HUSSERL, LA CRISIS DE LAS CIENCIAS EUROPEAS Y CAMBIO TRASCENDENTAL.

Edmund Husserl, en uno de sus escritos finales, en 1936 (The Crisis of European Sciences and Trascendental Phenomenology: An introductiont to philosophical phenomenology, Northwestern University Press, Evanston, Illinois, 1954) dice que cada filósofo profesional dedica su vida a crear su propia filosofía, sabiendo que esta, como todas las filosofías de los filósofos del pasado y del presente, es pasajera, y que florecerá brevemente, para ser reemplazada por el número siempre creciente de nuevos filósofos profesionales. El objetivo de cualquier filósofo serio, educado en la tradición de los grandes filósofos del pasado es la búsqueda de la verdad.

Cada filósofo serio enfrenta la tarea anterior colocándole sus propios nombres a los grandes problemas del pasado, para lo cual puede o bien usar términos que ya se han usado, dándoles un nuevo significado, o bien crear términos propios, con nombres nuevos para describir realidades nuevas. En el caso de lo que Husserl llama “la crisis de las ciencias europeas” se refiere a la particular situación de Europa en la década de 1930, en la cual el dominio de Hitler sobre buena parte del continente era una posibilidad cierta, que se concretó en los próximos cinco años. Esto planteaba una sensación catastrófica no solo para todos los científicos alemanes, fueran de ciencias “objetivas”, como la física o las matemáticas, o “humanistas”, como la filosofía o la teología. En blogs previos hemos señalado como lo anterior impactó no solo en la carrera profesional sino en la vida de Husserl mismo.

Este libro se refiere también al asi llamado anti-psicologismo del creador de la filosofía trascendental, la cual el explica dentro de la tradición kantiana, distinguiendo el Yo vivencial (o “self” si usamos la terminología de David Hume), del Yo trascendental. Kant, en su “Critica de la Razón Pura” señala que las condiciones de la posibilidad del conocimiento son las coordenadas témporo-espaciales. Esto lo retoma Husserl al señalar entre las ciencias básicas de la ciencia objetiva la geometría, que se refiere al espacio, y su medición, y la aritmética que mide en forma continua el paso del tiempo. Esta división es tomada después por Descartes en sus Meditaciones, y por el mismo Husserl en sus “Meditaciones Cartesianas”. En todos ellos Husserl se pronuncia por abstenerse de marcos referenciales como el psicológico, que “interpreta” la realidad objetiva.

La creación de teorías dentro de las ciencias duras o blandas es un fenómeno histórico cierto, estudiado y descrito también dentro del psicoanálisis freudiano. Sigmund Freud “creó” su propia disciplina, insatisfecho con la psicología de su tiempo, le dio una base científica, ideó un método de investigación y de tratamiento. Este método sigue siendo empleado por numerosos cultores, que siguen una de las múltiples “escuelas” creadas a partir de la visión inicial del genio vienés. Un psicoanalista alemán, Heinz Hartmann, ha desarrollado, con un grupo de emigrantes de Austria a Nueva York, la escuela de la Psicología del Yo. Hartmann tomó el camino opuesto a Freud, creando sus propios conceptos, como por ejemplo el de “autonomía organísmica”. Este tiene que ver con la progresiva independencia del “self” de su medio ambiente y de su contexto histórico: en kantiano, el paso del Yo Heterónomo al Yo Autónomo.

Husserl empleó términos ya existentes para su Filosofía Trascendental, y luego siguió el camino de reinterpretar historicistamente desde los presocráticos las teorías previas para crear su propia filosofía. Con formación inicial en filología, tal como Federico Nietzche, usó palabras del hablar coloquial, como mundo y vida, para luego hablar de vida-mundo en un sentido técnico muy propio. Uno de sus discípulos favoritos, Martin Heidegger, empleó otro término habitual, dasein (“estar-ahí”), término que Husserl debió adoptar al ver el éxito de su seguidor al emplearlo.

El cambio trascendental de Husserl puede ser catastrófico (como el advenimiento del nacional socialismo en la década de los 1930) o positivo. Hemos vivido este año dos cambios de esta índole: la epidemia de Coronavirus, que puede ser vivida como el nazismo, y la victoria del presidente electo de los EEUU, Joe Biden, al alejar el peligro de la re-elección de Donald Trump en una de las democracias mas estables de la actualidad. Las celebraciones de este cambio auguran días mejores para ese país, y para otros que vivimos en su órbita de influencia.

Para Husserl, tal como para otro gran teórico de esa época, Max Weber, al desarrollar una nueva ciencia se debe tener primero un método objetivo, y luego una comprensión intuitiva de los fenómenos estudiados. Tanto en Husserl como en Weber el primer paso debe ser cuantificable, lo que Husserl llama la “matematización” de la realidad, lo que se puede hacer según el en forma directa o indirecta. Husserl usa el ejemplo de la ciencia natural, en la versión de Galileo Gallilei: Las hipótesis científicas, dice, están siempre siendo verificadas, y pueden ser ajustadas si aparece evidencia nueva.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? El estudio de los fenómenos psicopatológicos, desde antaño, sirven para explicar el funcionamiento normal de las personas: el saber que la acumulación de tensiones que produce un quiebre traumático permite diagnosticar un trastorno de estrés postraumático, o una psicosis, tratarlo y finalmente prevenirlo. Las consecuencias del brote de COVID 18, un evento biológico agudo sobre el funcionamiento mental están siendo lentamente explorados hoy dia.

En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos hemos desarrollado métodos para traer esto a la práctica, sea en términos de diagnóstico psicopatológico, psicológico, de tratamientos psicofarmacológicos o psicoterapias, o de programas preventivos. Mas información en http://www.iemp.cl.

Ramon Florenzano

Director Médico IEMP

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

MIGRANTES, TERCERA EDAD Y ACOGIDA ELECTRONICA.


La situación de los inmigrantes hacia Chile ha alcanzado ribetes dramáticos. Durante la última década la migración Sur-Sur, desde países aledaños y otros lugares de Hispanoamérica creció en forma importante, y las condiciones de entrada han sido modificadas en numerosas oportunidades. En Chile, así como en otros países de Latinoamérica y el Caribe las autoridades han variado el tipo de visa, y la distinción entre migración voluntaria y refugiados políticos se ha traslapado progresivamente. Un reciente documento de la Academia Chilena de Medicina así lo señala (Rodolfo Armas Merino, Báltica Cabieses Valdés, Marcelo Wolff R., Colomba Norero Vonizza, José A. Rodríguez Portales, Humberto Reyes Budelovsly. Salud y Proceso Migratorio Actual en Chile, Santiago 2020). Las condiciones de salud general, de cuadros infecto-contagiosos, de condiciones pediátricas son peores que las de los nacidos en Chile.


La salud mental de los migrantes también se altera, en especial por el estrés de aculturación, en el cual la adaptación a nuestra realidad es difícil, tanto por nuestro chauvinismo generalizado, que no aquilata el aporte que traen los recién llegados al país, como por el desarraigo y la nostalgia que provoca en muchos (el “Sindrome de Ulises”). Nuestro sistema de salud, que es motivo de orgullo nacional, y que ha recibido diversos reconocimientos internacionales, no es entendido por muchos de ellos, que hablan de un “laberinto de salud”, dadas las diferencias que tienen con los modos de funcionar en los sistemas de muchos de sus países de origen, tan diversos de Chile.


