Pestes, muerte y vida eterna.

Las pestes activan temores primitivos en la humanidad. En un reciente libro de Elena Ferrante (La Invención Ocasional, Madrid, Lumen 2019), la laureada novelista italiana recuerda su miedo infantil a monstruos, terremotos o eventos repentinos que podían poner en peligro su vida. Hoy el Coronavirus hace que moros y cristianos tengan miedo a un ataque de este micro-organismo desconocido, que está cobrando vidas como lo hicieron la gripe española hace 100 años y como está en la memoria colectiva desde tiempos inmemoriales.

El temor a la muerte aparece en todos: la sabiduría de los mayores les hace saber cuidarse (un común denominador de los cardenales de la Iglesia Católica y de los analistas didactas de la Asociación Psicoanalítica Internacional es que muchos llegan a edades elevadas) y en escritores de la talla de Javier Cercas, que describió la Guerra Civil Española en Soldados de Salamina, y que hoy vive aislado en Verges, pueblo de Cataluña de 1000 habitantes. La cuarentena y el confinamiento traen problemas pero representan la única garantía de no contagiarse, si son bien llevados.

El fantasma de la muerte es enfrentado igualmente por creyentes en un Dios trascendente como entre por ateos y agnósticos: todos tratamos de sobrevivir a este lado, antes de enfrentar el Mas Allá. Los creyentes quieren aprovechar el «tiempo de merecer» para acumular actos virtuosos para presentar el dia del Juicio Final, y los descreídos quieren prolongar sus días en la única realidad existente, la terrenal. Las religiones de esta tierra, como el marxismo-leninismo piensan en impulsar desde la vanguardia del proletariado el camino colectivo hacia una mayor igualdad, o las religiones con un dios inmanente, como los ecologismos verdes o radicales, quieren contribuir a salvar el escenario de una sequia progresiva.

Federico Nietzche en «La Genealogia de la Moral» (Alianza Editorial, 9a Edicion revisada, Madrid 2017) hace uno de los relatos mas pesimistas acerca de la actitud humana frente a los misterios. En su idea de «transvaloración» surge la diferencia entre la ética señorial y la de los esclavos. La ultima es desarrollada por las religiones monoteístas, sean judía, cristiana o musulmanas. El Dios único quiere ver sufrir a sus adversarios. En su visionaria proyección de lo que vendría, que Nietizche escribió a fines del siglo XIX, profetizó la aparición de un líder que sacaría a su país (Alemania) de la mediocridad en la que la veía inmersa, y que promovería el dominio de la raza aria, proveniente de la indoeuropea, sobre el resto, descrito por el como etnias menores y biológicamente precarias.

En las cosmovisiones religiosas la vida eterna es el premio por aceptar restricciones en conductas reñidas, no solo con la moral, sino con la sobrevida. Esto se puede constatar en la relación de los fieles religiosos con los datos de la salud pública que se han expresado en la actual pandemia: quienes se cuidan a si mismos y cuidan a sus próximos tienen una mayor sobrevida. El evitar el consumo excesivo de alcohol, de drogas ilegales y de conductas sexuales impulsivas tiene un fruto terrenal. Puede objetarse que el comportarse bien por estos fines es utilitario y moralmente consecuencialista, pero está apoyado por la evidencia empírica. En el último número de Crossroads, el boletín de la Universidad de Duke sobre el tema, el Dr Harold Koenig recomienda a los clínicos que cuidan pacientes mayores, los mas vulnerables a la pandemia de COVID-19. La angustia y distress emocional que acompañan a la actual situacion, aumenta la susceptibilidad a la infecció y disminuye la función inmune. Las creencis y prácticas religiosas ayudan a todos a enfrentar los ciempos de estrés. La evidencia también muestra que la religiosidad se liga a mayor resistencia a infecciones virales (Koenig, H. G. (2020). Ways of protecting religious older adults from the consequences of COVID-19. American Journal of Geriatric Psychiatry, 20 Abril 2020). Esto no solo se aplica a cristianos, sino al Islam (Thurston, A. (2020). Islamic Responses to COVID-19. The COVID-19 Pandemic in the Middle East and North Africa, April. Project on Middle East Political Science, POMEPS Studies 39), y a intervenciones en alcohólicos con un componente espiritual, como es Alcoholicos Anonimos (Kelly, J. F., Humphreys, K., & Ferri, M. (2020). Alcoholics Anonymous and other 12‐step programs for alcohol use disorder. Cochrane Database of Systematic Reviews, 3).El Coronavirus influye en la salud mental de las personas, y la pandemia afecta tanto a personal de salud que está en la primera linea de tratamiento en hospitales y centros de salud, como a los psiquiatras y psicólogos que deben apoyar a estos equipos. La cuarentena y el confinamiento prolongado producen también reacciones, que están siendo enfrentadas en forma sistemática con teleterapias y prevención a distancia.

Otra de las consecuencias de la emergencia de salud publica actual, es la convicción de que de esta crisis emergerán nuevas modalidades telemáticas. En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos, estamos ofreciendo tanto apoyo virtual, como mediciones de nivel de sintomas emocionales, para decidir cuando pedir ayuda o apoyar a cerganos o familiares. Para ello, acudir a http://www.iemp.cl

Ramon Florenzano
Director Medico

Pestes, Miedo y Apocalipsis

Las pestes movilizan terrores primitivos. La fantasía apocalíptica de «acabo de mundo» es frecuente, así como la sensación de que nunca la humanidad había enfrentado peligros iguales. La metáfora con la guerra contra un enemigo común aparece en las «batallas» o derrotas parciales con el objetivo final de ganar la guerra. Nada de lo anterior es verdad, la lucha contra los micro-organismos viene desde los comienzos de la historia escrita, y es una lucha que cada individuo está destinado a perder, sea muriendo por un cuadro infecto-contagioso, sea devorado por los micro-organismos que se alimentan de nuestros cadáveres después de la muerte biológica.

Las Siete Plagas de Egipto, pasando por la Peste Negra, para llegar a la Gripe Española de hace cien años, son ejemplos de epidemias, pandemias o endemias que han exterminado a un buen número de miembros de nuestra predadora especie. En todas la tendencia  ha sido o proyectar en terceros la causalidad del exterminio, o el recurrir a un poder superior, para que nos proteja.

Ya Freud explicó la génesis de la confianza en Dios como un modo de salir de la sujeción al padre biológico invocando a un poder superior. En el Edipo clásico, el niño se rebela en contra del padre y se apoya en la madre. En las versiones actuales, el individuo obedece a la autoridad sanitaria o política, pero mantiene su capacidad de criticarlas y de no aceptar sus ordenanzas, esperando un plebiscito o cambio de constitucional que termine con las medidas atrabiliarias.

El dilema ha sido ilustrado de diversos modos. Gabriel García Márquez en «Amor en Tiempos del Cólera» muestra las consecuencias en una historia familiar compleja en la Colombia de hace cien años, del amor fuera del matrimonio en sucesivas generaciones de una familia poderosa. En el Nueva York del siglo XX, Gay Talese (La Tercera, Tendencias, 16.05.2020) opina acerca de los cambios que ha traído el vivir en confinamiento, en su caso en una mansión de cuatro pisos en Park Avenue, llevando  la vida cosmopolita de los neoyorquinos que han dominado esa ciudad. El ha conocido de cerca la historia de la familia Sulzbeger, los dueños del New York Times.

