OPTIMISMO, NUEVOS COMIENZOS, NIHIL NOVUM SUB SOLE

Los jóvenes traen miradas frescas, y tratan de ser consecuentes con sus nuevas (viejas) ideas. Hay que darles el beneficio de la duda, y aceptar que el relevo generacional es la ley de la vida. En la lectura del día domingo 26 de diciembre, el Eclesiastés funda el mandamiento de “Honrar padre y madre”, señalando que en el respeto a los antepasados la juventud encuentra una sabiduría acumulada por los ancestros, y que la ciencia actual encuentra en los antepasados información importante para mantener la salud tanto individual como colectiva. La heredabilidad de muchas condiciones de salud, o de la propensión al consumo excesivo de alcohol, informa a cada persona y a sus médicos o psicólogos, de los factores de riesgo que pueden limitar su vida.

En un blog anterior decíamos que hay que confiar en la sensatez de los chilenos, y si confiamos en ella, la decisión tomada el 19 de diciembre por el pueblo es acertada (Vox populi, vox dei). Eso no quiere decir que esta decisión no se de en un sistema de poderes balanceados. Los nuevos lideres deberán enfrentar parlamentarios decididos y a una oposición que sabe hacer valer sus puntos de vista. En el interjuego generacional aludido en el primer párrafo, los jóvenes impetuosos pudieran aprender de sus abuelos como vivieron ellos períodos semejantes de convulsión social.

En una novela reciente, Emmanuel Carrere (De vidas ajenas, Anagrama, Barcelona 2021) desarrolla la idea de que nos sorprendemos ante las vidas de los desconocidos con las que casualmente nos cruzamos. Un caso que describe es el de jueces de izquierda, que usan sus limitaciones personales, como ser sobrevivientes de cánceres que los han dejado con miembros amputados, para hacer prevalecer una justicia que favorece a los desposeídos por un sistema, como el francés, donde los meritócratas pueden llevar vidas muy confortables. Al comenzar el libro, un tsunami repentino arrebata a una pareja feliz la vida de su hija de cuatro años, junto a las de 216 niños mas que asistían a una escuela cercana al mar. El resto del libro describe las consecuencias para el protagonista de eventos en vidas ajenas que el creía no le tocaban sino muy tangencialmente.

En Chile, lo que viene será un aprendizaje de gobierno para jóvenes hasta ahora idealistas, que tal como lo recordó el presidente saliente envejecerán mucho en cuatro años, y será una buena experiencia para una oposición que espera su turno para tratar de retornar al poder. En la medicina chilena, como en el resto del mundo, se está reconociendo lentamente que la epidemia de Coronavirus no es un episodio que se superará para volver a nuestra vida anterior, sino que representa otro virus con el que tendremos que convivir. Las mutaciones tipo Delta u Omicron no son un desafío mas a ser superado con una nueva vacuna, sino que nos llevan a prácticas ya conocidas por la humanidad en el pasado, como el cubrir la boca y nariz con una mascarilla, o lavarse frecuentemente.

Nihil novum sub sole, es la expresión que la Vulgata católica tomó del Eclesiastés hebreo: en la obra de Carrere el juez lisiado se dedica a conciliar la situación de las parejas jóvenes sobre-endeudadas, que durante años viven de créditos que la banca establecida no les otorga, por no ser sujetos de crédito, teniendo que recurrir a empresas que se les dan contra su sola firma, y que luego los demandan por no poder pagar la vida “de ricos” que vivieron: el juez de izquierda condona todas las deudas que el Estado francés le permite, y obliga a pasar largos años pagando una cuota fija por la diferencia. Tal como los individuos, los gobiernos pueden sobre-endeudarse. Después de la vida “de ricos” que hemos vivido los chilenos gastando los ahorros para la vejez, ahora viene el período de “pagar la cuenta” que le tocará al próximo gobierno, que tendrá que olvidar sus promesas de campaña para apretar el cinturón de la caja fiscal.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? En el libro de Carrere se señalan las semejanzas entre el trabajo del juez de instrucción, y el del psicoanalista que ve a un paciente por primera vez. En ambos casos, el profesional debe obtener en una primera mirada rápida una visión de quien tiene adelante, para formular un plan de acción con respecto a si este es culpable o inocente, o si es un caso analizable o no. Esto en base a su peculiar interpretación de los hechos. El ejemplo del coronavirus es también aleccionador al recordarnos que convivimos con microorganismos desde que existe historia escrita, y que también en psiquiatría hemos tenido que aprender como enfrentar las consecuencias cerebrales de la sífilis en el siglo XIX, del VIH/SIDA en el XX, y del SARS en el XXI. La lucha inter-especies por la supervivencia fue descrita por Darwin en el Cabo de Hornos y en las islas Malvinas, y los psiquiatras o psicólogos clínicos la seguimos presenciando hasta hoy día.

En una novela de no ficción, Harry Thomson (Hacia los confines del mundo, Salamandra, Barcelona, 2007), el autor imagina un diálogo entre el capitán FitzRoy y Charles Darwin, cuando desde su barco, el Beagle, contemplan a los primitivos habitantes del Cabo de Hornos, y discuten acerca de si son humanos o no. FitzRoy, muy religioso, dice que son tan hijos de Dios como los británicos. Darwin, dubitativamente le retruca que son siendo tan homínidos como los súbditos de Su Majestad, están condenados a ser reemplazados por los europeos, que terminaran suplantándolos “Allá donde llega el europeo, la muerte ronda al indígena”. Esa imaginaria profecía de Darwin se está completando hoy día, en que un nuevo gobernante, descendiente de croatas y catalanes, está siendo aclamado por nuestros pueblos originarios como un nuevo Salvador.

El estudio de casos en psiquiatría y psicología clínica implica saber establecer de una ojeada si el consultante es una persona “normal”, traumatizada por su contexto externo adverso, o tiene vulnerabilidades heredadas o productos del desarrollo cerebral temprano. Esto influirá en el tipo de tratamiento, biomédico o psicosocial, que se recomendará, así como las medidas para evitar que sus hijos experimenten las consecuencias de los problemas de sus padres.

En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos tenemos un grupo de profesionales capacitados en diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales, asi como en nuestra pagina web (www.iemp.cl) encontrarán blogs anteriores sobre estos temas

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico, IEMP

Perdida de confianza, peligros olvidados y optimismo

Uno de los problemas chilenos, pero también globales es la perdida de confianza; en los gobernantes, en los políticos, en las instituciones. En Chile el Parlamento, los particos políticos y la Iglesia Católica aparecen en las encuestas como poco confiables.

Una reciente novela del premiado autor Ken Follett (Nunca, Plaza y Janés, Santiago de Chile, 2021), vuelve a mostrarnos que el peligro de una guerra nuclear, olvidado después de la caída de la Cortina de Hierro, está siempre latente. El enemigo de las potencias occidentales ya no es la desaparecida Unión Soviética, sino China, y el escenario de la distopia escrita por Follett es una guerra local entre Corea del Sur y Corea del Norte, que se amplia a China y Japón, y termina involucrando a los Estados Unidos, no es hoy inimaginable. Los choques entre Norteamérica y China son hoy día económicos o cibernéticos, pero podrían pasar a escenarios bélicos, sean guerras tradicionales o nucleares.

