SITUACION ECONOMICA, DESEMPLEO Y CRIMINALIDAD.

En su ya mencionado Freakonomics, Levitt y Dubner (Freakonomics, Harper Collins, 2020) estudian la relación de la prosperidad económica y la ciencia, analizando desde el ángulo de la psicología del dinero la relación entre la prosperidad y la criminalidad.

El desempleo pareciera relacionarse con la mayor violencia hacia las personas, lo que no es necesariamente así. En Nueva York en la década de los 1990, el alcalde Giuliani se jactó de haber disminuido la criminalidad haciendo crecer la fuerza policial, tanto en numero de radiopatrullas como en agentes armados. Los análisis estadísticos de Levitt muestran que en otras ciudades, como San Francisco, la criminalidad también disminuyó a pesar de que la fuerza policial no creció durante la misma década. En Chile las noticias nos muestran que la policía y los gobernantes creen que aumentando el número de efectivos a Carabineros y PDI habrá menos ilícitos, mientras que la inflación hace que todos seamos más pobres.

La criminalidad tiene un componente moral, como señala Joseph Ramos al estudiar el problema del mal. (Creer o no creer: El misterio de Dios a la Luz de la razón Planeta Chilena, Santiago de Chile 2022 ) ¿Por qué un Dios bueno permite la injusticia y el sufrimiento de una niña inocente? La tesis de Ramos es que al dotar el creador al hombre de libre albedrío, le da la opción de elegir entre el bien y el mal: ya en el libro del Génesis Jehová deja que Adán y Eva abandonen el paraíso. Los niños pequeños y los animales, entregados al cuidado de sus padres o protectores, sufren las consecuencias de estas decisiones humanas. En nuestra criolla realidad, entre 2017 y 2022, con estallido social, pandemia y cambio de gobierno de por medio, ha habido un aumento piramidal del número de delitos armados contra las personas, y los periodistas lamentan especialmente la muerte de niños. Las soluciones chilenas actuales repiten la polémica norteamericana: los partidarios del control de armas en ese país ya plantearon en la década de los 1990 la tesis de que debiera restringirse la posesión de armas por los civiles, quienes debían solicitar permiso controlado por la autoridad. Esto ha vuelto a ser propuesto por el presidente Biden después de la masacre de niños en Uvalde County. La dificultad, tanto en Chile como en Estados Unidos, es que los criminales no acceden a sus armas por la vía legal, sino que las adquieren en un floreciente mercado negro, tanto nacional como internacional. En la década de los 1990, en Estados Unidos, las muertes violentas no aumentaron, sino decrecieron, a pesar de que el narcotráfico aumento. El análisis estadístico de Levitt y Dubner muestran que esto coincidió con una mayor prosperidad durante el gobierno del presidente Bush. En Chile, la mayor violencia de los criminales parece relacionarse con la peor situación económica

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? La criminalidad puede explicarse sociológicamente como un uso malévolo de los sistemas de incentivos diseñados por los gobernantes para que los súbditos los obedezcan. “Hecha la ley, hecha la trampa» dice la sabiduría popular. La explicación psiquiátrica es que los malvados carecen de juicio moral: más que una determinante externas su desarrollo cerebral o mental los lleva a dejar de actuar racionalmente, considerando no solo su bien sino el d su próximo. Los psicópatas no tienen el freno moral postulado por Ramos para los creyentes, que tienen en su mente, en forma consciente o inconsciente el freno que representa el actuar bajo la mirada de un Dios que les ofrece algún tipo de trascendencia como un incentivo de muy largo plazo. Lo anterior no quita que no sean inteligentes, y varios de los presidentes actuales o recién pasados han envuelto en sigilo sus actos antidemocráticos.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? No todos viven de acuerdo a la racionalidad del principio de realidad: se hace no lo que se quiere sino lo que se puede. Quienes tienen más “Fuerza del Yo”, o han sido mejor educados, pueden vivir una vida estable. Los que ceden a sus impulsos interiores, al principio del placer, dan rienda suelta a su búsqueda de relaciones alternativas o sus pulsiones agresivas, y su propia desregulación emocional los lleva a entrar en conflicto con el mundo natural o social externos. Esto se traduce en vidas creativas en las que prima la reflexión y el anclaje en lo que Ignacio Matte Blanco llamaba el modo asimétrico, racional, de funcionamiento mental, u otras que se centran en actuar las pulsiones inconscientes sin mayor filtro. Lo vemos en escritores creativos como nuestro poeta laureado Nicanor Parra, quien partiendo de humildes orígenes campesinos en Villa Alegre, en la VII Región, llegó a ser internacionalmente conocido, por un lado como profesor de Física Teórica en universidades chilenas y extranjeras, y por otro desarrolló una corriente literaria, la “Anti poesía”, que sigue siendo analizada por lingüistas y críticos literarios como un modo nuevo de expresar la realidad percibida, no ya en un lenguaje lirico o intimista, sino usando un sentido del humor muy criollo, característica no solo suya, sino de su hermana Violeta y de tantos miembros de la familia Parra. Carlos Peña, en la antología “Antiprosa” (Ediciones UDP, Santiago de Chile, 2020) cita a Nicanor cuando dice que “la función del artista es consiste en expresar rigurosamente sus experiencias personales sin comentarios de ninguna especie”; “busco una poesía en base de hechos y no de figuras literarias”. En este sentido «me siento más cerca del hombre de ciencia que es el novelista que del poeta en su acepción restringida”. La matematización está en la base de la comprensión de los individuos en las teorías del psicoanalista chileno Ignacio Matte Blanco, asi como en los “artefactos” de Nicanor Parra. En un encuentro de la Sociedad de Escritores de Chile en Concepción en 1938, Parra define a los “nuevos poetas” como los poetas de la claridad, que exponen hechos en un lenguaje accesible al gran público, en los momentos en que accede al poder el Frente Popular. Mucho después, en 1962, le correspondió a Parra recibir a Pablo Neruda como miembro académico de la Facultad de filosofía y Educación de la Universidad de Chile. Alli describió la evolución literaria del poeta como un período juvenil en el cual describió sus temas: los bosques del sur profundo; en una segunda etapa, se sumergió en las profundidades de su inconsciente, como en los 20 Poemas de Amor; y finalmente, integro todo esto en su obra de madurez, en el Canto General. Describe así Parra lo que el psicoanalista Ernest Kris dijo acerca del proceso de creatividad: se parte de la superficie de lo observable, se sumerge en el caldero ardiente del inconsciente, y se retorna para entregar un producto pulido que comunica fuerza y belleza a la vez.

En blogs anteriores hemos desarrollado algunas de estas ideas, blogs que se pueden encontrar en la página web del IEMP (www.iemp.cl).

Dr Ramon Florenzano
Director Médico

Los Akemenidas, nombres propios y los incentivos correctos.

Un libro sobre los Persas señala la importancia del gran Darío, fundador y máximo señor de esa importante dinastía persa (Lloyd Llewelyn Jones, Persians,: The Age of Great Kings, Basic Books, 2022). Los persas gobernaron el mayor de los imperios de la antigüedad. Es interesante ver como ascendió a esa grandeza, desde un territorio tribal minúsculo a lo que ahora es la moderna provincia de Fars en Irán Sud-occidental. En persa antiguo, esa área era conocida como ”Pars” o “persa”. Esto fue entendido por los primeros griegos como “Persis”, lo que llego a ser conocido por nosotros somo “Persia”. La familia que gobernó el imperio persa son los Aqueménidas, el nombre de un antepasado tanto de Ciro el Grande como de Darío el Grande.