Se cumplen en estos días los cien años de la canonización de Santa Juana, la patrona de Francia. Joven humilde que supo movilizar al pueblo francés para luchar en contra de la invasión inglesa, defendió su virginidad hasta llegar al martirio en la hoguera. Sus voces le permitieron imponer a la Iglesia Triunfante sobre la burocracia terrena de Papas y Doctores de la Iglesia que la condenaron a muerte.

¿Como se relaciona esto con Chile? Hace un siglo la canonización de Juana en Roma fue celebrada en Santiago en el Santuario de Lourdes, donde las autoridades locales hicieron una ceremonia semejante, con la presencia del embajador de Francia, y con asistencia de miles de fieles. Desde nuestro aislamiento estamos viviendo en los equivalentes a Park Avenue la misma sorpresa de Gay Talese, al ver como dependemos de conserjes, recogedores de basura, y motoboys para alimentarnos y ayudarnos a las tareas cotidianas que antes dabamos por sentadas. La creciente mortalidad de la pandemia nos hace aplaudir acá, tal como en Nueva York, Paris o Roma, a los profesionales sanitarios que hoy constituyen la nueva primera línea que defiende nuestro estilo privilegiado de vida.

¿Como será la «nueva normalidad? Pocos creen que podamos volver a vivir como lo hacíamos, y hoy añoramos placeres menores, las caminatas por el parque, los almuerzos en familia o las tardes con las amistades. Lo mas probable, parece ser, es que tengamos que mantener un grado de distancia social, y que volvamos a costumbres decimonónicas. El orden aristocrático que el príncipe Giuseppe Tomasso de Lampedusa vió desaparecer en la italia de Garibaldi, está recién cayendo en Sudamérica. Muchos descendientes de inmigrantes europeos que han mantenido el estilo de vida de sus antepasados en estas latitudes, tendrán que cambiar. Tal como Sigmund Freud sufrió en su familia las consecuencias de la Gran Guerra y de la Gripe Española, a nuestra generación nos toca vivir el fin de una era, Este fin es marcado por la pandemia del Coronavirus

¿Que nos trae el futuro? Esto depende de si tomamos una perspectiva liberal-individualista, o una progresista-colectivista. Los que miran el presente desde  la pérdida del control personal sobre la propia vida, donde el confinamiento progresivo y el aislamiento personal para algunos, o familiar para muchos, llegan a la sensación de que la sociedad para protegerlo, le impide tomar sus propias decisiones. Un ex-Fiscal Nacional ayer en una carta a El Mercurio mostraba la inconstitucionalidad de muchas de las restricciones a la libre circulación. Desde una mirada colectivista global, nacional o local, el modo de persistir como especie es limitar la mortalidad mediante las medidas empleadas. Por ello sociedades autoritarias como las de China pudieron enfrentar la emergencia de Buhan mas rápidamente que las democracias occidentales.

¿Que sucede con la salud mental de los chilenos? Hay múltiples respuestas, sean académicas, sean mediáticas, sean de servicios dirigidos a niños, adultos o ancianos. Es claro que la práctica de las psicoterapias no será la misma, y que la telemática superará a las consultas individuales publicas o privadas. Hay una masiva oferta de tratamientos virtuales, y muchos de éstos son sin costo. Las profesiones que crecieron mas rápidamente durante la proliferación universitaria son las mas afectadas, las que restringieron la formación están mas preservadas. Se aplican los pensamientos de Federico Nietzche en «La Genealogía de la Moral: un escrito polémico» (Alianza Editorial, Madrid, 3a Edición revisada, 2019) acerca de la supervivencia de los mejores grupos, de los «buenos» en la particular manera que el usa ese término: no en el sentido moral clásico, sino de los Señores que imponen su modo de pensar y actuar sobre los grupos mas desprotegidos. Hacia donde vamos sigue siendo una pregunta abierta

Dr Ramon Florenzano

Director IEMP

Coronavirus, temor a la muerte y temor a Dios.

El Covid19 ha cambiado bruscamente el camino humano hacia la equidad social y hacia la globalización. Como un rayo desde las alturas, ha encerrado a las primeras líneas que luchaban por la equidad en todos los países donde los movimientos sociales hacían presión por el cambio rápido. Ha centrado nuestra atención en la lucha biológica con los microorganismos, lucha que sabemos viene desde antiguo y cuyo desenlace también conocemos: ellos prevalecerán. Este virus hasta ahora desconocido está mostrando que las «pestes» han diezmado al homo sapiens desde siempre.

El Coronavirus ha subrayado algunos hechos básicos sobre la naturaleza humana, como es el temor universal a la muerte, y el egoísmo propio de una especie depredadora, que ha estado agotando nuestros ecosistemas con su invasión progresiva de todos los extremos del globo. La mayoría reflexiva ha cumplido con el mandato de sus gobiernos de aislarse socialmente, y solo unos pocos intrépidos han desafiado esta orden para quebrar cuarentenas, para mostrar su independencia algunos, o para seguir son sus conductas delincuentes, otros.

Aparentemente, el virus no respeta jerarquías sociales y ataca a cualquiera. Al analizar en mas detalle los datos sin embargo, hay una estratificación socio económica: en Nueva York mueren mas afroamericanos o hispanos, en Chile mas de etnias originarias y de bajo nivel educacional. La muerte se distribuye entonces en forma selectiva. Los emigrantes son los mas desprotegidos y después de una declaración utópica de igualdad, en esta emergencia las fronteras nacionales se cierran, y también los chilenos protegemos a los nacidos en esta tierra.

La religión vuelve con fuerza, y los distintos credos, cristianos, islámicos o budistas desafian a las autoridades sanitarias: en su homilía de Semana Santa, el Cardenal Cantalamesa plantea para los católicos que el coronavirus es una señal divina para enmendar rumbos, desde un consumismo desatado, centrado en las propias necesidades, a aprender a compartir, no solo  con los demás humanos sino con el resto de la creación. Esto, para dejarle algo a nuestros hijos. La globalización, que parecía imparable, se detiene bruscamente, y los límites entre las naciones-estado, que se veían como cada vez mas porosos y permeables, se cierran bruscamente. El retorno a lo natural, a lo propio, a lo rural, aparece como un modo de eludir al temido virus.

El vivir recluido en el campo o fuera de la ciudad hace revivir una tendencia literaria olvidada, el criollismo, que exaltaba los valores de la vida rural y de la creatividad de los excluidos. Entre quienes exaltaron este punto de vista en Chile se encontró primero el Grupo de los 10, entre cuyos fundadores se encontró Pedro Prado Calvo, y luego en Talca Enrique Gómez-Correa, quien junto a Braulio Arenas y a Teófilo Cid crearon un movimiento surrealista, y trataron de desarrollar puntos de vista propios en filosofía, arte, pintura y poesía. Ambos grupos se acercaron inicialmente en la importancia que dieron a los valores nacionales, y los autores de Mandrágora cuando se vinieron a Santiago a estudiar Derecho, sesionaban en la casona de los Diez en la calle de Santa Rosa. El grupo se centró en la exaltación del inconsciente freudiano, en las conceptuaciones del conde de Lautreamont, de Paul Éluard, de Louis Aragón y de André Bretón. Entraron en pugna abierta en la Revista Mandrágora con Pablo Neruda y con Vicente Huidobro.

