San Juan de Dios, santidad y psicopatología.

Tal como en blogs anteriores hemos relatado la historia de médicos elevados a la santidad, como San Camilo de Lelis, San Giuseppe Moscati, San Giovanni Fossati, hoy nos centraremos en un santo, elevado a los altares por su dedicación especial a los enfermos mentales: el ciudadano portugués José Cidade, mas conocido hoy día como San Juan de Dios.

San Juan de Dios (1495-1550) portugués (Joao Cidade Duarte), avecindado en España, después de una vida disipada de joven, encarcelado en el Hospital Real de Granada, motejado de loco por su desnudez, es convertido oyendo un sermón de San Juan de la Cruz. En ese hospital se compromete a servir a los mas despreciados de los reclusos, los enfermos mentales, a lo que se dedica el resto de su vida. Funda sucesivos hospitales para ellos, que se extienden luego a México y al resto de Hispanoamérica.

El proceso de búsqueda de identidad, en el libro de Carlos Peña que hemos citado anteriormente (La Política de la Identidad: ¿El infierno son los otros? Taurus, Santiago de Chile, 2021), evoluciona a lo largo del ciclo vital: desde la concepción hasta la muerte, el cual tiene extremos vulnerables (los menores y los ancianos deben ser protegidos). En el período adulto tienen un grado mayor de autonomía. Esta es vista de modos diferentes por la teoría marxista, que considera que el camino de la historia es el seguido por el proletariado, que entonces es un destino colectivo, en el cual se garantiza a todos derechos mínimos que le dan una subsistencia, techo y protección básicos. La plusvalía obtenida del trabajo proletario es utilizada por los capitalistas, que aprovechan ese mayor valor para vivir como privilegiados. De acuerdo al análisis de Marx, la vanguardia del proletariado liderará a este hacia la verdadera libertad, que asegura la dignidad mínima de todos los hombres. En el camino hacia la revolución, son esos dirigentes los que pasan a vivir como vivieron las antiguas aristocracias hereditarias o profesionales. Desde la mirada particularista de Peña, son los que comprenden el sentido de la historia los que pasan a desarrollar una identidad individual que no puede ser subsumida por los modelos colectivistas. Juan Cidade comenzó como un inmigrante portugués en Andalucía, y terminó desarrollando su propio modelo de santidad, centrado en aliviar a los enfermos mentales.

Dado lo anterior, la “locura” de Juan de Dios fue la de dejar de confiar en la pura razón, y aceptar que la dedicación a las personas con trastornos emocionales era otro modo de encontrar al dios cristiano, no en la distancia del Padre, sino en la presencia real del Hijo entre los sujetos que han perdido la razón, y cuya emocionalidad se ha desbocado: los enfermos mentales. Tal como en Teresa de Ávila, o en Ignacio de Loyola, otros grandes santos españoles coetáneos de Juan de Dios, la “locura de la cruz” lleva a la dedicación total a aliviar los trastornos emocionales de sus compañeros de reclusión. Después de ser reconocido por sus guardianes como racional, Juan pudo dedicarse a aliviar a los demás, liberar a los mas razonables y alimentar a todos. Su locura consistió en no reconocer (siempre según Peña) que “lo que distingue a las demandas identitarias del multiculturalismo es que esgrimen una cultura heredada cuyo reconocimiento y preservación reclaman”. En el caso de San Juan de Dios, el reúne su visión excéntrica (la de un portugués en España) con el plegarse a la religión común (el catolicismo) para aplicar sus creencias heredadas a otro grupo excluido (los asi llamados locos).

Sabemos poco de la niñez de San Juan de Dios, excepto que fue enviado por sus padres a España a los 10 años, quedandoser ellos en Portugal. El joven Joao llevó una vida de hombre de armas, combatiendo contra los moros, estuvo a cargo de las finanzas de su regimiento, perdiendo sus fondos en el juego. Vuelve ya hombre a Portugal, para buscar a sus padres: han muerto. La compulsión a la repetición freudiana se ve en su oscilación entre su nacionalidad de origen (portuguesa) y la de adopción (española). Al saber que había perdido a su padre biológico, encuentra a un padre adoptivo (San Juan de Avila), que lo ayuda a convertirse de un individuo centrado en si mismo y su bienestar, a otro enfocado en ayudar a los necesitados, tanto físicos como mentales. Producido ese giro, su personalidad se estabiliza en un camino altruista, tal como otros santos. Por ejemplo Santa Teresa de Avila pasó de ser una joven con tendencia a la somatización, a convertirse en ejemplo de fortaleza. San Juan de Dios fundó primero el Hospital de Granada, y luego pasó a Madrid, formando sucesivas comunidades primero en la península ibérica y luego en Mexico y el resto de las Américas.

Si bien la relación de la vida de Joao Cidade con los enfermos mentales es obvia, no es tan clara su relación con la psiquiatría actual: la Orden de San Juan de Dios (conocida en Italia como los “fatebenefrati”) existe en todo el mundo. En Santiago de Chile, la orden mantiene desde 1930 el Centro de Salud Mental de Nuestra Señora del Carmen, en la avenida Quilin en Macul (por lo que habitualmente designada como “Clinica Quilín”. En Valparaíso, los hermanos de San Juan de Dios tienen el Sanatorio Marítimo San Juan de Dios. En ambos, la vocación al cuidado de los pacientes mentales crónicos hace que estos centros sean unos de los pocos que mantienen a pacientes de larga estadía.

El Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) cuenta con un conjunto de profesionales de la salud mental, psiquiatras y psicólogos clínicos, que pueden ayudar a diagnosticar, tratar y prevenir trastornos emocionales. En nuestra pagina web (www.iemp.cl) puede usted encontrar otros blogs sobre temas afines.,

Dr Ramon Florenzano

Director Medico

Marzo 2022

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

1/3/2022

Santidad, salud e identidad.

La relación entre santidad y salud ha sido encarnada en la historia de la iglesia católica por diversos médicos que han sido elevados a los altares: San Camilo de Lelis (1550-1614) en el medioevo, San José Moscati (1880-1927) en el siglo recién pasado y San Giorgio Frassati (1901-1925) son tres santos que se preocuparon de los enfermos posponiendo su propia seguridad y arriesgando su vida a diario. San Camilo de Lelis, el fundador de la orden de los camilianos, recibió del papa el encargo de encargarse del Hospital del Espíritu Santo en Roma, y allí sirvió a leprosos intocables y a otros enfermos terminales, muchos de ellos criminales, otros paupérrimos, atendiéndolos como si fueran el propio Jesucristo. Le tocó también enfrentar la epidemia de tifus que asoló a Roma en aquellos años. San José Moscati fue jefe de Servicio y catedrático universitario en Nápoles, pero se dio tiempo para dedicarse a sus enfermos y ayudarlos en todas sus necesidades personales. San Giorgio Frassati venía de una familia italiana distinguida y con muchos recursos económicos, pero sus padres eran rígidos y tradicionales, y solo se enteraron a su temprana muerte de su dedicación a la Acción Católica Italiana y de sus visitas a los enfermos a quienes ayudaba económicamente.

Hoy día, en un sistema de salud pública eminentemente laico, donde quedan muy pocos lugares donde la preocupación cristiana por los enfermos sigue determinando la conducta del personal de salud, y el marco referencial ya no es religioso sino científico, el enfoque colectivo descuida a veces la salud individual: por ejemplo, las medidas para evitar la propagación de las nuevas variedades tanto de Covid 19 como de Omicron limitan el libre desplazamiento de las personas, que no pueden concurrir a los especialistas en sus enfermedades no transmisibles. La medicina como técnica que aplica sus conocimientos científicos a casos particulares debe suspender procedimientos quirúrgicos complejos para evitar la difusión de una epidemia. Esto lo vieron algunos de los santos anteriores al ver como se extendían las plagas de peste bubónica o de tifoidea en el pasado.