En otro libro relevante, Levitt y Dubner (Freakonomics,revised and expanded edition,: A Rogue Economist explores de Hidden Side of Everything. Harper Collins,Nueva York, 2020). En ese texto Dan Levitt se muestra como un economista poco ortodoxo, se pregunta si los padres al elegir un nombre para sus hijos, se dan cuenta de cómo están definiendo su futuro. Comentan también el juicio que en la década de los 60 permitió el aborto legal en los EEUU, denominado Wade vs Roe. Jane Roe realmente se llamaba Jane McCovey, pero su abogado camufló su nombre como Jane Roe, En el giro de 180º que hemos visto con la Corte Suprema nominada por Donald Trump, dice Levitt, seria más aceptable el patronímico McCovey. Ell libro versa sobre el tema de la psicología del dinero, señalando como los economistas de diversas persuasiones coinciden que para que una sociedad cambie, es necesario colocar los incentivos correctos, para que los individuos busquen obtener provecho personal de las medidas dispuestas por el gobernante de turno. Al mismo tiempo, así como los incentivos tratan de obtener conductas apropiadas, y tributos necesarios para financiar al Estado, los individuos tratan de eludir el pagar impuestos, patentes intelectuales, en la medida que esto les sea posible. En nuestro mundo globalizado, esto se consigue en paraísos fiscales, donde no se pagan tasas que van al país de origen del tributante.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Desde un punto de vista psicopatológico, muchos de los creadores de imperios como algunos de los miembros de una institución del sur de los EEUU analizada por Levitt; El Ku Klux Klan, que ha tenido altibajos a los largos de los más de cien años de su vida. Ha vividoo períodos de auge: después del final de la Guerra de Secesión fue aceptado por el Congreso de la Unión como una institución que podía ayudar a la reconstrucción del Sur. Posteriormente pasó a ser declarado fuera de la ley:durante la Guerra Mundial los regimientos negros fueron importantes para el desenlace bélico. El Klan tenía una sólida organización económica, muchos parlamentarios y funcionarios estatales del Sur pertenecían a él, especialmente muchos sheriffs y miembros de la policía desde Virginia hasta Florida. Mirados psicopatológicamente, tanto los gobernantes de Persia como los miembros del Klan caen dentro del diagnóstico de personalidades psicopáticas. Volviendo a los incentivos, Levitt y Dubner opinan que a más elevada la posición social o financiera de una persona en una jerarquía social, mayor es la asimetría de información que maneja. Un político que conoce bien las necesidades de sus electores, hará lo necesario, aun saliéndose de la ley, para iluminar las calles de su comuna con ampolletas LED, disminuyendo las posibilidades de ser asaltados de noche. Un rabino, sacerdote o imán musulmán, cuyos creyentes estiman versado en lo que sucede en el más allá, obtendrá lo que necesite de sus fieles que quieren llegar a la otra vida. El rabino ofrece la Jerusalén celestial, el sacerdote la visión eterna de la divinidad, y el imán un paraíso poblado por jóvenes huríes vírgenes y por lo tanto no portadoras de enfermedades de transmisión sexual. Las corredoras de propiedades que conocen bien un vecindario, se demoran menos en vender casas a un cliente desconocido, que lo que hacen para vender sus propios inmuebles: el tenerlas un mes más en el mercado les da un ingreso mayor que la comisión que les paga un cliente. Los narcotraficantes utilizan a preadolescentes para distribuir la droga, sabiendo que no son imputables, pero sus perseguidores saben que los que realmente ganan son los poderosos financistas del tráfico, muchas veces con muy buenas conexiones con políticos y policías. Los psiquiatras y psicólogos clínicos, saben que la psicopatía aumenta a mayor asimetría de la información. Nuestros poderosos de cuello y corbata requieren divisiones especializadas en la PDI para ser sorprendidos especulando con información privilegiada.

Desde un punto de vista psicodinámico, tanto adictos a las drogas como al alcohol, en la medida que se sumergen en su farmacodependencia, terminan dejando a sus parejas y volviendo a vivir con su madre. Los narcotraficantes y los multimillonarios distribuyen sus ingresos entre familiares y amigos, creando sociedades ficticias que ubican en paraísos fiscales, sean las Islas vírgenes del Caribe, o en países europeos como Andorra o Luxemburgo, que les permiten mantener cuentas cifradas sin informar a los países donde se generan los ingresos. Ya Sigmund Freud señaló la importancia de la relación del niño con su madre, y la fantasía de que esta se había mantenido virgen. Los conflictos neuróticos, desde el propio Freud en adelante, son innumerables permutaciones de configuraciones triangulares, que requieren largos años de sesiones varias veces a la semana: el pan de cada día de los psicoterapeutas dinámicos son los celos, tema al cual nos hemos referido en blogs anteriores.

En el Instituto de estudios Medico Psicológicos, tenemos otros blogs que se relacionan con estos temas. El tema de los celos ha sido analizado en detalle. Si quiere acceder a blogs anteriores, entre a nuestra pagina web (www.iemp.cl) . Ademas, nuestros profesionales médicos psiquiatras, psicólogos clínicos y otros pueden ayudarlo a resolver sus dudas diagnosticas, terapéuticas o preventivas.

Ramon Florenzano , Director Médico IEMP

MATERIALISMO NATURALISMO, CREACIONISMO Y CAMBIO SOCIAL.

En su análisis acerca de las bases objetivas de las creencias religiosas, Joseph Ramos (Creer o no creer: el misterio de Dios a la luz de la razón, Paidós, Planeta chilena, Santiago, 2022) contrasta los puntos de vista agnósticos, que denomina materialista-naturalistas, con los del creacionismo, que admite la teoría del diseño inteligente. Señala Ramos que hay rasgos en el ser humano, asociados a su intelecto, que no encajan en universo formado totalmente por materia: el materialismo explica nuestro universo por las causas cercanas (materiales) que lo componen y no por las razones (inmateriales) que aducimos. Las causas explican porqué creemos algo, pero solo las razones explican si esa creencia es o no justificada, Poseemos capacidades que no tienen fácil cabida en un universo materialista: la intencionalidad, el pensamiento, la capacidad de pensar en universales y no solo en particulares, en ideas abstractas y no solo concretas. De hacer raciocinios, algunos evidentemente ciertos, otros plausibles y otros morales, que apuntan a lo que debería ser, y no es. La capacidad de sostener verdades autoevidentes. Finalmente, la mente no es una computadora, pues esta no posee conciencia, no comprende lo que responde, ni es capaz de preguntarse ni de responder como sabe lo que sabe.

Otra aproximación que toma Ramos sobre el mismo tema, es el reconocimiento primero por Einstein de la relación entre materia y energía, que lleva a su hipótesis de un universo en expansión, y luego por los descubridores del Big Bang de que el universo tuvo un comienzo: esa expansión pudo haber venido de la nada, o bien de un ser creador. Nosotros somos seres contingentes: nuestra identidad proviene de haber sigo engendrados por dos padres que se conocieron en circunstancias mas o menos azarosas. El ser contingente tiene que haber sido creado por un ser necesario, que le precedió y cuyo nombre tradicional ha sido Dios, o Alah o Jehová. La hipótesis atea de la existencia eterna de la materia fue desmentida por el Big Bang, y el que algo surja de la nada requiere la existencia de un ser trascendente previo, creador.