¿Que tiene que ver lo anterior con la psiquiatría y la salud mental? Enrique Gómez-Correa desarrolló su tesis para obtener el título de abogado en la Universidad de Chile sobre «La Sociología de la Locura»publicada por el por primera vez en 1942, y luego re-editada por Cesar Cuadra y Luis De Mussy en 2006 (Cuarto Propio, Santiago de Chile). Allí el plantea que el Sueño, el Mito y la Locura tienen en común el abrir nuevos horizontes y promover lo nuevo y lo creativo. Su tesis central es el aporte de la locura al progreso social, afirmando que los enajenados son seres extraños al mundo convencional y que a través de la poesía aportan mirando y actuando de un modo diferente.

Estudia también la relación entre fenomenología y psiquiatría, citando a Jaspers cuando dice que la fenomenología reposa sobre la antítesis fundamental entre la conciencia del Yo y la del Mundo Externo. En su cita textual: “La intencion de la fenomenología no puede descubrirse más que viéndola desde la destrucción del ser”. Para Gómez-Correa, la fenomenología del hombre enfermo debe centrarse en las vivencias del “hombre desmoronante”. Afirma, décadas antes que Gilles Deleuze y Felix Guattari, que la esquizofrenia puede aportar al progreso social.

Se refiere también a la relación entre Locura y Psicoanálisis, señalando que para el psicoanálisis freudiano no hay diferencia radical entre el hombre sano y el enfermo: la enfermedad es una fuga del conflicto entre los deseos sexuales del hombre y la oposición externa por exigencias de la moral. ”Al no poder satisfacer sus deseos en la realidad, el neurótico se refugia en la enfermedad”. En Freud toda la psicopatología gira alrededor del concepto de libido. Esto a diferencia de Adler donde todo gira alrededor de la “Voluntad de Poder” (Wille zur Macht de Nietzche), de Jung donde la libido (Imago) no es solo sexual, sino que es toda la energía que mueve al individuo. Gómez-Correa es finalmente junguiano, diciendo que los sueños un equilibrio entre el individuo y el subconsciente colectivo, o sea sociológico.

En estos días en que volvemos a reflexionar sobre la muerte, ya no como un fenómeno abstracto, sino como una realidad amenazante que nos atañe, o a nosotros o a nuestros familiares o amigos, es importante mantener la Fe, en la trascendencia del género humano en la medida que afirme la existencia de una realidad espiritual mas alla de nuestra actual envoltura material. Esto irá en provecho de la salud mental de usuarios y. proveedores, de terapeutas y de terapizados.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director IEMP

Pestes, cuarentenas y tribus

La humanidad vuelve a tener uno de sus periódicos enfrentamientos con nuestros enemigos atávicos, los micro-organismos. Tal como en la Edad Media, las pestes amenazan con exterminar un porcentaje no menor de la población, en este caso los que sobran parecen ser los ancianos. Sabemos que esto permite crear espacio para los jóvenes, que pueden combatir en las guerras tribales, reproducirse y mantener la continuidad del homo sapiens.

Este enfrentamiento, como muchas guerras puede librarse en forma de un conflicto frontal de corta duración, como la batalla de Maipú que nos dio independencia del yugo hispano. O bien, en forma de sitios prolongados, en la que se rodea la fortaleza enemiga hasta que esta se rinde. En el caso del Coronavirus el enfrentamiento es terminal cuando el virus afecta a individuos debilitados por una enfermedad crónica, o frágiles por desnutrición o por falta de redes sociales adecuadas. La respuesta del lockdown y de las cuarentenas, que están adoptando muchos Estados, como el chileno, es el impedir el desarrollo del virus y que este muera por inanición. La limitante es por cuanto tiempo se puede mantener el lockdown y la caída en ingresos económicos individuales, corporativos o nacionales.

La cuarentena parece ser una solución que impide la propagación de la pandemia. Tiene ventajas y permite el reencuentro de las familias que recuperan un tiempo de encuentro que normalmente era limitado por las responsabilidades laborales, académicas o de toda índole que llevaba a salir del hogar. Sin embargo, esta solución tiene sus bemoles, como nos recuerda el Profesor Titular de la Universidad del Desarrollo, Jaime Silva, cuya opinión experta nos dice que cuarentenas de mas de diez días se asocian a estrés post-traumático, miedos excesivos, aburrimiento y al aumento de síntomas emocionales en los adultos. Las cuarentenas voluntarias son mucho más difíciles de implementar que las obligatorias, y estas requieren de un rol coercitivo del Estado, por lo que pueden implementarse bien solo con ayuda del ejército, como sucedió en China, y se puede dar en otras situaciones en las cuales el orden es asegurado, en forma hobbesiana, con medidas de fuerza.

Una reciente revisión del Lancet (Brooks SK, Webster RK, Smith LE, et al. The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. Lancet 2020; published online Feb 26. http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30460-8.) elabora sobre los efectos psicologicos de la cuarentena, tanto para el personal de salud que enfrenta epidemias como las de Corona Virus, como para los sujetos expuestos a cuarentenas prolongadas. En un meta análisis de 3166 investigaciones, 24 revisiones fueron revisadas en profundidad. En resumen, a mayor duración de la cuarentena, mas efectos psicológicos adversos, entre los que se cuentan síntomas de estrés postraumático, confusión y enojo progresivo. A mayor duración de la cuarentena, mayor número de síntomas negativos, aumento del temor a la infección en uno mismo o en los familiares , aburrimiento, falta de suministros necesarios para mantener el aislamiento, falta de información adecuada y dependencia excesiva en las noticias alarmistas de los periodistas, conciencia de las pérdidas financieras. Por ello son importantes los mensajes que den esperanzas acerca del fin del encierro, dar explicaciones claras acerca de la necesidad de mantener la reclusión, asegurar la entrega de alimentos y medicamentos vitales. Es también necesario aumentar el esfuerzo para organizar el dia en forma eficiente.

En forma anticipatoria, Ricardo Capponi en su obra final (Felicidad Sólida: sobre la construcción de una felicidad perdurable, Caligrama, Santiago de Chile 2019) insistió en la importancia de desarrollar Recursos Mentales (RM) junto a los Recursos Financieros (RF). Las personas con mas recursos mentales pueden tener mayor capacidad de tolerar la soledad, porque tienen mas posibilidad de extraer energía de su mundo interno. Si bien la extraversión es un componente importante del bienestar subjetivo, la larga tradición monástica de Occidente muestra que la reclusión en celdas individuales puede ser transformada en un estilo de vida por períodos prolongados.