Los migrantes de tercera edad, si bien no son tantos como los jóvenes, resienten especialmente el cambio, al llegar a un país donde no pueden seguir desarrollando las actividades que ejercieron toda su vida, y donde dejan de tener una red de amistades y familiares que los apoye. Esta realidad ha sido enfrentada por Loreta Baldassar y su equipo en Australia (The large qualitative project, Ageing and New Media: A New Analysis of Older Australian’s Support Networks) entre 2006 y 2019. En entrevistas etnográficas cualitativas realizadas en 150 adultos mayors de 10 países (Australia, China, India, Italia, Myanmar, Polonia, Somalía, Sri Lanka, Reino Unido Kingdom y Vietnam), en las cuales se examina sus historias de vida, su conocimiento de tecnoligias de comunicación (TICS) y sus sistemas de apoyo informales, tanto local como a distancia, se concluyó que era importante diseñar sistemas de acogida virtuales que les permitiera sentirse apoyados por los dispositivos de transición a su nueva realidad.
Un ejemplo de las intervenciones de acogida realizadas por el equipo de Baldassar es el Café Internet en Perth, Western Australia. Este es desarrollado por una organización más amplia de acogida (Umbrella) que proporciona techo e inserción comunitaria a más de 500 usuarios nacidos en 52 paises distintos. En Chile existen diversas instituciones, como el Servicio Jesuita de Migrantes, o el Centro Integrado de Atención al Migrante (CIAMI) apoyado por una fundación italiana. En nuestro grupo de investigacion sobre el tema estamos presentando una revisión bibliográfica sobre los estudios e intervenciones virtuales para mejorar la acogida a los inmigrantes.


La pandemia de COVID 19 ha aumentado las dificultades del tema, al impedir el libre flujo ya no solo por los complejos sistemas de visado, sino por los cierres de fronteras y las cuarentenas obligadas en los pasos fronterizos. El cierre de muchas actividades económicas en el país, tanto formales como informales, llevó a un desempleo que ha sido mayor entre los inmigrantes mas vulnerables, a un subempleo en muchos de ellos que son profesionales calificados, y ha generado un retorno a sus países y a una emigración no deseada. A nivel de investigación, ha obligado a usar encuestas virtuales que tienen mayor dificultad de respuesta, cuando son aplicadas, por ejemplo a ancianos migrantes con escasa escolaridad y sin familiaridad con medios electrónicos.
Los servicios de salud mental, sean públicos o privados han tratado de responder a las demandas anteriores de las personas migrantes, en un período en el cual los sistemas de salud se han visto sobrecargados por los enfermos graves de Coronavirus, y han tenido que postergar atenciones vistas como facultativas. Sin embargo, muchos migrantes con formación en salud han participado activa y valerosamente en la atención de los casos mas graves, en hospitales y clínicas privadas.

Desde el psicoanálisis el tema de las migraciones es central desde la historia de Edipo, que migró de Tebas a Colonna, y de su creador, Sigmund Freud que vino desde su natal Moravia al corazón del imperio austro-húngaro, Viena. En nuestra realidad, la psicoanalista mexicana Elaine Villas Boas, presentó un trabajo (Migraciones – duelo, elaboración y la búsqueda por una identidad) en el reciente Congreso Virtual de la Federación Psicoanalítica de América Latina (FEPAL) en Montevideo en octubre de 2020. Allí relata que en algunas entrevistas, realizadas en 2019, con migrantes de procedencia y motivaciones distintas, es posible verificar que una característica común en muchos casos, es la fantasía de realización de ideales del yo. Según Grinberg (1984): «Más allá de los factores externos que justificaban las migraciones, operaría también la fantasía inconsciente de búsqueda de una madre tierra nutricia y protectora, frecuentemente idealizada«. Los Grinberg tuvieron que dejar Argentina por razones políticas y escribieron sobre el duelo migratorio en su paiz de acogida, España (Grinberg L. y R. 1984. Psicoanálisis de la migración y del exilio. Madrid, Alianza Editorial).


En una columna de El Mercurio (Viernes 30 de octubre de 2020), el Profesor Fernando Lolas, miembro de la Academia Chilena de la Lengua, se refiere a términos que tienen que ver con lo anterior, hablando de Vejez y Vejentud, diciendo que “en ambos hay que diferenciar un estado biológico y una actitud biográfica”. Así, la vejez es un estado biológico inevitable: se es viejo o se está viejo. Acuña el término “vejentud” para la percepción individual de ese estado: ese estado cambia día a día: hay días de “viejazo”, otros en que la edad parece no importar. Distingue nuestro académico entre la vejez como estado biológico y la vejentud como percepción subjetiva, separando la cronología biológica de la temporalidad y estado biográfico.


En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl) se puede encontrar mas información acerda de estos temas, asi como un equipo interesado en los aspectos diagnósticos, clínicos, terapéuticos y preventivos ligados a la inmigración y la tercera edad.

Dr. Ramón Florenzano
Director Médico

Husserl, Jaspers y Fenomenología

  • Un aporte central de Edmund Husserl a la filosofía es su concepto de epogè que ha sido traducido como “abstención” (Miguel Garcìa Baró. Husserl y Gadamer, Fenomenología y Hermenéutica. Batiscafo, Madrid, 2015). La formación inicial de Husserl fue en matemáticas, y una de las distinciones importantes que hizo fue entre problema y misterio.  Dijo que el primero puede ser resuelto por las ciencias exactas, y el segundo por la aproximación intuitiva a la realidad, que es lo que para el es lo que hace la fenomenología.
  • Para Husserl, vivir es fundamentalmente existirDasein, o sea estar a cada instante como saliendo (ex) de uno mismo, para impropia o propiamente, afrontar un futuro que, todo él, incluida la muerte, es posibilidad. Para las meras cosas existir es solamente, estar presente. Para mi, existir es elegir entre las posibilidades que se me ofrecen, a vista de la muerte. esa gran acometida de lo pasivo, que se realiza de repente aniquilando estar emigrando hacia la futura posibilidad. Las cosas sufren su ser, y yo me veo en la obligación de tener que hacerme mi propio ser de a poco y sin detenerme nunca.
  •  Edmund Husserl tuvo grandes amigos y fuertes desilusiones. Quien pensó que sería su sucesor en la cátedra de Friburgo, Martin  Heidegger, terminó influyendo en su alejamiento de esa universidad cuando llegó a ser rector de ella, en 1933. La amistad de Heidegger con Karl Jaspers y la relación de Husserl con Gadamer, por un lado muestran la aplicación de la fenomenología trascendental a la psicopatología y a la filosofía y por otra el intento de varios de ellos de aceptar la ideología nacional-socialista cuando esta llegó al poder. Husserl fue una honrosa excepción. 
  • En su antedicha separación entre los problemas y los misterios, Husserl dejó espacio para la ciencia empírica, que se preocupa de los primeros, y para las religiones, que se preocupan de los segundos. Un escritor chileno que ha desarrollado esta idea, Rafael Andrés Gumucio (¿Por qué soy católico?, Random House, Santiago, 2019) justifica su fe catòlica señalando que es catóilco porque es la única religion monoteísta que acepta absurdos y no convive con la lógica, y porque da espacio para todos los pecadores, a quienes trata de redimir. 
  • Husserl enraíza lo anterior en la relevancia que le da a la tradición histórica y al concepto de creencia. Nacemos arrojados a un momento histórico, y en ese mundo-vida realizamos un proyecto de vida, basado en la religión y las creencias que nos tocan, sea en el Egipto de los faraones o en Chile actual Esas creencias constituyen lo definitivamente a priori de nuestro destino, sean conocimientos teóricos o empresas morales o estéticas. 
  • Lo anterior tiene múltiples aplicaciones en psiquiatría, lo que ha hecho Karl Jaspers en su monumental tratado de Psicopatología General. Para enfocar solo un tema, el de la angustia, este surge de un predecesor de Husserl, Sören Kierkegaard, en Dinamarca en la primera mitad del siglo XIX, quien acuña el termino angustia existencial, afirmando que el hombre desde que nace experimenta angustia ante el sin sentido de su presencia en esta vida. Posteriormente se ha debatido largamente entre hablar de angustia o ansiedad. García Baró en su texto ya citado, dice que la palabra mas cercana en español es ansia, y que el homo sapiens no se queda tranquilo hasta que no encuentra algún modo de tranquilizarse. Algunos lo obtienen mediante el encuentro interpersonal, otros en una religión, como lo dijo ya San Agustín de Hipona, diciendo que solo Dios calma la sed de sentido. Hoy muchos buscan esa tranquilidad en una utopía política, o en sustancias químicas ansiolíticas.
  • La respuesta de los psicoanalistas desde Freud en adelante ha sido que la ansiedad surge ante el deseo, la pulsión insatisfecha, para lo cual el hombre debe o encontrar un objeto externo que lo tranquilice, o utilizar mecanismos defensivos, tales como la represión, la intelectualización o la identificación. Los tratamientos psicoterapéuticos intentan mediante diversas técnicas estabilizar a la persona, tratando de evitar el uso de la respuesta, siempre parcial, de las drogas legales o ilegales. 
  • En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos tenemos diversos caminos para diagnosticar, tratar o prevenir los problemas antes enunciados. Mas información en nuestra página web (www.iemp.cl).