En Chile, estos puntos de vista se han visto contrastado en la tensión de gobiernos que profesan, con mayor o menor ortodoxia, el materialismo histórico, y que no creen en un Dios creador, y otros que incorporan abiertamente su fe en la trascendencia y el espíritu más allá de la materia. Los primeros, abiertamente plantean que desde su materialismo no creen que la evolución humana tenga un sentido trascendente (como lo pensaba Teilhard de Chardin), sino que sigue el curso inevitable de la historia, y de allí concluyen que cualquier sentido está dado por propiedades emergentes de la auto-organización de la materia (como lo afirmó Francisco Varela).

El cambio social es una constante en la historia de la humanidad. En un libro sobre el rol de la diplomacia a través de los tiempos, Robert Cooper (The Ambassadors: Thinking about Diplomacy from Richelieu to Modern Times, Weidensfield and NIcolson, Londres, 2021), describe el rol de los embajadorers, muchas veces de humildes orígenes, pero que pasan a representar a los poderosos en otros países. Toma el ejemplo del Cardenal Richelieu, educado por su padre para ser militar, pero que es nombrado Obispo de Luzon a los 21 años, y que por cercanía a la regente de Luis XIII llega a ser consejero de ella y después de los reyes de Francia hasta Luis XIV, Otra historia semejante es la vida de Nicolo Machiavelli. Hoy día, los diplomáticos, tal como los embajadores, están cerda del poder, y representan a los estados nacionales en el juego mundial por el poder. La serie Borgen muestra esto en una democracia parlamentaria como es la de Dinamarca.

¿Que tiene esto que ver con la psicopatología? Una de las definiciones mas antiguas de la locura es que aparece en aquellos que “han perdido la razón”, por lo que debieron ser recluidos en asilos de “insanos” hasta que la psiquiatría del siglo XIX planteó que esta pérdida se debía a una enfermedad, o sea a causas naturales. Muchos psicólogos clínicos o psiquiatras son agnósticos o ateos, y creen que las psicosis o psicopatías se deben a causas heredadas o traumáticas: o bien vienen de los genes o de experiencias traumáticas juveniles. Los sujetos vulnerables son aquellos que traen una diátesis desde uno o ambos padres, además de haber tenido una niñez difícil por razones socio-educacionales o por negligencia parental.

Desde un punto de vista psicodinámico, Freud, un ateo confeso, también buscó el origen de los problemas emocionales en causas hereditarias, pero le dio mayor importancia a las vicisitudes del niño dentro de su familia de origen, de su distancia del padre y de su cercanía a la madre, en la configuración del complejo de Edipo clásico. Los sucesores de Freud, como el chileno Ignacio Matte blanco complejizaron el triángulo edípico en una búsqueda lógico-matemática, donde las asimetrías superficiales, propias del Yo, representan la lógica clásica aristotélica, y las simetrías se encuentran en las profundades del Ello pulsional, y se pueden explorar mediante el método psicoanalítico.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) hay otros blogs sobre estos temas, que usted puede buscar en http://www.iemp.cl.

Ramon Florenzano
Director médico IEMP

Creencias, la muerte y el suicidio colectivo.

En un interesante análisis acerca de las bases objetivas de las creencias religiosas, Joseph Ramos (Creer o no creer: el misterio de Dios a la luz de la razón, Paidós, Planeta chilena, Santiago, 2022), profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, hispano-norteamericano criado en EEUU pero que tiene la ciudadanía chilena por gracia desde 1997, escribe un texto sobre la búsqueda de Dios por los caminos de la razón a la luz de la ciencia moderna. En su discusión del libre albedrío, señala Ramos que si bien los puntos de vista materialistas-naturalistas, desarrollados por los agnósticos tienen razón en decir que cualquier acto mental tiene que ser mediado por el cuerpo y el cerebro, no es menos cierto que en el devenir cotidiano estamos permanentemente tomando decisiones libres: salir de Santiago en un fin de semana largo y mirar el mar, o quedarnos tranquilos en casa, oyendo música. O decisiones mucho más trascendentales: en tiempos de la II Guerra Mundial, en la Francia ocupada: ¿salir del departamento donde estoy cuidando a mi anciana madre gravemente enferma y sumarme a la resistencia? La dimensión ética de estas decisiones está ligada a las propias creencias e intenciones: si elegimos bien, salimos del dilema siendo mejores personas.

En otro texto, ya mencionado en blogs anteriores, Bernhard Schlink (Los Colores del Adiós, Anagrama, Barcelona, 2022) escribe acerca del cambio de nuestra relación con quienes nos preceden en el transito al Mas Allá, afirmando que curiosamente se produce un alivio al desaparecer un amigo. En mi generación de compañeros de medicina que nos graduamos en 1968 de la Facultad de Medicina en mayo de 1968, nos reunimos anualmente, en forma presencial o telemática, y constatamos como hay cada vez más muertos que vivos, pero los sobrevivientes nos impactamos cada vez que fallece otro más. Nos reunimos los vivos para hablar de los muertos, y nos autoconvencemos de cuan especial y privilegiada ue nuestra generación de la Facultad de Medicina.

Con los recientes acontecimientos globales y nacionales, ha vuelto la pregunta de si el suicidio es un fenómeno individual o colectivo. Desde un punto de vista epidemiológico, la respuesta es clara: se auto-eliminan las personas, no las naciones. Pero al ver los acontecimientos en Ucrania, o en nuestro proyecto constitucional, la metáfora de que hay naciones estado que deciden autodestruirse surge una y otra vez.

Gustavo Figueroa (Marcel Proust y En Busca del Tiempo Perdido. Ética de la Existencia Humana y del Tiempo Recuperado, Acta Biethica: 28 (1); 9-17, 2022), hace un análisis del actuar médico, tomando a los diversos médicos que aparecen en la obra maestra de Proust. Plantea que en el ámbito de la medicina se exterioriza la fragilidad del hombre como ser-referido-a la muerte. Se enfoca especialmente en la muerte de Amedee, la abuela del autor, enfocándose en los encuentros médico-pacientes de la medicina de comienzos del siglo XX. Esta reflexión proustiana tiene validez actual, al distinguir entre las actitudes de los distintos médicos retratados en esa obra de ficción, al mismo tiempo que diferencia entre agonía de cualquier paciente, de la de un ser querido, como la abuela del narrador.

Desde un punto de vista psicopatológico, Figueroa cita en su texto a Canguiljelm, quien ha escrito acerca de la distinción entre lo normal y lo patológico (Canguilhelm George: Lo normal y lo patológico, Siglo XXI Editores, México, 2021), se refiere a las relaciones opuestas entre salud y enfermedad, que se va desarrollando en la novela cuando el narrador separa la visión del cuadro clínico de los médicos, que contrastan su utopía del ser perfectamente sano, de la percepción del autor ante la enfermedad de su abuela, que agoniza, y frente a la cual desfilan diversos especialistas, preparándola a ella y a sus deudos para la muerte.