En Chile, es poco conocido que nuestro Camilo Henríquez, el “fraile de la Buena Muerte“ fue el primer camiliano que llegó a nuestros lares. Hijo de españoles avecindados en Lima, fue ordenado sacerdote en la orden fundada por San Camilo de Lelis. Su habito religioso le permitió ser aceptado por la administración española sin sospechas, aunque su formación revolucionaria le llevó a tener desempeños importantes creando la “Aurora de Chile” desde donde difundió los ideales independentistas en forma por demás efectiva.

La relación entre puntos de vista individualistas y colectivistas ha sido estudiada por Carlos Peña en la obra comentada en blogs anteriores (La Política de la Identidad: ¿El infierno son los otros? Taurus, Santiago de Chile, 2021), donde explora las bases filosóficas y psicoanalíticas de la identidad actual: desde los colectivismos de las sociedades medievales, donde las cosmovisiones teocéntricas predominaban, se pasó durante la Ilustración a una visión científica, la del idealismo kantiano primero o de la visión matemática cartesiana después. La afirmación de Kant fue que vivíamos dentro de un mundo confuso que era necesario ordenar dentro de las categorías espaciotemporales, el mundo de los fenómenos, que nos permitía un acceso indirecto a la realidad nouménica, opuesta a la fenoménica y que podía ser apenas vislumbrada durante esta vida. Esta visión fue completada por Sigmund Freud, al darle importancia a los fenómenos fuera del campo de la conciencia, que el encontró en el inconsciente dinámico.

Desde entonces, los discípulos de Freud han explorado el mundo inconsciente desde diversas perspectivas. Uno de sus seguidores chilenos, Ignacio Matte Blanco, aplicó la lógica matemática de Bertrand Russell a los fenómenos inconscientes, señalando como el mundo racional y lógico, denominado por Freud proceso secundario, es reemplazado en las profundidades del mundo inconsciente por el proceso primario, que de acuerdo a Matte se caracteriza por una lógica simétrica, que no ordena los sucesos en forma témporo-espacial. Este funcionamiento “bilógico” lo vemos cada noche en los procesos oníricos, que son otro modo de enfrentar los problemas de nuestra vida diurna. Desde la fenomenología actual, esto ha sido denominado “conciencia pre-reflexiva”: el apresto de las vivencias para ser procesadas luego en forma lógica. Esta aproximación matemática al estudio de los fenómenos mentales ha sido hecha por otros psicoanalistas, como Wilfred Bion en el Reino Unido o Jacques Lacan en Francia.

Carlos Peña, en el libro antedicho, señala como la visión freudiana clásica de una identidad profunda asentada en el inconsciente fue elaborada por Lacan al establecer que ella se constituía en la interacción del bebé con el otro, en el por el denominado “estadio del espejo”: la madre introduce tempranamente en su niño sus anhelos y prioridades. En el caso de Marx y Engels, ellos crean una ideología distinta, basada en los procesos de tesis, antítesis y síntesis, que hace que los pueblos se movilicen hacia anhelos colectivos. Hoy vemos como una elaboración de dichos procesos han sido adoptados por numerosos chilenos.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Lo que sucede en la normalidad, aparece también en cuadros psiquiátricos mas severos: tanto psicóticos como psicópatas no enfrentan la realidad externa como los normales, confundiendo esta con sus delirios, los primeros, o no aceptando la ética social o legal imperante, los segundos. Muchos de estos casos llegan a psicopatólogos, sean médicos o psicólogos, y deben ser diagnosticados, tratados y prevenidos.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos contamos con un conjunto de profesionales, psiquiatras y psicólogos clínicos, que pueden ayudar a diagnosticar, tratar o prevenir trastornos emocionales. En blogs anteriores hemos desarrollado algunos de los temas enunciados en este.

Dr Ramon Florenzano Urzúa
Director Médico IEMP

15 Febrero 2022

Identidad, Intolerancia y Multiculturalismo

Uno de los descubrimientos que dejaron perplejos a Darwin y Fitzroy en su periplo por el mundo en 1835, fueron las practicas de las diversas culturas encontradas; muchos de los pueblos descritos por ellos eran antropófagos. Esto sorprendió especialmente al muy cristiano Robert Fitzroy, quien creía que esa costumbre, prohibida hacia tiempo en Inglaterra, era contraria a la ley divina. Mucho antes, los españoles habían hallado las mismas costumbres en México, donde comer el corazón de los enemigos era habitual, tal como los sacrificios humanos fueron frecuentes entre incas y mapuches.

Juan Gabriel Vásquez, en una excelente novela de no ficción (Volver la vista atrás, Alfaguara, Barcelona, 2020), nos relata la historia de una familia colombiana de ardientes comunistas. El padre, actor y cineasta, es becado para perfeccionarse en China, donde sus dos hijos son formados en las mejores escuelas para extranjeros, e instruidos en las técnicas de guerrillas basadas en la enseñanza de Mao Ze Dong, para conquistar el poder en su país natal. Al volver a Colombia, e internados en la selva tomada por los rebeldes, se desilusionan progresivamente al ver como los “comandantes” se aprovechan de los campesinos, su supuesta base social, y de los soldados a quienes mandan. Instituyen un régimen donde usufructúan de su poder antes de vencer en la lucha por el control del aparato del estado colombiano. Esta historia se ha repetido en tantos lugares, desde Lenin en adelante, donde el tomarse el poder político y militar lleva a la construcción de una nueva clase dominante, no basada ni en los títulos de nobleza ni en el poderío económico, sino en el auto consolidarse como la vanguardia del proletariado.

Carlos Peña, en la obra citada en blogs anteriores (La política de la identidad. ¿El Infierno son los otros? Taurus, Santiago de Chile 2021), señala al tratar del tema de la tolerancia de la diversidad cultural, que el aceptar la coexistencia de diversas culturas en una Nación Estado, hay que aceptar que algunas normas de todas las legislaciones modernas, como la prohibición del exterminio de otras culturas o tribus, sea puesta en duda, Cita a Slavoj Sizek en su «Alegato en favor de la intolerancia«: los multiculturalismos fuertes, dice este, tienen que aceptar costumbres que no son ya practicadas en Occidente. La antropofagia es un ejemplo, así como lo son el racismo, la xenofobia, las diversidades sexuales, etc.

En el ya aludido viaje por el mundo Thomson en su obra Hacia los Confines del Mundo (Salamandra, Barcelona, 2007) muestra la sorpresa de Fitzroy cuando al conocer en Tahití a la Reina Pomaré, vio como ella tenia que protegerse de tribus de islas que estaban teóricamente bajo su dominio, pero que no aceptaban que aplicara los preceptos cristianos, traídos a esa zona por los misioneros ingleses. Tenía que aceptar sin saberlo el concepto central de la teoría hobessiana del Estado: “Homo homini lupus”: la mayoría de los mamíferos se cuidan entre ellos, los homos sapiens vivimos y morimos en guerrillas intestinas.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Las psicopatologías individuales emergen en todos los grupos humanos: cuando se dejan de lado los filtros de selección (a las universidades, a los partidos políticos, al reconocimiento social) se constata el hecho epidemiológico de que una de cada tres personas tiene algún diagnóstico psiquiátrico: muchos neuróticos, unos pocos psicóticos y otros cuantos psicópatas. La elección de los convencionales en Chile es un ejemplo de lo anterior: la diferencia entre estos y los parlamentarios es que los primeros tienen mucha mas diversidad diagnóstica. Los debates no cumplen con las formalidades parlamentarias, y la agresión de la especie brota sin disfraces formales.