Ramon Florenzano

Director Médico

Husserl, Problema y Misterio

  • Un aporte central de Edmund Husserl a la filosofía es su concepto de epogè, que ha sido traducido como “abstención” (Miguel Garcìa Baró. Husserl y Gadamer, Fenomenología y Hermenéutica. Batiscafo, Madrid, 2015). La formación inicial de Husserl fue en matemáticas, y una de sus aportes la distinción que hizo entre problema y misterio. El primero puede ser resuelto por las ciencias exactas, y el segundo por la aproximación intuitiva a la realidad, que es lo que para el es lo que hace la fenomenología.
  • La vida de Husserl parte con su niñez en el mundo eslavo de Moravia en el seno de una familia judía, pasa por sus estudios de matemáticas en Berlín, para llegar a su formación en filosofía en Viena. Comparte con su antecesor Federico Nietzche la importancia dada a la filología y su aproximación ingenua a las palabras.
  • La biografía de Husserl tiene semejanzas y diferencias con Sigmund Freud: desde su cercanía étnica y de origen geográfico, tal como haber sido ambos influenciados por Franz von Brentano en la Universidad de Viena. Hay diferencias en el rol de la intencionalidad, central para Freud, y en la apertura a lo espiritual central para Husserl, que contrasta con el distanciamiento con cualquier religión organizada en Freud. Husserl se acercó al cristianismo, primero católico y luego protestante.
  • Para Husserl los problemas deben ser enfrentados por las ciencias empíricas, con una base lógica importante, mientras que los misterios, pertenecen al terreno de los mitos y de las religiones. El los ilustra con el asombro y la sorpresa del niño pequeño, y con la respuesta del adulto frente al misterio que surge con la contemplación del recién nacido.
  • Los misterios se relacionan con los fenómenos místicos, por ejemplo en la espiritualidad de Santa teresa de Ávila, y las primeras aproximaciones vivenciales en primera persona de Agustín de Hipona. En teologías organizadas, alude a las diferencias entre el Dios iracundo de Abraham y el Dios racional de Aristóteles.
  • Hay paralelismos en la bisagra del fin del siglo XIX entre el recorrido de Sigmund Freud, con su descubrimiento del método psicoanalítico para explorar las profundidades, y el método fenomenológico de Husserl. El primero fue aplicado a la psicopatología por otro filósofo fenomenólogo, Karl Jaspers, y el segundo a la filosofía por el principal discípulo de Husserl, Martin Heidegger, su sucesor en la cátedra de Gotingen.
  • El terremoto posterior a la derrota alemana en la Gran Guerra llevó al distanciamiento de ambos, sufriendo Husserl la persecución nazi por los orígenes hebreos del filosofo y de su esposa, y por el ascenso de Heidegger en el mundo del Tercer Reich, que lo llevó a la rectoría de su Universidad.
  • En sus»Investigaciones Lógicas«. Husserl refuta tanto los pragmatismos como los psicologismos, y utilizando la expresión de Pascal, usa la débil cañita del pensamiento para alcanzar principios intemporales abstractos, los cuales contrasta con la verdad dada por la intuición del sufrimiento y el dolor. El reino de la medicina y de la psicopatología están inmersos en esa verdad que es alcanzable de inmediato por la intuición.
  • ¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? En nuestro medio persiste la tensión entre las aproximaciones objetivas y cuantitativas, en la línea de los estudios de lógica matemática de Husserl, y las interpretativo- hermenéuticas, del psicoanálisis clásico o intersubjetivo. El interés por la lógica matemática fue clave en el fundador del psicoanálisis chileno, el Prof. Ignacio Matte Blanco.
  • En el Instituto de Estudios Medico Psicológicos nos interesan tanto la investigación en psicopatología y psicoanálisis, como las aplicaciones en el diagnóstico, en las terapias y en la prevención.

Ramon Florenzano
Director IEMP

INCONSCIENTE, JUNG Y SOUBLETTE

El termino Inconsciente fue popularizado por Sigmund Freud, aunque antes lo habían utilizado Pierre Janet entre los neurólogos y Schopenhauer entre los filósofos. El inconsciente freudiano puede ser automático o dinámico.

Carl Jung desarrolló y dio otro significado a la palabra inconsciente, al plantear que al explorarlo mediante su variante del psicoanálisis, denominada Psicologia Analítica, se distinguen dos niveles: el inconsciente personal, mas superficial, donde se encuentran las características descritas por Freud en su inconsciente dinámico, y otra mas profunda, el inconsciente colectivo, con características propias no ya del individuo sino de la especie.

El punto de vista junguiano fue desarrollado mas allá de su creador por un conjunto de psicólogos y psiquiatras, que formaron la Sociedad Internacional de Psicología Analítica. En Chile también este punto de vista se desarrolló inicialmente por el Dr Arturo Prat Echaurren, formado en la Clinica Psiquiátrica Universitaria y en Francia y. Suiza, y seguido hoy dia por distinguidos psicólogos.

Mas allá de los clínicos , diversos intelectuales o académicos chilenos han utilizado el marco referencial junguiano, En la actualidad, entre ellos se encuentra el filòsofo y Profesor de Historia del Arte en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Gastón Soublette.

