, los propietarios del capital y los proletarios, para buscar un modo de que la clase obrera se hiciera cargo de si mismo y excluyera a los burgueses. En el texto de Appiah antes mencionado, el autor critica esta visión como simplista, ya que dejo de lado a muchos grupos, algunos tribales como las antiguas aristocracias, ligadas por lazos familiares y territoriales, y otros que no tenían capital sino que subsistían gracias a sus profesiones liberales, a sus tiendas, a sus escuelas o universidades.

Ildefonso Falcones, en su novela que ilustra lo anterior ( «El Pintor de Almas» Grijalbo, Barcelona 2019) muestra como hombres y mujeres humildes pero trabajadores se organizaron en Barcelona de comienzos del siglo XX para desarrollar una clase proletaria republicana, que 100 años después está aun buscando la independencia de la autonomía catalana. El cambio social es lento y evolucionario, y las revoluciones llevan a que nuevas clases dirigentes se hagan del poder

¿Que tiene que ver lo anterior con la salud mental? El cambio contextual que estamos presenciando, hace necesario trabajar en una psicopatología menos esencialista, menos centrada en un diagnóstico rígido, pensado en términos de dimensiones continuas y no insulares. Las intervenciones terapéuticas deben ser centradas en cada paciente, respetando su identidad sin aplicarle un método único, sino ajustarlo a sus individualidades. La prevención debe enfocarse en quienes han estado mas expuestos a contextos restrictivos o represivos, y ayudarlos a empoderarse en las diversas dimensiones de la identidad, tal como las postula Appiah.

Ese autor insiste que la construcción de la identidad, tanto personal como nacional, debe hacerse a futuro. El revisar solo el desarrollo histórico de una Nación Estado, como Chile, o el desarrollo infantil la narrativa familiar es una parte inicial de las terapias: Es mas importante mirar a futuro y buscar una salida a los dilemas que enfrentamos en el presente. Dentro de lo anterior, es crucial la recuperación de la confianza en los otros: las tribus que se enfrentan pueden dejar de luchar en forma intestina para hacer alianza para enfrentar un enemigo común. como especie biológica luchamos desde que nacemos con los microorganismos que nos rodean o que forman nuestro microbioma. La presente epidemia de Coronavirus puede representar una oportunidad en este sentido

Ramón Florenzano Urzúa

Director IEMP

Febrero 2020

Muertes súbitas, la dictadura del tiempo e historias de inmigrantes.

La súbita muerte de un destacado psiquiatra y psicoanalista, Ricardo Capponi Martínez, nos entristece a todos. Sucede en un momento ascendente de su carrera, y al final de una vida adulta que le permitía un paso a una ancianidad tranquila. Su ultima obra, (Felicidad solida: sobre la construcción de una felicidad perdurable, Caligrama, Santiago de Chile, 2019) había sido un éxito editorial chileno y latinoamericano; fue a Barcelona a concretar su difusión en España y Europa. Repentinamente un cuadro vascular agudo se lo llevó hace pocos días, entristeciendo a familiares, amigos y colegas.

Mauricio Barase hablando acerca de la desigualdad se centra en lo que llama «Dictadura del Tiempo«. Señala que las clases señoriales manejan su tiempo a su antojo, y sus recursos les permiten contratar siervos, sirvientes, empleados, a personas que tienen que vender su vida y trabajar largos horarios para poder subsistir y mantener a sus familias. Conversando con Ricardo hace un mes o poco mas, el me comentaba como el pasar de un ejercicio clínico ocupado, como el de muchos profesionales de la salud mental a ser escritor había parecido una liberación: los escritores pueden viajar, escribir desde cualquier lugar, y comunicarse con sus editores irregularmente. En la práctica, me contaba, el pasar de sus primeros libros, reconocidos en el ámbito académico, a su ultima obra, éxito de ventas, significaba que tenía que ir de ciudad en ciudad o de país en país a presentarla, difundirla y volvía a perder libertad personal. En la obra misma, su concepto central, el de Recursos Mentales (RD) plantea que la madurez emocional implica que la persona gana autonomía interior y deja de depender de los demás en su auto-estima, o en sus condiciones de subsistencia. Esto es cierto, pero se encuentra supeditado al entorno territorial y socio-económico en el que se nace.

El cambio temporal es lento: los que esperan que una nueva Constitución lleve a cambios inmediatos en la vida de sus hijos (o de sus abuelos), no toman en cuenta que la movilidad social toma varias generaciones: la vida del propio Dr. Capponi es un ejemplo. El relata en su libro como su abuelo llegó de la LIguria italiana al pueblo sureño de Laja. Alli abrió un almacén, como lo hicieron tantos inmigrantes: el » bachicha de la esquina». Con los ahorros de ese boliche, el abuelo compró un pequeño campo de 40 hectáreas, donde plantó sus viñas, su sueño de adolescente en la Liguria. Esas viñas no fueron nunca rentables, y requerían mucho trabajo de mantención, vendimia, y envasado, lo que el para abaratar costos, realizaba con poca ayuda. Para el producir ese vino era volver a su infancia, a su tierra donde nunca volvería. No se sentía trabajando: » el sustento me lo gano con el almacén». Estas viñas, hoy enterradas bajo la población VIlla Capponi,en Laja, dice el psiquiatra «llenaron de sentido la vida de mi abuelo».

La historia anterior se repite en la vida de muchos inmigrantes, que llegaron desde España durante la Colonia chilena y luego desde diversos lugares de Europa en los siglos XIX y XX, y que se cruzaron con chilenos, creando una ancestría mestiza, que le ha dado estabilidad a nuestra estructura social. Los indoeuropeos y los amerindios constituyen un porcentaje importante de la composición genómica de los chilenos. Los migrantes han realizado trabajos no queridos por los nacionales, pero también han aportado nuevas miradas y creado riqueza nueva, que ha permitido innovación y creatividad que no existían en el mundo estable pero monótono que dejaron siglos de coloniaje. La pujanza biológica de la cruza genética se ve en la historia de Chile: tanto O´Higgins como Freire y Balmaceda venían de familias con pocas generaciones en Chile, pero su descendencia se entroncó con las así llamadas «Familias Fundadoras» para aportar a estabilizar una patria sólida. Algunos próceres de la independencia se quedaron en el país, otros volvieron a sus patrias: Lord Cochrane al Reino Unido, José de San Martín a Europa (el venía de una familia de militares españoles y murió en Francia). La historia transgeneracional de Capponi emula lo anterior, al morir en el continente de su abuelo).