A pesar de todo, podemos seguir siendo optimistas: el peligro de guerra global está vetado por múltiples acuerdos de Naciones Unidos y otros entes plurinacionales, y en el caso chileno, el futuro temido por algunos al triunfar uno de los dos candidatos de posiciones extrema, está vetado por la tradicional sensatez del pueblo chileno. La pérdida de confianza puede ser mejorada por sistemas electorales bien diseñados, y las aspectos humanos de ambos postulantes a La Moneda, resaltados por las entrevistas hechas a ellos por Mario Kreutzberger, muestran que cada uno a su manera, poseen virtudes personales que los hace mas confiables para el ciudadano de a pie. Cada candidato, al ver sus posibilidades de acceder a la primera magistratura como posible, ha moderado sus posiciones iniciales.

La competencia y la unión entre hermanos, tema que viene desde los primeros capítulos del Antiguo Testamento, es retomada en una película de la cineasta australiana Jane Campion (El Poder del Perro, Netflix, 2021). El nombre es tomado del Salmo 20/22, y muestra a dos hermanos que manejan un rancho ganadero después de que sus padres los dejaran solos. Muy diferentes, uno típico cowboy de Montana, otro un atildado hombre de negocios que lleva la contabilidad de las ganancias de la crianza y venta de bovinos. Uno arrea animales, los engorda, y decide cuando carnearlos, otro cobra, invierte y ahorra. Esta división del trabajo recuerda a parejas opuestas en nuestros días, uno llevado a la acción, que sabe lo que hay que hacer pero no puede explicarlo bien, y otro obsesivo y ordenado, que tiene un plan que va cambiando de acuerdo a las circunstancias.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? El conocer los síndromes clínicos sirve no solo en el consultorio del psiquiatra o psicólogo clínico, sino es útil para reconocer rasgos de personalidad impulsiva, que cuando resultan bien llevan a logros materiales rápidos, así como a las estructuras obsesivas, que leen, reflexionan y planean cada paso. Tal como los hermanos de la película pueden complementarse formando una dispareja pareja, o separarse teniendo que ver como enfrentan aparte la vida. Cuando las personalidades impulsivas no logran concretar sus logros, y se dejan llevar por la ira, hablamos de estructuras psicopáticas. Cuando los obsesivos no pueden implementar sus proyectos, se transforman en rumiadores de sus sueños no realizados.

Benjamin Labatut, laureado autor cnileno de “Un verdor terrible”, ha publicado ahora una obra de ni ficción (La piedra de la locura, Anagrama, Santiago de Chile 2021), donde utilizando un cuadro de el Bosco (“La cura de la locura”) retrata a un cirujano que extirpa un tumor cerebral para curar la conducta extraña de un enfermo mental. A partir de esta escena, describe varias de las características de la psiquiatría y la psicología clínica actuales: la mayor confianza en métodos físicos (psicocirugía) o químicos (psicofármacos) que en las intervenciones psicosociales (como el psicoanálisis freudiano, visto ahora como obsoleto). Esta confianza en la ciencia “dura” se traduce en los antedichos foros presidenciales, en los cuales los periodistas interrogan a los candidatos acerca de cifras económicas, sanitarias, o lo que sea, suponiendo que su solidez está basada en su memoria numérica, mas que en su buen juicio para dirigir la barca del Estado. En la práctica psiquiátrica y psicológica, si bien la intervención sobre neuro transmisores es un medio, el fin es el darle sentido a la propia vida, e insertarla en un contexto familiar estable.

Volviendo a las elecciones chilenas, dentro de la búsqueda de igualdad y dignidad, uno de los candidatos reivindica la descentralización, y propone dirigir el país desde los territorios extremos, otro quiere hacerlo restableciendo la paz y la libertad de los individuos para buscar sus propios fines personales y familiares. El colofón de la obra de Labatut recién mencionada es de Antonio Gramsci: “La crisis consiste precisamente en que lo viejo está muriendo y lo nuevo no puede nacer: durante este interregno surgen los mas variados síntomas mórbidos”. En este párrafo confluyen el psicopatólogo, el político y el poeta: el cirujano, en el cuadro de Bosch antedicho, no extrae finalmente una piedra, sino una flor.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos tenemos un conjunto de profesionales de la salud mental preparados para diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales. En otros blogs hemos profundizado en algunos de estos temas: ellos pueden ser consultados en nuestra página web (www.iemp.cl).

Dr Ramon Florenzano
Director Médico

Roma, formación de las naciones, el pueblo y la gente

En “Del Imperio Romano (Revista de Occidente, Madrid, 1963), Ortega repasa la formación de Roma, desde el rechazo a los reyes, la constitución de la República y el Imperio Romano. Esto fue un proceso lento, que llevó desde las sociedades agrícolas etruscas del Lacio a lo que JOG llama la “adaptación” a una estructura urbana, con funciones primero simples: la del Pretor, que organizaba la defensa, la del Magistrado, que impartía justicia y defendía a la plebe de los poderosos, y la del Senado, cuerpo colectivo que discutía las leyes. La pregunta central era “¿quien manda?”, y quien obedece. El abuso de poder cuando este se concentraba en un solo hombre llevó a las funciones duplicadas, la de los Cónsules, que mandan en forma colegiada, evitando la concentración del poder. El Estado se va configurando en forma cada vez mas compleja, con un grupo de familias antiguas, cuyo solo apelativo (los Claudios, los Julios, hace que sean respetados, y que forman una primera aristocracia. Para defenderlos, surge el “tribuno de la plebe”. El Estado pasa a ser sentido como una “segunda piel”, dentro de la cual el ciudadano romano puede vivir en libertad y dedicarse a sus propios fines. En las situaciones de guerra, cada vez mas lejanas en la medida que el Imperio se extiende, los ciudadanos se transforman en guerreros y deben ofrecer su vida para la mantención de la Nación Estado, que es la figura que reemplaza a la del ciudadano romano.

Esta estructura se replica en las provincias, como en Hispania, la provincia romana que dará origen a lo largo de los siglos a la actual España, Esta estructura de regiones independientes es a su vez copiada en Latinoamérica, que es la América nacida en las costumbres del Lacio, que habla aun en latín, por lo menos en los escritos de los letrados. Tanto el crecimiento de Roma, seguido por el de Europa, como su decadencia han sido seguidas por las naciones latinoamericanas. La obra maestra de Spengler “La Decadencia de Occidente” es comentada por Ortega, para quien el ejemplo biológico no son los mamíferos sino las plantas: los grandes árboles primero se enraízan en una tierra fértil, luego crecen a través de un gran tronco que alimenta las ramificaciones a nivel global. En cierto momento, las raíces ya no extraen agua y nutrientes, la savia no circula por los troncos, y las culturas decaen llegando a la decrepitud. Esto nos sucede a los homo sapiens, y le ha sucedido a Occidente.

En los países hispanoamericanos, se forman “copias felices del Edén”, que no es el paraíso terrenal del Antiguo Testamento, sino la copia de las metrópolis europeas. En Colombia por ejemplo, Gabriel García Márquez ha relatado en su reconstrucción mágica de Macondo, la existencia de familias que se encontraban en el territorio inicial del pequeño pueblo, y de la llegada de extranjeros que son los sirvientes de esas familias originarias, Estos sirvientes son reemplazables (la “hojarasca” o los “guajiros”) y no deben sentirse iguales a las aristocracias locales. La palabra “aristocracia” viene, nos recuerda Ortega del termino “gobierno de los pocos”. La “gente” son pocos (“gente como uno”) y los “pueblos” son muchos.