Un área en la cual Sigmund Freud y Carl Jung tuvieron puntos de vista diferentes fue el rol de los factores religiosos en la vida psíquica: Freud fue ateo profeso y confeso, mientras que Jung estudió los fenómenos espirituales con detención, encontrando que aparecían en la profundidad del inconsciente en todos los hombres. A diferencias de teologías tradicionales que planteaban que Dios se encontraba en lo alto de los cielos, Jung señaló que se podía descubrir en las profundidades del inconsciente colectivo del homo sapiens.

Soublette, apoyándose en su comprensión de los escritos de Jung, plantea en su reciente Manifiesto: peligros y Oportunidades de la Megacrisis (Ediciones PUC, Santiago de Chile, 2020) que el hombre actual está desconectado de sus raíces profundas, de su cercanìa a la naturaleza, y vive inserto en un mundo capitalista con lógica productiva de mercado, donde se convierte en un rodaje mas de una maquinaria que lo aleja de su profundidad y raíces naturales y espirituales.

¿Qué tiene que ver lo anterior con la Salud Mental? El punto de vista junguiano aparece tanto en tests diagnósticos, uno de los cuales, el Inventario de personalidad de Myers y Briggs ha sido muy utilizado en Psicologia Laboral y selección de personal. Otro, ideado por el propio Jung, el test de Asociación de Palabras, hoy tiene solo un rol histórico. En el plano clìnico, las psicoterapias analíticas ayudan a alejarse del Yo superficial, individualista y competitivo, para acercarse al Self mas oculto, mas ligado a la naturaleza humana profunda y espiritual. La Prevencion desde una perspectiva junguiana lleva a fomentar una vida mas natural, menos agresiva hacia los demás, y mas ligada a ritmos biológicos naturales, como los circadianos.

La Pandemia de la que estamos saliendo ha mostrado la realidad de muchos de los puntos de vista anteriores, al constatar como es necesaria una vida menos socialmente aislada, relaciones de pareja mas centradas en el amor que en la diferenciación, y una vuelta a prácticas espirituales en el sentido amplio. El Instituto de Estudios Médico Psicológicos cuenta con profesionales capaces de intervenciones diagnósticas, terapéuticas y preventivas orientadas en estas ideas.

Ramón Florenzano
Director IEMP

Ascetismo, Zeitgeist y Santa Teresa de Avila

La solución ascética es propuesta por Federico Nietzche en los capítulos finales de su «Genealogía de la Moral», planteando que la renuncia a los placeres de los sentidos es una solución adoptada por sacerdotes, psicólogos y filósofos para evitar sufrimientos en esta vida y para prepararse para la otra, cuando se cree en ella. Usando su extraordinaria capacidad profética, apocalíptica y nihilista a la vez, el se centra en los promotores del ideal ascético, denunciándolos como falsos profetas. En el párrafo 26 de esa obra, rechaza la historiografía teleológica, diciendo que hay hoy quienes solo describen, con una mirada dura, lo que está sucediendo, que para el es una progresiva decadencia del espíritu germano pasado, con una Alemania que ya no crece sino que se reduce a seguidores de Dühring, anarquistas que quieren destruir las instituciones cristianas históricas, contemplativos que solo aplauden imágenes románticas, parfum Renan, dice Nietzche. Acá alude al misticismo poético de Teresa de Avila. Todo lo anterior exaspera a FN, que pisotea ”las poltronas apolilladas, la contemplación cobarde” de los meros espectadores. El respeta el ideal ascético en la medida que sea honesto, pero no soporta los sepulcros blanqueados, no soporta a los fatigados, no soporta a los agitadores ataviados de héroes, no soporta a los artistas ambiciosos, a los antisemitas disfrazados de buenos cristianos. Atribuye la perdida del espíritu alemán a una dieta alimentada de lectura solo de periódicos, de cerveza y de música de Wagner. Así como a la clausura del augusto principio de Deutschland, Deutschland über alles y finalmente a la paralisis agitans de las “ideas modernas”. Combate a la “religion del sufrimiento”, para esperar el advenimiento del Superhombre, que es el Anticristo. 

El espíritu de los tiempos o Zeitgeist aparece en diversos autores del siglo XIX, en que antes de Nietzche, Karl Marx denuncia al capitalismo como explotando a los oprimidos a los que mantiene en un ascetismo obligado, mientras permite a los ricos darse una vida opulenta. Sigmund Freud joven, propicia una satisfacción de la libido sin restricciones, pero a lo largo de su vida reconoce la necesidad de suprimir los impulsos para construir la civilización, lo que desarrolla en El Malestar en la Cultura (Trad Luis Lopez Ballesteros y de Torres, Alianza Editorial, 2014). 

Max Weber, después que los autores anteriores, y desde la sociología, escribe su texto clásico sobre La Etica Protestante y el Espiritu del Capitalismo y  (Alianza (2012) ISBN 978-84-206-6946-5; Biblioteca Nueva (2012) en el cual señala que la gran diferencia entre el catolicismo medieval y los cristianismos reformados de Lutero o de Calvino, es que el primero cree que la salvación se conquista en esta tierra con una vida ascética llevada a merecer como premio la salvación eterna. En la teoría de la predestinación y la teoría de la justificación paulina, los justos ya están elegidos en la mente de Dios, y el único modo de saber si pertenecen a ese grupo, es darle fuerza al término bíblico vocación (en alemán Beruf, en inglés calling y en español llamado). Weber señala como en la traducción alemana de la Biblia se dice bleibe in deinem Beruf, o en español permanece en tu vocación. El trabajo profesional bien realizado, desde el tardo helenismo en adelante se transforma en el modo de salir adelante en esta tierra, y en el mundo protestante, de éticamente saber que se está del lado correcto. Esto explica para Weber la mayor prosperidad de la Europa protestante sobre la católica cercana al Mediterráneo: allí la jerarquía de la Iglesia Romana menosprecia el éxito mundano y sugiere a las personas que desprecien la vida fastuosa y cortesana, viviendo ascéticamente para asegurarse la salvación.

Lo que Weber plantea es que siendo el capitalismo una construcción “ideal-típica”, tal como el Estado, la Iglesia o el Feudalismo, la investigación prospectiva en el contexto europeo occidental burgués de principios del siglo XIX, los factores económicos solo “ideológicamente considerados” son insuficientes, y los factores extra-económicos, tales como la fe protestante,  son inversamente proporcionales a la ética práctica de las conductas de los individuos. El tipo de capitalismo que surge en Alemania y Suiza, siguiendo la versión particular ascética y calvinista, tiene consecuencias diferentes en la concepción weberiana, diferentes a la marxista, en la cual la relación es directa: la infraestructura económica determina directamente la estructura socio-cultural capitalista. En Weber la relación es mas compleja y está subjetivamente determinada. Este hecho es para el crucial para marcar la diferencia de la cultura occidental, con otras, y es lo que ha llevado a la superioridad que el centra en la adopción de una acción individual y colectiva, de tipo racional. Las demás culturas se han visto obligadas, para competir económicamente, a adoptar el modo occidental de gestión de la existencia individual y social.  En sus estudios posteriores acerca de las éticas económicas de cada una de las religiones, Weber ha tratado de demostrar como esta ética ha acelerado, ralentizado u obstaculizado la racionalidad de la vida económica.  