Desde una perspectiva psicodinámica, La muerte y los enredos familiares activan ese nodo central de la conceptualización freudiana, el Complejo de Edipo. La muerte termina con la tensión entre el hijo y su padre, y lo deja muchas veces a cargo de su madre; o con la tracción real de la hija hacia su padre, y le permite a esta relacionarse más tranquilamente con su madre. En Proust, quien, se ha dicho, transformó en una gran obra de ficción las tesis de Sigmund Freud, se muestra magistralmente la relación del niño que esperaba a su madre cada noche cuando ella subía a despedirse de el con un beso, y cuando ella no llegaba, presentaba una crisis de asma.

Volviendo a la muerte, Sergio Canals en su columna semanal, que titula «El clarividente de la nada«, relaciona esto con el caos. Yo creo que la nada no es un resultado del caos, sino de la aplicación sistemática del plan propuesto por Marx y Engels en el «Manifiesto del Partido Comunista», que debe ser un documento de cabecera para todos los marxistas, tal como para nosotros pudiera ser la Biblia. En las páginas finales del Manifiesto, Marx textualmente dice «Los comunistas no tienen porqué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente» Esto implica que la clarividencia es el camino inexorable de la historia, y que el proletariado debe destruir a los hijos de la burguesía (en especial de la pequeña burguesía, a los intelectuales y académicos que son útiles inicialmente como «compañeros de ruta», a la familia burguesa y a sus hijos educados en establecimientos donde se les enseña sobre un dios medieval, etc. Por ello que el buen militante del PC sabe que después de un período de destrucción y muerte vendrá el paraíso en la tierra, donde todos tendrán la misma dignidad y no habrán diferencias de ningún orden.

En el manejo práctico de los temas anteriores, un estudioso de la cultura japonesa, el catalán Francesc Miralles, hablando del Ikigai, que es un modo japonés de aprovechar el tiempo presente, dice que todo depende de la perspectiva con que se mira: un suicida puede mirar su futuro como un pozo donde caerá sin salida. Si se cambia el ángulo, y se transforma lo vertical en horizontal, el pozo se convierte en túnel: el terapeuta puede ayudar a su paciente suicida y alentarlo a caminar hacia adelante: todo túnel tiene salida.

En el blog del Instituto de Estudios Psicologicos (WWW.(IEMP.CL), ustedes pueden encontrar blogs anteriores en relación a estos temas.

.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Jubileos, futuros y suicidios

Se celebra el Jubileo de los 70 años de reinado de Isabel II, un período marcado por su intensa dedicación a sus labores de ser una gobernante profesional, así como sus dificultades para lidiar con una familia progresivamente díscola. Los cabezas de estado, en las monarquías constitucionales como la inglesa, no gobiernan, pero representan un símbolo que, vemos en las entrevistas de la BBC, sus súbditos aprecian y agradecen.

Esa dedicación a su labor es representada de otra manera por la vida de San Juan Bosco, cuya dedicación a la educación de los jóvenes pobres italianos ha sido un modelo no solo para la orden salesiana, sino para católicos y laicos a la vez. Sus últimos escritos, en 1888, fueron sobre los tres pilares de su método educativo: razón, amor y alegría. Al ser canonizado en 1934, no solo pasó a ser mostrado como modelo por la Iglesia católica, sino que fue honrado en un acto en el Campidoglio por el ministro de Instrucción Pública del estado italiano.

En nuestro medio, vemos una situación muy distinta a la descrita por Antonio Sicari en su biografía de San Juan Bosco (Retratos de Santos, Encuentro, Madrid, 2009), profesores que no quieren enseñar, y que airados reclaman cuanto los obligan a volver a la enseñanza presencial, y estudiantes que queman sus salas de clases y los medios de trasporte público. En vez de la alegría salesiana, prima la rabia de los postergados. El no ser acogidos tempranamente por una familia estable, lleva al estallido social y las reivindicaciones de los postergados.

En “Los colores del adiós”, Bernhard Schlink (Anagrama, Barcelona, 2022) escribe acerca de la muerte, sea la propia o la de personas cercanas, y señala como mientras nuestros parientes, amores o colaboradores están vivos, la relación está abierta a altibajos, puede mejorar o empeorar; al fallecer alguien cercano a nosotros, la relación se congela, lo que trae paradojalmente un alivio, al no arriesgar esa eventual ruptura. Paradojalmente, el duelo cierra la historia y el muerto es más de uno, y si bien se llora su partida, podemos vivir más tranquilos. Ilustra lo anterior con los cambios en la República Democrática Alemana después de la caída del muro y de la unificación alemana. Dos investigadores en Inteligencia Artificial, ambos en la punta de esa temática en la ciencia de la RDA, que habían competido por la dirección del Instituto especializado en ese tema, y que habían sido muy amigos, se separan por la muerte de uno de ellos. Una hija del difunto quiere revisar los archivos de la Stasi; la policía secreta, que se han abierto por razones de transparencia, y puede descubrir que el vivo denunció al occiso a la Stasi por su plan de fugarse a EEUU, el paraíso de la ciencia para ellos. Dejo ahí el relato para señalar como la desconfianza se da entre los vivos: los muertos son idealizados o vilipendiados, pero la relación con ellos es más segura.

¿Qué tiene que ver esto con la psicopatología? La falta de futuro, el vivir obligadamente en un presente ingrato se relaciona con la drogadicción, con la angustia (temor al futuro), y con la depresión (culpa y melancolía por los fracasos del pasado). El contraste de la vida gris pero segura de Berlín Oriental, con la vida libre pero peligrosa de los emigrantes alemanes en Nueva York es también descrita por Schlink, cuando pinta la muerte súbita de una niña de 12 años, asesinada al parecer sin un sentido claro. En otro cuento, ilustra la relación de un profesor jubilado que acomete la tarea de enseñar alemán a una quinceañera de Alkenistán. El, con interés de compartir sus conocimientos de profesor sin alumnos, ella, coqueta y desinhibida, que lo seduce para luego mostrarle indiferencia. Los celos son frecuentes en trastornos delirantes, en alcohólicos y en neuróticos de toda laya. El delgado borde entre celos normales, asentados en una realidad, de los celos paranoides, que vienen del mundo interno del caso clínico, desafía a los entrevistadores hasta el dia de hoy. Hoy se ha vuelto a plantear la pregunta de si las sociedades pueden suicidarse, o esto es un privilegio de los homo sapiens individuales. Hay naciones estado que han desaparecido, como Cartago, producto de guerras o catástrofes naturales. Pero la pregunta se mantiene, acerca de su una nación-estado que pudo consolidarse en mas de doscientos años de vida independiente puede fraccionarse en plurinaciones, cada una autónoma, con símbolos, banderas y presupuestos propios.

Desde un punto de vista psicodinámico, las relaciones triangulares fueron el núcleo de los casos clínicos de Sigmund Freud desde 1890 en adelante, y los triángulos edípicos fueron, y siguen siendo, el quehacer cotidiano de la interpretación psicoanalítica. Si bien se ha pasado desde la posición autoritaria del analista omnisapiente en la postura del creador del psicoanálisis, a una relación intersubjetiva en que hay un mayor develamiento de las emociones de analista con su analizado.

En la página web del Instituto de Estudios Médico-Psicologicos (WWWIEMP.cl) , se pueden encontrar otros blogs sobre estos y otros temas.