Capponi además creó puentes entre la psiquiatría descriptiva clásica y el psicoanálisis, en su obra juvenil sobre psicopatología y funciones del Yo, y posteriormente entre las neurociencias, la psicología académica y el psicoanálisis actual, en su opus magnum final, al hablar de felicidad sólida. En este libro se adentra en la idea de Baumann de Amor Líquido (Fundo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2005). al hacerlo extensible al de Felicidad, contrastando la felicidad lìquida, hedónica y transitoria, a la felicidad sólida, producto de relaciones interpersonales y famliares estables. Las terapias analíticas no son encuentros de corto plazo, o centradas en psicofármacos, como muchas de las en boga hoy día, sino requieren un trabajo de largo plazo entre el psicólogo o el psiquiatra psicodinámicos, que reflexionan pausadamente acerca del sentido del acontecer externo del paciente. En una carta reciente León Cohen subraya este punto.

6. Lo transgeneracional se da no solo hacia arriba, hacia la vida de nuestros abuelos o «antinati», como se llama en italiano a nuestros antepasados. sino hacia las generaciones que vienen. En el caso de los inmigrantes, estos pueden sentirse adaptados y cómodos en la cultura de acogida, como se da muchas veces en Chile, o bien sentirse excluidos o discriminados. Las investigaciones acera de hijos de migrantes de David Sirlopu y su grupo en la Universidad del Desarrollo muestran la frecuencia del bullying entre hijos de inmigrantes peruanos o de otras nacionalidades en las escuelas básicas chilenas. La prevención de problemas en las generaciones venideras incluye el trabajo sistemático con la identidad inclusiva de los migrantes.

Entre los actores relevantes de la actual coyuntura en Chile se encuentran descendientes de alemanes e ingleses, como Gonzalo Blumel MacIver, y otros como Jorge Sharp, el alcalde de Valparaíso. Se sienten integrados y toman la bandera de las salidas positivas del cambio social que viene. Ricardo Capponi también llegó a ser consejero tanto del Presidente de la República como de diversos grupos de variadas orientaciones con su vision, que al decir de un reportaje de La Tercera, lo convirtiò en «el médico del alma chilena» (La Tercera, 19 de Enero de 2020).

Desde otra mirada, la protesta de «la calle» que hemos vivido desde el 18 de Octubre apunta al reemplazo de las «tribus» tradicionales (que han reemplazado el coloniaje hispano por una clase señorial criolla desde 1810) por nuevas «tribus» actuales. La vanguardia del proletariado pasa a tener nuevos privilegiados: : el caso Chanfreau muestra lo anterior, al ofrecer el director de carrera una plaza al dirigente lider de ACES una plaza sin dar prueba de suficiencia universitaria, a un hijo de un profesor de la misma en la Universidad Austral. Esas entradas solo por recomendación telefónica de un personaje altamente colocado la conoció nuestra generación en la década de los sesenta y luego, con signo contrario, en la de los setenta. Nihl novum Subsole.

Dr Ramon Florenzano Urzúa

 

Cambio de año, cambio social y movimientos aberrantes.

Terminó el 2019 y comienza el 2020. Algunos señalan que aun no cambiamos de década, lo que sucederá a fines de este año, pero el número 2020 tiene un encanto estético, y muchas esperan que se cierre un ciclo largo de la historia de Chile, y se comience otro, mas respetuoso de las aspiraciones de los necesitados, sin seguir al servicio del mismo grupo social que protagonizó la independencia de Chile para seguir con el sistema español de una clase señorial y otra de vasallos.

El cambio social ha sido presentado como importante y necesario, y ha llevado a que desde el presidente de la república, los partidos políticos y «la calle» proclamen la necesidad de una nueva constitución, vista como una refundación de las bases de la convivencia nacional. Se han fijado fechas, pasos a dar, y una compleja maquinaria para reemplazar la carta fundamental que nos rige. Para muchos, esto no llevará a los cambios rápidos a los problemas en salud, transporte, delincuencia, o jubilaciones insuficientes que se esperan, pero representa una voluntad de cambio.

Algunos señalan que los movimientos sociales chilenos desencadenados el 18 de Octubre no son tan originales ni propios de nuestra peculiar historia, sino que corresponden a expresiones masivas de descontento que comenzaron o en España con los «indignados», o en Nueva York con las manifestaciones en Wall Street hace ya años. Una película interesante, filmada previamente a las grandes manifestaciones del 2019 en muchos lugares del globo, el «El Guasón», la cual muestra de modo profético como un sujeto que vive en un mundo propio y muy a disgusto con su propia vida, puede gatillar una respuesta masiva, contagiando a millares de conciudadanos que comparten su incomodidad con el aprovechamiento de unos pocos de un orden social jerárquico e inhumano.

El personaje de Arthur Fleck en la obra dirigida por Todd Phillips nos acerca al tema de la salud mental: para psiquiatras y psicólogos clinicos, para psicopatólogos y psicoanalistas, el Guasón es un enfermo mental severo, en el sentido de que tiene impulsos autodestructivos y es violento hacia los demás, y que la falta de un sistema de protección social para el lleva a hechos violentos que pasan a ser imitados por muchos. Los que trabajamos en centros psiquiátricos públicos sabemos que la pelìcula se aplica también a lo que sucede en Chile, y muchos han señalado que parte de los que protestan en las calles de nuestras ciudades tienen problemas mentales diagnosticados, tratados y que el movimiento social descompensa equilibrios personales precatios.

Un periodista de La Tercera señala que» en El Guasón el odio se exhibe como justicia; la justicia como revancha, y la revancha como violencia en manos de un victimario que es presentado como víctima» y es posible ver algo de esa lógica «en los escolares que protestan colándose en el Metro«. Aunque para Brito eso es sólo el diagnóstico, porque hay un problema más de fondo, «una diferencia importante entre el guasón hollywoodense y las versiones criollas». «El primero es un perturbado cuyo lugar natural es el manicomio; acá en cambio, tratamos a nuestros guasones con toda seriedad y nadie es capaz de advertir lo obvio: sus reclamos a menudo no son más que una pose desquiciada«.