Esa estructura es propia de la organización del género humano: en nuestros pueblos originarios, existen también linajes que se transmiten: los lonkos tienen una ascendencia conocida, y al pasar a tener poder, quieren ser reconocidos como los miembros de las familias principales. Reúnen funciones de mando y roles religiosos, invocando a los dioses en teologías muchas veces politeístas centradas en poderes de la tierra. Defienden sus costumbres, su lengua y sus territorios de los “invasores” europeos que pretenden mandar usando sus armamentos mas poderosos (en la conquista armaduras, en la actualidad tanquetas).

Plantea Ortega en este texto que lo que caracteriza a la clase dominante es la triada de “nobleza, riqueza, destreza”. La primera implica venir de un tronco familiar cuyo solo nombre evoca antepasados ilustres; la transmisión hereditaria del poder lleva a la riqueza heredada, que no es producto del tesón individual, y el tiempo libre lleva a las destrezas (ser buen caballero (saber cabalgar, usar las armas como lo hacen los oficiales o en el Islam la practica incesante de la lucha libre entre los hijos de los sultanes otomanos).

Volviendo al tribuno de la plebe, señala Ortega que surge durante la República, en un momento en que el pueblo se levanta contra el Senado, y que amenaza con implantar un régimen de terror, con asesinatos o levantamientos que interrumpen el curso ordenado de la vida de la urbe. En ese momento, se crea una nueva magistratura, una extraña ya que el Tribuno de la plebe no manda como los otros magistrados, sino que tiene un poder negativo: el de veto. El Tribuno que representa al pueblo puede impedir que una orden de los poderosos se implemente, y detiene en forma pacífica el mando para que este no se ejecute. Esta figura aparece hoy día en manos a veces del ejecutivo, como en el actual presidencialismo chileno, donde el primer magistrado puede impedir el proceso legislativo con su poder de veto, o en los mandos militares, que pueden no implementar una orden ejecutiva, como ha sucedido en nuestro país o en los Estados Unidos en años recientes.

Sobre la adopción de costumbres y tácticas modernas por los pueblos primigenios, el sociólogo Cesar Bengoa (Mapuche: Procesos, políticas y culturas en el Chile del Bicentenario. Catalonia, Santiago de Chile, 2017) en un escrito sobre “Memoria y Rito”, señala que las costumbres ancestrales de los mapuche han sido usadas en el período de “emergencia” de los pueblos originarios chilenos y argentinos, para distinguirse de la cultura invasora hispana. Como decíamos, los invasores desde Almagro y Valdivia usaron sus modernas armas para sojuzgar a los pueblos que estaban en los territorios del sur de Latinoamérica, Algunos rituales, como el «ngillatun», existían en tiempos pre-colombinos. Otros, como el «we tripantii», son una adaptación mapuche del cambio de año en el calendario gregoriano europeo. EL nghillatun, que puede ser traducido al castellano como “rogativa”, es una petición colectiva a la divinidad para que los cultivos agrícolas den frutos, y la comunidad se pueda alimentar. Para esto hacen danzas rituales, sacrificios animales, en lugares sagrados previamente establecidos, habitualmente prados amplios con arboles sagrados (el canelo), alrededor del cual el Lonko o la machi cumplesn sus funciones. Los cronistas españoles, como Mariño de Lobera, describen estos festivales donde el jefe ceremonial asciende a un árbol desde donde hace de intermediario entre la comunidad y la divinidad. Este lugar sagrado, equivalente al púlpito de las iglesias cristianas, reafirma el rol de jefe familiar o religioso. En algunos casos, el o la machi hacen curaciones entre los mapuche enfermos, o de los animales de cada territorio, siempre usando el árbol como “escalera al cielo” desde donde se comunica con los dioses inmanentes (el trueno, la montaña o la lluvia). Siempre, a diferencia del ritual cerrado cristiano, el altar abierto debe ser protegido de las inclemencias del tiempo, desde donde surgen las “ramadas” que después de la independencia celebran las fiestas patrias.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? La mayoría de las personas aceptan los rituales y las jefaturas reinantes, sea entre europeos o pueblos originarios. Unos pocos se rebelan en contra de ellos abiertamente. Los llamamos en psicopatología psicóticos o psicópatas. Otros no solo aceptan sino abrazan los rituales somo el centro de su existencia, en las personalidades obsesivas. Pasan a ser los lonkos o machis, llámense jefes o shamanes. La vida de cada comunidad transcurre en forma ordenada a lo largo del año, para tener festividades en las que se relajan las normas sociales, en carnavales o “carretes». Hoy sabemos que esto requere un cerebro equilibrado, con un lóbulo pre-frontal que controla las estructuras impulsivas del cerebro primitivo. El médico o profesional de la salud mental usa diferentes técnicas para regular el funcionamiento cerebral: psicofármacos en algunos casos, interenciones psicoterapéuticas en otros.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) existe un grupo de profesionales de la salud mentla que pueden ayudar en diagnosticar, tratar o prevenir problemas emocionales. En nuestra página web se pueden encontrar otros blogs acerca de estos temas.

Dr Ramón Florenzano Urzua
DirecTor Médico IEMP.

La desmoralización de Europa, la unidad latinoamericana y las guerras fronterizas.

En “La Rebelión de las Masas”, resume Ortega su tesis de 1933: “Sufre hoy el mundo una grave desmoralización, que entre otros síntomas se revela por una desaforada rebelión de las masas, y tiene su origen en la desmoralización de Europa. Las causas de esta última son muchas. Una de las principales, el desplazamiento del poder que antes ejercía sobre el mundo y sobre sí mismo nuestro continente. Europa no está segura de mandar, ni el resto del mundo de ser mandado”.

Tardíamente, tal como lo pre-anunciara Bolívar, Latinoamérica busca su unidad. Esta no a través de una europeización, como lo ha sido para Chile la pertenencia a la OECD, sino a través de una rebelión de los pueblos originarios, que quieren volver a su hipotética unidad precolombina. La bandera bolivariana flamea en diversos países de la región, y quiere hacerlo sobre nuestra patria, junto o sobre el pabellón nacional.

En una serie de Netflix “La batalla olvidada”, se recuerda un episodio de comienzos de la II Guerra Mundial, en el cual alemanes y zelandeses luchan por un territorio cienagoso, que Holanda ha conquistado al mar. Las batallas entre ambos son mostrados con despiadada nitidez, y la sucia cara de la guerra reflejada en las vidas de sus principales personajes.

Las batallas entre territorios hermanos son las mas duras: en Chile nos salvamos de una destructiva catástrofe con Argentina gracias a la intervención de Juan Pablo II. Hoy día vivimos bajo el desafío cierto de una guerra civil, que habíamos superado desde 1891. Volviendo a Ortega, este señala en “Del Imperio Romano” (Revista de Occidente, Madrid, 1963), que este según Cicerón se edificó sobre dos grandes conceptos: Concordia y Libertas. El primero era el acuerdo entre el Senado y la plebe romana acerca de que el primero mandaba a la segunda. Podían haber desacuerdos superficiales, pero con una creencia profunda en la unidad de la Ciudad-Estado. Si se aceptaba esa unidad, cada ciudadano era libre para dedicarse a su trabajo, familia o lo que quisiera.