Desde una mirada psicoanalítica, Peña señala como Freud primero, y Lacan después formularon teorías en las cuales el bebé humano surge de una magma de pulsiones sentidas oscuramente desde el propio cuerpo, y la realización de que este encuentra su limite en el encuentro con el otro, el denominado por Lacan “el estadio del espejo”: su propia imagen, vista primero como un extraño, es luego reconocida como propia cuando la madre crea un puente de reconocimiento: si el niño complace al ser amado, este se centra emocionalmente. La visión freudiana, actualizada por Lacan, tiene un correlato en la reformulación de la teoría de Karl Marx por Louis Althuser, quien, en la síntesis de Carlos Peña, trata de un punto semejante en su famoso artículo sobre “Ideología y aparatos ideológicos del Estado”, donde en vez de reconocimiento habla de “interpelación”. Cuando el sujeto que circula libre por la calle es interpelado por otro que le dice: “Policía, deténgase”, y se detiene, acepta el control del Estado sobre si mismo. En ambas visiones, la freudiana y la marxista, la realidad del otro imponen un orden simbólico al sujeto, desnaturalizándolo.

El estado de naturaleza no es, como lo suponía Rousseau, uno de solidaridad y cercanía de los “buenos salvajes” entre ellos. En la practica médica y psiquiátrica, los primeros hospitales medievales eran lugares para aislar a los criminales y a los enfermos a la vez, y fue un proceso lento, llevado adelante por San Camilo de Lelis en Italia y por San Juan de Dios en España, el que llevó a considerar a los enfermos como una oportunidad para santificarse mediante el cariñoso cuidado a los privados de salud física o mental. Esto se transformó en una práctica laica durante el siglo XIX, y a lo largo de la centuria pasada se transformó en el enfoque de salud publica, que se preocupa de la salud de los colectivos y en sus excesos, como las dictaduras sanitarias que hemos vivido recientemente.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos, un grupo de profesionales de la Salud Mental, psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeras, contamos con recursos para diagnosticar, tratar y prevenir trastornos emocionales. En nuestra pagina web (http://www.iemp.org) pueden encontrar blogs anteriores sobre estos temas.

Dr Ramón Florenzano Urzúa
Director Médico IEMP

EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO, POLITICA DE LA IDENTIDAD, LA RECUPERACION DEL LENGUAJE.

  • La liturgia de este año comienza con ese prologo a la Escritura del evangelio de San Juan, que dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era la luz de los hombres”. En este texto, mas que relatar episodios bíblicos, se hace una afirmación inicial para comprender la relación de la divinidad con los hombres: esta se expresa o con fenómenos naturales (truenos, inundaciones, vientos huracanados) o dirigiéndose directamente al hombre, como Yahweh hablando a Moisés, lo que hace a través de su Palabra, que le entrega instrucciones acerca de como comportarse mediante las Tablas de la Ley. El lenguaje es lo que hace que los homínidos hayan prevalecido sobre otras especies de mamíferos a lo largo de la evolución.
  • Desde una perspectiva distinta, y mucho mas actual, Carlos Peña en su libro “La Politice de la Identidad: ¿El Infierno son los otros? (Taurus, Santiago de Chile, 2021), retorna al tema de la dificultad de reconocer la propia identidad, y la necesidad de expresa esta mediante el diálogo, que es mas fácil con los semejantes, y difícil con quienes usan un lenguaje diferente. Los conquistadores imponen su lenguaje a los conquistados, como lo hizo el Imperio Romano al utilizar el latín como su lenguaje oficial, obligando a los pueblos bajo su dominio a usarlo en los tratos oficiales. Los conquistadores hispanos siguieron esa tradición al imponer el castellano como la lengua que debían usar los indígenas hispanoamericanos para comunicarse con ellos, y no dejarlos utilizar su idioma originario mas que dentro de sus hogares, donde se mantienen hasta el dia de hoy. La identidad, dice Peña, se expresa mediante un lenguaje, que obliga a pensar de cierto modo, especialmente cuando debe ser escrito por letrados. Los pueblos originarios con lenguajes ágrafos, como lo fue el mapudungun por largo tiempo, confían y se comprometen parlamentando, mientras que los europeos solo reconocen lo que queda escrito y notarizado. La Convención Constitucional chilena es un ejemplo del rescate de una cultura y un lenguaje invisibilidad. En su libro, Peña muestra como los pueblos originarios chilenos han ya por varias décadas, que el mapudungun sea reconocido como un modo legítimo de expresión por la mayoría hispanoparlante.
  • En un libro sobre la ordenación social humana en diferencias sociedades Isabel Wilkerson(Casta: el Origen de lo que nos divide.Paidós Barcelona, 2019), muestra como diversas sociedades toman criterios externos para mantener sus jerarquías. En Norteamérica esta es un criterio de color de la piel (Blanco o Negro), en otras es el patronímico de nuestros antepasados (la importancia de los títulos de nobleza en Europa o de los apellidos de las familias antiguas en Hispanoamérica). La autora del texto es una profesora afroamericana de la Universidad de Harvard, que relata múltiples ejemplos de como no es “reconocida” en restaurantes o en primera clase como miembro de la elite académica o económica, y tratada como ciudadana de segunda clase por los garzones o por las azafatas blancos. Esta diferencia es también vista en nuestro país, donde las minorías excluidas (mujeres, ancianos, discapacitados) son muy conscientes de su exclusión por parte de los hombres, de los jóvenes o de los físicamente normales.
  • ¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Una de las características de la anormalidad emocional es que se pierde la capacidad de expresión intencional: las frases pierden su coherencia y en vez de ir directamente al punto que se quiere comunicar, la persona empieza a “disvariar”, como se dice en Chile coloquialmente. Una de las características de las psicosis cognitivas como la esquizofrenia son las alteraciones formales del lenguaje. En los delirios, se altera la capacidad de distinguir lo real de lo imaginario, y en las psicopatías, el lenguaje es utilizado no para develar sino para encubrir la verdad. Esto no sucede solo en las alteraciones mentales, sino es utilizado por los periodistas y las redes sociales que difunden “Fake News”.
  • La contrapartida de lo anterior se ve en la mayor aceptación de la anormalidad psicológica en la elección de convencionales con evidentes problemas emocionales de diferente índole entre quienes elaboran la nueva constitución chilena, o del acceso a la primera magistratura de presidentes que abiertamente reconocen su diagnóstico y que abiertamente recomiendan los avances de las terapias psicofarmacológicas o psicosociales actuales. Esa apertura debe ser apreciada, ya que permite un menor ocultamiento de la psicopatología, que fue la norma en las familias o en la estructura del poder chilenos por largo tiempo.
  • Desde una perspectiva psicoanalítica, ya Sigmund Freud reconoció los mecanismos de defensa como maniobras para ocultar verdades que quieren mantenerse inaparentes, sea consciente sea inconscientemente. Tanto la represión de pulsiones socialmente inaceptables, como en el pensamiento en zigzag de las personalidades obsesivas, las personas mantienen una fachada de normalidad, y solo muestran su verdadero sufrimiento psíquico a sus psicoterapeutas. Carlos Peña nos recuerda como Jacques Lacan desarrolló mas la doctrina freudiana clásica, al decir que “el inconsciente está estructurado como un lenguaje”.
  • En una biografía novelada del capitán Robert Fitzroy, en su periplo alrededor del mundo con Charles Darwin, Harry Thomson (Hacia los Confines del Mundo. Salamandra, Barcelona, 2007) nos relata las peripecias de ambos descubridores, pero ahonda en un hecho habitualmente no mencionado: los altibajos de ánimo de Fitzroy, que lo llevaron a períodos de melancolía profunda, en los cuales se encerraba en su camarote, saliendo de su habitual frenético trabajo en su tarea de hacer la cartografía del extremo austral de Sudamétivca. Tampoco se menciona habitualmente que Fitzroy terminó sus días quitándose la vida. Hasta hoy las familias con tendencia al suicidio ocultan este hecho a su progenie.
  • En la practica psiquiátrica o psicológica habituales es importante reconocer los hechos anteriores, tanto en las entrevistas diagnósticas como en la aplicación de los actuales tratamientos psicofarmacológicos o psicosociales. En las primeras entrevistas sean presenciales o telemáticas, la destreza en develar lo que es presentado como el motivo aparente de consulta para ir al meollo del problema del paciente, es de gran importancia.
  • En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos tenemos un grupo de profesionales capacitados en diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales, así como en nuestra pagina web (www.iemp.cl) encontrarán blogs anteriores sobre estos temas
  • Dr Ramon Florenzano Urzua
  • Director Medico, IEMP