Un ejemplo entre otros de esta actitud es la vida de Teresa de Ahumada (1515-1582), Teresa de Jesús en vida o Santa Teresa de Avila después de su canonización en 1622. Santa Teresa tuvo una temprana vocación religiosa, que se retrasó por múltiples achaques corporales antes de llegar a profesar como religiosa carmelita. Experimentó visiones que la orientaron a llevar una vida ascética y a la fundación de múltiples conventos de carmelitas descalzas, siendo la reforma del Carmelo su tarea vital, que dio sentido a su vida y que la llevo a chocar con la jerarquía católica, mas atenta entonces a los honores de esta tierra que a morir en brazos de Jesús, a lo que ella esperaba. 

Esta posición, clave en la Contrarreforma romana para contestar a las críticas de Martín Lutero acerca de la venta de indulgencias y otras fuentes de enriquecimiento del Papado, se ha mantenido a lo largo de los siglos, y aun hoy día distingue a varios de los movimientos eclesiales que buscan vivir en este mundo como si se perteneciera al próximo. Fernando Lolas ha estudiado estos temas, siguiendo a Kosellek, quien relacionó la noción de Zeitgeist con la propia de Sattelgeist (tiempo bisagra), que alude a períodos en los cuales se hacen cambios cruciales, y para el la centuria entre 1450 y 1550, la de la Peste Negra en Europa, fue una de esas. 

En estos tiempos de pandemia, la cuarentena impuesta por la autoridad sanitaria ha llevado a una vuelta ascética a una vida sin placeres individualistas como los viajes, restaurantes gourmet o carreras en automóviles costosos). Los valores tradicionales de cercanía a la familia y alimentación frugal, sin contacto físico entre las personas, ha planteado un ascetismo obligado para evitar la muerte por contagio del Coronavirus. Pero las consecuencias de las cuarentenas prolongadas y la crisis producto de parar las economías llevan a otras consecuencias negativas.

¿Qué tiene lo anterior que ver con la salud mental? La aplicación de las lecciones de la historia pueden ser útiles tanteo para el diagnóstico, como el tratamiento y prevención de problemas de salud mental. En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos tenemos intervenciones terapéuticas y preventivas para algunas de las situaciones recién descritas.

Dr Ramon Florenzano

Director Médico IEMP


Locura, genio y fin de la vida.

Diversos genios terminaron locos o enfermos: Federico Nietzche, Max Weber y Jacques Lacan. Otros presentaron enfermedades médicas que les limitaron sus últimos años: Immanuel Kant y Sigmund Freud son ejemplos. Immanuel Kant tuvo una forma especial de locura: su personalidad obsesiva lo hizo vivir en forma extraordinariamente ordenada, prácticamente no salió de su Königsberg natal, lo que le permitió una productividad científica excepcional. Entre sus escritos juveniles se encuentra un pequeño tratado de psicopatología que es de interés porque explora el mundo de la enfermedad mental de un modo que fue después ampliado por la gran psiquiatría germana. Sigmund Freud, formado como neuropatólogo, pasó desde la descripción de los cuadros neuróticos, ansiosos e histéricos, a crear una disciplina independiente, el psicoanálisis, que le labró fama e inmortalidad. Tal como a Kant, su vida ordenada y obsesiva le permitió a Freud escribir 24 tomos de obras completas. Sus problemas médicos fueron de otra índole: un cáncer de mandíbula mal tratado lo limitó progresivamente desde 1920 hasta su muerte en Inglaterra en 1940.

Algunos genios recorrieron su país y alrededores buscando un lugar donde aliviar sus males y encontrar tranquilidad para escribir. Nietzche en Sils Maria, en Suiza escribió algunas de sus obras finales y mas proféticas, así como Max Weber encontró en la isla de Ascona el lugar para dejar su cátedra de Heidelberg y vivir los últimos años (relativamente) tranquilo. Relativamente porque después de toda una vida de ascetismo victoriano, en sus últimos años Weber dejó de lado la hipocresía de los profesores universitarios (se acuerdo a la definición de La Rochefoucauld: la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud). O bien, la paráfrasis freudiana de Peter Gay. “ el tributo que el ego decimonónico pagó al Super Yo”. En esos años vivió mas disipadamente que en su larga trayectoria académica anterior, siempre acompañado por su esposa y biógrafa, Marianne.

El fin de la vida de varios genios concluyó con algunos sumidos en la locura, como es el caso de Federico Nietzche, que perdió la razón para algunos como consecuencia de sus devaneos juveniles donde contrajo una sífilis, o para otros por el esfuerzo intelectual máximo que implicaron sus obras finales, con los aforismos de la Genealogia de la Moral, de Zaratrusta, etc. En el caso de Max Weber, comenzó a presentar episodios depresivos ya en 1897, en que presentò un agotamiento nervioso que le hizo dejar su cátedra de Heidelberg, y que “lo obligaba a pasar días enteros mirando al vacío a través de la ventana de su casa (”Erica Grossi, Max Weber: le scienze sociale di fronte a la modernitá. Batiscafo, 2015). Finalmente, murió en forma repentina, en 1920 víctima de la gripe española que asoló la Europa de post-guerra. El estaba también escribiendo su gran obra final (Economia y Sociedad) que dejó inconclusa.

Las pandemias han sido compañeras históricos de la humanidad desde las plagas de Egipto hasta los días que vivimos. No solo genios sino líderes políticos han enfermado en momentos cruciales: el presidente Woodrow Wilson dirigía las negociaciones para poner fin a la Gran Guerra en Versalles en 1919 cuando tuvo una grave gripe española, siguió negociando la rendición alemana aun con fiebre y con un evidente cuadro de alteración de conciencia e ideación paranoide. Sus desatinos llevaron no solo a que Sigmund Freud y el embajador de EEUU Bullitt escribieran la primera psicobiografía psicoanalítica, sino a sembrar las semillas que llevaron a la II Guerra Mundial 30 años después.

Federico Nietzche en el Tratado III de La Genealogía de la Moral, señala como la debilidad de los enfermos es utilizada por los sacerdotes, los psicólogos o los filósofos para proporcionarles un consuelo y al mismo tiempo, adquirir poder sobre ellos. Los médicos viven de administrar pócimas o dietas, los cirujanos de hacer sangrías o incisiones, y la profesión creada por Freud, los psicoterapeutas, de conversar con sus pacientes. Ofrecen una curación que en tiempos de Nietzche se conseguía ocasionalmente, a veces solo esperando pacientemente que la enfermedad siguiera su curso natural. Actualmente, las profesiones de la salud tienen mucha mayor efectividad, y se acercan mas a ser ciencias, pero sus practicantes siguen viviendo de la debilidad de sus usuarios.

En las vidas de santos también las pandemias y las enfermedades juegan un rol importante. Por tomar un solo caso, Santa Teresa de Avila, Doctora de la Iglesia, era hija del segundo matrimonio de don Alonso de Cepeda, quien enviudó joven: su primera mujer murió de peste bubónica, que asoló España en el siglo XVI. Teresa, mujer apasionada y de gran imaginación, fue muy enfermiza desde su adolescencia y presentó crisis de pérdida de conciencia, experimentó visiones extáticas, y se recuperó milagrosamente de un estado catatónico que la tuvo a bordes de la muerte. En esas visiones, ángeles y santos la impulsaron a una obra de reforma de la orden del Carmelo, y las carmelitas descalzas fueron uno de los puntales de la Contrarreforma no solo en España sino en toda Europa. Su enfermedad le dio una paciencia y reciedumbre que le permitió su gran obra fundacional.