Ramon Florenzano Urzua
Director Médico
IEMP

Ramon florenzano
Diorector Medico IEMP

15 Junio 2022

Genios, locos e imaginación creativa

La premiada escritora Rosa Montero, en una reciente obra (El peligro de Estar Cuerda, Seix Barral, Barcelona, 2022), entra al tema central para los psiquiatras, de si la creatividad no es un modo de manejar la propia locura y transformarla en algo productivo. Da diversos ejemplos de escritores, algunos con síndrome de déficit atencional de niños, o como ella, con tempranas crisis de pánico, que se dieron luego cuenta de que si escribían sus experiencias su cerebro se ordenaba. Estos fenómenos son más frecuentes en las mujeres que entre los escritores hombres, porque todos los síntomas psiquiátricos son más prevalentes en el sexo femenino.

En su columna de EMOL del 15 de mayo, Andrenio recuerda a Erasmo de Rotterdam y su “Stultitia Magna”, que aplica a nuestra situación actual preguntándose si los chilenos somos gente cuerda. Esto parece ser mas bien una saludable esperanza que una realidad, ya que nuestra historia reciente muestra más bien una mezcla de arrogancia y de tontería. La tontería esperable de las decisiones populares debiera ser atemperada de la cordura de los expertos y los sabios, dice Andrenio.

Uniendo los dos puntos anteriores, en un capítulo de su libro Rosa Montero habla de los impostores, y relata muchos casos, en España y Europa, de impostores que consiguen engañar a todos: por ejemplo, en el funeral de Mandela, al cual asistieron reyes, presidentes y grandes personajes. El traductor por señas que estuvo de trasfondo en las transmisiones telemáticas del evento, era un impostor: no sabía lenguaje por señas, y fue denunciado ya durante la emisión de la BBC por la Asociación Internacional de Traductores.

Desde un punto de vista psicopatológico tenemos que recordar el Sindrome de Münchausen, tomado del barón alemán que inventaba historias de sus increíbles aventuras en la Rusia zarista para entretener a sus amistades en la sobremesa. Los escritores, agrega Montero, están siempre a la cacería de anécdotas entre las personas que conocen, para mantenerlas en su fichero como futuros episodios de sus novelas. Separa lo que hace su cuerpo real que actúa como todos los cuerpos humanos, de su cuerpo imaginario, que “se pasa películas”: mientras va a buscar a unos amigos que la esperan en la plaza del pueblo, imagina que hay un gran terremoto y que su departamento a dos kilómetros del centro cae y aplasta a sus dos perritos que la esperan aullando. Los escritores, concluye, viven de su falta de cordura. Coleccionan anécdotas reales o imaginadas para utilizar en novelas ulteriores.

Desde el punto de vista psicodinámico, volvamos el triángulo edípico. Los conflictos triangulares son elementos centrales en las tramas de grandes y pequeños novelistas. Marcel Proust, para muchos el mayor novelista del siglo XX, basó su trama en su distancia con su padre, serio y ocupado catedrático de la facultad de medicina en Paris, y su cercanía con su madre. Mientras Freud escribía sus casos clínicos, Proust lo ilustraba con su magna novela. En una reciente charla en el Instituto de Chile, Joaquín Fermandois habló de las “historias de vida”, diciendo que en cada relato novelado está oculta la vida del escritor, desde su concepción hasta su proyecto de muerte. Especialmente los años de ancianidad, y de vivir el propio menoscabo desde una perspectiva intemporal, es aleccionador. Oscar Wilde decía: “Lo peor de envejecer es que no se envejece”.

Volviendo a nuestro país, recordamos en estos días a uno de nuestros genios, Pedro Prado, escritor, arquitecto, fundador del grupo de los Diez, diplomático, quien hace cien años escribió su obra maestra “Alsino” (Editorial Minerva, Santiago de Chile, 1920), donde relata la historia de dos hermanos, Pino y Alsino, hijos de padres alcohólicos y nietos de una vieja curandera, que recorría los pueblos de Colchagua ofreciendo sus hierbas para curar enfermedades del cuerpo y heridas del alma. Alsino, como modo de escapar de una vida gris y de sus padres castigadores, sueña con volar. Para ello, sube a los árboles y aletea, dejándose caer desde las alturas. En uno de estos intentos, cae, se fractura la columna vertebral, y se le forma una joroba. De esta, posteriormente, brotan alas, y Alsino finalmente sube hacia el sol, donde muere calcinado.

La historia tiene ribetes místicos, al ilustrar el ascender hacia los cielos, corriendo los riesgos de fracasar en el intento. Nos recuerda el mito griego de Icaro,. Además, la psicopatología actual ha estudiado en detalle los problemas de los hijos de alcoholicos, que presentan diversos cuadros clínicos, entre ellos alucinaciones y delirios. En el caso de Alsino, confunde sus anhelos con la realidad, e intenta volar. La prosa poética de Pedro Prado transforma la historia en una síntesis de su vida, múltiple y anclada en nuestras tierras y paisajes.

Rosa Montero dice que toda historia tiene aspectos auto-biográficos y otros sacados de la literatura. En el caso de Alsino, Pedro Prado sitúa territorialmente la historia en el corazón de Colchagüa, en la Huerta de Mataquito, bajando hasta el puerto de Llico por el sur y subiendo hasta Bucalemu por el norte. Desde las alturas de las montañas Alsino alcanza a ver el mar, además de numerosas lagunas de la zona.

En el sitio web Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl) usted puede encontrar otros blogs sobre estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico

La lengua española, su uso subjuntivo e indicativo, construcción de mundos extralingüísticos.

Francisco Matte Bon (¿Cómo debe ser una gramática que aspire a generar autonomía y adquisicion?, ASELE – Actas IX) 1998) en una presentación en la Universidad de Boloña señala las diferencias entre la lengua como sistema de representación del mundo extra lingüístico. Alude a las dificultades de enseñar castellano somo una segunda lengua, ya que hay usos en español que son evidentes para el hispanohablante pero difíciles de comprender para los extranjeros. Uno de estos es el uso del subjuntivo para expresar emociones y al mismo tiempo enfocarse en el futuro, como por ejemplo en “Sí los hombres tuviéramos alas… Quiero que estudies.« Aquí el padre expresa su emoción cuando su hijo le muestra sus deseos de volar, pero al mismo tiempo señala su determinación, para que el hijo salga de su propio anclaje a la realidad de mantener a su progenie con el esfuerzo manual, de que despliegue su conocimiento estudiando. 

Otros términos, obvios para el hispanoparlante nativo pero difíciles de comprender para el aprendiz de castellano, son términos neutros como “se” o “lo”. Cuando se dice “se sabe” no se alude a ninguna persona en particular, ni a un género sexual, sino a la sabiduría popular, transmitida a lo largo de las generaciones. Asimismo, la expresión “lo” se refiere a la propiedad de un territorio, donde se ha excluido el “de”. Por ejemplo, la localidad “Lo Espejo”, viene de uno de los propietarios originales de ese lugar cercano a Santiago de Chile: en el pasado fue “Lo que es de Espejo”. Estos términos neutros permiten sintetizar conceptos complejos para hacer más breve la frase. 