Otro aspecto interesante acerca de esta experiencia es su globalidad. Por primera vez tenemos la capacidad tecnológica para monitorear los avances y retrocesos de la pandemia, y darnos cuenta de nuestra interdependencia a nivel mundial. Si bien el modo de vida europeo u occidental ha sido el predominante en los grupos ilustrados en nuestro país, hoy son los países orientales los que están protagonizando primero el ascenso de la epidemia, y ojalá el paso de esta. Un autor interesante es Kwame Anthoni Appiah (Las mentiras que nos unen: repensar la identidad. Taurus, Barcelona, 2019), a quien mencionamos en nuestro Blog de Febrero. Este filósofo anglo-ghanés catedrático de Filosofía y Derecho en la Universidad de Nueva York, proviene por parte de padre de una familia emparentada con la realeza de la Costa de Oro africana, y por parte de madre es inglés de una antigua familia de los Cotsfields. Esta doble identidad le ha permitido mantenerse en ambos mundos, y «repensar» el tema de la identidad, identificando los mitos culturales que cohesionan a los individuos, a las familias o a las Naciones estados. Su tesis doctoral en la Universidad de Princeton versó sobre esto.

Para Appiah, la diversidad de cada individuo es central hoy día, y está dada por cinco elementos: Creencias, país, color, clase y cultura. Estas dimensiones clásicas de la Antropología Cultural se mezclan en un palimpsesto que hoy día surge en las respuestas individuales y nacionales frente a la pandemia de Coronavirus, y lleva a tensiones diarias en las decisiones tanto científicas como políticas con respecto a nuestro futuro.

Es pues necesario seguir enfrentando un desafía tan antiguo como una peste, y tan nuevo como el de un germen desconocido. La capacidad de enfrentar la incerteza nos debe aunar para tratar de avanzar en el proceso de humanización del homo sapiens, independientemente de nuestro futuro individual. Como dice Vargas Llosa repitiendo una frase de Teresa de Avila, «son tiempos recios«.

Ramon Florenzano

Tribus, conflicto individual, crisis sociales

Kwame Anthont Appiah es un filósofo anglo-ghanés, profesor de Filosofía y Derecho en la Universidad de Princeton, que en su reciente Las Mentiras que nos Unen: Repensar la Identidad ( Taurus, Barcelona, 2019) hace un muy certero diagnóstico de eventos actuales. Señala que la especie homo sapiens es de naturaleza tribal, y que las dimensiones de género, raza, nacionalidad, clase y cultura llevan a identidades colectivas que están plagadas de contradicciones y falsedades. Por eso, hay mentiras que nos unen.

Entre las engañosas ideas del siglo XIX sobre raza que Appiah considera mas venenosas, se encuentran las teorías raciales de Ernest Renan. Este historiador y patriota francés dijo en 1882: «El olvido y diría incluso, el error histórico, es el elemento esencial en la creación de una nación«. En su Vida de Jesús, Renan muestra como la biografía del creador del cristianismo fue elaborada por San Pablo y re-elaborada por la tradición paulina ampliándola al mundo helenístico y finalmente a Roma, con lo que lo sacó de la tradición judía de Jerusalén, centrada en San Pedro.

En su libro final, Ricardo Capponi (Felicidad Sólida: sobre la construcción de una felicidad perdurable. Caligrama, Santiago de Chile 2019) también habla sobre la capacidad de auto-engañarnos, sea en forma consciente, automática o inconsciente. Para ello se basa en las teorías freudianas clásicas, y su diferenciación entre principio de placer, que quiere satisfacer las pulsiones biológicas sean sexuales o agresivas, y el de realidad, que limita el accionar al reconocer las restricciones del medio. Cita ese autor a Kahneman (Pensar rápido, pensar despacio, Barcelona, Debate 2012) quien en sus estudios sobre neurociencia cognitiva muestra que el sesgo de nuestro cerebro es a las respuestas rápidas de nuestro arquicortex, que nos ayudan a sobrevivir en emergencias, versus las respuestas reflexivas y lentas del neocortex, evolutivamente propio del Homo sapiens. El concepto de Capponi de Reservas Mentales (RM) engloba lo anterior, al afirmar que la felicidad sólida se construye en personas maduras que controlan ponderadamente sus respuestas.

Entre las muertes que trajo  este febrero se encuentra la muerte de Mario Bunge, filòsofo y físico argentino, Premio Principe de Asturias 1982, quien creía que la filosofía debía preocuparse «de la realidad material, social y abstracta, no de interpretar las ideas de los otros«. Para Bunge, uno de los principales teóricos de la epistemología de la ciencia en el siglo XX, el mal trance por el que pasa la filosofía actual es que la mayoría de los profesores de filosofía se limitan a comentar a los filósofos del pasado, mas que abordar problemas «nuevos». Lo mismo pudiéramos nosotros decir de los psicopatólogos y psicoanalistas actuales: nos centramos en citar a los grandes autores del pasado, mas que enfrentar problemas nuevos, como los avatares o bio-robots.

En las visiones de las ciencias sociales, se pueden contraponer las tradiciones simplistas que llevan a la acción, y las tradiciones complejas que llevan a desarrollos académicos. En Inglaterra, es la tradición de Hobbes, quien planteó el desarrollo del estado para como protector de la naturaleza agresiva del ser humano («homo homini lupus«). Esto se complementó por el psicoanálisis freudiano, que postuló una dicotomía entre impulsos sexual-libidinosos y otros agresivos, para buscar una terapia individual que permitiera el predominio consciente de los primeros. Paralelamente a Freud, Marx postuló una teoría con solo dos clases sociales, los propietarios del capital y los proletarios, para buscar un modo de que la clase obrera se hiciera cargo de si mismo y excluyera a los burgueses. En el texto de Appiah antes mencionado, el autor critica esta visión como simplista, ya que dejo de lado a muchos grupos, algunos tribales como las antiguas aristocracias, ligadas por lazos familiares y territoriales, y otros que no tenían capital sino que subsistían gracias a sus profesiones liberales, a sus tiendas, a sus escuelas o universidades.

Ildefonso Falcones, en su novela que ilustra lo anterior ( «El Pintor de Almas» Grijalbo, Barcelona 2019) muestra como hombres y mujeres humildes pero trabajadores se organizaron en Barcelona de comienzos del siglo XX para desarrollar una clase proletaria republicana, que 100 años después está aun buscando la independencia de la autonomía catalana. El cambio social es lento y evolucionario, y las revoluciones llevan a que nuevas clases dirigentes se hagan del poder

¿Que tiene que ver lo anterior con la salud mental? El cambio contextual que estamos presenciando, hace necesario trabajar en una psicopatología menos esencialista, menos centrada en un diagnóstico rígido, pensado en términos de dimensiones continuas y no insulares. Las intervenciones terapéuticas deben ser centradas en cada paciente, respetando su identidad sin aplicarle un método único, sino ajustarlo a sus individualidades. La prevención debe enfocarse en quienes han estado mas expuestos a contextos restrictivos o represivos, y ayudarlos a empoderarse en las diversas dimensiones de la identidad, tal como las postula Appiah.

Ese autor insiste que la construcción de la identidad, tanto personal como nacional, debe hacerse a futuro. El revisar solo el desarrollo histórico de una Nación Estado, como Chile, o el desarrollo infantil la narrativa familiar es una parte inicial de las terapias: Es mas importante mirar a futuro y buscar una salida a los dilemas que enfrentamos en el presente. Dentro de lo anterior, es crucial la recuperación de la confianza en los otros: las tribus que se enfrentan pueden dejar de luchar en forma intestina para hacer alianza para enfrentar un enemigo común. como especie biológica luchamos desde que nacemos con los microorganismos que nos rodean o que forman nuestro microbioma. La presente epidemia de Coronavirus puede representar una oportunidad en este sentido

Ramón Florenzano Urzúa

Director IEMP

Febrero 2020

Muertes súbitas, la dictadura del tiempo e historias de inmigrantes.