La libertad, para Cicerón, era posible tras la aceptación de un orden, en el que curiosamente el populus romano odiaba a los reyes; las instituciones romanas preservaban una libertad impersonal, basada en el Derecho. La sumisión a un Rey, que imponía su voluntad a los ciudadanos libres de la ciudad, era una intromisión. Este odio a los reyes fue traspasado de Roma a Europa primero, y luego a Latinoamérica. En el caso europeo, las monarquías se impusieron, y hasta hoy día el Reino Unido, España, los países nórdicos y otros mantienen testas coronadas a las que se les rinde homenaje a veces simbólico. En el caso de las Américas, la situación fue distinta, ya que con las excepciones por períodos cortos de México y del Brasil, las democracias republicanas se impusieron. Dice Ortega que un rey es tan extraño a la mentalidad republicana como un ornitorrinco. Esta seria una diferencia entre la Revolución Francesa, que fue una expresión del odio visceral de las mayorías oprimidas por el absolutismo de los últimos Borbones. La guillotina fue un modo de sellar el final de una nobleza y suprimir sus privilegios. Es por ello que la rebelión actual en contra de los poderosos en nuestros países es confusa, ya que intenta suprimir un orden monárquico que nunca existió como en las metrópolis, La revolución americana fue siempre republicana, y la igualdad de oportunidades es la base de su Constitución. En Cicerón, la libertas complementa a la concordia.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Este concepto alude a la superación del desorden mental: hoy sabemos que la sujeción del paleocortex primitivo al control de la corteza prefrontal permite al individuo mantener su equilibrio intelectual, emocional y comportamental. Las conductas impulsivas de los bipolares o de los trastornos límite de personalidad, se ven contrapesadas por el excesivo apego al orden de los cuadros obsesivo-compulsivos, que viven entre rutinas y rituales. Volviendo a la libertad para Cicerón, en la síntesis orteguiana, no es la libertad actual, sino el vivir dentro de un orden predefinido: no había por ejemplo libertad de expresión en términos actuales, sino que si alguien criticaba a otro, un magistrado podía imponerle multas pecuniarias y aún el destierro de la ciudad. Esto se aplica hoy día en que las terapias psiquiátricass buscan que el individuo se someta a un orden, sea el de los padres en la niñez, sea el auto-impuesto por la propia experiencia en la edad madura. En Roma una institución central fue la familia, que era vista como un pequeño Estado: el pater familias representaba al poder estatal en el hogar, e imponía su voluntad tal como lo hacía el tribuno en la urbe. En las terapias familiares actuales se busca el poder readecuar un sistema familiar en el cual han primado comportamientos impulsivos o perversos, en una convivencia civilizada, protegiendo a los menores, los mas vulnerables.

En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos (IEMP) contamos con equipos profesionales que pueden diagnosticar, tratar o prevenir problemas mencionados en este blog. En el Boletín del IEMP pueden encontrar blogs anteriores sobre estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico

Sistemas Autopoiéticos, Fenomenología de la vida, e Imperio Romano como modelo

José Ortega y Gasset pensó detalladamente acerca del rol de Roma en la historia europea y de Hispanoamérica. En La Rebelión de las Masas, plantea que Julio César tuvo la convicción de que el momento de las ciudades-estado, como lo habían sido Atenas y Esparta, y como lo era Roma, había pasado, y que ahora venía el momento de los Estados Nacionales, que son federaciones amplias de territorios unidos por una lealtad común a una idea, a una persona, o a una religión. Esto forma un enjambre de colonias, que son auto-suficientes, pero que dependen del Emperador, en el imperio que comenzó a fundar, o de un sistema complejo de interrelaciones. Este imperio se crea con un ideal de futuro compartido, uniendo a grupos tribales o a territorios que están aparte hasta que se convencen de que cooperando pueden superar sus rivalidades y tener todos un mejor futuro.

En el siglo XX, Francisco Varela, en su “Fenomenología de la Vida”, desarrolla la misma idea pero fundándola en la biología, al decir que las estructuras básicas de la vida son sistemas auto-contenidos, que tienen una relación recíproca con el medio ambiente, y que se basan en los cuerpos de los individuos que los componen. Estos sistemas autopoiéticos, se reproducen y colonizan otros territorios, pero mantienen un sistema común, basado en su biología: las colonias de hormigas serían un ejemplo. Otro, las colmenas de abejas, que aceptan la existencia de una abeja reina, a la que tributan la miel, pero reciben instrucción y protección de ella. El sistema romano se basó en una dominación militar, donde no eran ya los tribunos de la plebe romana, sino los grandes generales, como el mismo César y sus sucesores. Los organismos biológicos, para Varela, tienen una doble dialéctica: a nivel local, son sistemas cerrados, que crean sus reglas internas y se auto-construyen una identidad y requieren de una interacción con el medio. Desarrollan sistemas de auto-reconocimiento y detección de extraños, y sistemas inmunológicos que expulsan a las células reconocidas como diferentes: los linfocitos cumplen esta función en el torrente sanguíneo. A nivel socio-lingüistico, se comunican con otros sistemas semejantes pero a veces con diferentes tradiciones, y crean un sistema de intercambio con éstos.

Ortega dice que el crecimiento desde la ciudad a las orillas del Lacio hasta el Estado romano fue lento, y que sus miembros primitivos no estaban ligados por consanguinidad: el Estado surge como un proyecto a futuro, al cual JOG aplica el término Estado Nacional. Ese Estado no es consanguinidad, ni unidad lingüística, ni unidad territorial, ni continuidad de habitación. El Estado es en todo instante algo que viene de o que va hacia. Los historiadores romanos, como César o Tácito no sabían como nombrar a los pueblos transalpinos o ultrarrenanos. Estos pueblos no son ciudades, y solo el futuro los convertirá en naciones, como son hoy Francia, Alemania o España. Se parte, para el, de dos tribus, que habitan en la misma comarca, que después se agrupan en condados, ducados o “reinos”. La nación es León, pero no Castilla, luego es León y Castilla, pero no Aragón. Los filólogos, dice Ortega, piensan que Vercigentorix o el Cid Campeador querían una Francia desde Saint-Malo a Estrasburgo, o una Spania desde Finisterre a Gibraltar. Vuelve así a la idea de que es el proyecto de un futuro común lo que unifica a los estados nacionales.

Lo anterior se aplica a la construcción de Chile, que se formó a partir de restos del imperio Inca, de los indómitos mapuches, y fue catalizado por la invasión hispana. Se aunaron en el Reino de Chile, que solo existió como tal en tiempos de Felipe II, para ser luego subsumido por el virreinato del Perú primero, y luego por el del Rio de la Plata. Hoy día, enfrentamos en esta supuesta “refundación”, la vuelta por sus fueros de algunos de los pueblos originarios, que nunca conocieron un idioma común hasta no utilizar el español de sus vencedores. Francisco Varela señala que los sistemas biológicos tienen una semejanza con los anteriores, al tener un sistema móvil de auto-protección, los linfocitos que circulan en el torrente sanguíneo, vigilando la aparición de antígenos extraños. Al detectarlos, el linfocito debe o bien destruirlos o auto-destruirse. Cuando sucede lo último, aparecen las enfermedades auto-inmunes, donde el sujeto desconoce sus propias células y las destruye. La alternativa es reconocer un antígeno externo, y o destruirlo o impedir su reproducción. Eso es lo que estamos haciendo con el COVID 19 en sus multiples variedades.