En la pandemia actual vemos como algunos ceden ante la dictadura sanitaria y se refugian medrosamente en sus cabañas, otros adoptan las costumbres de los selknam en la Patagonia: cuando morían misteriosamente por las pestes traídas por los europeos, como el sarampión, su expresión era “hay que seguir viviendo”, y seguían pescando, preparando sus tolderíos y esperaban ver de nuevo a quienes desaparecían. Los profesionales de la salud mental podemos ayudar en términos actuales, a enfrentar el miedo a la muerte ayudando a mantener rutinas, emprender re-inventándonos, o desarrollando nuevos rituales ante los duelos inevitables.

La tarea de los dispositivos de salud mental hoy día es ayudar a enfrentar la pandemia, los confinamientos, diagnosticar los problemas de salud mental que ellos traen, tratarlos y sobre todo prevenir sus consecuencias de largo plazo.

Ramon Florenzano

KANT, CLERICALISMOS Y PSICOPATOLOGÍA

Emmanuel Kant (1724-1804), cuando joven tuvo intereses menos conocidos que sus grandes obras de madurez, como las Criticas de la Razón Pura, de la Razón Práctica o del Juicio. En “El Duelo de los Ángeles: Locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno”, Roger Bartra (Fondo de Cultura Económica, México, 2018) estudia su breve obra “Ensayo sobre las enfermedades de la Cabeza”. Este escrito, poco mencionado por los filósofos kantianos, es interesante para los psicopatólogos. Allí hace una descripción de las diversas enfermedades mentales, que para el van desde la simple estupidez hasta la locura bufonesca. Kant es un convencido de que los males de la cabeza proceden de la sociedad, y estudia casos que conoce, como el del Emmanuel Swedenborg, que decía ser capaz de comunicarse con el mundo de los espíritus. Para el hay formas tolerables de locura, que no anulan la participación en la vida social, y otras en las que es necesario tratar a los afectados por el mal. Entre las primeras incluye Kant a las “pulsiones de la naturaleza humana”, dando el ejemplo de que una pasión amorosa o la ambición pueden convertir a un hombre razonable en un loco irracional. Entre las formas graves de la locura coloca Kant a la melancolía, a la cual liga a la hipocondría que sitúa en el abdomen. El melancólico está lleno de tristes suposiciones, y esta penuria debe ser tratada recurriendo al médico, al cual el filósofo puede ayudar escribiendo, lo que es un modo de hacer catarsis (eliminar) las ideas locas que lo asedian. Concluye afirmando que el filósofo melancólico debe optar entre eliminar su melancolía, escribiendo; eliminándose (abriéndo la posibilidad del suicidio) o bien, lo mas difícil “guardando silencio”.

Kant fue criado en un hogar pietista, por padres extremadamente religiosos. Desde sus días hasta ahora, lo espiritual puede llevar a posiciones clericalistas, que son revisadas en la historia chilena por el libro de Ana María Stuven y Darío Castillo (Construyendo un Reino de este Mundo: Ensayo Histórico sobre Clericalismo y Política en Chile.Ediciones UDP; Santiago de Chile, 2020). El clericalismo ha sido definido por el papa Francisco como “una manera desviada de concebir la autoridad en la Iglesia”. Históricamente, la Iglesia fue definiendo y defendiendo su autoridad frente al laicado y al poder político apoyándose en su origen divino. Aunque ya Jesús sabía que el afirmar su palabra frente al poder de los sumos sacerdotes traería roces, fue en el siglo IV dC que, con la conversión de Constantino, se llegó a una unidad político-religiosa que unió el poder del Imperio Romano con la jerarquía eclesiástica.

Ese conflicto se aceleró durante la reforma protestante, en la que Lutero no solo se rebeló contra la autoridad de Roma y su comercio con las indulgencias, sino que afirmó que todos los bautizados son sacerdotes. En 1541 la respuesta de Roma fue el Concilio de Trento que reforzó la autoridad de la jerarquía, diciendo que los sacerdotes representan en la tierra a la persona misma de Dios. En Chile, ese conflicto aparece en el siglo XIX en la Independencia, en que el régimen monárquico con un soberano “por derecho divino”, fue reemplazado por un sistema republicano basado en la soberanía popular. El conflicto del patronato en la designación de la autoridad eclesiástica atravesó todo ese siglo, que en Europa fue representada por el Papa Pio IX, y en Chile por los conservadores ultramontanos y por el Obispo Rafael Valentín Valdivieso. El primer arzobispo de Santiago defendió a la iglesia en contra del Estado, del protestantismo y de la masonería. Asimismo, trató de mantener a las mujeres en sus hogares, negándoseles el acceso a la educación científica. La iglesia trató de separarse del poder civil, y de la enseñanza laica, formando su propia, y las Acciones Católicas que trataron de evitar que el laicado fuera autónomo. En el siglo XX este conflicto se mantuvo hasta la separación entre la Iglesia y el Estado, pero persistió en el Partido Conservador. El papado mantuvo su estructura piramidal, y los papas mantuvieron lo mas que pudieron su soberanía: Pio XI fue el ultimo Papa-Rey (de Roma). Stuven postula que solo el Concilio Vaticano II trató de terminar con la estructura jerárquica de Trento, pero aún así, mantuvo la sacralidad de la figura sacerdotal. Lo que ella y Castillo señalan es que la Iglesia como comunidad de fieles es un concepto distinto de la iglesia jerárquica. La ultima mantiene hasta hoy su visión de la mujer sometida a la autoridad del hombre, sea marido o sacerdote, ya que ellas no pueden ser ordenadas. En esto se mantiene la tradición paulina, y en los sistemas de autoridad eclesiástica que eximen a la jerarquía de todo sistema de escrutinio, lo que se puede ligar a los abusos sexuales y de poder sobre el laicado.

Kant es también de interés para los psicoanalistas. Sigmund Freud, poco amigo de aceptar su tributo a filósofos de su época, como Nietzche o Schopenhauer, si reconoció su deuda con Von Brentano y con el propio Kant. Estas raíces freudianas siguen siendo relevantes hasta hoy día, pasando por Lacan, y llegando a Deleuze y Guattari. En estos autores se tensionan miradas individualistas y del mundo interno, como en Freud, con otras colectivistas y centradas en las máquinas sociales y los movimientos aberrantes, como en esos autores.

La vida personal influye en la obra intelectual. En estos días de aislamiento obligado, recordamos la “década silenciosa” de Kant, que ya reconocido con los cargos de profesor de Lógica y Metafísica en la Universidad de su ciudad natal, Königsberg, no escribió por diez años y eludió viajar para pronunciar conferencias y aceptar ofrecimientos de príncipes, o recibir el crédito por su popularidad creciente como autor, sino que se dedicó a escribir su Critica de la Razón Pura, un punto de inflexión para la filosofía de Occidente hasta nuestros días. Ya en vida fue visto como el puntal de las filosofías idealistas, y su rol fue central hasta la gran síntesis hegeliana del siglo XIX.

Como en otros gigantes intelectuales, la productividad kantiana llegó hasta que su cuerpo le falló. Ya tenía síntomas de arteriosclerosis cerebral, y en su último año de vida se vio limitado por dolores estomacales, pérdida de memoria y somnolencia. Tal como Nietzche y el propio Freud, su productividad intelectual decreció en la medida que la máquina corporal fallaba.