Desde una mirada psicopatológica mas fina, se puede discutir si el personaje aludido es bipolar, esquizofrénico o una personaldad narcisista extrema. Los psicoanalistas diriamos que proviene de una infancia muy alterada, de una familia quebrada y con un padre abandonador. Es claro que la sociedad exitista trata a los «fracasados» como un desecho que hay que descartar, y que es poco sensible al dolor y a la rabia intensos producidos por las barreras sociales. Para algunos sociólogos, es como se presenta la lucha de clases en la tardo modernidad.

Otra perspectiva desde la filosofía de Gilles Deleuze y el psicoanalisis lacaniano de Felix Guattari, es la de los «movimientos aberrantes«. El ciudadano común, el utopico «sujeto normal» de los psicopatologos, es una persona que acepta reflexivamente el orden social existente, y que ciucula mansamente por los senderos proporcionados por los espacios urbanos o rurales existentes. En el tiempo, recorre un ciclo vital semejante al de sus padres y abuelos, y trabaja denodadamente parq eu sus hijos tengan una mejor educación y por lo tanto una mejor vida. Los movimientos aberrantes del personaje del Guasón, sorprenden y lo llevan a ser còmico de «stand ups» televisivos. Los cortes de calles de los movimientos sociales de hoy día producen rupturas y hacen que todos busquen nuevas salidas, sean físicas por calles transversales, o sociales como nuevos ordenes constitucionales.

Los que buscan el cambio social rápido planean y ejecutan movimientos aberrantes deliberadamente, esperando encontrar una respuesta sea en la masa social, en militares populistas, o en el país entero, que lleve al cambio. Pero el cambio social es lento, y requiere varias generaciones. Desde una nueva constitución a tener niños con un futuro abierto, independientemete de la circunstancia de su nacimiento, tomará varias generaciones. En el intertanto tenemos que encontrar una salida que permita seguir adelante.

Lo anterior se aplica al diagnóstico, tratamiento y prevención de los problemas de la salud mental, para evitar suicidios, homicidios u hospitalizaciones involuntarias. Parte de la tarea de los especialistas es avanzar ahora en la busqueda de soluciones para esos problemas.

En estos meses, hemos visto un aumento del numero de consultas ligadas a la incerteza sobre el futuro personal o social, y como la pérdida de confianza en las instituciones y en nuestros sistemas de información llevan a decieiones apresuradas de cambios incluso que llegan a plantearse la emigración. Una de las tareas abiertas es recuperar la fe en la capacidad de salir adelante y recuperar esa confianza.

Dr Ramon Florenzano

Cambio social, filosofía y constituciones

El terremoto social que hemos experimentado los chilenos admite múltiples explicaciones, y todos estamos entre la intensidad de las vivencias sean directas sean intermediadas por los medios de comunicación, y los intentos de reflexionar acerca de lo que aconteció y sus consecuencias.

La filosofía, como disciplina que intenta reflexionar con distancia intelectual y sabiduría (etimológicamente significa amistad con la sabiduría), aportan una mirada compleja a los capítulos que se siguen escribiendo desde el estallido de hace dos meses. En un reciente encuentro sobre Epistemología y Psiquiatría realizado en la Universidad Austral de Valdivia, se hicieron interesantes aportes al tema.

Los que desconocen la historia están condenados a repetirla, y en el caso de los cambios a la constitución chilena que debiera advenir en un futuro próximo, la historia nacional nos muestra que todas las constituciones se han visto antecedidas por períodos de confusión, incerteza y a veces, anarquía. La constitución de 1833, que duró casi un siglo, se vio precedida por una rápida sucesión de gobiernos: desde la abdicación de O´Higgins hasta la batalla de Lircay pasó poco mas de una década.

Un historiador chileno, Manuel Vicuña (Un juez en los infiernos: Benjamin Vicuña Mackenna. Ediciones Universidad Diego Portales, 2009) nos relata la vida de un político, intelectual y hombre de acción que participó en algunos episodios no bien recordados de la historia patria, en los intentos de las facciones liberales de la mitad del siglo XIX por terminar con la hegemonía de la república conservadora creada por Diego Portales y representada en esos años por el presidente Manuel Montt.

Una polaridad entre las interpretaciones actuales de los hechos, es entre las miradas que Gilles Deleuze y Felix Guattari en su AntiEdipo, ya mencionado en blogs anteriores, denominan miradas micro-cósmicas o macro-cósmicas. La primera, preferida por los psicoanalistas e historiadores de las individualidades, se centra en la narrativa de las personas, y como estas influyen en los eventos en los cuales las sociedades cambian en forma evidente. La segunda, se centra en los movimientos de masas, de grandes grupos sociales, en los que en las ultimas semanas se han tomado «la calle» no solo en Chile, sino en Bolivia, Francia y Hong Kong, mostrando lo que se sería para algunos un cambio de época.

En el libro de Vicuña, se describe un personaje y un evento: Miguel José Cambiaso, el protagonista del «Motin de Cambiaso«, en el cual Benjamín Vicuña Macienna tuvo un rol al mismo tiempo de historiador (escribió un libro al respecto), sino de instigador y ulterior protagonista. En breve, este personaje nace en 1821, hijo de un médico español y de chilena, criado en Valparaíso donde se gana la vida como empleado en el cuartel del regimiento de artillería porteño. Gana notoriedad en 1851, después de una vida aparentemente normal pero con hechos biográficos ya monstruosos (habría envenenado a su primera esposa), cuando en Punta Arenas se amotina, se toma la ciudad, libera a los reos del Penal magallanico, y fusila sumariamente al Gobernador Muñoz Gamero, al capellán de la cárcel, hasta que las tropas regulares lo apresan para enviarlo enjaulado a Valparaíso, donde son ajusticiados despues de un debido proceso y corte marcial.

Lo anterior es estudiado por un historiador ya fogueado, el mismo Vicuña Mackenna que en la década de los 50 se había rebelado en contra de la «dictadura de Montt», exigido una nueva constitución, editado un pasquín denominado Asamblea Constituyente, encabezado una revolución secesionista en Coquimbo, siendo finalmente derrotado por las tropas regulares en la batalla de Los Loros en 1859. A diferencia de Cambiaso, Vicuña Mackenna fue exiliado y volvió a Chile cuando el presidente liberal José Joaquín Pérez accedió al poder.