Asimismo, JOG señala que el paso de las ciudades-estado a los Estados Nacionales se centró en demarcar las así llamadas “Fronteras Naturales”, por políticos o diplomáticos. Estos límites pueden ser terrestres o líquidos. Los primeros son mas fáciles de invadir y requieren defensas materiales, como murallas. Los segundos requieren ser atravesados por barcos o lanchas, y permiten a las naciones islas, como Inglaterra, el defenderse mas fácilmente. Los procesos migratorios terminan siempre venciendo, y los refugiados políticos, asi como los migrantes económicos son una realidad desde la Antigüedad. Los diplomáticos viven de negociar límites, y los políticos profitan del concepto de Soberanía.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Tal como en los países, las personas se estabilizan cuando tienen limites estables entre el Yo y el No Yo, y tienen mas dificultades cuando estos son porosos. Los trastornos límites de personalidad han sido estudiados por psiquiatras y psicoanalistas chilenos como Otto Kernberg, y constituyen temas de congresos y de dispositivos especializados de importancia. En el caso del psicoanálisis, Varela señala que el análisis freudiano clásico postula un Yo observador, impulsos que emergen de la profundidad biológica, y un Super Yo que revisa si estas pulsiones son aceptables o no para el sistema. El analista ayuda al analizado a revisar lo que fluye durante la sesión, paralizar su acción o permitir la realización supervisada de los impulsos, o de las castizas“ganas”.

Otra mirada de interés es la diferencia entre la salud mental urbana y la salud mental rural. Las ciudades tienen la ventaja del anonimato, y de la posibilidad de ofrecer una cara pública para la comunidad, y un «lado B», donde en forma oculta se permite la la satisfacción de las pulsaciones eroticas o agresivas del Ello. Las personalidades psicopáticas son una categoría diagnóstica que se ocultan en las urbes, pero son reconocidas en los pueblos, donde todos se conocer. En el Macondo de García Márquez, los alcaldes pueden proclamar orgullosos «En este pueblo no hay ladrones», pero los vecinos retratados en «Cien Años de Solidad» saben lo que realmente sucede. Los dispositivos de Salud Mental Rural son el objeto de estudio en el Instituto de Estudios Médico-Biológicos (IEMP) que publica este blog.

En el IEMP tenemos profesioanes que pueden ayudar a diagnosticar, tratar o prevenir los temas anteriores, y en su página web (www.iemp.cl) se pueden encontrar blogs anteriores sobre estos temas.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director Médico IEMP

Vuelta a Latinoamérica, Matte Blanco y Suicidios Colectivos





Bienvenidos de vuelta a Latinoamérica! El desarrollo insular de Chile ha hecho que muchas veces nos cerremos a conocer la historia o literatura de otros países. Un ejemplo ha sido la relación con Venezuela y Colombia, al ignorar como fue Simón Bolívar quien finalizó la independencia de la mayoría de nuestros países derrotando a los españoles en sucesivas campañas bélicas, desde Panamá a Bolivia.

Un pueblo, todos los pueblos. García Márquez sitúa en Macondo la acción de sus cuentos y novelas. Pero al describir la vida colectiva de ese pueblo ficcional, retrata todos los pueblos: tanto el pueblo español, donde la relación con la metrópolis (Madrid) es permanente, como la de Macondo con Santafé de Bogotá en Colombia, o del pueblo de El Monte con la urbe de Santiago de Chile. Visto uno, vistos todos: la jerarquía social donde las familias fundadoras tratan de mantener su tradicional poder, donde las clases medias usan sus distintos oficios el cura, el médico, el alcalde o el comerciante, y donde los nuevos ricos, llámense Don Sabas en Macondo o el alcalde corrupto en cualquiera de otros lugares trata de imponer su fortuna recientemente ganada.

Lo inverso ha sucedido con un psicoanalista chileno, Ignacio Matte Blanco, bien reconocido en nuestro medio, así como en Italia y el Reino Unido, donde escribió sus mas importantes obras teóricas. Solo recientemente Matte-Blanco ha sido redescubierto en Colombia, donde se han desarrollado grupos de estudio para profundizar en su importante obra teórica. En un articulo publicado en ese país, Reyes Lozano cita a un gran psiquiatra chileno, Rafael Parada, recientemente fallecido, quien se declara discípulo de Matte Blanco y dice que antes del retorno de Matte-Blanco de Inglaterra y EEUU, en la psiquiatría chilena campeaban “neurólogos venidos a menos”, que aplicaban sus teorías biologicistas. Para Reyes Lozano, Magister en Psicoanálisis de la Universidad de Buenos Aires, al volver a Chile Ignacio Matte, encuentra que el psicoanálisis ha sido excluido de la universidad, y que se ha difundido mas entre profesores, abogados, peritos forenses y otros. Su tarea es re-instalar el psicoanálisis en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, al devenir profesor titular de Psiquiatría y fundar la Asociación Psicoanalítica Chilena en 1949.

La pregunta acerca de suicidios colectivos esta siempre vigente. Desde la clínica, se estudian las epidemias de suicidio, como la producida en Europa después de la publicación de “Las Tribulaciones del Joven Werther” por Wolfgang Goethe en 1734, hasta la propuesta actual que naciones que adquieren un desarrollo socio-económico-educacional importante pueden adoptar proyectos populistas que los hacen retroceder en el tiempo. El “estallido social” chileno de Octubre de 2018 es un ejemplo de la propuesta anterior. En las historias de García Márquez se describe el origen de la violencia en Colombia, cuando se pierden las confianzas y la capacidad de diálogo entre los bandos políticos, entre las “familias fundadoras” y los guajiros, y los policías se convierten en asesinos. Una vez que se instala “la violencia” es muy difícil erradicarla.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? En tiempos tumultuosos las personalidades mas alteradas, sean psicóticas o psicopáticas emergen y pasan a tomar posiciones de poder, y la psicopatología, que llamamos eufemísticamente salud mental, se transforma en hechos cotidianos. Se pierde la confianza en lo que para Hobbes era la esencia del Estado: la capacidad de proteger a sus ciudadanos. Los especialistas, sean psiquiatras, psicólogos clínicos u otros profesionales de las ciencias humanas tienen mucho que aportar para diseñar programas de evaluación, tratamiento o prevención de los trastornos mentales. Algunos cuadros son mas tratables si se diagnostican precozmente y se tratan, sea con métodos psicosociales o psicofarmacológicos. Chile ha desarrollado programas de intervención desde hace décadas, y la pandemia ha aumentado la conciencia de la opinión pública acerca de la necesidad de estas intervenciones.

Desde una perspectiva psicodinámica, entre los aportes de Matte´Blanco a la explicación de estos fenómenos colectivos se encuentran sus investigaciones acerca de lógica matemática: formado en Inglaterra en la línea de Bertrand Russell, fue un firme creyente en la importancia de los estudios numéricos, y que todos los problemas podían ser cuantificados. Su bilógica es un aporte original, reconocido por el mismo Jacques Lacan, a comprender la lógica atemporal e inespacial de los fenómenos inconscientes. En el plano mas profundo, la imaginación onírica se transforma en un modo de elaborar los problemas que el individuo enfrenta en la vida real. El realismo mágico de García Márquez es un modo de mostrar que lo real objetivo puede ser elaborado mediante fantasías colectivas. Los populismos son una manifestación práctica de esta recuperación de la confianza soñando con soluciones utópicas.