Lo anterior adquiere relevancia en momentos en los cuales se está diseñando una nueva constitución, por grupos que por su cercana interacción desarrollan un lenguaje propio, que es incomprensible para los que no han participado de esas deliberaciones.  Tal como para los hablantes italianos, que pueden entender algo del castellano pero que ignoran sus peculiares giros idiomáticos, los que siguen desde fuera el proceso de formulación de un futuro colectivo no entienden el peculiar lenguaje, imaginativo pero poco práctico, de la utopía diseñada por los convencionales. El gobernante que deba aplicar la nueva carta fundamental, tiene el problema de que lo escrito en un universo de futuro imaginario, tiene que ser aplicado en la realidad (o sea en el mundo extralingüístico) cotidiana: el mundo real. Este mundo real hoy ya no es el mundo de los pueblos originarios, fuertemente anclado en la naturaleza, en el ciclo día-noche y el culto a los antepasados, sino que ha sido colonizado por las tecnologías traídas del Norte, y el mismo proceso de escribir la constitución requiere de todo tipo de ordenadores, redes sociales en las que la decisión de usar Facebook, Meta o Instagram es definitoria con respecto a la filtración de datos de deliberaciones secretas. 

Esto tiene que ver con los sistemas conceptuales cerrados. En el campo del psicoanálisis, Janet Malcolm, una periodista inglesa que investigó la vida de Jeffrey Masson (En los Archivos de Freud, Alba Editorial, Barcelona, 2004), comenta como muchas personas creativas, que se sienten incómodas en sistemas cerrados. Da el ejemplo de Masson, el traductor canadiense que fue el favorito de Anna Freud y Kurt Eissler mientras respetó la obligación de secreto alrededor de la correspondencia entre Freud y su amigo Fliess. Cuando difundió algunas de esas cartas, fue abruptamente despedido de su cargo. Dice Malcolm que la literatura sobre el psicoanálisis escrita desde fuera es muy escasa, y que desde el mismo Sigmund Freud las críticas al dogma psicoanalítico son sumariamente descartadas con el argumento de “primero sométete a un psicoanálisis y allí verás la realidad de que se escribe sobre él”. Los secretos de esta ciencia son solo comprensibles para los iniciados en ella

Luego de saber que podía subsistir sin compañía, pasó Jung a la etapa de sus viajes, el primero de los cuales hizo hace casi cien años, en 1924 al norte de África, donde convivió con árabes sin poder hablar su lengua. Allí constató como desde la perspectiva de los bereberes del Sahara, sobrevivientes a las conquistas de Alejandro, Roma y España, había un desconcierto al observar el apuro de los europeos: ellos vivían regidos por el movimiento de los astros y buscando como obtener el pan y agua de cada día, observando como los que venían del norte y eran esclavos del tiempo, tenían  ventajas en la guerra, pero no le permitía a nadie vivir en paz. Nuestros pueblos originarios parecen pensar lo mismo de las tecnologías huincas actuales. En viajes siguientes Jung fue a Uganda y Kenya, comparando siempre la psicología de los nativos con la europea, y encontrando que los mandalas eran un común denominador. Escaló luego el monte Engya, donde encontró a hechiceros también desconcertados, porque el hombre blanco los había dejado sin su oficio profético, ya que a través de sus Androids o iPhones podían pronosticar el tiempo, hacer desaparecer la antes temida noche con sus luminarias que les permitían trabajar 24/7. Vio como en sus cosmovisiones primitivas el amanecer era el nacimiento de Dios, y el anochecer su muerte. Todo esto desapareció con los avances tecnológicos.  En 1938 fue a la India, donde conoció la antigua civilización hindú y se sorprendió por el desinterés de separar el Bien del Mal, tan central en el cristianismo. Los dioses sonrientes y amorales confirmó algunos sueños del propio Jung donde el aceptar la propia naturaleza era un paso inicial en el camino de su búsqueda espiritual. Al visitar luego templos budistas en Ceylan, en el actual Sri Lanka, lo impresionó el ver como en ellos se recordaba al Buda muerto, que contrastó con las tumbas italianas. Las ultimas ensalzaban la personalidad del occiso, las orientales aludían a la desaparición del Buda.

En la página web del Instituto de Estudios Médico Psicològicos (www.iemp.cl), usted encontrará otros blogs referentes a estos temas.

Ramon Florenzano Urzúa

Director médico IEMP

Jung, Don Bosco y el foco en la juventud.

Carl Jung se preocupó de los jóvenes al enfocar la psicología analítica de los adolescentes, y en la relación con su maestro Sigmund Freud, fue un discípulo fiel primero, y un rival rebelde después. Jung en su obra póstuma “Pensamientos, Sueños, Reflexiones” (editado en castellano por Aniela Jaffécomo Recuerdos, sueños, pensamientos. Barcelona: Editorial Seix Barral, 1964) relata su búsqueda vocacional, alejándose primero de su padre, y luego buscando a Dios en su interior. Al tener que elegir entre ser pastor, como lo fueron su padre y su abuelo, y otra profesión, encontró la solución al estudiar medicina, más basada en el empirismo materialista, y la psiquiatría, que se abría a los fenómenos espirituales. Su formula de que Dios estaba en el fondo del inconsciente cobró un sentido práctico: al tratar enfermos mentales tenía primero que diagnosticarlos con la psiquiatría descriptiva de su época, y luego curarlos no solo con medios fisicoquímicos, sino con psicoterapia. Así conciliaba en el acto médico, la biomedicina con la apertura a la búsqueda de la divinidad en el interior de uno mismo. Jung en la segunda mitad de su vida se aisló progresivamente para buscar en su interior, especialmente en sus sueños, la conexión con lo “numinoso”, con el Dios que cada uno lleva, en el fondo de su inconsciente.

San Juan Bosco también se centró en los jóvenes, en un periodo de la historia italiana en la cual la revolución que pretendía terminar con el antiguo orden monárquico y disminuir el rol de la iglesia católica en la formación de juventudes era muy importante. Para ello creo la institución salesiana, donde recibía a jóvenes huérfanos o abandonados por sus padres, y les daba no solo instrucción religiosa sino formación para que pudieran ganarse la vida a través de oficios técnicos y formación humanista. Creò por ejemplo una imprenta en la cual estos jóvenes provenientes de cárceles y orfanatos aprendían a imprimir libros, que eran no solo catecismos, sino obras de clásicos griegos y latinos, que les eran regalados por el santo.

¿Qué tiene que ver esto con la psicopatología? San Juan Bosco, en su época fue considerado un loco por los demás sacerdotes de su diócesis, que veían que en vez de convertirse en párroco y llevar una vida tranquila, se dedicaba a acoger a jóvenes descarriados e imposibles de socializar, y se centraba luego en convertirlos al cristianismo. Carl Jung exploraba casos hospitalizados por psicosis o conductas socialmente reprobables, y trabajaba luego psicoterapéuticamente con ellos, en una búsqueda en la cual la activación de la transferencia hacía su método. “Una Cura peligrosa” es el nombre de una película que ha popularizado el psicoanálisis junguiano en la actualidad. Entre sus casos, se encuentra la descripción del tratamiento de mujeres aristócratas, acostumbradas a tratar como inferiores a sus pastores o a médicos como a criados de mayor cultura, pero menospreciándolos por su minusvalía social o económica. Jung respondía confrontándolos en su terapia con el hecho de la igualdad de todos frente a Yahveh, Dios o Alah: en el fondo del inconsciente todos somos iguales.