OPTIMISMO, NUEVOS COMIENZOS, NIHIL NOVUM SUB SOLE

Los jóvenes traen miradas frescas, y tratan de ser consecuentes con sus nuevas (viejas) ideas. Hay que darles el beneficio de la duda, y aceptar que el relevo generacional es la ley de la vida. En la lectura del día domingo 26 de diciembre, el Eclesiastés funda el mandamiento de “Honrar padre y madre”, señalando que en el respeto a los antepasados la juventud encuentra una sabiduría acumulada por los ancestros, y que la ciencia actual encuentra en los antepasados información importante para mantener la salud tanto individual como colectiva. La heredabilidad de muchas condiciones de salud, o de la propensión al consumo excesivo de alcohol, informa a cada persona y a sus médicos o psicólogos, de los factores de riesgo que pueden limitar su vida.

En un blog anterior decíamos que hay que confiar en la sensatez de los chilenos, y si confiamos en ella, la decisión tomada el 19 de diciembre por el pueblo es acertada (Vox populi, vox dei). Eso no quiere decir que esta decisión no se de en un sistema de poderes balanceados. Los nuevos lideres deberán enfrentar parlamentarios decididos y a una oposición que sabe hacer valer sus puntos de vista. En el interjuego generacional aludido en el primer párrafo, los jóvenes impetuosos pudieran aprender de sus abuelos como vivieron ellos períodos semejantes de convulsión social.

En una novela reciente, Emmanuel Carrere (De vidas ajenas, Anagrama, Barcelona 2021) desarrolla la idea de que nos sorprendemos ante las vidas de los desconocidos con las que casualmente nos cruzamos. Un caso que describe es el de jueces de izquierda, que usan sus limitaciones personales, como ser sobrevivientes de cánceres que los han dejado con miembros amputados, para hacer prevalecer una justicia que favorece a los desposeídos por un sistema, como el francés, donde los meritócratas pueden llevar vidas muy confortables. Al comenzar el libro, un tsunami repentino arrebata a una pareja feliz la vida de su hija de cuatro años, junto a las de 216 niños mas que asistían a una escuela cercana al mar. El resto del libro describe las consecuencias para el protagonista de eventos en vidas ajenas que el creía no le tocaban sino muy tangencialmente.

En Chile, lo que viene será un aprendizaje de gobierno para jóvenes hasta ahora idealistas, que tal como lo recordó el presidente saliente envejecerán mucho en cuatro años, y será una buena experiencia para una oposición que espera su turno para tratar de retornar al poder. En la medicina chilena, como en el resto del mundo, se está reconociendo lentamente que la epidemia de Coronavirus no es un episodio que se superará para volver a nuestra vida anterior, sino que representa otro virus con el que tendremos que convivir. Las mutaciones tipo Delta u Omicron no son un desafío mas a ser superado con una nueva vacuna, sino que nos llevan a prácticas ya conocidas por la humanidad en el pasado, como el cubrir la boca y nariz con una mascarilla, o lavarse frecuentemente.

Nihil novum sub sole, es la expresión que la Vulgata católica tomó del Eclesiastés hebreo: en la obra de Carrere el juez lisiado se dedica a conciliar la situación de las parejas jóvenes sobre-endeudadas, que durante años viven de créditos que la banca establecida no les otorga, por no ser sujetos de crédito, teniendo que recurrir a empresas que se les dan contra su sola firma, y que luego los demandan por no poder pagar la vida “de ricos” que vivieron: el juez de izquierda condona todas las deudas que el Estado francés le permite, y obliga a pasar largos años pagando una cuota fija por la diferencia. Tal como los individuos, los gobiernos pueden sobre-endeudarse. Después de la vida “de ricos” que hemos vivido los chilenos gastando los ahorros para la vejez, ahora viene el período de “pagar la cuenta” que le tocará al próximo gobierno, que tendrá que olvidar sus promesas de campaña para apretar el cinturón de la caja fiscal.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? En el libro de Carrere se señalan las semejanzas entre el trabajo del juez de instrucción, y el del psicoanalista que ve a un paciente por primera vez. En ambos casos, el profesional debe obtener en una primera mirada rápida una visión de quien tiene adelante, para formular un plan de acción con respecto a si este es culpable o inocente, o si es un caso analizable o no. Esto en base a su peculiar interpretación de los hechos. El ejemplo del coronavirus es también aleccionador al recordarnos que convivimos con microorganismos desde que existe historia escrita, y que también en psiquiatría hemos tenido que aprender como enfrentar las consecuencias cerebrales de la sífilis en el siglo XIX, del VIH/SIDA en el XX, y del SARS en el XXI. La lucha inter-especies por la supervivencia fue descrita por Darwin en el Cabo de Hornos y en las islas Malvinas, y los psiquiatras o psicólogos clínicos la seguimos presenciando hasta hoy día.

En una novela de no ficción, Harry Thomson (Hacia los confines del mundo, Salamandra, Barcelona, 2007), el autor imagina un diálogo entre el capitán FitzRoy y Charles Darwin, cuando desde su barco, el Beagle, contemplan a los primitivos habitantes del Cabo de Hornos, y discuten acerca de si son humanos o no. FitzRoy, muy religioso, dice que son tan hijos de Dios como los británicos. Darwin, dubitativamente le retruca que son siendo tan homínidos como los súbditos de Su Majestad, están condenados a ser reemplazados por los europeos, que terminaran suplantándolos “Allá donde llega el europeo, la muerte ronda al indígena”. Esa imaginaria profecía de Darwin se está completando hoy día, en que un nuevo gobernante, descendiente de croatas y catalanes, está siendo aclamado por nuestros pueblos originarios como un nuevo Salvador.

El estudio de casos en psiquiatría y psicología clínica implica saber establecer de una ojeada si el consultante es una persona “normal”, traumatizada por su contexto externo adverso, o tiene vulnerabilidades heredadas o productos del desarrollo cerebral temprano. Esto influirá en el tipo de tratamiento, biomédico o psicosocial, que se recomendará, así como las medidas para evitar que sus hijos experimenten las consecuencias de los problemas de sus padres.

En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos tenemos un grupo de profesionales capacitados en diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales, asi como en nuestra pagina web (www.iemp.cl) encontrarán blogs anteriores sobre estos temas

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico, IEMP

Perdida de confianza, peligros olvidados y optimismo

Uno de los problemas chilenos, pero también globales es la perdida de confianza; en los gobernantes, en los políticos, en las instituciones. En Chile el Parlamento, los particos políticos y la Iglesia Católica aparecen en las encuestas como poco confiables.