El Instituto de Estudios Medico Psicologicos (IEMP) tiene un conjunto de profesionales preparados para diagnosticar, tratar y prevenir muchos de las situaciones descritas en este texto. Otros blogs referentes al tema se pueden encontrar en nuestra página web (www.iemp.org).

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico

Deicidios, Suicidios y García Márquez

En una interesante biografía de Gabriel García Márquez escrita por su amigo Mario Vargas Llosa (García Márquez: Historia de un Deicidio. Penguin Random House, Santiago de Chile, 2021), este usa el término “Deicidio” hablando de los demonios de un novelista como Gabriel García Márquez, diciendo que “Escribir novelas es un acto contra la realidad, contra Dios, contra la creación de Dios que es la realidad”. Cada novela sería un acto de rebelión, de insatisfacción con la vida, es un deicidio secreto, un asesinato simbólico de la realidad.

Los suicidios son un caso particular de lo anterior: la palabra viene de “asesinato de si mismo”, auto-aniquilación, y la prohibición cristiana desde la Edad Media hasta avanzado el siglo XIX del suicidio fue explicada desde San Agustín en adelante como que la destrucción del si mismo, hecho a imagen y semejanza de Dios, era una rebelión que debía ser prohibida con la máxima severidad: Dios da la vida, Dios la quita, y el humano no puede tomar en su mano una decisión que solo compete a Dios.

Ortega, en otro plano, siempre refiriéndose al hombre-masa, lo ve como un primitivo que se apropia de los avances científico-tecnológicos creyendo que son naturales y que le pertenecen, sin percatarse del ingente esfuerzo desarrollado por siglos de esfuerzos de las mejores mentes para llegar a crear un entorno seguro y protegido. En otro plano, en la versión española del hombre europeo, Ortega se refiere al “señoritismo”, a los jovencitos que han heredado su bienestar de sus padres, y que no han tenido que surgir desde abajo, por lo que suponen que sus comodidades les son debidas.

En su “Rebelión de las Masas”, Ortega se pregunta “¿Quién manda en el mundo? Y contesta: Europa: por cuatro siglos, los europeos han colonizado el resto del orbe y han impuesto la disciplina europea, y a España le ha correspondido la tarea de hacer esto en Hispanoamérica. Sin embargo, el hombre-masa está constantemente esperando que esta regla vacile, para rebelarse, y tal como cuando el maestro sale de la sala, los párvulos comienzan a hacer cabriolas. Esto lo hemos visto en los “estallidos sociales” y en la búsqueda de nuevas constituciones en el caso de los pueblos, así como en la psicopatía de individuos que no respetan las reglas del juego impuestas por una convivencia ordenada.

Lo anterior se relaciona con la realidad sudamericana, en la cual el desarrollo rápidamente alcanzado por muchas de nuestras naciones, incluido Chile, se debe a la imitación pedestre de los avances de la ciencia para, por ejemplo, no sucumbir sino afrontar la pandemia de Covid 19 con vacunas rápidamente desarrolladas en centros científicos ubicados en el norte del planeta.

Volviendo al suicidio: históricamente se paso de la aceptación legal del suicidio en tiempos de Roma, a la prohibición religiosa antedicha, a su idealización romántica en la Europa de Goethe, a su afrontamiento científico dejándolo en manos de los psicólogos y psicoterapeutas. En la Roma imperial, el sucidio era una operación legal: el patricio que quería suicidarse, tenía que informarle al Senado, y este lo autorizaba para hacerlo. Si no lo hacía, sus bienes pasaban a las arcas del Emperador, y su viuda y familia eran desposeídos. La prohibición religiosa antes descrita mantuvo esta sanción cruenta para la familia, que además del dolor y la culpa de perder a un ser querido, perdía los medios de subsistencia que el padre le daba. La visión de los novelistas románticos fue el decir que las penas de amor justificaban el suicidio, y que este era idealizado como lo que había que hacer ante un duelo sentimental o por mantener el honor, al ser derrotado en batalla o sentirse responsable de perdidas económicas para los accionistas. Todo lo anterior cambió con el siglo XX, donde el tema paso al dominio de los psiquiatras, sociólogos, psicólogos y actualmente los neurocientíficos.

¿Qué tiene que ver lo anterior con la salud mental? El tema de suicidio en la literatura ha sido tomado por distintos psiquiatras, como Alejandro Gómez o Pedro Retamal en nuestro medio. Escritores como García Márquez le dan una dimensión nueva, al novelarlo en este mundo de “realismo mágico”, en el cual ya no solo personas, sino pueblos enteros, como Macondo, pueden desaparecer como resultado de endogamia repetida en la familia Buendìa, o por el autoritarismo de los coroneles que dan un golpe de estado tras otro. Un psicoanalista hablaría de compulsión a la repetición. Las ancianas aristócratas como Isabel pierden la memoria al envejecer, y la sumisión de los criados se rebela en “la hojarasca”,

En el IEMP tenemos profesionales entrenados para diagnosticar, tratar y prevenir cuadros de salud mental,. En nuestro Boletiín (www.iemp.cl) usted puede tener acceso a blogs anteiores sobre estos temas.

Dr Ramon Florenzano
Director Medico IEMP

Ortega, doña Bárbara y lo rural salvaje.

La vida de Ortega fue una demostración de como durante el siglo XX los señoritos madrileños trataron de incorporarse a la modernidad europea, y como las vicisitudes de los países civilizados lo llevaron a cambiar sus ideas. El refinamiento del resto de Europa llegó tardíamente a España, así como este país transmitió algo de los avances científicos y la racionalidad europea a sus colonias americanas. Lo que Ortega describió en sus escritos filosóficos, lo mostró Rómulo Gallegos en su novela cumbre, “Doña Bárbara”.   

La importancia de la técnica y del desarrollo de la sociología de la ciencia se muestra en «La Rebelión de las Masas» al dar Ortega datos estadísticos acerca del crecimiento de la población inglesa en los cien años posteriores a la Revolución Industrial. El numero de ingleses se triplicó, y los obreros y campesinos británicos conocieron una prosperidad antes desconocida. Su tesis de que la perfección misma que el siglo XIX le ha dado a ciertos ordenes de la vida hace que las masas beneficiarias no la consideren como organización, sino como naturaleza. Así explica y define el absurdo estado de ánimo que esas masas revelan: no les preocupa mas que su bienestar y al mismo tiempo son insolidarias con las causas de ese bienestar. Como no ven en las ventajas de la civilización un invento y construcción prodigiosos, que solo con grandes esfuerzos y cautelas se puede sostener, creen que su papel se reduce a exigirlas perentoriamente, como si fuesen derechos nativos. En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías. Esto puede servir como símbolo del comportamiento que en mas vastas y sutiles proporciones usan las masas actuales frente a la civilización que las nutre. 

El contraste de la vida de Ortega con la de Max Weber, que dedicó sus primeros estudios sociológicos a la migración polaca en las tierras prusianas después de la guerra de 1870, permite ver como los cambios territoriales europeos se reflejaron en España. Tal como Ortega, Weber tuvo una vida de éxitos tempranos: nació en una familia acomodada, estudió en Heidelberg y otras importantes universidades germanas, y fue elevado a la cátedra universitaria precozmente. A los 38 años, nos cuenta su mujer y biógrafa Marianne, colapsó, y debió tomar cuatro años de permiso de su cátedra para recluirse y viajar por Italia y Suiza, aislándose de familia y amistades. Lentamente pudo retomar sus actividades académicas, pero enfrentando siempre el temor a recaer en un estado depresivo mayor. Ortega tuvo un padre depresivo, y si bien el tuvo una sólida salud mental, físicamente presentó cada vez mas problemas, debiendo pasar periodos prolongados en pos de especialistas o curas termales que le permitieran recuperarse. Weber, en posteriores viajes por los EEUU, escribió interesantes paginas comparando las características de grupos excluidos de la mayoría blanca, como los afroamericanos y pueblos originarios norteamericanos.