La súbita muerte de un destacado psiquiatra y psicoanalista, Ricardo Capponi Martínez, nos entristece a todos. Sucede en un momento ascendente de su carrera, y al final de una vida adulta que le permitía un paso a una ancianidad tranquila. Su ultima obra, (Felicidad solida: sobre la construcción de una felicidad perdurable, Caligrama, Santiago de Chile, 2019) había sido un éxito editorial chileno y latinoamericano; fue a Barcelona a concretar su difusión en España y Europa. Repentinamente un cuadro vascular agudo se lo llevó hace pocos días, entristeciendo a familiares, amigos y colegas.

Mauricio Barase hablando acerca de la desigualdad se centra en lo que llama «Dictadura del Tiempo«. Señala que las clases señoriales manejan su tiempo a su antojo, y sus recursos les permiten contratar siervos, sirvientes, empleados, a personas que tienen que vender su vida y trabajar largos horarios para poder subsistir y mantener a sus familias. Conversando con Ricardo hace un mes o poco mas, el me comentaba como el pasar de un ejercicio clínico ocupado, como el de muchos profesionales de la salud mental a ser escritor había parecido una liberación: los escritores pueden viajar, escribir desde cualquier lugar, y comunicarse con sus editores irregularmente. En la práctica, me contaba, el pasar de sus primeros libros, reconocidos en el ámbito académico, a su ultima obra, éxito de ventas, significaba que tenía que ir de ciudad en ciudad o de país en país a presentarla, difundirla y volvía a perder libertad personal. En la obra misma, su concepto central, el de Recursos Mentales (RD) plantea que la madurez emocional implica que la persona gana autonomía interior y deja de depender de los demás en su auto-estima, o en sus condiciones de subsistencia. Esto es cierto, pero se encuentra supeditado al entorno territorial y socio-económico en el que se nace.

El cambio temporal es lento: los que esperan que una nueva Constitución lleve a cambios inmediatos en la vida de sus hijos (o de sus abuelos), no toman en cuenta que la movilidad social toma varias generaciones: la vida del propio Dr. Capponi es un ejemplo. El relata en su libro como su abuelo llegó de la LIguria italiana al pueblo sureño de Laja. Alli abrió un almacén, como lo hicieron tantos inmigrantes: el » bachicha de la esquina». Con los ahorros de ese boliche, el abuelo compró un pequeño campo de 40 hectáreas, donde plantó sus viñas, su sueño de adolescente en la Liguria. Esas viñas no fueron nunca rentables, y requerían mucho trabajo de mantención, vendimia, y envasado, lo que el para abaratar costos, realizaba con poca ayuda. Para el producir ese vino era volver a su infancia, a su tierra donde nunca volvería. No se sentía trabajando: » el sustento me lo gano con el almacén». Estas viñas, hoy enterradas bajo la población VIlla Capponi,en Laja, dice el psiquiatra «llenaron de sentido la vida de mi abuelo».

La historia anterior se repite en la vida de muchos inmigrantes, que llegaron desde España durante la Colonia chilena y luego desde diversos lugares de Europa en los siglos XIX y XX, y que se cruzaron con chilenos, creando una ancestría mestiza, que le ha dado estabilidad a nuestra estructura social. Los indoeuropeos y los amerindios constituyen un porcentaje importante de la composición genómica de los chilenos. Los migrantes han realizado trabajos no queridos por los nacionales, pero también han aportado nuevas miradas y creado riqueza nueva, que ha permitido innovación y creatividad que no existían en el mundo estable pero monótono que dejaron siglos de coloniaje. La pujanza biológica de la cruza genética se ve en la historia de Chile: tanto O´Higgins como Freire y Balmaceda venían de familias con pocas generaciones en Chile, pero su descendencia se entroncó con las así llamadas «Familias Fundadoras» para aportar a estabilizar una patria sólida. Algunos próceres de la independencia se quedaron en el país, otros volvieron a sus patrias: Lord Cochrane al Reino Unido, José de San Martín a Europa (el venía de una familia de militares españoles y murió en Francia). La historia transgeneracional de Capponi emula lo anterior, al morir en el continente de su abuelo).

Capponi además creó puentes entre la psiquiatría descriptiva clásica y el psicoanálisis, en su obra juvenil sobre psicopatología y funciones del Yo, y posteriormente entre las neurociencias, la psicología académica y el psicoanálisis actual, en su opus magnum final, al hablar de felicidad sólida. En este libro se adentra en la idea de Baumann de Amor Líquido (Fundo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2005). al hacerlo extensible al de Felicidad, contrastando la felicidad lìquida, hedónica y transitoria, a la felicidad sólida, producto de relaciones interpersonales y famliares estables. Las terapias analíticas no son encuentros de corto plazo, o centradas en psicofármacos, como muchas de las en boga hoy día, sino requieren un trabajo de largo plazo entre el psicólogo o el psiquiatra psicodinámicos, que reflexionan pausadamente acerca del sentido del acontecer externo del paciente. En una carta reciente León Cohen subraya este punto.

6. Lo transgeneracional se da no solo hacia arriba, hacia la vida de nuestros abuelos o «antinati», como se llama en italiano a nuestros antepasados. sino hacia las generaciones que vienen. En el caso de los inmigrantes, estos pueden sentirse adaptados y cómodos en la cultura de acogida, como se da muchas veces en Chile, o bien sentirse excluidos o discriminados. Las investigaciones acera de hijos de migrantes de David Sirlopu y su grupo en la Universidad del Desarrollo muestran la frecuencia del bullying entre hijos de inmigrantes peruanos o de otras nacionalidades en las escuelas básicas chilenas. La prevención de problemas en las generaciones venideras incluye el trabajo sistemático con la identidad inclusiva de los migrantes.

Entre los actores relevantes de la actual coyuntura en Chile se encuentran descendientes de alemanes e ingleses, como Gonzalo Blumel MacIver, y otros como Jorge Sharp, el alcalde de Valparaíso. Se sienten integrados y toman la bandera de las salidas positivas del cambio social que viene. Ricardo Capponi también llegó a ser consejero tanto del Presidente de la República como de diversos grupos de variadas orientaciones con su vision, que al decir de un reportaje de La Tercera, lo convirtiò en «el médico del alma chilena» (La Tercera, 19 de Enero de 2020).

Desde otra mirada, la protesta de «la calle» que hemos vivido desde el 18 de Octubre apunta al reemplazo de las «tribus» tradicionales (que han reemplazado el coloniaje hispano por una clase señorial criolla desde 1810) por nuevas «tribus» actuales. La vanguardia del proletariado pasa a tener nuevos privilegiados: : el caso Chanfreau muestra lo anterior, al ofrecer el director de carrera una plaza al dirigente lider de ACES una plaza sin dar prueba de suficiencia universitaria, a un hijo de un profesor de la misma en la Universidad Austral. Esas entradas solo por recomendación telefónica de un personaje altamente colocado la conoció nuestra generación en la década de los sesenta y luego, con signo contrario, en la de los setenta. Nihl novum Subsole.