Desde un punto de vista psicodinámico, Carl Jung tuvo una relación tirante con su padre, pastor luterano formal y poco carismático, y desarrolló una relación oculta con Dios, de la cual no conversaba con este. Por otro lado, tuvo una cercana relación con su madre, hasta el fallecimiento de ella. Asimismo, San Juan Bosco, que provenía de una familia humilde, fue siempre muy cercano a su madre, Margarita, y le pidió a esta que le ayudara a alimentar y cuidar de los niños y adolescentes descarriados que el recogía. Jung repitió en su rivalidad con Freud la tensión con su padre, y la crítica central que formuló a su maestro es que el agnosticismo freudiano lo había llevado a reemplazar a Jehová por otro ídolo, la libido sexual, que era lo que encontraba en todos sus casos clínicos en forma repetitiva. Para Freud la obsesión por encontrar un conflicto sexual en cada neurótico era deificar el rol del sexo biológico en la vida humana, y transformarlo en el deus absconditus que yacía en el fondo del inconsciente.

En “Recuerdos, sueños, reflexiones”, Jung relata el episodio del viaje conjunto a Estados Unidos, donde Freud y el tuvieron largas charlas, tanteo en el viaje en barco como en tierra en las reuniones en Worcester, Massachusetts. Freud insistìa en nombrar a Jung su “principe heredero” (Kronprinz), y Jung se resistia porque sus intereses no eran custodiar la doctrina freudiana, sino explorar las profundidades del inconsciente. Durante ese viaje de siete semanas, Freud se desmayó en sucesivas oportunidades, y Jung lo debió socorrer, tomándolo en brazos y llevándolo a una habitación para que durmiera. En una de estas oportunidades, Freud al despertar lo miró como a un padre. Este episodio nos hace recordar una teoría muy posterior, la de Ignacio Matte-Blanco en sus estudios sobre bilógica, en los que contrasta la lógica asimétrica, aristotélica, centrada en el principio de no contradicción, y la lógica simétrica, la del inconsciente. En la primera, la relación padre hijo es evidente: uno no puede ser hijo del propio padre. En la segunda, el hijo cuando crece puede cuidar a su padre y protegerlo, como en el episodio en cuestión. Freud quería tener un heredero, Jung quería independizarse de su padre.

En la página web del Instituto de Estudios Médico Psicologicos (www.iemp.cl) hay otros blogs sobre estos temas, y en nuestro equipo contamos con psiquiatras, psicólogos clínicos y otros profesionales que pueden ayudar en diagnosticar, tratar y prevenir trastornos emocionales.

Dr Ramon Florenzano Urzúa
Director Médico IEMP

1º de Mayo de 2022

Pobreza, Weber y la ética del capitalismo.

Weber en su “Ética protestante y la ética del capitalismo,» analiza la diferencia entre luteranos, católicos y calvinistas desde la economía y de la sociología. Max Weber fue un autor que vivió, tal como Sigmund Freud y Carl Jung, a horcajadas entre los siglos XIX y XX. Freud (1856-1940) fue el mayor de los tres, Weber (1864-1920) el del medio, y Carl Jung (1875-1961) el menor. Los tres, de modos diferentes vivieron o escribieron sobre la pobreza desde una perspectiva vivencial (Freud), y conceptual (Weber y Jung). En efecto: Sigmund Freud nació y pasó sus primeros años en Freiberg (Moravia) en un pueblo donde su padre (Jakob) había migrado desde Galizia, buscando mejores perspectivas. Al no conseguirlo, volvió a migrar con su familia a Viena, entonces la capital del iImperio Austro-Hungaro, y allí el joven Sigmund a través de sus estudios pudo llegar a ejercer privadamente como médico, lo que le permitió dar estabilidad económica a su familia. Por el contrario, tanto Weber como Jung venían de familias acomodadas, en Alemania el primero y en Suiza el segundo. Weber vivió buena parte de su vida en Heidelberg, donde desarrollo su comprensión sociológica de la acumulación de la riqueza y su explicación acerca de como los cristianos reformados a través del capitalismo sacaban a sus familias y pueblos de la pobreza. Jung vivió en una familia donde su padre, pastor protestante, gracias a su ministerio pudo mantener a su familia y educar a Carl Gustav. Tal como Freud, los estudios médicos del último, pero sobre todo su matrimonio con una mujer acaudalada (Emma Rauschenbach), le permitieron vivir tranquilamente toda su larga vida.

Esto ha tenido aplicación en la Europa medieval y de comienzos del siglo XX, así como en nuestros días en el siglo XXI, donde se ha exacerbado la condenación del neoliberalismo individualista y la idealización del colectivismo naturalista. Desde el medioevo, en el cual se desarrollaron sociedades jerarquizadas teocéntricas, como el dominio de la Iglesia Católica y el Papa, con un poder celestial (“Atar y desatar en el Cielo y en la Tierra”) y su aplicación en otras estructuras imperiales como el Islam (el dominio de Alah a través de sus representantes terrenales en Estambul), o del cristianismo reformado, sea luterano o anglicano. Las estructuras colectivas ceden paso en el Renacimiento a los condottieri (Leonardo y su búsqueda de benefactores, los músicos del siglo XIX y sus patronos en los restos del Sacro Imperio Romano Germánico (príncipes y grandes duques). Hoy día se completa el periplo, criticando al neoliberalismo individualista de los emprendedores y buscando soluciones colectivistas, donde un grupo originario trata de imponer sus reglas a los otros pueblos y a sus conquistadores europeos.

Los antiguos y nuevos profetas: la demostración de la divinidad de Cristo por el haber sido anunciado en la Escritura. A Carl Jung lo intrigó desde pequeño la diferencia entre la religiosidad formal de su padre, que predicaba cada domingo de una manera que su hijo encontraba poco inspiradora, y su convicción profunda de la existencia de Dios. Por ello derivó a un panteísmo orientalista muy anclado en la naturaleza. Para él la idealización del Niño Jesús era una característica del cristianismo occidental. Hoy día vemos como la glorificación de los presidentes niños sigue influyendo poderosamente en la mentalidad de nuestro pueblo.

¿Que tiene que ver lo anterior con la salud mental?: hay una psicopatología de la religiosidad, que fue estudiada por el mismo Freud, al analizar a pacientes obsesivos, llegando en su agnosticismo iluminista, a plantear que Dios era una proyección de la figura del progenitor en un personaje superior y mas poderoso al cual debía obediencia el propio padre: si el niño obedecía a este ente superior, podía desafiar a su padre. Esta teoría fue complementada por Jung, quien en contrasta en “Sueños, reflexiones, pensamientos” (Memories, dreams, Reflections. Harper Collins, Londres, 1967) la religiosidad formal de su padre, con su propia certeza de la existencia de Dios, a quien dejó de ver como a la trinidad cristiana, sino a quien encontraba en los fenómenos naturales (vientos, tempestades o animales) en su doble naturaleza, protectora y amenazante a la vez. Esto se tradujo en un quiebre psicopatológico, que para algunos fue disociativo, para otros psicótico. En clínica diaria vemos tanto pacientes obsesionados con una religiosidad formal, como otros con delirios místicos incapacitantes.