Una reciente novela del premiado autor Ken Follett (Nunca, Plaza y Janés, Santiago de Chile, 2021), vuelve a mostrarnos que el peligro de una guerra nuclear, olvidado después de la caída de la Cortina de Hierro, está siempre latente. El enemigo de las potencias occidentales ya no es la desaparecida Unión Soviética, sino China, y el escenario de la distopia escrita por Follett es una guerra local entre Corea del Sur y Corea del Norte, que se amplia a China y Japón, y termina involucrando a los Estados Unidos, no es hoy inimaginable. Los choques entre Norteamérica y China son hoy día económicos o cibernéticos, pero podrían pasar a escenarios bélicos, sean guerras tradicionales o nucleares.

A pesar de todo, podemos seguir siendo optimistas: el peligro de guerra global está vetado por múltiples acuerdos de Naciones Unidos y otros entes plurinacionales, y en el caso chileno, el futuro temido por algunos al triunfar uno de los dos candidatos de posiciones extrema, está vetado por la tradicional sensatez del pueblo chileno. La pérdida de confianza puede ser mejorada por sistemas electorales bien diseñados, y las aspectos humanos de ambos postulantes a La Moneda, resaltados por las entrevistas hechas a ellos por Mario Kreutzberger, muestran que cada uno a su manera, poseen virtudes personales que los hace mas confiables para el ciudadano de a pie. Cada candidato, al ver sus posibilidades de acceder a la primera magistratura como posible, ha moderado sus posiciones iniciales.

La competencia y la unión entre hermanos, tema que viene desde los primeros capítulos del Antiguo Testamento, es retomada en una película de la cineasta australiana Jane Campion (El Poder del Perro, Netflix, 2021). El nombre es tomado del Salmo 20/22, y muestra a dos hermanos que manejan un rancho ganadero después de que sus padres los dejaran solos. Muy diferentes, uno típico cowboy de Montana, otro un atildado hombre de negocios que lleva la contabilidad de las ganancias de la crianza y venta de bovinos. Uno arrea animales, los engorda, y decide cuando carnearlos, otro cobra, invierte y ahorra. Esta división del trabajo recuerda a parejas opuestas en nuestros días, uno llevado a la acción, que sabe lo que hay que hacer pero no puede explicarlo bien, y otro obsesivo y ordenado, que tiene un plan que va cambiando de acuerdo a las circunstancias.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? El conocer los síndromes clínicos sirve no solo en el consultorio del psiquiatra o psicólogo clínico, sino es útil para reconocer rasgos de personalidad impulsiva, que cuando resultan bien llevan a logros materiales rápidos, así como a las estructuras obsesivas, que leen, reflexionan y planean cada paso. Tal como los hermanos de la película pueden complementarse formando una dispareja pareja, o separarse teniendo que ver como enfrentan aparte la vida. Cuando las personalidades impulsivas no logran concretar sus logros, y se dejan llevar por la ira, hablamos de estructuras psicopáticas. Cuando los obsesivos no pueden implementar sus proyectos, se transforman en rumiadores de sus sueños no realizados.

Benjamin Labatut, laureado autor cnileno de “Un verdor terrible”, ha publicado ahora una obra de ni ficción (La piedra de la locura, Anagrama, Santiago de Chile 2021), donde utilizando un cuadro de el Bosco (“La cura de la locura”) retrata a un cirujano que extirpa un tumor cerebral para curar la conducta extraña de un enfermo mental. A partir de esta escena, describe varias de las características de la psiquiatría y la psicología clínica actuales: la mayor confianza en métodos físicos (psicocirugía) o químicos (psicofármacos) que en las intervenciones psicosociales (como el psicoanálisis freudiano, visto ahora como obsoleto). Esta confianza en la ciencia “dura” se traduce en los antedichos foros presidenciales, en los cuales los periodistas interrogan a los candidatos acerca de cifras económicas, sanitarias, o lo que sea, suponiendo que su solidez está basada en su memoria numérica, mas que en su buen juicio para dirigir la barca del Estado. En la práctica psiquiátrica y psicológica, si bien la intervención sobre neuro transmisores es un medio, el fin es el darle sentido a la propia vida, e insertarla en un contexto familiar estable.

Volviendo a las elecciones chilenas, dentro de la búsqueda de igualdad y dignidad, uno de los candidatos reivindica la descentralización, y propone dirigir el país desde los territorios extremos, otro quiere hacerlo restableciendo la paz y la libertad de los individuos para buscar sus propios fines personales y familiares. El colofón de la obra de Labatut recién mencionada es de Antonio Gramsci: “La crisis consiste precisamente en que lo viejo está muriendo y lo nuevo no puede nacer: durante este interregno surgen los mas variados síntomas mórbidos”. En este párrafo confluyen el psicopatólogo, el político y el poeta: el cirujano, en el cuadro de Bosch antedicho, no extrae finalmente una piedra, sino una flor.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos tenemos un conjunto de profesionales de la salud mental preparados para diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales. En otros blogs hemos profundizado en algunos de estos temas: ellos pueden ser consultados en nuestra página web (www.iemp.cl).

Dr Ramon Florenzano
Director Médico

Roma, formación de las naciones, el pueblo y la gente

En “Del Imperio Romano (Revista de Occidente, Madrid, 1963), Ortega repasa la formación de Roma, desde el rechazo a los reyes, la constitución de la República y el Imperio Romano. Esto fue un proceso lento, que llevó desde las sociedades agrícolas etruscas del Lacio a lo que JOG llama la “adaptación” a una estructura urbana, con funciones primero simples: la del Pretor, que organizaba la defensa, la del Magistrado, que impartía justicia y defendía a la plebe de los poderosos, y la del Senado, cuerpo colectivo que discutía las leyes. La pregunta central era “¿quien manda?”, y quien obedece. El abuso de poder cuando este se concentraba en un solo hombre llevó a las funciones duplicadas, la de los Cónsules, que mandan en forma colegiada, evitando la concentración del poder. El Estado se va configurando en forma cada vez mas compleja, con un grupo de familias antiguas, cuyo solo apelativo (los Claudios, los Julios, hace que sean respetados, y que forman una primera aristocracia. Para defenderlos, surge el “tribuno de la plebe”. El Estado pasa a ser sentido como una “segunda piel”, dentro de la cual el ciudadano romano puede vivir en libertad y dedicarse a sus propios fines. En las situaciones de guerra, cada vez mas lejanas en la medida que el Imperio se extiende, los ciudadanos se transforman en guerreros y deben ofrecer su vida para la mantención de la Nación Estado, que es la figura que reemplaza a la del ciudadano romano.

Esta estructura se replica en las provincias, como en Hispania, la provincia romana que dará origen a lo largo de los siglos a la actual España, Esta estructura de regiones independientes es a su vez copiada en Latinoamérica, que es la América nacida en las costumbres del Lacio, que habla aun en latín, por lo menos en los escritos de los letrados. Tanto el crecimiento de Roma, seguido por el de Europa, como su decadencia han sido seguidas por las naciones latinoamericanas. La obra maestra de Spengler “La Decadencia de Occidente” es comentada por Ortega, para quien el ejemplo biológico no son los mamíferos sino las plantas: los grandes árboles primero se enraízan en una tierra fértil, luego crecen a través de un gran tronco que alimenta las ramificaciones a nivel global. En cierto momento, las raíces ya no extraen agua y nutrientes, la savia no circula por los troncos, y las culturas decaen llegando a la decrepitud. Esto nos sucede a los homo sapiens, y le ha sucedido a Occidente.