Ciento setenta años después, otra vez vemos un fuerte movimiento pidiendo mayor justicia, como lo pidió Francisco Bilbao en la Sociedad de la Igualdad en ese entonces. Vemos movimientos populares en todas las ciudades del país, donde ciudadanos bien intencionados piden mayor acceso al crecimiento de un país donde el poder se ha concentrado en unas pocas personas, o en unas pocas familias. Vemos también como surgen personalidades desequilibradas, como la de MIguel Cambiaso, que se amparan en la masa o el colectivo para interrumpir las rutinas habituales de las vidas de sus compatriotas, para tratar de tomar el poder y de derrocar al presidente elegido en un proceso electoral ordenado.

Los profesionales de la salud mental, sean psiquiatras, psicologos, psicoanalistas u otros, tienen que intervenir, sea enfrentando las consecuencias de las crisis sociales, sea identificando como clinicos o peritos judiciales a los que en esos años eran llamados «monstruos del mal«, como fue denominado Miguel José Cambiaso, y hoy dia caen en la denominación de personalidades psicopáticas o desviadas. En ese entonces la rebeliòn de los ciudadanos no fue tolerada por el gobierno de Montt, hoy dia la respuesta es mas matizada: se deben respetar los derechos humanos de las multitudes y velar por la mantencion del orden público.

Los días, meses o años que vienen serán cruciales para volver a un camino de crecimiento humano solidario, y la salud mental de los gobernantes continuará siendo un tema clave, como lo ha sido desde que tenemos registros históricos escritos. La naturaleza humana no cambia, dirán algunos, o podemos crear hombres nuevos, con una adecuada educación de nuestros hijos o nietos, señalarán otros.

CATASTROFES SOCIALES, GILLES DELEUZE Y MOVIMIENTOS ABERRANTES.

Las catástrofes sociales tienen puntos en común con las erupciones volcánicas y los terremotos a los que estamos tan acostumbrados en Chile. Por una parte, producen la sensación de que «se nos movió el piso», llevan a algunos a arrancar y a otros a acercarse a sus semejantes. Las palabras «ruptura», «cataclismo» surgen una y otra vez en escritos y conversatorios.

La reciente erupción de sentimientos largamente guardados por individuos y grupos sociales vulnerables a lo largo de décadas ha sorprendido a muchos y ha confirmado las profecías de muchos de que lo que estaba reprimido aparecería en la superficie en algún momento. Las visiones apocalípticas, de que somos un país en quiebra moral o financiera surgen entre los mas pesimistas.

El filosofo francés Gilles Deleuze a lo largo de su obra ha profundizado en temas tales como «Diferencia y Repetición«, desde una perspectiva metafísica primero, y utilizando el ejemplo del psicoanálisis después. En su obras «Anti-Edipo» y «Mil Mesetas» ejemplifica sus aportes a la metafísica y a lo que el llama «fenomenología trascendental», en su incursión en la teoría y clinicas psicoanalíticas, la ultima con el psicoanalista lacaniano Felix Guattari.

Uno de sus comentaristas, Daniel Lapoujade (Aberrant Movements: The Philosophy of Gilles Deleuze. Semotext (E), Cambridge, Mass, 2017), subraya dentro de las tesis centrales deleuzianas lo que este denomina «movimientos aberrantes«. Esto se relaciona con los cambios repentinos o sorpresivos de cursos históricos, biografías individuales o enfermedades somáticas y emocionales. Hay flujos normales, expeditos que llevan a fines predeterminados. Hay flujos horizontales, que hacen cortocircuitos entre caminos que habitualmente están separados entre sí. En los dias recién vividos todos, movilizados. o espectadores, hemos visto las consecuencias de estos flujos y cortes en el quehacer cotidiano de las ciudades.

En el caso del psicoanálisis, la tesis de Deleuze para obtener su doctorado en filosofía en La Sorbonne, sobre diferencia y repetición, aparece a lo largo de la obra de Sigmund Freud: tanto las diferencias entre distintas capas o áreas de la estructura psíquica se ligan a los modelos traumático, topográfico y estructural descritos por Freud, como a su concepto de «compulsión a la repetición». En los cursos de vida individuales, las experiencias iniciales quedan grabadas en las profundidades del inconsciente, y surgen a lo largo de la vida en momentos de crisis o tensiones personales.

6. Lo que sucede en individuos se da en la historia de las naciones, y los chilenos, tan tranquilos de una situación que creíamos excepcional en Latinoamérica, hemos visto en los últimos meses como no nos diferenciábamos tanto de nuestros hermanos sudamericanos. En la propia historia chilena, las diversas constituciones, desde la inicial de 1833 hasta la de 2005, se han visto precedidas por convulsiones sociales que han derrocado gobiernos y precipitados intervenciones militares de diversa índole.

Los movimientos aberrantes para Deleuze son intersecciones de plano, que no implican ni sumergirse en profundidades insondables, ni subir a alturas celestiales. En su elaboración del tema desde el pensamiento francés, desde Descartes en adelante, insiste en la necesidad de pensamientos claros y discretos, que den una base conceptual nítida a las representaciones mentales que surgen desde una base material. Toma de Bergson la idea de una temporalidad que transcurre, y que se fija en el plano espacial en un punto dado. Esa inserción surge en tiempo presente, y es la base de la acción.

¿Que relevancia práctica tienen las elucubraciones anteriores? Tanto en psicopatología como en psicoanálisis hay consenso en que las intervenciones terapéuticas y preventivas deben ser planificadas, y que el espontaneísmo y el auto-develamiento innecesarios no ayudan a nuestros pacientes o usuarios. La terminología aportada por Deleuze permite comprender fenómenos clínicos que habiendo sido descritos por Freud en un marco conceptual decimonónico, pueden ser mejor explicados con los desarrollos de filósofos franceses del siglo XX.