Las explicaciones psicodinámicas de los fenómenos anteriores han sido diversas. Una es la de la lucha entre mujeres, que en la Biblia se muestra en la oposición entre la madre primigenia, Eva y la madre de la Nueva Alianza, María, madre del Salvador; en la historia del psicoanálisis por las disputas en la Asociación Británica entre Melanie Klein, que llegó primero a Londres y formó un grupo de seguidores, y Anna Freud, la hija fiel que llegó en 1939 con su padre. Ambas entraron en las «Controversial Discussions» que sacudieron a la Sociedad Británica. La tendencia a la fragmentación se dio luego entre los kleinianos, al distanciarse Melanie Klein y su hija Melitta Schmideberg. Hoy vemos tensiones entre mujeres políticas, sea entre líderes femeninas rusas y ucranianas, o entre parlamentarias o convencionales chilenas. Otra línea explicativa es la del complejo de Edipo: Carl Jung vivió entre mujeres (su madre, su hermana, su mujer y sus cuatro hijas), y se alejó progresivamente de su padre, a quien de pequeño temió y luego descalificó, al percatarse de que detrás de sus sermones y su teología desangelada, se ocultaban profundas dudas de fe. Jung prefirió encarar solo sus propias dificultades con Dios.

Entre los blogs anteriores del Instituto de Estudios Médico Psicológicos ustedes pueden encontrar análisis de estos y otros temas (www.iemp.cl).

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Médico

15 abril 2022.

Nihil novum sub sole, la iglesia perseguida, San Juan Bosco y la peste.

Nihil novum sub sole: la historia se repite, tanto en la catástrofe de Ucrania como en nuestro país. La accidentada geografía de Eurasia hizo que un territorio que se civilizó antes, el Rus, cediera a una ciudad mas nueva situada en un cruce de ríos (Moscú). Los hijos adquirieron, con el correr de los siglos, mas poder que los padres, aunque mantuvieron una biología en común, entrecruzándose a lo largo de las generaciones, y un lenguaje muy cercano, pudiendo entenderse entre primos. En el caso chileno, los pacíficos pueblos originarios (picunches, selknam o tehuelches) se vieron sacudidos por sucesivas migraciones (incaicas, mapuches y españolas) que conquistaron un largo territorio acostado entre el mar y la montaña. La ultima migración, la europea, tenía armas mucho mas poderosas, que le permitieron dominar a los habitantes de la tierra que redescubrió Almagro. Una sola ciudad, Santiago, centralizó el control desde los dominadores, pero concentró a muchos de los vencidos. Tal como en Rusia, el mestizaje representó un factor biológico de unidad, y un idioma, el castellano, se impuso sobre culturas ágrafas que se siguen transmitiendo por vía oral.

Dentro de la lucha, que no es solo bélica sino moral, entre rusos y ucranianos, aparece la confianza en Dios mas acendrada entre los segundos, que son apoyados por sacerdotes, rabinos o popes que están en el frente de batalla. El mayor porcentaje de católicos en Ucrania occidental hace que en cierto nivel esta sea una guerra religiosa: en el caso chileno, el catolicismo propio de las clases altas huincas es confrontado por el protestantismo de los mapuches conversos, así como por las creencias ancestrales mapuches que se acercan a un panteísmo que adora a las montañas, los arboles centenarios y que celebra sus rituales no en el ámbito encerrado de un templo sino en un espacio natural amplio.

En la historia de la Iglesia, las pestes y la persecución anti-católica también confluyen: en 1854. San Juan Bosco enfrentaba la peste que asolaba Roma, y la falta de personas que asistieran a los moribundos. El y sus sacerdotes estuvieron entre los pocos que aliviaban a los enfermos y enterraban sus cadáveres, a pesar del temor a contagiarse. El invocó la palabra de la Virgen, que en un sueño le comunicó que no le sucedería nada. Al mismo tiempo, debía enfrentar la supresión de los conventos en toda Italia. decreto que debía firmar el rey, por el consejo de muchos. Don Juan Bosco le escribió advirtiéndole que, si firmaba esa ley, vería a la muerte acerarse a su familia. Efectivamente, en el año posterior el Rey sufrió la muerte de su hermano, una tia y de su hijo pequeño. En nuestra pandemia de Covid 19, hemos vuelto a rogar a María para que nos proteja, y proteja al personal de salud del contagio de las nuevas variedades del virus.

Desde un punto de vista psicodinámico, muchos santos tienen en común la cercanía a su madre. La madre de San Juan Bosco, campesina iletrada, le enseñó lo que recordaba de memoria del Antiguo y Nuevo Testamentos, y lo preparó y llevo a hacer su primera comunión. Esa fe bebida desde la lactancia resiste los embates de la persecución. En nuestro país presenciamos una nueva ola de persecución religiosa, tal como en el reino de Italia en el siglo XIX, en el contexto de una epidemia prolongada con alta mortalidad. La Iglesia perseguida, sea por nacional socialistas o comunistas ha renacido de las cenizas, y se mantiene firme a lo largo de los siglos. EL cristianismo creció en las catacumbas romanas después de la muerte de San Pedro y San Pablo. Su poder externo aumentó después del edicto de Constantino, pero la fuerza interior del catolicismo disminuyó cuando pasó a aliarse con Roma. En la teoría freudiana clásica, el complejo de Edipo supone la fusión con la madre y el alejamiento del padre.Para Jose Luis Maldonado, psicoanalista argentino, para crecer es necesario desedintifcarse del padre.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? La preocupación del hombre por lo sagrado puede llevar al agnosticismo final de Max Weber, quien vió a la religión como un fenómeno universal en el cual no había una fe verdadera, sino muchos ídolos que eran creados por las distintas sociedades para mantener su unidad. O bien lleva a la profunda fe de San Juan Bosco, que se reproduce en la orden salesiana que, en muchos países, así como en nuestro Chile crea colegios que mantienen viva la fe..En los casos individuales, vemos tanto a personas que combaten para defender su patria, en el caso de los ucranianos, como otros que luchan por aplastar las creencias de los vecinos, como en el caso de los rusos. En alginas casos clínicos, la fe es un apoyo que permite mantener la estabilidad mental, pero en otros se transforma en trastornos delirantes que los lleva a autodestruirse o suicidarse. En un texto sobre Weber y su tendencia a la melancolía, Roger Bartra (El duelo de los Ángeles: locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno, Fondo de Cultura Económica, México, DF 2008), señala que Weber busca la explicación de sus episodios melancólicos en la lucha entre su rectitud moral, y la pulsión a seguir lo que el llamaba “afinidades electivas”. Para Barthes, la solución calvinista es la que lo que asegura a los elegidos por Dios es su comportamiento ético. El catolicismo, para Weber, es retroceder al ritual mágico, y a la lucha entre hombre natural y el hombre de la Gracia. En muchos pacientes encontramos esta tensión entre su vocación religiosa y sus ganas de gozar de la vida y sus placeres cotidianos.

En otros blogs hemos desarrollado mas sobre estos temas, y pueden ser buscados en http://www.iemp.org. En el Instituto de Estudios Médico Psicològicos contamos con profesionales que pueden ayudar a diagnosticar, tratar y prevenir los trastornos emocionales.

Ramon Florenzano

Director Médico IEMP