En un movimiento en cascada, España vivió tardíamente las consecuencias del crecimiento científico y técnico de la Europa Septentrional. Luego, las colonias hispanoamericanas se desarrollaron reflejando los avances de la Madre Patria. Esto se ve claramente en la trama de la aludida novela sobre Venezuela, Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, que muestra como un joven abogado formado en Caracas, enfrenta la vida peligrosa y agreste de la llanura venezolana. Allí debe enfrentar el poderío de una hacendada cruel y despiadada, Doña Bárbara, que subyuga hombres y tierras como si fuera un hombre. Venezuela vivió, y sigue viviendo, un predominio de los hombres armados sobre los civiles cultos y bienintencionados. La novela muestra también la figura mítica de mujeres que se sobreponen a la expectativa cultural de su época sobre las mujeres, como lo fue la Quíntala en Chile.

En esta cascada, Chile evolucionó distinto al resto de Hispanoamérica al evitar una sucesión de caudillos militares. El “Estado en Forma” de Diego Portales permitió una estabilidad de 60 años, entre la independencia de 1810 y la guerra del Pacífico, en la cual se consolidó un país que no tuvo nuevas revueltas militares hasta entrado el siglo XX. Los acontecimientos de las últimas décadas, desde 1973 en adelante, muestran un retorno de lo que se ha llamado la “excepcionalidad chilena”, al destino del resto de sus hermanas repúblicas latinoamericanas, agobiadas por periódicos pronunciamientos de caudillos armados. La última década muestra que quizá estamos volviendo a ser un país latinoamericano mas.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Esta representa para la OMS un equilibrio, un estado de bienestar bio-psico-social, que implica en neurociencias el control de la corteza prefrontal, la más evolucionada, sobre los núcleos centrales, mas antiguos del cerebro. A esta definición, algunos agregan un cuarto elemento, el espiritual. En Ortega, las masas representan una renuncia a la racionalidad y el recurso a la acción directa: la vuelta a la barbarie está dada por la pérdida de la confianza en la resolución dialogada de los problemas y el uso de la fuerza. Esto lo hacían en los casos que estaban en la cabeza de Ortega al escribir esto, los fascismos utilizando la fuerza de las milicias organizadas, o en los que el llama «bolchevismos» rusos al enfrentar el poder popular a las tropas zaristas. Hoy día el choque entre las fuerzas del orden con la rebelión popular, donde surgen las psicopatologías individuales, en cuadros impulsivos de distinto tipo, así como en el retorno de lo reprimido freudiano: los obsesivos que superficialmente son ordenados y dóciles, bajo estrés liberan rabia y destructividad antes ocultas. “Se renuncia a la convivencia de cultura y se retorna a la convivencia bárbara”, dice Ortega.

En el plano psicodinámico, lo anterior se revela en la “suspensión de las normas civilizadas de convivencia» que se ve en la supresión de la buena educación, la reducción de los trámites para los encuentros sexuales, en la pérdida de la civilización (nos recuerda Ortega que esto viene de la palabra romana civis o sea ciudad, tal como el término urbanidad). En una reciente serie de Netflix (“Los derrotados”) se retrata los primeros meses después de la entrada de los Aliados a Berlin: los vencedores siguen destruyendo, violando y matando a su antojo. En nuestros días, los presuntos vencedores de las lides electorales, imponen sus mayorías ocasionales recurriendo a diversas maniobras muchas de ellas ilícitas. Los psicópatas y los desequilibrados hacen su agosto. 

En el Instituto de Estudios Médico Psicològicos (IEMP) contamos con un equipo profesional capaz de diagnosticar, tratar y prevenir los diversos cuadros antes descritos, a los que se puede llegar accediendo a nuestra pagina Web (“www.iemp.cl), donde tambien se pueden encontrar nuestros blogs anteriores.  

Dr Ramon Florenzano

Director Medico

1º de septiembre de 2021

REBELION DE LAS MASAS, RELIGIONES Y UTOPIAS

La obra mas popular de José Ortega y Gasset fue «La Rebelión de las Masas» (Alianza Editorial, Madrid, 2014). Este fue escrito entre 1929 y 1931, bajo la sombra del auge de los totalitarismos de derecha e izquierda. En especial el fascismo de Mussolini impresionó a Ortega, quien comentó como la conciencia histórica del hombre europeo medio había subido para tener las mismas aspiraciones de la nobleza en las monarquías del Viejo continente. Esto a diferencia de los americanos, quienes habían nacido como naciones con una conciencia de igualdad, y que no habían tenido una aristocracia hereditaria, por lo cual todos nacían iguales frente a la ley.

Con su prosa demoledora, Ortega describe la emergencia del “hombre-masa” en España y Europa. En una de las traducciones holandesas del texto, habla de la “divinización de lo colectivo”, señalando que el individuo está siendo reemplazado por “la gente”, y que el énfasis que puso el en el liberalismo democrático, está desapareciendo frente a las masas fascistas totalitarias sean de izquierda o de derecha. Esta descripción de Ortega de 1931 puede homologarse a lo que vemos 90 años después cuando los colectivos no dejan espacio para las individualidades.

Ortega contraponía al hombre mediocre en auge en Occidente con su visión elitista de los líderes de opinión entre los cuales el se incluía. Sus amistades en la nobleza hispana (la condesa de Bulnes, la duquesa de Dúrcal) lo aplaudían en Madrid, así como Victoria Ocampo lo hacía en la Argentina. En la década de los 1940, ante lo que vió como la “Decadencia de Occidente” en la postguerra, sintió que el “Hombre Nuevo” no había surgido en los países mas desarrollados como lo profetizara Marx, sino en la llanura venezolana o en la pampa argentina.

Asimismo, Ortega contraponía la “razón lógica” de los filósofos como Aristóteles, su “razón vital”, en la cual el fusionaba el “Elan Vital” de Bergson, con las pulsiones inconscientes de Freud, para decir que el verdadero motor del hombre era su impulso de vida, y que la razón vital encontraba su apoyatura en la “razón histórica”. Este “impulso de vida” aspìracional lo vemos también hoy día en los pueblos originarios, que claman por un reconocimiento y un respeto que sienten que no han tenido de parte de los conquistadores o colonos europeos.

Para Ortega las religiones, clásicas o laicas, eran un modo de drenar las energías del “Ubermensch” de Nietsche, para a través del manejo de la culpa, llevalo a actuar de acuerdo a sus promesas. Tanto las religiones monoteístas del Medio Oriente (judaísmo, cristianismo e islamismo), como las posteriores religiones laicas (comunismo, fascismo o nacional socialismo) llevan a fenómenos de masas que son guiadas por líderes que en definitiva buscan su propio beneficio.

Estos fenómenos descritos hace casi un siglo por Ortega los estamos viviendo global y nacionalmente. La reivindicación de las necesidades del Pueblo, en manos de la vanguardia del proletariado, prima en elecciones que desplazan a las elites tradicionales, las que tienen que buscar modos de recuperar a un electorado tironeado entre sus deseos de cambio y su ansia de seguridad. Dicho en freudiano, lo que viene desde el Ello, debe ser aceptado por el Yo, suprimiendo tácticamente las prohibiciones y culpa superyoicas.