En las intervenciones en crisis en relación a los movimientos sociales, uno de los elementos importantes es recuperar la confianza entre las partes. Esto puede ser denominado consenso por la paz, o control sobre los mecanismos esquizo-paranoides que se activan al retroceder a modos de funcionamiento mas primitivos. Si volvemos a la teoría deleuziana acerca de movimientos aberrantes, al perderse el consenso social que regula flujos ordenados territoriales, el Otro se torna imprevisible y se desconfía de sus motivaciones, que son vistas como peligrosas («delincuentes» o «vandalos») o egoístas (buscando el bien individual y no el bien común». La intervención psicosocial implica un espacio protegido en el cual la persona puede mostrar sus emociones y hacer catarsis hablando de sus temores y esperanzas.

Lo anterior ofrece una salida tanto individual como colectiva para los procesos y movimientos sociales actuales. Las intervenciones psicológicas han sido validadas en las diversas mesas de diálogo, y en las situaciones de crisis que se dan en los choques entre manifestantes y policías. Los dispositivos de salud mental, públicos o privados, pueden actuar tanto en forma terapéutica como primitiva.

Ramon Florenzano

Director Medico IEMP

 

 

CATACLISMO SOCIAL, MODELOS Y CONCORDANCIA

Los eventos de las últimas semanas han sido denominados Cataclismo Social, y el hecho de que las movilizaciones sociales masivas no amainen, sorprende a muchos. Los mayores recordamos períodos semejantes hace cincuenta años, y los historiadores recuerdan «la revolución de la chaucha» en 1957 o las masas movilizadas por los discursos de Arturo Alessandri Palma en la década de 1920. Los modelos interpretativos varían dependiendo de quienes toman un foco individual, en la emergencia de estructuras cerebrales normalmente frenadas, o del «retorno de lo reprimido».

La compulsión a la repetición freudiana se aplica a individuos y sociedades. En su mas reciente novela histórica, Elizabeth Subercaseaux (La Patria Estremecida. Catalonia, Santiago de Chile, 2019), nos recuerda la historia de la escuela Santa María, en la cual mas de mil obreros de la salitrera San Lorenzo bajaron a Iquique, para presentar sus peticiones a los «capitalistas». Alli fueron enfrentados por el intendente Carlos Eastman y por el General Roberto Silva Renard, y finalmente ametrallados desde las puertas de la escuela. Esta masacre llevó a interpelaciones en el Congreso Nacional dirigidas por Arturo Alessandri Palma en contra del gobierno del presidente Pedro Montt, cuya dimisión pidió. Casi 120 años después, en lugar de Carlos Eastman está un alcalde de Santiago que es bisnieto del progresista de otrora, y de Silva Renard un general que trata de calmar los ánimos y no enardecerlos. Es necesario conocer la historia para que esta no se repita.

La tensión reprimida o suprimida por tanto tiempo hizo erupción, y tal como los terremotos liberan presiones internas en forma a veces catastrófica, la analogía social es que la represión o supresión de tensiones populares llevaron a estas grandes manifestaciones y seguidas por un tsunami que sorprendió a muchos.

La búsqueda del sentido de lo ocurrido motiva. a académicos, políticos y a todos los ciudadanos de este país cuyos cambios no reconocemos. Las explicaciones serán diversas para quienes siguen un modelo neo-liberal economicista, y para quienes prefieren una explicación sociológica critica del acontecer social.

Para los primeros, se trata de un aprovechamiento de un crecimiento sostenido en beneficio de unos pocos, que han profitado de éste en desmedro de los grupos mas vulnerables y desprotegidos de la sociedad. En esta interpretación coinciden moros. y cristianos. El Papa Francisco venia desde el comienzo de su pontificado predicando una preocupación por los niños, los ancianos, los discapacitados y los inmigrantes para evitar mayores desgracias.

Desde una perspectiva distinta, el rol protector del Estado en contra de la violencia de las masas descrito por Hobbes en su Leviatán, ha vuelto a mostrar su realidad, al surgir el rumor inconfundible de los grandes conglomerados humanos en movimiento, junto al temor de Moloch, el monstruo representado por un estado omnipresente y todopoderoso, defendido por un ejercito que respalda al gobernante. El color político de este es indiferente, pudiendo ser dictaduras fascistas o populistas, de las cuales hemos tenido en abundancia en el mundo en los últimos cien años.

Los puntos de acuerdo existen y los amigos de las encuestas y mediciones revelan que el espíritu reinante es uno de YA NO MAS, donde cada uno coloca su carencia preferida: valor del transporte, de los combustibles, de los peajes, de la salud, etc. La concordancia se da en el acuerdo de que este equilibrio social no puede mantenerse, y es necesario buscar un nuevo pacto social.

Sin embargo los profesionales de la salud mental sabemos que algunas de las conclusiones alcanzadas son rápidas: si bien la crianza en situaciones de pobreza e inequidad llevan a diversas consecuencias psicopatológicas, las depresiones, estrés laboral o familiar, o aumento de los suicidios no se relacionan solamente con factores externos. Los aspectos genéticos. y los estudios de ancestría chilenos nos muestran como la genómica molecular influye en la propensión a la esquizofrenia, la bipolaridad o al aumento de la suicidalidad.

Los psicoanalistas por su parte podemos recordar el poderoso insight freudiano acerca de la diferencia entre lo consciente, lo pre-consciente y lo inconsciente. El hecho aparente de que se ha juntado una masa nunca vista antes en las movilizaciones de los últimos días, no significa que no se esté suprimiendo en el pre-consciente muchos de los determinantes contextuales del descontento popular. Por debajo de éste, hay elementos reprimidos, no accesibles al análisis mediante las psicoterapias profundas, que develan los elementos no conscientes ni explicables por la psicopatología fenomenológica. El rol de padres drásticos y poco empáticos, violentos con sus parejas o con sus hijos, llevan a estructuras de personalidad de baja auto-estima y que resiente su fracaso comparativo frente a los mejor dotados, sea por herencia o por dotación biológica, y que en una o varias generaciones superan a los peor habilitados.

En este blog aludimos al dilema entre el foco micro del psicoanalista o el psicoterapeuta, y la mirada abarcadora del político o del ciudadano que quiere aportar en la construcción de una nueva sociedad o de un mundo nuevo. Mas que una nueva constitución, buscamos un nuevo espíritu que supere la desconfianza en el prójimo que congela cualquier intento reparatorio.