Dr Ramon Florenzano Urzúa

 

Cambio de año, cambio social y movimientos aberrantes.

Terminó el 2019 y comienza el 2020. Algunos señalan que aun no cambiamos de década, lo que sucederá a fines de este año, pero el número 2020 tiene un encanto estético, y muchas esperan que se cierre un ciclo largo de la historia de Chile, y se comience otro, mas respetuoso de las aspiraciones de los necesitados, sin seguir al servicio del mismo grupo social que protagonizó la independencia de Chile para seguir con el sistema español de una clase señorial y otra de vasallos.

El cambio social ha sido presentado como importante y necesario, y ha llevado a que desde el presidente de la república, los partidos políticos y «la calle» proclamen la necesidad de una nueva constitución, vista como una refundación de las bases de la convivencia nacional. Se han fijado fechas, pasos a dar, y una compleja maquinaria para reemplazar la carta fundamental que nos rige. Para muchos, esto no llevará a los cambios rápidos a los problemas en salud, transporte, delincuencia, o jubilaciones insuficientes que se esperan, pero representa una voluntad de cambio.

Algunos señalan que los movimientos sociales chilenos desencadenados el 18 de Octubre no son tan originales ni propios de nuestra peculiar historia, sino que corresponden a expresiones masivas de descontento que comenzaron o en España con los «indignados», o en Nueva York con las manifestaciones en Wall Street hace ya años. Una película interesante, filmada previamente a las grandes manifestaciones del 2019 en muchos lugares del globo, el «El Guasón», la cual muestra de modo profético como un sujeto que vive en un mundo propio y muy a disgusto con su propia vida, puede gatillar una respuesta masiva, contagiando a millares de conciudadanos que comparten su incomodidad con el aprovechamiento de unos pocos de un orden social jerárquico e inhumano.

El personaje de Arthur Fleck en la obra dirigida por Todd Phillips nos acerca al tema de la salud mental: para psiquiatras y psicólogos clinicos, para psicopatólogos y psicoanalistas, el Guasón es un enfermo mental severo, en el sentido de que tiene impulsos autodestructivos y es violento hacia los demás, y que la falta de un sistema de protección social para el lleva a hechos violentos que pasan a ser imitados por muchos. Los que trabajamos en centros psiquiátricos públicos sabemos que la pelìcula se aplica también a lo que sucede en Chile, y muchos han señalado que parte de los que protestan en las calles de nuestras ciudades tienen problemas mentales diagnosticados, tratados y que el movimiento social descompensa equilibrios personales precatios.

Un periodista de La Tercera señala que» en El Guasón el odio se exhibe como justicia; la justicia como revancha, y la revancha como violencia en manos de un victimario que es presentado como víctima» y es posible ver algo de esa lógica «en los escolares que protestan colándose en el Metro«. Aunque para Brito eso es sólo el diagnóstico, porque hay un problema más de fondo, «una diferencia importante entre el guasón hollywoodense y las versiones criollas». «El primero es un perturbado cuyo lugar natural es el manicomio; acá en cambio, tratamos a nuestros guasones con toda seriedad y nadie es capaz de advertir lo obvio: sus reclamos a menudo no son más que una pose desquiciada«.

Desde una mirada psicopatológica mas fina, se puede discutir si el personaje aludido es bipolar, esquizofrénico o una personaldad narcisista extrema. Los psicoanalistas diriamos que proviene de una infancia muy alterada, de una familia quebrada y con un padre abandonador. Es claro que la sociedad exitista trata a los «fracasados» como un desecho que hay que descartar, y que es poco sensible al dolor y a la rabia intensos producidos por las barreras sociales. Para algunos sociólogos, es como se presenta la lucha de clases en la tardo modernidad.

Otra perspectiva desde la filosofía de Gilles Deleuze y el psicoanalisis lacaniano de Felix Guattari, es la de los «movimientos aberrantes«. El ciudadano común, el utopico «sujeto normal» de los psicopatologos, es una persona que acepta reflexivamente el orden social existente, y que ciucula mansamente por los senderos proporcionados por los espacios urbanos o rurales existentes. En el tiempo, recorre un ciclo vital semejante al de sus padres y abuelos, y trabaja denodadamente parq eu sus hijos tengan una mejor educación y por lo tanto una mejor vida. Los movimientos aberrantes del personaje del Guasón, sorprenden y lo llevan a ser còmico de «stand ups» televisivos. Los cortes de calles de los movimientos sociales de hoy día producen rupturas y hacen que todos busquen nuevas salidas, sean físicas por calles transversales, o sociales como nuevos ordenes constitucionales.

Los que buscan el cambio social rápido planean y ejecutan movimientos aberrantes deliberadamente, esperando encontrar una respuesta sea en la masa social, en militares populistas, o en el país entero, que lleve al cambio. Pero el cambio social es lento, y requiere varias generaciones. Desde una nueva constitución a tener niños con un futuro abierto, independientemete de la circunstancia de su nacimiento, tomará varias generaciones. En el intertanto tenemos que encontrar una salida que permita seguir adelante.

Lo anterior se aplica al diagnóstico, tratamiento y prevención de los problemas de la salud mental, para evitar suicidios, homicidios u hospitalizaciones involuntarias. Parte de la tarea de los especialistas es avanzar ahora en la busqueda de soluciones para esos problemas.

En estos meses, hemos visto un aumento del numero de consultas ligadas a la incerteza sobre el futuro personal o social, y como la pérdida de confianza en las instituciones y en nuestros sistemas de información llevan a decieiones apresuradas de cambios incluso que llegan a plantearse la emigración. Una de las tareas abiertas es recuperar la fe en la capacidad de salir adelante y recuperar esa confianza.

Dr Ramon Florenzano

Cambio social, filosofía y constituciones

El terremoto social que hemos experimentado los chilenos admite múltiples explicaciones, y todos estamos entre la intensidad de las vivencias sean directas sean intermediadas por los medios de comunicación, y los intentos de reflexionar acerca de lo que aconteció y sus consecuencias.

La filosofía, como disciplina que intenta reflexionar con distancia intelectual y sabiduría (etimológicamente significa amistad con la sabiduría), aportan una mirada compleja a los capítulos que se siguen escribiendo desde el estallido de hace dos meses. En un reciente encuentro sobre Epistemología y Psiquiatría realizado en la Universidad Austral de Valdivia, se hicieron interesantes aportes al tema.

Los que desconocen la historia están condenados a repetirla, y en el caso de los cambios a la constitución chilena que debiera advenir en un futuro próximo, la historia nacional nos muestra que todas las constituciones se han visto antecedidas por períodos de confusión, incerteza y a veces, anarquía. La constitución de 1833, que duró casi un siglo, se vio precedida por una rápida sucesión de gobiernos: desde la abdicación de O´Higgins hasta la batalla de Lircay pasó poco mas de una década.

Un historiador chileno, Manuel Vicuña (Un juez en los infiernos: Benjamin Vicuña Mackenna. Ediciones Universidad Diego Portales, 2009) nos relata la vida de un político, intelectual y hombre de acción que participó en algunos episodios no bien recordados de la historia patria, en los intentos de las facciones liberales de la mitad del siglo XIX por terminar con la hegemonía de la república conservadora creada por Diego Portales y representada en esos años por el presidente Manuel Montt.