En los países hispanoamericanos, se forman “copias felices del Edén”, que no es el paraíso terrenal del Antiguo Testamento, sino la copia de las metrópolis europeas. En Colombia por ejemplo, Gabriel García Márquez ha relatado en su reconstrucción mágica de Macondo, la existencia de familias que se encontraban en el territorio inicial del pequeño pueblo, y de la llegada de extranjeros que son los sirvientes de esas familias originarias, Estos sirvientes son reemplazables (la “hojarasca” o los “guajiros”) y no deben sentirse iguales a las aristocracias locales. La palabra “aristocracia” viene, nos recuerda Ortega del termino “gobierno de los pocos”. La “gente” son pocos (“gente como uno”) y los “pueblos” son muchos.

Esa estructura es propia de la organización del género humano: en nuestros pueblos originarios, existen también linajes que se transmiten: los lonkos tienen una ascendencia conocida, y al pasar a tener poder, quieren ser reconocidos como los miembros de las familias principales. Reúnen funciones de mando y roles religiosos, invocando a los dioses en teologías muchas veces politeístas centradas en poderes de la tierra. Defienden sus costumbres, su lengua y sus territorios de los “invasores” europeos que pretenden mandar usando sus armamentos mas poderosos (en la conquista armaduras, en la actualidad tanquetas).

Plantea Ortega en este texto que lo que caracteriza a la clase dominante es la triada de “nobleza, riqueza, destreza”. La primera implica venir de un tronco familiar cuyo solo nombre evoca antepasados ilustres; la transmisión hereditaria del poder lleva a la riqueza heredada, que no es producto del tesón individual, y el tiempo libre lleva a las destrezas (ser buen caballero (saber cabalgar, usar las armas como lo hacen los oficiales o en el Islam la practica incesante de la lucha libre entre los hijos de los sultanes otomanos).

Volviendo al tribuno de la plebe, señala Ortega que surge durante la República, en un momento en que el pueblo se levanta contra el Senado, y que amenaza con implantar un régimen de terror, con asesinatos o levantamientos que interrumpen el curso ordenado de la vida de la urbe. En ese momento, se crea una nueva magistratura, una extraña ya que el Tribuno de la plebe no manda como los otros magistrados, sino que tiene un poder negativo: el de veto. El Tribuno que representa al pueblo puede impedir que una orden de los poderosos se implemente, y detiene en forma pacífica el mando para que este no se ejecute. Esta figura aparece hoy día en manos a veces del ejecutivo, como en el actual presidencialismo chileno, donde el primer magistrado puede impedir el proceso legislativo con su poder de veto, o en los mandos militares, que pueden no implementar una orden ejecutiva, como ha sucedido en nuestro país o en los Estados Unidos en años recientes.

Sobre la adopción de costumbres y tácticas modernas por los pueblos primigenios, el sociólogo Cesar Bengoa (Mapuche: Procesos, políticas y culturas en el Chile del Bicentenario. Catalonia, Santiago de Chile, 2017) en un escrito sobre “Memoria y Rito”, señala que las costumbres ancestrales de los mapuche han sido usadas en el período de “emergencia” de los pueblos originarios chilenos y argentinos, para distinguirse de la cultura invasora hispana. Como decíamos, los invasores desde Almagro y Valdivia usaron sus modernas armas para sojuzgar a los pueblos que estaban en los territorios del sur de Latinoamérica, Algunos rituales, como el «ngillatun», existían en tiempos pre-colombinos. Otros, como el «we tripantii», son una adaptación mapuche del cambio de año en el calendario gregoriano europeo. EL nghillatun, que puede ser traducido al castellano como “rogativa”, es una petición colectiva a la divinidad para que los cultivos agrícolas den frutos, y la comunidad se pueda alimentar. Para esto hacen danzas rituales, sacrificios animales, en lugares sagrados previamente establecidos, habitualmente prados amplios con arboles sagrados (el canelo), alrededor del cual el Lonko o la machi cumplesn sus funciones. Los cronistas españoles, como Mariño de Lobera, describen estos festivales donde el jefe ceremonial asciende a un árbol desde donde hace de intermediario entre la comunidad y la divinidad. Este lugar sagrado, equivalente al púlpito de las iglesias cristianas, reafirma el rol de jefe familiar o religioso. En algunos casos, el o la machi hacen curaciones entre los mapuche enfermos, o de los animales de cada territorio, siempre usando el árbol como “escalera al cielo” desde donde se comunica con los dioses inmanentes (el trueno, la montaña o la lluvia). Siempre, a diferencia del ritual cerrado cristiano, el altar abierto debe ser protegido de las inclemencias del tiempo, desde donde surgen las “ramadas” que después de la independencia celebran las fiestas patrias.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? La mayoría de las personas aceptan los rituales y las jefaturas reinantes, sea entre europeos o pueblos originarios. Unos pocos se rebelan en contra de ellos abiertamente. Los llamamos en psicopatología psicóticos o psicópatas. Otros no solo aceptan sino abrazan los rituales somo el centro de su existencia, en las personalidades obsesivas. Pasan a ser los lonkos o machis, llámense jefes o shamanes. La vida de cada comunidad transcurre en forma ordenada a lo largo del año, para tener festividades en las que se relajan las normas sociales, en carnavales o “carretes». Hoy sabemos que esto requere un cerebro equilibrado, con un lóbulo pre-frontal que controla las estructuras impulsivas del cerebro primitivo. El médico o profesional de la salud mental usa diferentes técnicas para regular el funcionamiento cerebral: psicofármacos en algunos casos, interenciones psicoterapéuticas en otros.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) existe un grupo de profesionales de la salud mentla que pueden ayudar en diagnosticar, tratar o prevenir problemas emocionales. En nuestra página web se pueden encontrar otros blogs acerca de estos temas.

Dr Ramón Florenzano Urzua
DirecTor Médico IEMP.

La desmoralización de Europa, la unidad latinoamericana y las guerras fronterizas.

En “La Rebelión de las Masas”, resume Ortega su tesis de 1933: “Sufre hoy el mundo una grave desmoralización, que entre otros síntomas se revela por una desaforada rebelión de las masas, y tiene su origen en la desmoralización de Europa. Las causas de esta última son muchas. Una de las principales, el desplazamiento del poder que antes ejercía sobre el mundo y sobre sí mismo nuestro continente. Europa no está segura de mandar, ni el resto del mundo de ser mandado”.

Tardíamente, tal como lo pre-anunciara Bolívar, Latinoamérica busca su unidad. Esta no a través de una europeización, como lo ha sido para Chile la pertenencia a la OECD, sino a través de una rebelión de los pueblos originarios, que quieren volver a su hipotética unidad precolombina. La bandera bolivariana flamea en diversos países de la región, y quiere hacerlo sobre nuestra patria, junto o sobre el pabellón nacional.

En una serie de Netflix “La batalla olvidada”, se recuerda un episodio de comienzos de la II Guerra Mundial, en el cual alemanes y zelandeses luchan por un territorio cienagoso, que Holanda ha conquistado al mar. Las batallas entre ambos son mostrados con despiadada nitidez, y la sucia cara de la guerra reflejada en las vidas de sus principales personajes.

Las batallas entre territorios hermanos son las mas duras: en Chile nos salvamos de una destructiva catástrofe con Argentina gracias a la intervención de Juan Pablo II. Hoy día vivimos bajo el desafío cierto de una guerra civil, que habíamos superado desde 1891. Volviendo a Ortega, este señala en “Del Imperio Romano” (Revista de Occidente, Madrid, 1963), que este según Cicerón se edificó sobre dos grandes conceptos: Concordia y Libertas. El primero era el acuerdo entre el Senado y la plebe romana acerca de que el primero mandaba a la segunda. Podían haber desacuerdos superficiales, pero con una creencia profunda en la unidad de la Ciudad-Estado. Si se aceptaba esa unidad, cada ciudadano era libre para dedicarse a su trabajo, familia o lo que quisiera.