Ramon Florenzano
Director IEMP

FRONTERAS, MIGRANTES, LOCOS

Sir Isaiah Berlin elaboró una teoría acerca de las fronteras. y el genio político carismático. Dando los ejemplos de Napoleón, Teodoro Herzl, José Stalin y Adolf Hitler, especuló sobre la peculiar psicología de muchos líderes políticos nacionalistas fanáticos, y señaló la frecuencia con que estos hayan nacido en regiones fronterizas: el hecho de que vinieran fuera de la sociedad que lideraron, o de sus comarcas exteriores, para Berlin tenìa que ver con la visión despreciativa que muchos de estos personajes tenian sobre las mayoría de los habitantes de sus países.

El tema de las fronteras es de actualidad en períodos en que las migraciones entre países han aumentado, y se transforman en noticias cotidianas en la prensa internacional y también chilena. Atravesar su límite internacional define las migraciones externas hacia un país, y en algunos lugares el paso de una provincia a otra sigue teniendo consecuencias personales y aun legales. El desplazamiento rural-urbano es tema de muchos conflictos familiares que llevan a consultar a profesionales de la salud mental.

En el caso de los cuadros clínícos y las clasificaciones actuales, las patologías fronterizas o borderlines son tema de controversia entre psicopatólogos clásicos y psicoanalistas de diversas persuasiones. Las clasificaciones continuas miran a las transiciones entre un cuadro y otro como un proceso gradual, mientras que las discretas ven a cada entidad clínica como un islote separado por un curso de agua o de montañas en la metáfora geográfica.

Lo anterior se aplica a diversas disciplinas. En el terreno literario, el novelista chleno Alberto Fuguet ha denominado Tránsitos (Fuguet A. Tránsitos: Una cartografía literaria, Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, Santiago de Chile, 2013) a sus memorias sobre su evolución como escritor. Allí señala como su crianza inicial en California, que hizo que su idioma infantil fuera el inglés lo marcó profundamente, y que su vida adolescente en Chile, donde fue hostigado por su acento gringo, determinó su sensación de extrañeza y le permitió ser un observador atento de muchas características nacionales.

En el caso de las psicobiografías que siguen el método del psicoanalista Erik Erikson, el tema del paso de una familia a otra, como fue el propio caso de Erikson, hijo adoptivo de una familia alemana, hace que las transiciones entre países en la infancia influyan en las características adultas. Entre los ejemplos hispanoamericanos de lo anterior está el ejemplo de Simón Bolívar, que como señala Francisco Antonio Encina (Bolívar: Bosquejo Psicólogico. Nascimento Santiago de Chile 1958), hizo que el Libertador nacido en Venezuela pero criado aristocráticamente en Europa, se sintiera siempre extraño en el viejo y el nuevo continente, y que tratara de elaborar ese sentimiento unificando todo el continente desde Panamá a la Patagonia en un solo país, la Gran Colombia. Esta unión la predicó alrededor de un profundo odio a los españoles, lo que en definitiva llevo al fracaso de su gran sueño de la unión de los hispanoamericanos.

6. Otro elemento interesante es el diagnòstico psico-patológico de los próceres. En la primera obra psicobiográfica de Erikson, sobre Martín Lutero, este se refiere a la estructura obsesiva de la personalidad de este, Ya como monje en el convento el gran reformador se destacó por lo meticuloso de sus escritos, y el mismo describiò como las 21 tesis de Wittemberg se le vinieron a la mente cuando estaba sentado defecando en su «trono» en esa ciudad. En el caso de Bolívar, en la disección psicológica antedicha, Francisco Encina señala como una característica propia del Libertador el «movimiento perpetuo«. Bolívar no podía estar tranquilo y estaba constantemente moviéndose ya desde niño, ya adolescente a los 17 años salió de su país natal para recorrer México, España, Madrid e Italia, y durante sus campañas bélicas se desplazo constantemente no solo entre Venezuela y Colombia, sino que llegó hasta Panamá en el norte y hasta Tacna hacia el sur. Esto, junto a su audacia como jefe militar le permitió ampliar el dominio de la Gran Colombia a un territorio mayor que el imperio de Carlos II de España, pero sin contar con la organización y disciplina del imperio hispano. El diagnóstico de trastorno de déficit atencional con hiperkinesia es una de las posibilidades que surgen de múltiples descripciones de la personalidad del Libertador, lo que en términos indiividuales lleva a dificultades en estabilizar la personalidad, y en términos políticos ha llevado a la ingobernabilidad del sueño bolivariano hasta nuestros días.

El filósofo frances Gilbert Simondon (Sobre la Filosofía, Buenos Aires, Cactus,2018 ), profesor de Metafísica en la Sorbonne, y especializado en el tema emergente de la Filosofia de los Objetos Técnicos, ha insistido en su concepto de metaestabilidad. Basado en la teoría general de sistemas de Bertalanffy,  Simondon señala que los sistemas tienden a tener dificultades iniciales para estabilizarse, y que pueden presentar fallas tempranas, lo que les hace complejo llegar a insertarse en el mundo circundante. Pero cuando lo logran, el equilibrio alcanzado les permite funcionar por largos períodos en forma pareja. Esto es denominado por el equilibrio metaestable. En el caso de Simòn Bolívar, después de crisis personales, militares y políticas complejas, llegó a encarnar el ideal americano de una patria común hispanoamericana, y pudo liberar tres veces a su país, Venezuela, del dominio hispano.

En un plano diverso, el de las psicoterapias, un profesor de psicología reconocido, Marvin Goldfried, nos señala (Marvin R. Goldfried, Obtaining Consensus in Psychotherapy: What Holds Us Back? , American Psychologist, 2019, Vol. 74, No. 4, 484–496 ) la dificultad que ha tenido el campo de las psicoterapias para madurar. Tal como los países latinoamericanos tendieron a rechazar la unión que pudiera haberlos fortalecido, y fraccionados en múltiples países en disputa entre ellos, Goldfried señala que el campo de las psicoterapias no ha podido salir de las disputas escolásticas entre diversas teorías, y que ha tenido dificultades en tener un lenguaje común sobre el cambio. Esta dificultad ha llevado a que en las ultimas décadas haya tenido que aceptar cada vez mas un punto de vista médico y psicofarmacológico, buscando indicadores bioquimicos y neuroanatomicos para las intervenciones psicosociales.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos hemos buscado un lenguaje común que nos permita, desde una visión amplia de los problemas emocionales, poder realizar evaluaciones clìnicas, psiquiatricas y psicologicas, para luego personalizar las terapias individuales, sistémicas o grupales necesarias

Dr Ramon Florenzano
Director Medico IEMP

SEROTONINA, FLUJOS Y CORTES, GEOGRAFIA NORTE-SUR

Serotonina, la ultima novela de Michel Holleubeck, muestra en forma magistral el rol del cerebro y su envejecimiento en la vida de un intelectual francés que ve como su vida se desploma. Después de haber hecho una carrera como euro-burócrata haciendo informes tecnicos para el parlamento europeo en Bruselas, pide la baja para dedicarse a escribir en la Normandía, donde recuerda sus amores y amoríos, se re-encuentra con un aristócrata amigo desde su infancia, y termina trágicamente su vida (Houllebeck Michel. Serotonina. Barcelona, 2019).