Una polaridad entre las interpretaciones actuales de los hechos, es entre las miradas que Gilles Deleuze y Felix Guattari en su AntiEdipo, ya mencionado en blogs anteriores, denominan miradas micro-cósmicas o macro-cósmicas. La primera, preferida por los psicoanalistas e historiadores de las individualidades, se centra en la narrativa de las personas, y como estas influyen en los eventos en los cuales las sociedades cambian en forma evidente. La segunda, se centra en los movimientos de masas, de grandes grupos sociales, en los que en las ultimas semanas se han tomado «la calle» no solo en Chile, sino en Bolivia, Francia y Hong Kong, mostrando lo que se sería para algunos un cambio de época.

En el libro de Vicuña, se describe un personaje y un evento: Miguel José Cambiaso, el protagonista del «Motin de Cambiaso«, en el cual Benjamín Vicuña Macienna tuvo un rol al mismo tiempo de historiador (escribió un libro al respecto), sino de instigador y ulterior protagonista. En breve, este personaje nace en 1821, hijo de un médico español y de chilena, criado en Valparaíso donde se gana la vida como empleado en el cuartel del regimiento de artillería porteño. Gana notoriedad en 1851, después de una vida aparentemente normal pero con hechos biográficos ya monstruosos (habría envenenado a su primera esposa), cuando en Punta Arenas se amotina, se toma la ciudad, libera a los reos del Penal magallanico, y fusila sumariamente al Gobernador Muñoz Gamero, al capellán de la cárcel, hasta que las tropas regulares lo apresan para enviarlo enjaulado a Valparaíso, donde son ajusticiados despues de un debido proceso y corte marcial.

Lo anterior es estudiado por un historiador ya fogueado, el mismo Vicuña Mackenna que en la década de los 50 se había rebelado en contra de la «dictadura de Montt», exigido una nueva constitución, editado un pasquín denominado Asamblea Constituyente, encabezado una revolución secesionista en Coquimbo, siendo finalmente derrotado por las tropas regulares en la batalla de Los Loros en 1859. A diferencia de Cambiaso, Vicuña Mackenna fue exiliado y volvió a Chile cuando el presidente liberal José Joaquín Pérez accedió al poder.

Ciento setenta años después, otra vez vemos un fuerte movimiento pidiendo mayor justicia, como lo pidió Francisco Bilbao en la Sociedad de la Igualdad en ese entonces. Vemos movimientos populares en todas las ciudades del país, donde ciudadanos bien intencionados piden mayor acceso al crecimiento de un país donde el poder se ha concentrado en unas pocas personas, o en unas pocas familias. Vemos también como surgen personalidades desequilibradas, como la de MIguel Cambiaso, que se amparan en la masa o el colectivo para interrumpir las rutinas habituales de las vidas de sus compatriotas, para tratar de tomar el poder y de derrocar al presidente elegido en un proceso electoral ordenado.

Los profesionales de la salud mental, sean psiquiatras, psicologos, psicoanalistas u otros, tienen que intervenir, sea enfrentando las consecuencias de las crisis sociales, sea identificando como clinicos o peritos judiciales a los que en esos años eran llamados «monstruos del mal«, como fue denominado Miguel José Cambiaso, y hoy dia caen en la denominación de personalidades psicopáticas o desviadas. En ese entonces la rebeliòn de los ciudadanos no fue tolerada por el gobierno de Montt, hoy dia la respuesta es mas matizada: se deben respetar los derechos humanos de las multitudes y velar por la mantencion del orden público.

Los días, meses o años que vienen serán cruciales para volver a un camino de crecimiento humano solidario, y la salud mental de los gobernantes continuará siendo un tema clave, como lo ha sido desde que tenemos registros históricos escritos. La naturaleza humana no cambia, dirán algunos, o podemos crear hombres nuevos, con una adecuada educación de nuestros hijos o nietos, señalarán otros.

CATASTROFES SOCIALES, GILLES DELEUZE Y MOVIMIENTOS ABERRANTES.

Las catástrofes sociales tienen puntos en común con las erupciones volcánicas y los terremotos a los que estamos tan acostumbrados en Chile. Por una parte, producen la sensación de que «se nos movió el piso», llevan a algunos a arrancar y a otros a acercarse a sus semejantes. Las palabras «ruptura», «cataclismo» surgen una y otra vez en escritos y conversatorios.

La reciente erupción de sentimientos largamente guardados por individuos y grupos sociales vulnerables a lo largo de décadas ha sorprendido a muchos y ha confirmado las profecías de muchos de que lo que estaba reprimido aparecería en la superficie en algún momento. Las visiones apocalípticas, de que somos un país en quiebra moral o financiera surgen entre los mas pesimistas.

El filosofo francés Gilles Deleuze a lo largo de su obra ha profundizado en temas tales como «Diferencia y Repetición«, desde una perspectiva metafísica primero, y utilizando el ejemplo del psicoanálisis después. En su obras «Anti-Edipo» y «Mil Mesetas» ejemplifica sus aportes a la metafísica y a lo que el llama «fenomenología trascendental», en su incursión en la teoría y clinicas psicoanalíticas, la ultima con el psicoanalista lacaniano Felix Guattari.

Uno de sus comentaristas, Daniel Lapoujade (Aberrant Movements: The Philosophy of Gilles Deleuze. Semotext (E), Cambridge, Mass, 2017), subraya dentro de las tesis centrales deleuzianas lo que este denomina «movimientos aberrantes«. Esto se relaciona con los cambios repentinos o sorpresivos de cursos históricos, biografías individuales o enfermedades somáticas y emocionales. Hay flujos normales, expeditos que llevan a fines predeterminados. Hay flujos horizontales, que hacen cortocircuitos entre caminos que habitualmente están separados entre sí. En los dias recién vividos todos, movilizados. o espectadores, hemos visto las consecuencias de estos flujos y cortes en el quehacer cotidiano de las ciudades.

En el caso del psicoanálisis, la tesis de Deleuze para obtener su doctorado en filosofía en La Sorbonne, sobre diferencia y repetición, aparece a lo largo de la obra de Sigmund Freud: tanto las diferencias entre distintas capas o áreas de la estructura psíquica se ligan a los modelos traumático, topográfico y estructural descritos por Freud, como a su concepto de «compulsión a la repetición». En los cursos de vida individuales, las experiencias iniciales quedan grabadas en las profundidades del inconsciente, y surgen a lo largo de la vida en momentos de crisis o tensiones personales.

6. Lo que sucede en individuos se da en la historia de las naciones, y los chilenos, tan tranquilos de una situación que creíamos excepcional en Latinoamérica, hemos visto en los últimos meses como no nos diferenciábamos tanto de nuestros hermanos sudamericanos. En la propia historia chilena, las diversas constituciones, desde la inicial de 1833 hasta la de 2005, se han visto precedidas por convulsiones sociales que han derrocado gobiernos y precipitados intervenciones militares de diversa índole.