Kant también incursionó en política, no aceptó el rol central de la felicidad individual de las revoluciones americana y francesa, que le tocó conocer desde su aislamiento prusiano, y en la práctica avaló la teoría del Estado de Hobbes, con su visión de un estado protector de la violencia inter-humana (Homo homini lupus). Estos temas surgen también en su psicopatología, donde distingue las locuras inofensivas de las peligrosas. Si bien sus categorías no son las actuales, algunos de sus puntos de vista tienen aun vigencia, como el de la locura razonante, que se ven tanto en estructuras obsesivas de personalidad, como en sistemas delirantes crónicos, en los cuales la persona desarrolla una teoría conspiratorial de lo que le sucede. Esas categorías persisten hoy, con otros nombres: los sistemas intelectuales sin base corporal se ven en teorías especulativas o poéticas acerca de idealizan la locura como creativa o como aportando al cambio social.

¿Qué relevancia tiene esto para la salud mental? El avance hacia la integración del nuevo conocimiento aportado por las neurociencias y el mundo mental ordenado sea psicopatológica o psicodinámicamente se traduce en disciplinas de fronteras, como la neuropsiquiatría o el neuropsicoanálisis. En la práctica clínica, los sistemas diagnósticos mas recientes buscan las bases materiales de los distintos trastornos mentales, y las terapias se preocupan de mantener el buen funcionamiento cerebral con un adecuado ritmo sueño-vigilia, con una sana alimentación o evitando el consumo de sustancias tóxicas legales o ilegales. Acepta la locura bufonesca de Kant en algunas personalidades con uso excesivo del humor, pero teme a aquellos fanáticamente convencidos de sus creencias sean religiosas o políticas. La locura bufonesca se ve hoy en cuadros graves como en las clásicas hebefrenias, o en otros leves en las cuales el sentido del humor es un factor protector para no tomar la pandemia tan trágicamente.

En el plano de la organización de servicios de salud mental, tanto los sistemas públicos como privados también tienden a integrarse con los de salud general, y la pandemia de coronavirus ha catalizado sistemas de teleconsulta y programas preventivos a distancia que tienen efectividad mensurable. Dispositivos privados como el Instituto de Estudios-Médico Psicológicos pueden colaborar eficazmente con los sistemas públicos en sus niveles diagnósticos, terapéuticos o preventivos.

Dr Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

SINDEMIA, CONTROL SOCIAL, CULPA Y DEUDA.

Fernando Lolas, en su articulo “Perspectivas Bio-éticas en un mundo en sindemia» (Acta Bioethica 2020; 26 (1): 7-8) nos recuerda este vocablo, que alude al hecho de que no presenciamos una interacción causal simple entre un virus y un organismo, sino una compleja relación entre agentes causales, procesos sociales, y estados mórbidos de base. Es pues esta sintesis entre sinergia y epidemia los que nos tiene sumidos en una crisis de incertezas que afecta nuestra salud mental. Surgen las posibilidades de grandes crisis socio-ecoómicas o de cambios en la trayectoria depredadora del homo sapiens.

En blogs anteriores hemos comentado los escritos proféticos de Federico Nietzche, en su obra Genealogía de la Moral. Hoy nos referiremos a su Tratado III, donde habla de la antítesis entre lo dionisíaco (con su inmersión intensa en las sensaciones corporales, en los cambios químicos producidos por el alcohol y las drogas, y en la satisfacción libidinal del encuentro entre humanos) con lo apolíneo (la superación hacia arriba en sistemas conceptuales lógicos y racionales). Mas adelante, en “Así hablaba Zaratrusta” usa su metáfora evolutiva del camello, el león y el niño, en el cual muestra como la ultima visión es creativa e ingenua. En la vida de Nietzche su esfuerzo final de síntesis desembocó en la locura y en su muerte prematura.

Posteriormente a Nietzche, Freud retomó desde su método clínico, el psicoanalítico, el esfuerzo por mostrar vías de intervención terapéutica primero y preventiva después, en su distinción entre Libido y Tánatos, que fue elaborada por Lacan a mediados del siglo XX y profundizada por Gilles Deleuze y Feliz Guattari en su Anti-Edipo. Su visión amplía el individualismo freudiano al ámbito colectivo, y plantea una visión productiva del proceso analítico, al mirar los procesos mentales como “maquinicos” y siguiendo caminos fluidos o aberrantes. La patología sería una máquina que se desvía de su proceso productivo habitual. Esos autores dicen “las maquinas combustionan gastándose“. Es probable que la sindemia actual tenga que ver con desgaste de los caminos de Occidente.

El control social de los comportamientos de los individuos aumenta cuando se requiere un Estado que proteja a los individuos: esto se da en las emergencias físicas, biológicas como las pestes, y en las catástrofes bélicas. Este control se predica desde la protección de las personas, pero termina en general infligiendo un sufrimiento inequitativo: sufren mas los mas vulnerables. Las religiones prometen una recompensa a este sufrimiento, a veces en esta vida, como en el budismo, al aprender a sumergirse en un estado sin Yo. Esto a diferencia de los credos occidentales, en los cuales tanto los dioses helénicos como el dios sin nombre de la Escritura hebrea pueden entretenerse con el sufrimiento humano. El Dios cristiano proclama la aceptación de la misericordia del Creador, que ama tanto a sus creaturas que muere por ellas.

Para Nietzche, todas las religiones por diversos caminos buscan evitar el sufrimiento ofreciendo un camino en esta vida o en la venidera. Muchas se centran en insistir en la culpa, traída por el pecado, que debe expiarse ahora o en el futuro. Tanto los Estados terrenales como los credos religiosos se centran en el tema de la Schuld (culpa), que debe pagarse o en carne propia o en deudas temporales o pecuniarias.

En el caso de esta pandemia, el control sanitario de la población se hace para mantener a esta viva, frente al temido Coronavirus, símbolo de una muerte sin rituales y deshumanizada por la técnica. Las cuarentenas, los confinamientos y los cordones sanitarios eliminan las libertades individuales, y tal como en las guerras le entregan el control total a los representantes del Estado. Muchos de estos muestran un placer sádico en hacer sufrir a quienes están protegiendo.

El exceso de protagonismo aparece también en las autoridades sanitarias que deben velar por las medidas protectoras para la población, y en sus entrevistas explican su vocación como producto de privaciones y traumas infantiles diversos. Esto es comprensible, pero en términos freudianos se puede ver el mecanismo de desplazamiento: lo que sufrieron de niños, lo hacen sufrir a la poblacioin a su cargo. En la serie de Netflix “Desplazados” se puede ver como los guardianes de los inmigrantes indocumentados que llegan a Australia, se transforman en entes cada vez mas sádicos hacia sus protegidos.

David Goleman, a propósito de la actual pandemia, señala la relación entre esta y el miedo humano a la muerte que puede gatillar reacciones irreflexivas y elabora en la teoría de la angustia. Ya la definición freudiana de esta emoción en 1890 distinguía entre el temor normal a la muerte y el temor anormal a lo desconocido. La amenaza cierta de la muerte por un cataclismo telúrico como un terremoto lleva a descargas noradrenérgicas, y es una respuesta adaptativa para evitar la muerte. La respuesta anormal es huir sin una causa aparente. Goleman añade que desde su perspectiva (la de la “Inteligencia emocional”, que cumple ahora 25 años desde su formulación), la mejor respuesta al miedo es la reflexión, o sea mantener la calma. Esto, dicho en términos neuroanatómicos, significa mantener el control de la corteza pre-frontal sobre el resto del cerebro, y no responder impulsivamente, lo cual permite analizar soluciones alternativas, creativas o innovadoras a la amenaza, cuando es externa, o aclarar el significado de esta, cuando es interna y la noxa temida no es fácilmente identificable.