En el mundo cultural francés, el psicoanálisis freudiano y la filosofía francesa del siglo XX se cruzaron en los aportes de Jacques Lacan, por un lado, y de Gilles Deleuze, por otro. Lacan propuso una re-lectura de Freud, volviendo a sus textos clínicos iniciales, y en la metafísica que se centró, en la tesis doctoral de Deleuze, en el tema de «La Diferencia y la Repetición»(Deleuze, Gilles. Repetición y Diferencia: Introducción. Barcelona: Cuadernos Anagrama, 1972 ).

Deleuze, desde su inquietud filosófica por un tema que viene desde Aristóteles y el principio del tercero excluido, distingue entre la teoría del conocimiento especulativo, aplicable a principios universales, y la diferencia dada por casos particulares, y explora los aportes del psicoanalisis lacaniano, en asociación con un psicoanalista de esa persuasión, Felix Guattari.

El tema anterior, que Sigmund Freud denominó «Compulsión a la repetición», lo encuentra Lacan en su teoría sobre «Flujos y Cortes», que es aplicada por Deleuze y Guattari en la trilogía que comienza con el «Anti-Edipo» (Deleuze Gilles y Guattari Felix: , Anti-Edipo: Capitalismo y Esquizofrenia. Paidós, Barcelona, 1973.), señalando que el funcionamiento corporal se puede describir como flujos continuos que son interrumpidos a veces por procesos normales, otras por procesos psicopatológicos. En ambos se producen transformaciones: el alimento que entra por el orificio oral, es transformado por el organismo a lo largo del tubo digestivo, asimilando nutrientes que mantendrán vivo al organismo que alberga al tubo, y eliminando los residuos no utilizables a través del orificio anal. En la psicopatología neurótica, descrita en las etapas del desarrollo sexual freudiano, el periodo oral es sucedido por diversas zonas erógenas hasta llegar a la fase genital, donde el individuo se puede reproducir, produciendo nuevos organismos menores.

El proceso anterior adquiere ribetes severos en las psicosis, terreno en el que profundizaron Jung, Klein y Lacan sucesivamente. En estos post-freudianos, el psicótico no vive en el esquema de la familia pequeño burguesa francesa (papa-mama-Yo), sino en un universo productivo que enfrenta las maquinas deseantes edipicas clásicas con las maquinas paranoides, o las maquinas ascéticas, que no llegan a la capacidad reproductiva.

Deleuze y Guattari intentan aplicar la teoria sociológica critica a su mixtura filosófico-psicoanalítica, señalando que así como el neurótico se mueve en el mundo pequeño burgués, el psicótico entra al terreno de la producción de objetos «esquizo-analíticos» y que el esquizofrénico debe ser tratado en el terreno de lo Real, y. no de lo Imaginario. Esto implica que la realidad material producida por el esquizofrénico es transformada de diversos modos (conectivo, disyuntivo, transductivo), que permiten avanzar en el camino de la historia, entendida desde una perspectiva marxista.

Los conflictos individuales anteriores son ampliados a nivel internacional por el conflicto entre los países del Norte, ricos en capital, y los países del Sur, ricos en materias primas. Este conflicto ha sido transgeneracional y geográfico, en la historia de nuestro continente: Hispanoamérica viene de un periodo colonial que comenzó en 1492, con la llegada de Colón a nuestras costas, y que culminó en un largo proceso de independencia del yugo español hace doscientos años. Este conflicto se vivió de modo diverso en Mesoaméria y Sudamérica del Norte, en la gesta liberadora de Simón Bolívar y sus seguidores, y en América Septentrional, donde José de San Martín, Bernardo O´Higgins lideraron la expulsión del dominador extranjero. Lo anterior se vuelve a vivir fuertemente en el actual reanimar el ideal bolivariano desde un conjunto de países sudamericanos, y su confrontación con aproximaciones mas reflexivas que aceptan la hegemonía, ya no hispana sino anglosajona en el plano económico y socio-cultural en nuestros países.

¿Que tiene esto que ver con la salud mental? Los tratamientos de los cuadros emocionales comenzaron en el siglo XIX centrándose en modificar materialmente al cerebro, con la afirmación de Griesinger Las enfermedades mentales son enfermedades cerebrales. La psicopatología alemana clásica, desde Kraepelin en adelante, buscó la explicacion corporal de las enfermedades mentales, búsqueda que se ha retomado hoy día con los avances de las neurociencias, y retratada en la novela de Hollenbeck. Las terapias psicosociales fueron inauguradas por el psicoanálisis freudiano, que para muchos científicos actuales, es una pseudo-ciencia, con premisas basicas indemostrables. Varios de los autores antes aludidos, como Lacan y Deleuze, han sido criticados como incomprensibles o denunciados como impostores intelectuales. Esta impostura puede estudiarse desde la perspectiva empírica de la medicina basada en la evidencia actual, o explorando su consistencia interna metafísica o filosófica.

Las intervenciones bioquímicas, con estabilizadores de ánimo, son hoy mas solicitadas por quienes piden atención de salud mental que las psicoterapias clásicas. En su importante texto reciente Ricardo Capponi ( Capponi Ricardo. Felicidad Solida: Sobre la Construcción de una Felicidad Perdurable. Caligrama, Santiago de Chile, 2019. ) plantea la necesidad de encontrar una base empírica mas allá de los textos de autoayuda, que el encuentra en su concepto de Felicidad Sólida. Paradojalmente, Capponi hace una extensa y documentada revisión de hallazgos de estudios basados en la experiencia para concluir que el concepto de Bauman lleva a que la acción que produce cambios se basa en las experiencias vividas por las personas a lo largo de su vida. Esto ha sido afirmado por muchos teólogos y filósofos a lo largo de los siglos.