La libertad, para Cicerón, era posible tras la aceptación de un orden, en el que curiosamente el populus romano odiaba a los reyes; las instituciones romanas preservaban una libertad impersonal, basada en el Derecho. La sumisión a un Rey, que imponía su voluntad a los ciudadanos libres de la ciudad, era una intromisión. Este odio a los reyes fue traspasado de Roma a Europa primero, y luego a Latinoamérica. En el caso europeo, las monarquías se impusieron, y hasta hoy día el Reino Unido, España, los países nórdicos y otros mantienen testas coronadas a las que se les rinde homenaje a veces simbólico. En el caso de las Américas, la situación fue distinta, ya que con las excepciones por períodos cortos de México y del Brasil, las democracias republicanas se impusieron. Dice Ortega que un rey es tan extraño a la mentalidad republicana como un ornitorrinco. Esta seria una diferencia entre la Revolución Francesa, que fue una expresión del odio visceral de las mayorías oprimidas por el absolutismo de los últimos Borbones. La guillotina fue un modo de sellar el final de una nobleza y suprimir sus privilegios. Es por ello que la rebelión actual en contra de los poderosos en nuestros países es confusa, ya que intenta suprimir un orden monárquico que nunca existió como en las metrópolis, La revolución americana fue siempre republicana, y la igualdad de oportunidades es la base de su Constitución. En Cicerón, la libertas complementa a la concordia.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Este concepto alude a la superación del desorden mental: hoy sabemos que la sujeción del paleocortex primitivo al control de la corteza prefrontal permite al individuo mantener su equilibrio intelectual, emocional y comportamental. Las conductas impulsivas de los bipolares o de los trastornos límite de personalidad, se ven contrapesadas por el excesivo apego al orden de los cuadros obsesivo-compulsivos, que viven entre rutinas y rituales. Volviendo a la libertad para Cicerón, en la síntesis orteguiana, no es la libertad actual, sino el vivir dentro de un orden predefinido: no había por ejemplo libertad de expresión en términos actuales, sino que si alguien criticaba a otro, un magistrado podía imponerle multas pecuniarias y aún el destierro de la ciudad. Esto se aplica hoy día en que las terapias psiquiátricass buscan que el individuo se someta a un orden, sea el de los padres en la niñez, sea el auto-impuesto por la propia experiencia en la edad madura. En Roma una institución central fue la familia, que era vista como un pequeño Estado: el pater familias representaba al poder estatal en el hogar, e imponía su voluntad tal como lo hacía el tribuno en la urbe. En las terapias familiares actuales se busca el poder readecuar un sistema familiar en el cual han primado comportamientos impulsivos o perversos, en una convivencia civilizada, protegiendo a los menores, los mas vulnerables.

En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos (IEMP) contamos con equipos profesionales que pueden diagnosticar, tratar o prevenir problemas mencionados en este blog. En el Boletín del IEMP pueden encontrar blogs anteriores sobre estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico

Sistemas Autopoiéticos, Fenomenología de la vida, e Imperio Romano como modelo

José Ortega y Gasset pensó detalladamente acerca del rol de Roma en la historia europea y de Hispanoamérica. En La Rebelión de las Masas, plantea que Julio César tuvo la convicción de que el momento de las ciudades-estado, como lo habían sido Atenas y Esparta, y como lo era Roma, había pasado, y que ahora venía el momento de los Estados Nacionales, que son federaciones amplias de territorios unidos por una lealtad común a una idea, a una persona, o a una religión. Esto forma un enjambre de colonias, que son auto-suficientes, pero que dependen del Emperador, en el imperio que comenzó a fundar, o de un sistema complejo de interrelaciones. Este imperio se crea con un ideal de futuro compartido, uniendo a grupos tribales o a territorios que están aparte hasta que se convencen de que cooperando pueden superar sus rivalidades y tener todos un mejor futuro.

En el siglo XX, Francisco Varela, en su “Fenomenología de la Vida”, desarrolla la misma idea pero fundándola en la biología, al decir que las estructuras básicas de la vida son sistemas auto-contenidos, que tienen una relación recíproca con el medio ambiente, y que se basan en los cuerpos de los individuos que los componen. Estos sistemas autopoiéticos, se reproducen y colonizan otros territorios, pero mantienen un sistema común, basado en su biología: las colonias de hormigas serían un ejemplo. Otro, las colmenas de abejas, que aceptan la existencia de una abeja reina, a la que tributan la miel, pero reciben instrucción y protección de ella. El sistema romano se basó en una dominación militar, donde no eran ya los tribunos de la plebe romana, sino los grandes generales, como el mismo César y sus sucesores. Los organismos biológicos, para Varela, tienen una doble dialéctica: a nivel local, son sistemas cerrados, que crean sus reglas internas y se auto-construyen una identidad y requieren de una interacción con el medio. Desarrollan sistemas de auto-reconocimiento y detección de extraños, y sistemas inmunológicos que expulsan a las células reconocidas como diferentes: los linfocitos cumplen esta función en el torrente sanguíneo. A nivel socio-lingüistico, se comunican con otros sistemas semejantes pero a veces con diferentes tradiciones, y crean un sistema de intercambio con éstos.

Ortega dice que el crecimiento desde la ciudad a las orillas del Lacio hasta el Estado romano fue lento, y que sus miembros primitivos no estaban ligados por consanguinidad: el Estado surge como un proyecto a futuro, al cual JOG aplica el término Estado Nacional. Ese Estado no es consanguinidad, ni unidad lingüística, ni unidad territorial, ni continuidad de habitación. El Estado es en todo instante algo que viene de o que va hacia. Los historiadores romanos, como César o Tácito no sabían como nombrar a los pueblos transalpinos o ultrarrenanos. Estos pueblos no son ciudades, y solo el futuro los convertirá en naciones, como son hoy Francia, Alemania o España. Se parte, para el, de dos tribus, que habitan en la misma comarca, que después se agrupan en condados, ducados o “reinos”. La nación es León, pero no Castilla, luego es León y Castilla, pero no Aragón. Los filólogos, dice Ortega, piensan que Vercigentorix o el Cid Campeador querían una Francia desde Saint-Malo a Estrasburgo, o una Spania desde Finisterre a Gibraltar. Vuelve así a la idea de que es el proyecto de un futuro común lo que unifica a los estados nacionales.

Lo anterior se aplica a la construcción de Chile, que se formó a partir de restos del imperio Inca, de los indómitos mapuches, y fue catalizado por la invasión hispana. Se aunaron en el Reino de Chile, que solo existió como tal en tiempos de Felipe II, para ser luego subsumido por el virreinato del Perú primero, y luego por el del Rio de la Plata. Hoy día, enfrentamos en esta supuesta “refundación”, la vuelta por sus fueros de algunos de los pueblos originarios, que nunca conocieron un idioma común hasta no utilizar el español de sus vencedores. Francisco Varela señala que los sistemas biológicos tienen una semejanza con los anteriores, al tener un sistema móvil de auto-protección, los linfocitos que circulan en el torrente sanguíneo, vigilando la aparición de antígenos extraños. Al detectarlos, el linfocito debe o bien destruirlos o auto-destruirse. Cuando sucede lo último, aparecen las enfermedades auto-inmunes, donde el sujeto desconoce sus propias células y las destruye. La alternativa es reconocer un antígeno externo, y o destruirlo o impedir su reproducción. Eso es lo que estamos haciendo con el COVID 19 en sus multiples variedades.