El dilema para todos hoy día es aceptar la “dictadura sanitaria” y aportar a salida de la pandemia, respetando las normas por ellos impuestas.

Los profesionales de la salud mental tenemos una tarea más compleja: aportar al control de la pandemia en el nivel diagnóstico, analizando los síntomas que traen los pacientes a teleconsultar, en el plano de intervenciones psicofarmacológicas, para calmar químicamente los síntomas ansiosos, depresivos, el insomnio u otros síntomas frecuentes hoy día. O bien para desarrollar intervenciones preventivas, individuales o grupales. Mas información al respecto en la página web del Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl)

Dr Ramon Florenzano

Director médico

Pestes, Edipo y Federico Nietzche

  • La historia de las pestes es tan antigua como la historia escrita de la humanidad. Desde las Siete Plagas de Egipto, pasando por la Peste Negra, para llegar a la Gripe Española de hace cien años, son todos ejemplos de epidemias, pandemias o endemias que han exterminado a un buen numero de miembros de nuestra predadora especie. En todos esos casos la reacción humana ha sido o proyectar en terceros la causalidad del exterminio, o el recurrir a un poder superior, para que nos proteja. 
  • La reacción de un pueblo a una epidemia es semejante desde la polis griega. En el drama griego Edipo Rey, la ciudad de Tebas está siendo azotada por la plaga, y en su escena de apertura los efectos del contagio son evidentes por sus calles vacías, los hijos son separados de sus padres, y solo se oyen los gritos y quejumbres de mujeres y sacerdotes.  La historia continua enseñándonos que la pestilencia es un castigo divino por el asesinato del difunto rey Laio y que solo desaparecerá encontrando y exiliando al culpable de su muerte. La ciudad pide al jóven y enérgico nuevo rey, Edipo,  que viaje a visitar a la Esfinge en el templo de Apolo para resolver el enigma y salvar a Tebas. Cuando Edipo descubre horrotizado que fue el mismo quien mató a su padre, quien cuando el nació lo había abandonado en un lugar fuera de la ciudad para que muriera.  Edipo niño fue encontrado y criado en Corinto, y ya joven encuentra en una encrucijada de caminos a Laio y en una disputa lo asesina. También sin saberlo, al volver a Tebas desposa a su propia madre, Yocasta. La tragedia llega a su climax cuando Edipo se percata que es su propia fuerza, su visión y agudeza para guiar a su pueblo  lo que ha desencadenado la pestilencia sobre Tebas. Decide entonces arrancarse los ojos y exiliarse para redimir su pecado y no volver mas, acompañado de su hija Antígona. 
  • Este mito inspiró fuertemente al creador del psicoanálisis, quien lo hizo la piedra angular de su edificio teórico. Esta leyenda, estudiada por Freud y re-descubierta en múltiples psitoterapias desde entonces. Ya Freud explicó la génesis de la confianza en Dios como un modo de salir de la sujeción al padre biológico invocando a un poder superior.  En el Edipo clásico, el niño se rebela en contra del padre y se apoya en la madre. En las versiones actuales, el individuo obedece a la autoridad sanitaria o política, pero mantiene la capacidad de criticarlos y de no aceptar sus ordenanzas, esperando un plebiscito o un cambio constitucional que termine con medidas atrabiliarias.
  • También re-aparece en nuestros dias, cuando los avances científicos y tecnológicos nos hacen enfrentar a una nueva peste, la del Coronavirus, y nos demos cuenta de que nuestra conducta depredadora como especie ha llevado a una consecuencia inesperada: esta pandemia  Somos un animal social: un médico que trata pacientes de COVID-19 decía que lo peor de esta muerte es que tienen que hacerlo solos, sin el consuelo de la presencia de sus familiares, sin un rito de despedida. El aislamiento por el distanciamiento social necesario tiene consecuencias serias en la salud mental de enfermos y sus cuidadores.
  • Este dilema ha sido ilustrado de diversos modos. Gabriel García Márquez en «Amor en Tiempos del Cólera» muestra las consecuencias en una historia familiar compleja en la Colombia de hace cien años, del amor fuera del matrimonio, y de la decisión de los protagonistas de morir de cólera antes de separarse. 
  • Antes de la interpretación individual freudiana, Federico Nietzche en «La Genealogia de la Moral» (Alianza Editorial, 9a Edicion revisada, 2017) hace uno de los relatos mas pesimistas acerca de la actitud humana frente a los misterios. En su idea de «transvaloración» surge la diferencia entre la ética señorial y la de los esclavos. La ultima es desarrollada por las religiones monoteístas, sean judía, cristiana o musulmanas. El Dios único quiere ver sufrir a sus adversarios. En su visionaria proyección de lo que vendría escrita a fines del siglo XIX, profetizó la aparición de un líder que sacaría a su país (Alemania) de la mediocridad en la que la veía inmersa, y que promovería el dominio de la raza aria, proveniente de la indoeuropea, sobre el resto, descrito por el como etnias menores y biológicamente precarias.  En el Tratado segundo de esa obra Nietzche apunta la sensación de culpa de los que no acatan las normas de sus gobernantes: el que quiebra la norma infringe las normas de los dioses, o de sus representantes terrenales. En ese tratado el foco de ese autor no son los representantes de las religiones sino los psicólogos, que son nuevamente representantes del control social sobre la conducta socialmente inaceptable. . 
  • Los gobernantes pueden usar la peste para sus propios fines politicos o estratégicos. Nietzche señala como la culpa (Schuld) y la pena son la misma palabra en alemán, y como el género humano progresó desde el pago de las ofensas entregando literalmente trozos de carne, en la escritura hebrea, al pago monetario y de tributos al César, en el derecho romano. Hoy día también se pasa desde el castigo directo de los presuntos ofensores, como en el reciente caso de George Floyd, al pago con confinamiento, en cárceles o en el propio domicilio, a las penas pecuniarias.
  • ¿Que tiene que ver esto con la salud mental? Los virus siguen siendo el enemigo ancestral, los micro-organismos, y usan métodos cada vez mas sofisticados para atacar a los homo sapiens. Esto tiene consecuencias tanto biomédicas como de salud mental. En la practica es importante seguir desarrollando investigación sobre las caracteristiccas de esta nueva pandemia, el tener servicios clínicos públicos y privados preparados para apoyar desde la salud mental a los casos afectados, asi como al personal de salud que enfrenta el peso de la nueva enfermedad, y el diseñar programas preventivos para esta y para la próxima pandemia. 

Dr Ramon Florenzano

Director Médico del IEMP.


[i] Antiel RM. Oedipus and the Coronavirus Pandemic. JAMA. Published online May 21, 2020. doi:10.1001/jama.2020.8594

[ii] Galea  S, Merchant  RM, Lurie  N.  The mental health consequences of COVID-19 and physical distancing: the need for prevention and early intervention.  JAMA Intern Med. Published online April 10, 2020. doi:10.1001/jamainternmed.2020.1562