En su análisis etimologico de la palabra «experiencia», que el usa en vez del termino vivencia, Capponi subraya el término ex, que alude a mirara desde el exterior. y no desde dentro. El cambio no se produce desde el mundo interno, sino en el contexto. Esto se ejemplifica en la progresiva centralidad de los in-migrantes, que por definición son quienes atraviesan fronteras, y pueden mirara a los habitantes originarios desde una perspectiva comparativa.

En el Instituto de Estudios Medico-Psicológicos hemos explorado el tema de los inmigrantes desde una perspectiva clinica y preventiva, tema en el cual hemos preparado uno de nuestros recientes Boletines, disponible para los lectores interesados.

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Médico IEMP

MATTE BLANCO, LACAN Y MODELOS MATEMATICOS.

 

Uno de los aportes mas duraderos de Ignacio Mate Blanco es su teoría sobre la Bi-lógica. El nombre que le dio parece un juego de palabras, ya que puede entenderse como una lógica doble, que es lo que la relaciona con el psicoanálisis freudiano, y la distinción entre proceso secundario (regido por la asimetría y la lógica aristotélica), y el proceso primario (comandado por la simetría y dirigido a la satisfacción del deseo). Puede entenderse también como una teoría Bi(o)lógica, subrayando su conexión con la biología: para Freud el psicoanálisis siempre fue una Psicobiología.

Lacan también evolucionó desde una re-lectura de Sigmund Freud basada en la lingüística, hacia sucesivas formulaciones matemáticas: su lingúistica se basó en las teorías de Raymond De Saussure, y en el hecho de que el discurso hablado es lo que permite la comprensión simbólica del paciente. Su apotegma “El inconsciente está estructurado como un lenguaje” marca un salto desde la comprensión desde el Edipo, que permite interpretación simbólica, hasta las lecturas pre-verbales del desarrollo temprano. La matematización del pensar de los psicóticos en Matte fue comentada por Lacan en uno de sus seminarios.

Sigmund Freud comenzó su carrera académica como investigador en neuro-patología en la Universidad de Viena, y su Proyecto para una psicología para Neurólogos (1897) fue su intento de explicar con diagramas del sistema nervioso las propiedades del sistema nervioso utilizando la doctrina neuronal de su época. En nuestro medio León Cohen ha estudiado en detalle la relación de este escrito temprano de Freud con las teorías jacksonianas, centradas en la facilitación de la descarga neuronal rápida en el paleocortex primitivo, y la inhibición posterior del lóbulo pre-frontal. El celebro triuno de MacLean fue un modo mas reciente de referirse a esta estructuración en capas del funcionamiento mental.

Matte durante su estadía en Inglaterra y luego en Estados Unidos estudió en profundidad las ideas de Bertrand Russell sobre lógica matemática, y luego las aplicó al estudio de las psicosis. Cuando volvió a Chile en 1944, estas teorías estaban a la vanguardia en las matemáticas anglosajonas. En su primera obra publicada en Chile (Principios de Psiquiatría Dinámica), Matte ya esbozó sus teorías posteriores acerca del doble modo de pensar del cerebro, uno mas intuitivo y rápido, otro reflexivo y más lento.

Los avances computacionales durante la II Guerra Mundial, tanto en Alemania con Von Neumann, como en los Estados Unidos, llevaron a intentos de aplicar esos descubrimientos al cerebro, considerado ya entonces como un macro-mega-computador. McCulloch, Pitt y Turing, pensaron que las neuronas funcionaban con lógica binaria.

Mientras que Matte en Chile pasó a dedicarse a su inserción en el mundo académico, y a gestionar la construcción de una nueva Clínica Psiquiátrica Universitaria, en el mundo neuro-cientìfico de la post guerra comenzaron las aplicaciones de la teoría de la lógica binaria que miraba al cerebro funcionando en forma de blanco y negro: todo o nada. Esto se tradujo en teorías conductuales basadas en las ideas de Hebb y otros psicólogos experimentales.

Jacques Lacan, por su parte, desarrollo una teoría diferente, centrada en flujos y cortes, que fue en la década de los 50 elaborada por un brillante joven filòsofo, Gilles Deleuze, que en su Anti Edipo elaboró una mirada centrada en los escritos lacanianos aplicados a la psicosis.

Posteriormente tanto Deleuze como Lacan derivaron a teorías diversas, en el caso de Lacan en sus escritos tardíos, en los cuales buscó modos de expresar topológicamente aquello que el lenguaje no podía expresar: sus usos de la banda de Moebius, o de los tres círculos de Borromeo lo llevaron a plantear que era posible matematizar el funcionamiento del inconsciente, tal como paralelamente lo estaba intentando hacer Matte en Chile y luego en Italia. La tesis de Deleuze titulada Diferencia y Repetición, fue aplicada en su trilogía sobre el psicoanálisis relacionándola con la compulsión a la repetición freudiana, centrada en el concepto de habito de Deleuze, que se liga también con los cuadros obsesivos.

Matte aplicó su teoría bilógica a la psiquiatría y al psicoanálisis, y en clínica a los procesos psicóticos. Sus obras finales fueron intentos de difundir en el mundo anglosajón sus puntos de vista. Una de ellas (Pensar, Sentir, Ser) ha sido recientemente traducida y publicada en Barcelona.

Siri Huvstedt elabora lo anterior en The Delusions of Certainty en relación a otro tema de actualidad. Esta escritora y neurocientífica plantea que el camino tomado por la inteligencia artificial (IA) es errado al usar un modelo computacional binario: la analogía del cerebro con el computador falla al pensar que el primero funciona reduciendo la información a un código alternativo: positivo o negativo. El cerebro es mucho mas complejo que esto, y usa modelos continuos intercambiables, que es lo que planteó Lacan con su uso de la banda de Moebius, que tiene un solo borde, o Matte con su idea de que hay una lógica superficial asimétrica que al profundizarse, se transforma en otra simétrica, que considera clases y no individuos.

 

Ramon Florenzano Urzua