Tanto las religiones clásicas como las laicas ofrecen utopías, que arrastran a las multitudes, prometiéndoles la felicidad en esta tierra. Esto a pesar de que desde 1917 sus soluciones fueron aplicadas en Europa y en nuestras latitudes, llevando no a la felicidad material, sino a la pobreza y a la pérdida de libertad que vemos hoy en Cuba o Venezuela.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Uno de los elementos importantes en el diagnóstico psicopatológico es el enfoque biográfico, o de los cursos vitales: los síntomas surgen en momentos cruciales de la vida del individuo, y el estrés personal o colectivo producen quiebres que deben ser tratados a tiempo para no dejar cuadros de estrés postraumático (TEPT). Ortega en su época pasó de su concepto de razón vital al de razón histórica, en el cual relacionó la obra de un genio, como las de Diego de Velásquez en el Siglo de Oro español, con su biografía, interpretando por ejemplo Las Meninas con el abrirse paso dentro de la corte de Madrid con pinturas sorprendentes. Esto mismo hizo en el psicoanálisis Erik Erikson, que comenzó como profesor de arte para los nietos de Sigmund Freud en Viena, para terminar después de emigrar a los Estados Unidos desarrollando psicobiografías de Jorge Washington, Mahatma Gandhi o Martin Lutero.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) nuestros profesionales pueden ayudar a diagnosticar, tratar o prevenir las psicopatologías o problemas emocionales relacionados con situaciones traumáticcas individuales, o provocadas por las convulsiones sociales o la pandemia de Covid 19. En otros blogs hemos tratado estos temas, blogs que se pueden encontrar en http://www.iemp.cl.

Dr Ramon Florenzano
Director IEMP

Yoga, Yugo y Razon Vital.

La palabra Yoga, nos dice Emmanuel Carrere (Yoga, Anagrama, Barcelona, 2020), en una obra que es una mezcla de autobiografía, ensayo, crónica periodística en la que describe su lucha contra la depresión, viene del sánscrito, y significa Yugo. Es la lucha de la persona que reconoce su egolatría, y decide tomar el camino de la evitación del sufrimiento a través del vivir pleno en tiempo presente. El yoga aparece como camino para alejarse de las emociones del propio Yo, y centrarse en el presente y no vivir pensando en uno mismo.

En otros blogs nos hemos referido al Yugo matrimonial, esa opción voluntaria que muchos toman para vivir la vida en pareja, evitando la soledad. El vivir solo es difícil, y en diversas formas de ejercicios espirituales, la salida al aislamiento va desde la reclusión en una celda solitaria a encontrarse con una cofradía, sea religiosa, sea de monjes budistas, o en la vida laica, de una familia nuclear o extendida.

La Razón Vital fue el nombre que José Ortega y Gasset le dio a su sistema filosófico, lentamente construido a partir de su formación en Alemania y de su retorno a España. Es una mezcla del Vitalismo, del “Elan Vital” de Bergson, con el racionalismo de la filosofía occidental desde Aristóteles hasta nuestros días, pasando por la síntesis de Tomas de Aquino. Quienes son capaces de domeñar las pulsiones vitales y sujetarlas por los razonamientos, aprenden el autocontrol, elemento importante, cuya relevancia ha sido explicada tanto por neurocientíficos como (rol de la corteza pre-frontal) por psicoanalistas actuales (el effortful control de Larkin).

Lo anterior lo dijo Sigmund Freud al describir la tarea del Yo como la de un auriga romano que debe conducir un carro de guerra tirado por dos caballos, el Ello y el Super Yo que tienden a diverger: el conductor diestro aprovecha la fuerza centrifuga para conducir el carruaje hacia el destino racionalmente elegido.

El camino del matrimonio que conforma una familia con hijos es un camino para salir de la soledad de la soltería, para estar rodeado de retoños biológicos. Esta pandemia nos ha servido para alejarnos de una absorción excesiva en el trabajo, antaño privativa de los hombres y hoy buscada por ambos sexos, para volver a re-encontrarnos con la pareja y los hijos. El cambio hacia la vida hogareña, que se convierte también en puesto de trabajo, es un cambio que al parecer llegó para quedarse después de la pandemia.

Los intelectuales, filósofos o hombres egregios de cada época buscan dirigir el pensamiento de sus contemporáneos: en el caso de Ortega y Gasset el buscó este reconocimiento a través de sus libros y publicaciones. Una de las mas perdurables ha sido la Revista de Occidente. Ortega heredó de su padre e hizo crecer un imperio periodístico y editorial, abriéndolo a sus contactos fuera de España. Dentro del país, siguió intentando convertirse en un líder político, lo que se frustró en el período de la dictadura de Primo de Rivera. Allí optó por vivir la vida de un aristócrata intelectual, accediendo también a los salones de la nobleza y entrando al juego de los flirteos entre nobles. Su romance (puramente intelectual) con la condesa de Bulnes (María Luisa Herrera de Tejeda) es un ejemplo de lo anterior, dándose la mayor parte de sus encuentros en los jardines del palacio de Liria, de los duques de Alba.

José Ortega vino a Chile en noviembre de 1928, viajando en tren, atravesando la pampa argentina, y con un recibimiento apoteósico en Santiago de Chile cuando se aloja en la embajada argentina. En sus notas con respecto a este viaje, menciona el largo viaje en tren por zonas inhabitadas de la Argentina, que contrasta con las muchedumbres que lo recibieron en Chile. Vuelve a mencionar allí su tema de la rebelión de las masas, pero con un tono mas autocomplaciente, al ser masas que le eran proclives y lo aplaudían. Fue recibido también por un dictador militar (Carlos Ibáñez en su primer gobierno), lo que lo hizo olvidar su rechazo a Primo de Rivera en su patria.

Algunos de los temas orteguianos aparecen en el foco central del 52º Congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API) que se celebra en estos días en Vancouver, que es “Lo Infantil”. Sin su anclaje en la vivencia del bebé, dice Virginia Ungar, la presidente de la API, “el psicoanálisis simplemente no existiría”. Desde su punto de vista, lo que hizo Freud fue ponerle nombre a experiencias que no habían sido rotulados como axiales previamente. Lo que se hace en una terapia analítica es que el terapeuta y el analizado reflexionan sobre vivencias tempranas de éste que no habían sido nominadas anteriormente. Se rescata lo que el paciente sabía, pero no reconocía.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Los diagnósticos y los tratamientos de problemas psiquiátricos tienen como objetivo estabilizar tanto el cerebro como la mente, superar la turbulencia emocional y vivir centrado en el presente de “lo que hay«, y no en uno mismo. Esto se puede conseguir a través de intervenciones psicofarmacológicas, en el corto plazo, o psico-sociales, a la larga. La conciencia plena del budismo es una práctica buscada en Oriente desde antiguo, y obtenida en Occidente por caminos mas activos.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos existe un equipo de profesionales que pueden ayudar a diagnosticar, tratar y prevenir trastornos individuales o familiares, y en su pagina web (www.iemp.cl) se encuentran blogs anteriores dedicados a estos temas.

Dr Ramon Florenzano
Director médico IEMP

Santiago,, 1º de Agosto de2021