Los movimientos aberrantes para Deleuze son intersecciones de plano, que no implican ni sumergirse en profundidades insondables, ni subir a alturas celestiales. En su elaboración del tema desde el pensamiento francés, desde Descartes en adelante, insiste en la necesidad de pensamientos claros y discretos, que den una base conceptual nítida a las representaciones mentales que surgen desde una base material. Toma de Bergson la idea de una temporalidad que transcurre, y que se fija en el plano espacial en un punto dado. Esa inserción surge en tiempo presente, y es la base de la acción.

¿Que relevancia práctica tienen las elucubraciones anteriores? Tanto en psicopatología como en psicoanálisis hay consenso en que las intervenciones terapéuticas y preventivas deben ser planificadas, y que el espontaneísmo y el auto-develamiento innecesarios no ayudan a nuestros pacientes o usuarios. La terminología aportada por Deleuze permite comprender fenómenos clínicos que habiendo sido descritos por Freud en un marco conceptual decimonónico, pueden ser mejor explicados con los desarrollos de filósofos franceses del siglo XX.

En las intervenciones en crisis en relación a los movimientos sociales, uno de los elementos importantes es recuperar la confianza entre las partes. Esto puede ser denominado consenso por la paz, o control sobre los mecanismos esquizo-paranoides que se activan al retroceder a modos de funcionamiento mas primitivos. Si volvemos a la teoría deleuziana acerca de movimientos aberrantes, al perderse el consenso social que regula flujos ordenados territoriales, el Otro se torna imprevisible y se desconfía de sus motivaciones, que son vistas como peligrosas («delincuentes» o «vandalos») o egoístas (buscando el bien individual y no el bien común». La intervención psicosocial implica un espacio protegido en el cual la persona puede mostrar sus emociones y hacer catarsis hablando de sus temores y esperanzas.

Lo anterior ofrece una salida tanto individual como colectiva para los procesos y movimientos sociales actuales. Las intervenciones psicológicas han sido validadas en las diversas mesas de diálogo, y en las situaciones de crisis que se dan en los choques entre manifestantes y policías. Los dispositivos de salud mental, públicos o privados, pueden actuar tanto en forma terapéutica como primitiva.

Ramon Florenzano

Director Medico IEMP

 

 

CATACLISMO SOCIAL, MODELOS Y CONCORDANCIA

Los eventos de las últimas semanas han sido denominados Cataclismo Social, y el hecho de que las movilizaciones sociales masivas no amainen, sorprende a muchos. Los mayores recordamos períodos semejantes hace cincuenta años, y los historiadores recuerdan «la revolución de la chaucha» en 1957 o las masas movilizadas por los discursos de Arturo Alessandri Palma en la década de 1920. Los modelos interpretativos varían dependiendo de quienes toman un foco individual, en la emergencia de estructuras cerebrales normalmente frenadas, o del «retorno de lo reprimido».

La compulsión a la repetición freudiana se aplica a individuos y sociedades. En su mas reciente novela histórica, Elizabeth Subercaseaux (La Patria Estremecida. Catalonia, Santiago de Chile, 2019), nos recuerda la historia de la escuela Santa María, en la cual mas de mil obreros de la salitrera San Lorenzo bajaron a Iquique, para presentar sus peticiones a los «capitalistas». Alli fueron enfrentados por el intendente Carlos Eastman y por el General Roberto Silva Renard, y finalmente ametrallados desde las puertas de la escuela. Esta masacre llevó a interpelaciones en el Congreso Nacional dirigidas por Arturo Alessandri Palma en contra del gobierno del presidente Pedro Montt, cuya dimisión pidió. Casi 120 años después, en lugar de Carlos Eastman está un alcalde de Santiago que es bisnieto del progresista de otrora, y de Silva Renard un general que trata de calmar los ánimos y no enardecerlos. Es necesario conocer la historia para que esta no se repita.

La tensión reprimida o suprimida por tanto tiempo hizo erupción, y tal como los terremotos liberan presiones internas en forma a veces catastrófica, la analogía social es que la represión o supresión de tensiones populares llevaron a estas grandes manifestaciones y seguidas por un tsunami que sorprendió a muchos.

La búsqueda del sentido de lo ocurrido motiva. a académicos, políticos y a todos los ciudadanos de este país cuyos cambios no reconocemos. Las explicaciones serán diversas para quienes siguen un modelo neo-liberal economicista, y para quienes prefieren una explicación sociológica critica del acontecer social.

Para los primeros, se trata de un aprovechamiento de un crecimiento sostenido en beneficio de unos pocos, que han profitado de éste en desmedro de los grupos mas vulnerables y desprotegidos de la sociedad. En esta interpretación coinciden moros. y cristianos. El Papa Francisco venia desde el comienzo de su pontificado predicando una preocupación por los niños, los ancianos, los discapacitados y los inmigrantes para evitar mayores desgracias.

Desde una perspectiva distinta, el rol protector del Estado en contra de la violencia de las masas descrito por Hobbes en su Leviatán, ha vuelto a mostrar su realidad, al surgir el rumor inconfundible de los grandes conglomerados humanos en movimiento, junto al temor de Moloch, el monstruo representado por un estado omnipresente y todopoderoso, defendido por un ejercito que respalda al gobernante. El color político de este es indiferente, pudiendo ser dictaduras fascistas o populistas, de las cuales hemos tenido en abundancia en el mundo en los últimos cien años.

Los puntos de acuerdo existen y los amigos de las encuestas y mediciones revelan que el espíritu reinante es uno de YA NO MAS, donde cada uno coloca su carencia preferida: valor del transporte, de los combustibles, de los peajes, de la salud, etc. La concordancia se da en el acuerdo de que este equilibrio social no puede mantenerse, y es necesario buscar un nuevo pacto social.

Sin embargo los profesionales de la salud mental sabemos que algunas de las conclusiones alcanzadas son rápidas: si bien la crianza en situaciones de pobreza e inequidad llevan a diversas consecuencias psicopatológicas, las depresiones, estrés laboral o familiar, o aumento de los suicidios no se relacionan solamente con factores externos. Los aspectos genéticos. y los estudios de ancestría chilenos nos muestran como la genómica molecular influye en la propensión a la esquizofrenia, la bipolaridad o al aumento de la suicidalidad.

Los psicoanalistas por su parte podemos recordar el poderoso insight freudiano acerca de la diferencia entre lo consciente, lo pre-consciente y lo inconsciente. El hecho aparente de que se ha juntado una masa nunca vista antes en las movilizaciones de los últimos días, no significa que no se esté suprimiendo en el pre-consciente muchos de los determinantes contextuales del descontento popular. Por debajo de éste, hay elementos reprimidos, no accesibles al análisis mediante las psicoterapias profundas, que develan los elementos no conscientes ni explicables por la psicopatología fenomenológica. El rol de padres drásticos y poco empáticos, violentos con sus parejas o con sus hijos, llevan a estructuras de personalidad de baja auto-estima y que resiente su fracaso comparativo frente a los mejor dotados, sea por herencia o por dotación biológica, y que en una o varias generaciones superan a los peor habilitados.

En este blog aludimos al dilema entre el foco micro del psicoanalista o el psicoterapeuta, y la mirada abarcadora del político o del ciudadano que quiere aportar en la construcción de una nueva sociedad o de un mundo nuevo. Mas que una nueva constitución, buscamos un nuevo espíritu que supere la desconfianza en el prójimo que congela cualquier intento reparatorio.

Ramon Florenzano
Director IEMP