Asimismo, JOG señala que el paso de las ciudades-estado a los Estados Nacionales se centró en demarcar las así llamadas “Fronteras Naturales”, por políticos o diplomáticos. Estos límites pueden ser terrestres o líquidos. Los primeros son mas fáciles de invadir y requieren defensas materiales, como murallas. Los segundos requieren ser atravesados por barcos o lanchas, y permiten a las naciones islas, como Inglaterra, el defenderse mas fácilmente. Los procesos migratorios terminan siempre venciendo, y los refugiados políticos, asi como los migrantes económicos son una realidad desde la Antigüedad. Los diplomáticos viven de negociar límites, y los políticos profitan del concepto de Soberanía.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Tal como en los países, las personas se estabilizan cuando tienen limites estables entre el Yo y el No Yo, y tienen mas dificultades cuando estos son porosos. Los trastornos límites de personalidad han sido estudiados por psiquiatras y psicoanalistas chilenos como Otto Kernberg, y constituyen temas de congresos y de dispositivos especializados de importancia. En el caso del psicoanálisis, Varela señala que el análisis freudiano clásico postula un Yo observador, impulsos que emergen de la profundidad biológica, y un Super Yo que revisa si estas pulsiones son aceptables o no para el sistema. El analista ayuda al analizado a revisar lo que fluye durante la sesión, paralizar su acción o permitir la realización supervisada de los impulsos, o de las castizas“ganas”.

Otra mirada de interés es la diferencia entre la salud mental urbana y la salud mental rural. Las ciudades tienen la ventaja del anonimato, y de la posibilidad de ofrecer una cara pública para la comunidad, y un «lado B», donde en forma oculta se permite la la satisfacción de las pulsaciones eroticas o agresivas del Ello. Las personalidades psicopáticas son una categoría diagnóstica que se ocultan en las urbes, pero son reconocidas en los pueblos, donde todos se conocer. En el Macondo de García Márquez, los alcaldes pueden proclamar orgullosos «En este pueblo no hay ladrones», pero los vecinos retratados en «Cien Años de Solidad» saben lo que realmente sucede. Los dispositivos de Salud Mental Rural son el objeto de estudio en el Instituto de Estudios Médico-Biológicos (IEMP) que publica este blog.

En el IEMP tenemos profesioanes que pueden ayudar a diagnosticar, tratar o prevenir los temas anteriores, y en su página web (www.iemp.cl) se pueden encontrar blogs anteriores sobre estos temas.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director Médico IEMP

Vuelta a Latinoamérica, Matte Blanco y Suicidios Colectivos





Bienvenidos de vuelta a Latinoamérica! El desarrollo insular de Chile ha hecho que muchas veces nos cerremos a conocer la historia o literatura de otros países. Un ejemplo ha sido la relación con Venezuela y Colombia, al ignorar como fue Simón Bolívar quien finalizó la independencia de la mayoría de nuestros países derrotando a los españoles en sucesivas campañas bélicas, desde Panamá a Bolivia.

Un pueblo, todos los pueblos. García Márquez sitúa en Macondo la acción de sus cuentos y novelas. Pero al describir la vida colectiva de ese pueblo ficcional, retrata todos los pueblos: tanto el pueblo español, donde la relación con la metrópolis (Madrid) es permanente, como la de Macondo con Santafé de Bogotá en Colombia, o del pueblo de El Monte con la urbe de Santiago de Chile. Visto uno, vistos todos: la jerarquía social donde las familias fundadoras tratan de mantener su tradicional poder, donde las clases medias usan sus distintos oficios el cura, el médico, el alcalde o el comerciante, y donde los nuevos ricos, llámense Don Sabas en Macondo o el alcalde corrupto en cualquiera de otros lugares trata de imponer su fortuna recientemente ganada.

Lo inverso ha sucedido con un psicoanalista chileno, Ignacio Matte Blanco, bien reconocido en nuestro medio, así como en Italia y el Reino Unido, donde escribió sus mas importantes obras teóricas. Solo recientemente Matte-Blanco ha sido redescubierto en Colombia, donde se han desarrollado grupos de estudio para profundizar en su importante obra teórica. En un articulo publicado en ese país, Reyes Lozano cita a un gran psiquiatra chileno, Rafael Parada, recientemente fallecido, quien se declara discípulo de Matte Blanco y dice que antes del retorno de Matte-Blanco de Inglaterra y EEUU, en la psiquiatría chilena campeaban “neurólogos venidos a menos”, que aplicaban sus teorías biologicistas. Para Reyes Lozano, Magister en Psicoanálisis de la Universidad de Buenos Aires, al volver a Chile Ignacio Matte, encuentra que el psicoanálisis ha sido excluido de la universidad, y que se ha difundido mas entre profesores, abogados, peritos forenses y otros. Su tarea es re-instalar el psicoanálisis en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, al devenir profesor titular de Psiquiatría y fundar la Asociación Psicoanalítica Chilena en 1949.

La pregunta acerca de suicidios colectivos esta siempre vigente. Desde la clínica, se estudian las epidemias de suicidio, como la producida en Europa después de la publicación de “Las Tribulaciones del Joven Werther” por Wolfgang Goethe en 1734, hasta la propuesta actual que naciones que adquieren un desarrollo socio-económico-educacional importante pueden adoptar proyectos populistas que los hacen retroceder en el tiempo. El “estallido social” chileno de Octubre de 2018 es un ejemplo de la propuesta anterior. En las historias de García Márquez se describe el origen de la violencia en Colombia, cuando se pierden las confianzas y la capacidad de diálogo entre los bandos políticos, entre las “familias fundadoras” y los guajiros, y los policías se convierten en asesinos. Una vez que se instala “la violencia” es muy difícil erradicarla.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? En tiempos tumultuosos las personalidades mas alteradas, sean psicóticas o psicopáticas emergen y pasan a tomar posiciones de poder, y la psicopatología, que llamamos eufemísticamente salud mental, se transforma en hechos cotidianos. Se pierde la confianza en lo que para Hobbes era la esencia del Estado: la capacidad de proteger a sus ciudadanos. Los especialistas, sean psiquiatras, psicólogos clínicos u otros profesionales de las ciencias humanas tienen mucho que aportar para diseñar programas de evaluación, tratamiento o prevención de los trastornos mentales. Algunos cuadros son mas tratables si se diagnostican precozmente y se tratan, sea con métodos psicosociales o psicofarmacológicos. Chile ha desarrollado programas de intervención desde hace décadas, y la pandemia ha aumentado la conciencia de la opinión pública acerca de la necesidad de estas intervenciones.

Desde una perspectiva psicodinámica, entre los aportes de Matte´Blanco a la explicación de estos fenómenos colectivos se encuentran sus investigaciones acerca de lógica matemática: formado en Inglaterra en la línea de Bertrand Russell, fue un firme creyente en la importancia de los estudios numéricos, y que todos los problemas podían ser cuantificados. Su bilógica es un aporte original, reconocido por el mismo Jacques Lacan, a comprender la lógica atemporal e inespacial de los fenómenos inconscientes. En el plano mas profundo, la imaginación onírica se transforma en un modo de elaborar los problemas que el individuo enfrenta en la vida real. El realismo mágico de García Márquez es un modo de mostrar que lo real objetivo puede ser elaborado mediante fantasías colectivas. Los populismos son una manifestación práctica de esta recuperación de la confianza soñando con soluciones utópicas.

El Instituto de Estudios Medico Psicologicos (IEMP) tiene un conjunto de profesionales preparados para diagnosticar, tratar y prevenir muchos de las situaciones descritas en este texto. Otros blogs referentes al tema se pueden encontrar en nuestra página web (www.iemp.org).

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico