Carlos Altamirano, la gesta de Prat y la confianza epistémica

Muere Carlos Altamirano Orrego, en los días en que se celebran las Glorias Navales Chilenas, y es velado en la sede del Partido Socialista chileno, en el cual militó. Vuelven a las páginas de los diarios los recuerdos de su famoso discurso del 9 de septiembre de 1973, que para historiadores de diversas posiciones marcó el comienzo del final de la democracia representativa que había imperado en Chile desde la década de los 1930.

Muere cerca del aniversario de la muerte heroica de Arturo Prat Chacón en la cubierta del Huáscar, en un gesto audaz que trajo el enrolamiento masivo del pueblo chileno en la Guerra del Pacífico. Prat y Altamirano comparten el haber sido abogados de la. Universidad de Chile, y haber participado en conflictos bélicos en forma valiente pero impulsiva. El abordaje del Huáscar fue un gesto heroico que volcó a la opinión publica chilena a luchar por la victoria sobre los vecinos del norte, y selló el destino final de la Guerra del Pacífico. El discurso de Altamirano, del 9 de Septiembre de 1973 que para algunos (Ver Comentario de Gonzalo Rojas “Altamirano contra Altamirano” (El Mercurio 22 de Mayo de 2019), llevó a una guerra interna, con muertos, prisioneros y torturas cuyos efectos vivimos hasta hoy día.

Carlos Altamirano venía de una familia tradicional chilena: fue nieto de Luis Altamirano Talavera, militar que participó en el golpe de Estado que derrocó a Arturo Alessandri Palma en 1925, y que a su vez fue suplantado por Carlos Ibáñez del Campo, en su primer período presidencial. Por el lado materno, era hijo de Sara Orrego Puelma, hermana del médico fundador de la tisiología chilena, el Dr Hector Orrego. Su hermano, Guillermo Altamirano Orrego, formó el primer servicio de psiquiatría infantil en un hospital pediátrico, en el Hospital Luis Calvo Mackenna. En el gobierno de Salvador Allende, independizó ese Servicio obteniendo del Presidente los terreno s del Sanatorio San Luis, en el cerro Navidad, en la Comuna de Las Condes, para formar un hospital psiquiátrico para niños y adolescentes, de clara inspiración psicoanalítica. Una de sus discípulas, la Dra Elena Castro, ha resumido esos años en su “Historia del Psicoanálisis de Niños y Adolescentes en Chile”, Reunión Científica Asociación Psicoanalítica Chilena 23 de mayo de 2019.

Durante su extensa vida, Altamirano tal como Prat, no solo estudió Derecho sino que enseñó sus temas de experticia, el Derecho Económico, en la misma Escuela donde Prat hizo clases. Prat pensaba retirarse de la política después de su desempeño en la comandancia de la Esmeralda, para volver a sus labores docentes y jurídicas. Altamirano en esa Escuela se hizo amigo de Clodomiro Almeyda, Andrés y Patricio Aylwin, y de otros políticos con los que tendría relaciones variables de cercanía o enemistad a lo largo de su larga vida.

En El Mercurio del 22 de mayo de 2019, un jurista actual, Gabriel Muñoz Riveros comenta acerca de los sucesos previos al 11 de septiembre de 1973 diciendo que “la izquierda chilena aparecía movida por un impulso suicida”. El antedicho discurso del Senador Altamirano para algunos precipitó los acontecimientos que terminaron con el ciclo democrático parlamentario, inaugurado en la Republica Socialista de Marmaduke Grove, Dávila en la década de los 30. Para Muñoz, tanto Allende como Altamirano fueron impulsivos y poco conscientes de la actitud de la mayoría de los chilenos que valoraban la estabilidad de las instituciones parlamentarias. Altamirano, en sus discursos previos en convenciones del Partido Socialista en Linares y Chillán, había tomado un camino que lo acercaba al proceso cubano y a los ejemplos populistas peruanos de Victor Raul Haya de la Torre. Este ultimo ha vuelto a re-aparecer en las notiicias recientes a raíz del suicidio de su discípulo favorito, el expresidente Alan Garcia.

6. La transmisión transgeneracional de los ciclos vitales se puede ver en la imbricación de las historias de personajes gravitantes en el imaginario nacional. El abuelo de Altamirano comenzó como Ministro del Interior del Presidente Alessandri Palma. Cuando este renunciò para ir al exilio, asumió la primera magistratura como Presidente Interino, y fue miembro de la Junta de Gobierno que lo reemplazó. Fue desplazado por otro de sus miembros, el coronel Carlos Ibáñez del Campo. Cincuenta años después, el nieto de Luis Altamirano trató de evitar otro golpe militar, que llevó a la instauración de una Junta de Gobierno, que fue reemplazada por una dictadura unipersonal, la de Augusto Pinochet Ugarte. En la gran crisis institucional de fines del siglo XIX, el Ministro del Interior del Presidente Balmaceda, don Belisario Prats Pérez, trató de evitar la lucha fratricida entre las facciones presidencialistas y congresistas, sin éxito. Su nieto, el general Carlos Prats González, aceptó ser Ministro del Interior del presidente Allende para evitar lo que se veía seria un enfrentamiento entre chilenos.

Los ejemplos anteriores muestran la endogamia de la clase dirigente chilena: don Belisario Prats era sobrino del presidente Jose Joaquín Pérez y yerno de don Andrés Bello. Carlos Altamirano y su hermano Guillermo como ya dijimos venian de una antigua familia criolla, eran parientes del presidente Jorge Alessandri Rodriguez por ambos lados (eran primos de Jose Pedro Alessandri Altamirano y su padre era don Carlos Altamirano Rodríguez). Por el lado materno, su tio el Dr Hector Orrego Puelma era el padre del Dr Hector Orrego Matte, quien también fue al exilio después de 1973. El Dr Orrego Matte era pariente del Dr Ignacio Matte Blanco, fundador de la Asociación Psicoanalítica Chilena. Diversos historiadores han señalado que la formación del “Estado en forma” como lo llamó Diego Portales, se debió a que Chile ha sido regido por el mismo grupo de familias desde la independencia hasta nuestros días.

La inmigración chilena, otro tema de creciente gravitación en nuestra historia reciente, viene desde la conquista española hace quinientos años, y ha variado desde entonces: los criollos dominantes después de la independencia en su mayoría eran de origen hispano, algunos como los Altamirano pasando por el Perú. Durante el siglo XIX y XX llegaron muchos inmigrantes desde diversos países europeos, en relación a las grandes guerras en ese continente. A fines del siglo XX, la inmigración ha vuelto a ser predominantemente hispanoamericana, sea peruana, o últimamente venezolana o haitiana. Los exilios han sido hacia esos países, como fue el caso de los Altamirano Orrego.

La historia del psicoanálisis es una de migrantes: El padre de Freud migró desde su Moravia natal hacia la capital del Imperio austro-hùngaro huyendo de los pogroms. Al final de su vida, debió huir nuevamente hacia Inglaterra para evitar la shoah. En el caso chileno, como señala la reciente «Historia del Psicoanálisis en Chile» de María de los Angeles Vergara, ha sido una de migrantes intelectuales o políticos que han fertilizado el desarrollo de esta disciplina en nuestro país. La larga vida de Carlos Altamirano es un ejemplo de maduración creativa: desde sus impulsivos actos juveniles hasta su rol en la renovación del socialismo como un sabio consejero en su edad avanzada lo demuestran.

Lo anterior muestra como la salud mental se nutre de los cambios en el contexto socio-político, y como las vidas individuales se ven afectadas por el vendaval de la historia. De los ejemplos anteriores debiéramos aprender a no temer al cambio, y buscar como promoverlo junto a la creatividad tanto en las terapias de nuestros pacientes como en la prevención de problemas actuales de la salud mental de los chilenos. El concepto de Peter Fonagy de “confianza epistémica” puede ser un aporte desde el psicoanálisis actual que ayude a avanzar en estos temas.

Dr Ramon Florenzano Urzua

SUICIDIO, CORRUPCION Y ENFERMEDAD MENTAL.

La muerte repentina del ex presidente Alan García ha creado sorpresa y reacciones encontradas en los últimos días. Los comentarios van desde quienes critican los pasos formales dados por la Fiscalía que buscaba aclarar los pagos recibidos por el extinto mandatario desde la firma alemana Oddebrecht, disculpando al extinto por encontrarse en un callejón sin salida, hasta quienes dicen que el auto-infligirse la muerte nunca es una salida admisible ya que es huir de la justicia terrenal. 2.

La corrupción entre los mandatarios parece ser una constante no solo en el Perú, sino a nivel global. Independientemente de haber sido democráticamente electos o haberse tomado el poder por la via violenta, muchos deben luego aferrarse a este para no tener que enfrentar, al salir, tribunales de cuentas, contralorías nacionales, o una opinión publica adversa. Alan Garcia trato de salir de su país, asilándose en el Uruguay, sin éxito hace pocos meses.

Muchos otros presidentes latinoamericanos, se encuentran en la misma situación. Desde Cristina Rodríguez en la Argentina hasta el expresidente Fox de Mexico han sido enjuiciados por sus decisiones y eventuales enrequicimientos ilícitos. Fuera de Latinoamérica, tanto en Estados Unidos como en Europa, muchos exmandatarios tienen que responder por sus actos, y hay unos cuantos encarcelados.

En el Perú, país con el que nos une una historia común, la mayoría de los mandatarios recientes o sus familiares están siendo procesados, están prisioneros o prófugos. Algunos de ellos, como el expresidente Fujimori han estado asilados en Chile confiando en la tradición jurídica y nuestro respeto al debido proceso.

Entre los temas eludidos por la cobertura de prensa, está la salud mental del fallecido presidente. Elocuente orador, de imponente presencia, militó desde joven en un partido populista, el APRA, fundado por Victor Raul Haya de la Torre, llegando en dos oportunidades a la primera magistratura de su nación.

Si resumimos su biografía, es de notar su incansable energía para mantenerse vigente políticamente, su resistencia a las críticas de corrupción, a la impopularidad creciente en su primer mandato, en la medida que sus medidas económicas populistas llevaron a una seria hiper-inflación, a sus disputas con los mandatarios de los países aledaños, incluyendo a Chile, y a su fácil reconciliación una vez que las circunstancias cambiaban: esto se dio tanto con la presidenta Bachelet como con el presidente de Bolivia. Oscilante entre la amistad cercana y el odio político, ha sido también acusado de matanzas de campesinos durante su primer mandato. Desde esa perspectiva, se ha postulado que podría presentar un trastorno afectivo bipolar, y que el fatal desenlace de su vida fue un acto impulsivo al verse arrinconado y enfrentado a algo muy temido por el, la encarcelación.

Es el segundo presidente suicida del Perú, después de Gustavo Jiménez en 1933, y junto a Salvador Allende y a Joao Goulart uno de los tres presidentes sudamericanos que se han quitado su mandato al verse arrinconado por circunstancias políticas o legales adversas. Tuvo dos matrimonios, así como hijos de otras relaciones extramaritales, lo que le fue públicamente enrostrado en el Congreso peruano. Por todo lo anterior, pudiera cumplir criterios para trastorno afectivo bipolar.

La psicopatología de los líderes, del presente y del pasado es un tema de interés no solo de sus psicobiógrafos, sino para historiadores y cientistas políticos. Muchos mandatarios actuales han descrito sus pseudo-percepciones (el presidente anterior que les habla por medio de un emisario alado), o bien han impuesto un régimen paranoideo, con espias y contra-espias, para poder llevar a la opinión publica a compartir sus puntos de vista. En la Sagrada Biblia, tenemos reyes suicidas, como Saul, otros dominados por sus hijas, como Herodes Antipas al degollar a Juan Bautista, o Apóstoles que siguieron a su maestro al ir conscientemente a su propia muerte, como Pedro al retornar a Roma.

La muerte de Alan García puede ser un paso en la visibilización del suicidio como enfermedad, o como producto de pathos trágico y auto-asumido, como en las muertes de Salvador Allende. Los psicopatólogos pueden discutir si se trataba de una bipolaridad, una hipertimia, o un temor fóbico al ser obligado a vivir en espacios reducidos.

En personas en situaciones de poder político, económico o financiero, siempre es bueno aceptar una evaluación de salud mental, que puede prevenir tragedias que luego enlutan a familias o naciones, y que influyen en el destino de miles de ciudadanos de a pie. En nuestros proyectos de investigación y prevención, hemos intentado iluminar situaciones complejas en las que la herencia genómica, los sinos transgeneracionales y el contexto socio-político se entremezclan

Dr Ramon Florenzano

PROGRESO: APROVECHANDO LAS ESCISIONES Y LAS EXPERIENCIAS PASADAS

En el medio académico, en las instituciones cientìficas y en la política global y nacional hay preguntas repetitivas: ¿como progresar haciendo concordar a grupos que aparecen opuestos? Un ejemplo reciente es la división de la primera asociación psicoanalitica chilena, que cumple este año 70 años de existencia y que abreviamos APCh. En la década de los 90 algunos psicoanalistas formaron el Instituto Chileno de Psicoterapia Analítica (ICHPA), que posteriormente se denominó Sociedad Chilena de Psicoanálisis. Como es habitual, ambas instituciones se llaman “chilenas” pero realmente son santiaguinas. Recientemente se ha formado otra sociedad, la Sociedad Psicoanalitica de Santiago. (APSAN), que es ahora un grupo de estudio en relación directa con la Asociacion Psicoanalítica Internacional (API).

Las esciciones no son necesariamente negativas: muchas veces catalizan el progreso académico, universitario, institucional, en las organizaciones que se dividen, o en los países donde grupos contrapuestos persiguen que la nación siga el camino que ellos le proponen. Tal como en un país, en el caso de la APCh y la APSAN se da la situaciòn  de un grupo que tiene que mantenerse unido. En el primer caso, la union la impone un territorio nacional indivisible, en el segundo, la pertenencia a la misma institucion internacional, la API.

Un libro acerca de un tema distinto, pero ligado a la historia de la APCh, es el de Silvana Vetö Honorato, titulado Psicoanálisis en Estado de Sitio, publicado el año 2013 por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, sobre la desaparición del Dr Gabriel Castillo, egresado del Instituto de la APCh, el año 1974. La autora, es psicóloga de la Universidad Diego Portales, Doctora en Psicoanálisis de la Universidad de Paris y Saint-Dennis Vincennes en Francia y candidata a Doctora en Historia de la Universidad de Chile. Está bien calificada para estudiar este caso en su bien documentado libro, que a los miembros mas antiguos de la APCh nos tocó conocer, sea en 1974 o en 1999.

En relación al primer periodo yo fui candidato en el Instituto de la APCh y si bien Gabriel Castillo estaba en un curso superior al mio, lo conocí en reuniones de la Asociación y para las venidas de David Liberman. No me tocó presenciar sus actuaciones más polémicas ni su desaparición porque en 1973-74 yo estaba en Estados Unidos. Al volver vi como Omar Arrué planteaba el tema en las reuniones de Directorio de la APCh. Todos los que vivieron el episodio de primera mano coinciden que el presentó alguna psicopatología mayor, y que su desaparición se produjo cuando no estaba en buenas condiciones emocionales.

El libro de Silvana Vetö revisa las evidencia documentales, las actas del Directorio, las participaciones cientìficas del Dr. Castillo, asi como el episodio de 1999, antes del Congreso Internacional que se realizó en Santiago, una década después de la salida de Pinochet. En ese momento se volviò a producir un impasse donde Omar Arrué fue injustamente acusado de haber minimizado el episodio. A los que lo conocemos nos consta de que este distinguido psicoanalista, exdirector de la Escuela de Psicologia de la Universidad Católica y fundador de la escuela de la Universidad Gabriela Mistral, habló en los años de dictadura en la cual  muchos calllaron.

La parte mas interesante del libro de Vetö a mi juicio es la segunda, donde revisa la historia de escisiones y avances del movimiento psicoanalitico desde Freud en adelante. Ya frente a los primeros disidentes como Adler y Jung, Freud joven fue drástico, buscando su rápida expulsion de la entonces naciente API. En ambos casos se invocó para expulsar a los disidentes el decir que no estaban psiquiátricamente bien, lo que solo recientemente para el caso de Jung, después de la publicación de su “Libro Rojo”se ha podido corroborar. Posteriormente surgieron nuevas esciciones: la autora revisa como algunas fueron, hacia la retirada hacia el mundo interno, como la de Melanie Klein, y otros hacia la exterioridad , con los autores que ella denomina freudo-marxistas, como Wilhelm Reich, Otto Fehichel, o Erich Fromm.

Cuando advino el régimen nazi en Alemania y Austria, y se desencadenó la persecucion de judíos y comunistas, la gran mayoría de los psicoanalistas emigraron, muchos como el mismo Freud y su hija Ana, a Inglaterra. Alli había llegado antes Melanie Klein. El libro revisa detenidamente las consideraciones que llevaron al grupo que emigró a los Estados Unidos (Heinz Hartmann, Ernest Kris y Rudolph Lowenstein. el analista de Lacan), a tomar el punto de vista de la adaptación. Ella lo explica desde su punto de vista, que denomina el de la Izquierda Lacaniana, como el aceptar el conformismo al régimen capitalista norteamericano.

Lo anterior ha tenido su correlato chileno, en los años del psicoanálisis triunfalista posterior a la II Guerra Mundial, cuando el profesor Matte era el catedrático de psiquiatría en la Universidad de Chile, y cuando el Dr Carlos Nuñez Saavedra enseñaba la misma materia en la Facultad de Medicina de la Universidad Católica. En esa época también en los Estados Unidos el marco referencial “psicodinámico” era el imperante.

En cuanto a la psicología, el Padre Hernan Larraìn fundó la Escuela de Psicologia que posteriormente dirigió Omar Arrué, y buscó áreas en común con la filosofía escolástica, tema ya explorado por Ignacio Matte. El antecesor de este en la cátedra de psiquiatría de la Universidad de Chile, el Dr Manuel Francisco Beca,  escribió también sobre “Las proyecciones filosóficas del psicoanálisis”.

Vetö muestra como en Chile, tal como en Inglaterra, los analistas kleinianos se refugiaron en sus consultas, lo que hizo que la mayoria de ellos capeara el temporal militarista sin mas pérdidas que la muy lamentable de Gabriel Castillo. En Europa e Inglaterra, el refugio en el mundo interno fue un modo de evitar el involucrarse en la dramática situación de realidad externa que se vivía. Ojalá que en estos días aprendamos de las experiencias del pasado.

Dr Ramon Florenzano

Director Médico IEMP

MEMORIAS, NARRATIVAS E IGNACIO MATTE BLANCO

Entre las lecturas estivales recomendables se encuentra una auto-biografía del poeta, abogado y diplomático Armando Uribe Arce. En “Memorias para Cecilia” (Lumen, Penguin Random House, Santiago de Chile, 2016), este autor nacido en 1933 describe su trayectoria desde sus primeros recuerdos infantiles, hasta su edad actual, cercano según él a su muerte. Sin embargo el fantasma de la mortalidad ronda en su vida desde sus primeros escritos y poemas juveniles.

El género narrativo impera hoy día en historia, psiquiatría y psicoanálisis, y en nuestro medio Anneliese Dörr entre otros, ha elaborado sus aspectos metodológicos y su aplicación en clínica e investigación. Uribe desarrolla, desde su propia perspectiva, el tema de la influencia en su vida del psicoanálisis, habiendo conocido a señores representantes de éste en Chile, como Fernando Allende Navarro e Ignacio Matte Blanco. Describe en este libro sus conversaciones con Matte y la aplicación de la lógica simbólica a su propia biografía. Incursiona también en el pensamiento del creador del psicoanálisis, Sigmund Freud y de uno de los primeros disidentes, Carl Jung.

Desde la perspectiva de otro de los seguidores de Sigmund Freud (Erik Erikson), la interfase entre la vida individual y el contexto psicosocial es importante a lo largo de todo el ciclo vital. En el caso de Uribe, el enfoque transgeneracional es interesante en diversos aspectos: su genealogía, procedente de familias de tradición nacional por lo menos desde la gesta independista (como el presbítero Julián Uribe, miembro de una de las primeras Juntas de Gobierno) y numerosos ministros y embajadores, así como las incursiones en el campo de las letras desde su abuelo hasta el propio escritor, muestran como el zeitgeist es relevante para comprender la patografía individual. Sus auto-reconocidos rasgos obsesivos, tanto en sus actuaciones profesionales como abogado o experto en minería, como en sus poemas y otros escritos, muestran un carácter meticuloso y lleno de rasgos oscuros, junto a lo que lo han hecho un escritor relevante entre los de su generación.

En otro libro popular entre los bestsellers actuales, Niall Ferguson (The Square and the Tower: Networks and Power, from the Freemasons to Facebook; Penguin Books, Londres, 2017) estudia el rol de las redes sociales y de las jerarquías en la historia de Occidente en los últimos siglos. La biografía de Uribe es un ejemplo de la tesis del historiador: el poder se alcanza cuando se conjugan una disrupción de las jerarquías establecidas, que permite que hábiles operadores de redes sociales avancen rápidamente para subir en la pirámide política, social o intelectual. La Iglesia Católica es una de las estructuras jerárquicas más antiguas existentes hasta hoy, y a pesar de sus recientes avatares, persisten siendo un elemento de control social.

La disrupción del orden monárquico francés por la Revolución Francesa permitió que un suboficial natural de Córcega llegara a coronarse Emperador, pero el mismo Napoleón prefirió que fuera el Papa quien lo coronara. En el caso chileno, el vacío dejado por la prisión de Fernando VII permitió que los grupos criollos reemplazaran a la jerarquía española, pero estos grupos (entre los cuales habían muchos familiares de Armando Uribe). Rápidamente crearon una nueva clase gobernante, muy similar a la existente antes de las revoluciones que llevaron a la independencia.

En este interjuego de jerarquías que se establecen lentamente y redes que permiten la movilidad social rápida, la educación es crucial: otro libro actual de Tara Westover (Educated: A Memoir; Random House, Nueva York 2018), muestra como una niña criada por una familia fundamentalista en West Virginia puede conseguir educación hasta llegar a tener un PhD en Harvard, y así superar el círculo de pobreza e ignorancia en el que se mantuvieron sus hermanos. En el caso de Uribe, fue educado en el Colegio Saint George, y su libro muestra como la red de amigos le permitió entrar a un mundo literario e intelectual con profesores o compañeros que le ayudaron en su reconocimiento como poeta y escritor no solo en Chile sino en Europa, donde se desempeño después como diplomático. Su amistad escolar con Jorge Edwards le llevó a la cercanía posterior con Hernán Díaz Arrieta, con Pablo Neruda y con Ignacio Valente, lo que fue central para recibir buenas críticas y recensiones en la prensa.

En el psicoanálisis también se encuentra la tensión entre temas macro sociales y destinos individuales: el quiebre del orden europeo establecido desde fines del siglo XIX y el comienzo de la Gran Guerra permitió que un emigrante de las fronteras del Imperio Austro-Húngaro de origen judío llegara a ser PrivatDozent en la prestigiosa Universidad de Viena. La tensión dentro del psicoanálisis entre el Circulo de Hierro que creó el propio Freud fue con arios que buscaron una psicología profunda no semita, lo que llevó a la disidencia Junguiana. Uribe conoció en Santiago a representantes de ambas corrientes, y tiene en el libro anécdotas interesantes acerca de Ignacio Matte y Arturo Prat.

La filosofía y la psiquiatría constituyen una interface que interesa hoy día, y en distintos ámbitos nacionales e internacionales se revisan las interfaces entre las teorías fenomenológicas de Husserl y sus seguidores, y su aplicación en clínica por Karl Jaspers. En la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile, un grupo dirigido por su actual director, el profesor Fernando Ivanovic convoca a filósofos, psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas para reflexionar sobre estos temas. Este grupo ha sido invitado a la 21° Conferencia Anual de la Sociedad Internacional para Filosofía y Psiquiatría que se realizará en Varsovia en Octubre del 2019.

En Agosto de 2019 se cumplen 70 años de la fundación de la Asociación Psicoanalítica Chilena por el Profesor Ignacio Matte Blanco, en la misma Clínica Psiquiátrica Universitaria. Entre los diversos temas que la mentalidad renacentista y preclara de Matte Blanco estudió, se encuentra su basamento filosófico, que el buscó no en las relaciones clásicas reconocidas por el propio Freud con la Ilustración alemana (con Kant) o francesa( con Descartes), sino en el pensamiento de los escolásticos, y en especial con Tomas de Aquino. Esta hebra de pensamiento fue retomada por el propio Matte cuando dejó Chile para radicarse en Roma, donde murió en la década de los 1980.

Lo anterior, es para volver a señalar como las psicobiografías y las narrativas de historia de vida sean escritas por los propios protagonistas como en el caso de Uribe Arce, como por biógrafos que profundizan en las características humanas y en las familias de los personajes estudiados, son un excelente camino para enseñar acerca de ciclo vital, de clínica y de prevención en salud mental. En el Instituto de Estudios Médicos-Psicológicos realizamos seminarios periódicos acerca de estos temas. Para recibir más información sobre ellos y un listado de nuestros Boletines periódicos, contactar a Josefina Livingstone en http://www.iemp.cl. Dr. Ramón Florenzano. Santiago, Enero de 2019.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director IEMP

 

Psiquiatria de Precision, Personalizacion y Psicoterapias

La práctica psiquiátrica, como ha dicho recientemente Eduardo Vieta, ha cambiado radicalmente en las últimas décadas.  El termino “Personalización de la medicina“ tiene hoy día una doble acepción: el mas tradicional de cuidar la dignidad de la persona humana, y el de personalización genómica: matching de tratamiento con estructuras enzimáticas  específicas.

La precisión de este apareamiento es fundamental. Las clasificaciones psiquiátricas actuales, el DSM 5 y el ICD 11 en su ultimo borrador, son también intentos de personalizar el diagnóstico psiquiátrico para poder aplicarlo con una base neuro-científica a quienes requieren ayuda en el campo de los trastornos emocionales. Esta adaptación precisa de un dilema clínico a un tratamiento específico se puede aplicar también a las psicoterapias.

Un ejemplo donde esto se ha hecho prolijamente es la terapia dialéctico conductual (DBT) diseñado para el tratamiento de la conducta suicida en las personalidades límitrofes. Un primer paso en esa línea fue la manualización de las psicoterapias, donde por ejemplo Strupp en Kentucky diseñó un manual para psicoterapias dinámicas breves. Este manual fue traducido y adaptado a nuestra relidad por Guillermo De la Parra y su equipo. Otro paso en esa línea ha sido los intentos de abreviar las psicoterapias: la terapia basada en esquemas cognitivos de Mardi Horowitz y en las psicoterapias cognitivo-analíticas de Evans y Ryle son dos ejemplos.

Mas recientemente, la terapia de Dianne Fosha es un ejemplo : esta autora hace una guía momento a momento en sus intervenciones clínicas, combinando su marco interpretativo psicoanalítico con su comprensión fenomenológica de la comunicación del paciente con el terapeuta. La técnica denominada AEDP es un intento de desarrollar una psicoterapia de precisión, empíricamente centrada en la transformación del paciente.

El concepto de “fine-tuning”. Desde la astronomía y la macrofísica hay interés en que muchas de las constantes que posibilitan la emergencia de la vida y que son estadísticamente improbables. David Sloan, en la Universidad de Oxford, ha estudiado como este concepto aparece tanto en física de partículas elementales, como en filosofía o teología. La astronomía de los exoplanetas está siendo estudiada por los astrónomos chilenos, y en psiquiatría y la Fundación Templeton reunió un grupo de expertos en el tema en la isla de Creta el año 2017.

Las terapias psicoanalíticas pueden ser entendidas como un proceso de aprendizaje de dos personas, una que solicita y otra que ofrece ayuda, para conocer sus sistemas de comunicación, y usar este aprendizaje en forma unidireccional, para resolver un problema clínico o contextual que enfrenta uno de ellos.

Durante el año 2019 el Instituto de Estudios Médico Psicológicos seguirá explorando ideas pioneras o innovadoras en el campo del diagnóstico clínico, de los tratamientos o de la prevención en la Salud Mental.

Dr Ramon Florenzano

Director Médico IEMP

 

Diciembre 2019

 

Nihil Novum Sub Sole

No hay nada nuevo bajo el sol, dice el dicho en latín, y esto se comprueba en la historia de las ideas y de la medicina. En el primer plano, un buen ejemplo es la vida del gran humanista del Renacimiento Leonardo da Vinci, quien no sólo fue un gran artista, sino un teórico que escribió en sus “Cuadernos” sobre múltiples temas, lo que llevó a que fuera llamado el “Genio Universal”.

En el campo de la medicina, un libro del Doctor Alejandro Goic, ex Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, (Goic A. El Paciente Escindido, Mediterráneo, Santiago de Chile, 2012) nos muestra como hay que distinguir entre ser “un buen médico” de ser “un médico bueno”. Hay que ser primero un profesional que conoce bien su área de especialidad y sub-especialidad, para poder luego relacionarse bien con su paciente y darle una atención humanizada, señala Goic.

Entre los temas que Leonardo Da Vinci desarrolló en detalle estuvo el enfrentar al mismo tiempo pinturas o esculturas de una calidad que ha permanecido hasta nuestros días, con el conocimiento de la anatomía y funcionamiento del cuerpo humano subyacente a la piel. En una biografía muy actualizada de Leonardo (Issacson W. Leonardo Da Vinci: La Biografía. Penguin Random House, Santiago de Chile, 2018).

Entre los temas que revisa Goic desde su dilatada experiencia como médico clínico y educador universitario, se encuentra el rol de los cambios vitales en el gatillamiento de la enfermedad. Nos recuerda el cuestionario de Holmes, que ayudó a explicar hechos tales de que si bien el 80% de la población tiene bacillos de Koch en su sistema respiratorio, un porcentaje muy bajo (2 a 5%) hace la enfermedad tuberculosa en alguna de sus formas. El cuestionario de Holmes, en una escala de 0 a 100, mide la intensidad de los cambios vitales que ha experimentado la persona en los últimos 6 meses, y este autor mostró como quienes juntan mas unidades de cambios laborales o personales en un corto período son los que hacen enfermedades sean infecto-contagiosas o no transmisibles.

Leonardo da Vinci fue un autodidacta, hijo ilegítimo de un notario del pueblo toscano de Vinci, y que por lo tanto no pudo seguir el oficio de su padre. Esto lo llevó a buscar otros caminos en Florencia, donde se formo como pintor y escultor. Sucesivas migraciones, primero dentro de la península itálica y al final a Francia, fueron siguiendo a patronos que financiaron sus actividades: los Sforza, la familia Este, los papas Borgia y el Rey Francisco I de Francia estuvieron entre sus mecenas.

Un tema central en psicopatología ha sido la descripción de síntomas que pueden ser gatillados por diversos procesos mórbidos, o la búsqueda de enfermedades que tienen una esencia común. La fenomenología busca estos hechos que revelan una enfermedad a la base, como por ejemplo la esquizofrenia o la bipolaridad. La epidemiología muestra como la angustia o la depresión son síntomas gatillados por diversos procesos, sea biomédicos o psicosociales.

Este dilema es enfrentado en psicoanálisis, desde Freud, por una aproximación primero fenomenológica, y luego interpretativa. El fundador de la psiquiatría dinámica describió la neurosis de angustia, como un subconjunto de la entonces llamada neurastenia, primero, y luego la ligó a su teoría sobre la sexualidad reprimida.

Un seguidor de Freud, Erik Erikson, desarrolló la psicobiología de la teoría libidinal freudiana, hacia el campo psicosocial, mostrando como el ambiente familiar y social en el cual se desarrolla el niño influirá en su desarrollo adulto. En el caso de Leonardo, podemos aplicar el método psicobiográfico eriksoniano a su preocupación por lo normal y lo anormal: para el la norma estética se refería, como en la Grecia clásica, a la ecuación de verdad, bien y belleza. Las medidas normatizadas de su hombre de Vitruvio, estaban encuadradas dentro de un triangulo y un cuadrado, aludiendo a un problema geométrico que lo intrigó hasta su muerte: la cuadratura del círculo. El paragón de la belleza para el era el hombre joven, y su distorsión venìa con la vejez: muchos de sus “monstruos” eran realmente ancianos, deformados por el paso de los años. Su temor a envejecer lo llevó a representar lo anormal como lo viejo o enfermo.

Para la psiquiatría actual, el tema de si lo anormal es salirse de la norma es tomada por quienes piensan que lo normal debe iluminar el conocimiento psicopatológico, o bien quienes creen que la enfermedad psíquica permite reconocer la normalidad. La epidemiología toma la primera, la fenomenología de los cuadros mentales la segunda de dichas aproximaciones.

La consideración de los aspectos técnicos del diagnóstico psicopatológico y de las terapias basadas en la evidencia, es necesaria para que los profesionales de la salud mental se desempeñen eficientemente. Después de esto, la calidad de la comunicación profesional-paciente es necesaria para la adherencia a tratamientos psicofarmacológicos o psicoterapéuticos, que definen que se consigan los objetivos de los tratamientos indicados.

Dr Ramon Florenzano Urzua

Director Medico IEMP

Cuerpo, Leonardo y el hombre de Vitruvio

El cuerpo y su relación con el espíritu:  El dilema psicosomático ha preocupado a los filósofos desde Grecia hasta nuestros días: la solución hilemórfica aristotélica es re-planteada hoy en términos de neurociencia cognitiva y de genómica molecular.

La solución freudiana:. Los psicoanalistas, desde Sigmund Freud han deliberado acerca de lo que el llamó “el misterioso salto del alma al cuerpo”. El neuropsicoanálisis actual ha vuelto a explorar el rol de la memoria y de las representaciones y su localización cerebral.

La solución heideggeriana: la filosofía como basamento de las preguntas por estar arrojado en el mundo. Carlos Peña en “¿Para que sirve la filosofía?” recuerda como Heidegger re-sitúa el tema en términos fenomenológicos: el ser, arrojado al espacio externo, se desenvuelve a lo largo del tiempo.

La solución wittgenstentiana: la filosofía como lo que se puede decir, la estética y la ética como silencio: lo que no se puede hablar. Paralelamente a Heidegger, Ludwig Wittgenstein conceptúa lingüísticamente la filosofía, y más específicamente la metafísica, como el basamento de lo que se puede decir, a diferencia de la estética y de la ética, donde cada uno puede elaborar sus propias respuestas: en temas de gustos no hay nada escrito, y la norma moral no puede imponerse desde la autoridad. Solo cabe el silencio.

La necesidad de la filosofía es pues siempre vigente: estamos arrojados cotidianamente en un mundo práctico o empírico, y las preguntas filosóficas frecuentemente no tienen respuesta. Las aporías de Hume, corresponden al absurdo de los existencialistas como Camus.

Antes de las soluciones filosóficas o científicas, estuvo el cuerpo  mágico de los mitos griegos, el cuerpo espiritualizado del cristianismo, hasta llegar al cuerpo empírico de la ciencia actual. Un libro importante del siglo pasado fue “La Rama Dorada” de Frazer que es una visión del cuerpo desde la antropología. Este texto influyó en Freud en sus escritos socioculturales: Totem y Tabú, o Moises y el Monoteísmo utilizan ejemplos tomados de Frazer.

Lo anterior lo ejemplifica la vida y la obra de Leonardo da Vinci: Genio universal y símbolo del hombre renacentista, este florentino exploró el cuerpo desde fuera en su período formativo en los talleres de Andrea del Verrochio, y formó parte del gremio de los pintores en Florencia. Posteriormente se dedicó a la ingeniería militar, y al servicio de los Sforza ideó distintas maquinas bélicas que se usaron en las guerras de florentinos, milaneses y venecianos con los franceses. En cierto momento emigró a Roma, donde compitió en pintura con Rafael y Miguel Angel, y fue protegido por el papa León X de Médicis. Allí pintó “La ultima cena” y otras obras religiosas. Sin formación sistemática, aprende anatomía mediante disecciones y desarrolla un método para expresar el movimiento corporal y las emociones de sus retratados a partir de conocimientos anatómicos que el mismo elabora. Su técnica pictórica se basa en el contraste entre luces y sombras, y es un maestro en “sfumato” y en “ciaroscuro”. Al desarrollar su propio taller, primero en Florencia y luego en diversos lugares hasta sus últimos días en Francia, pasa a hacer esquemas lineales de sus ideas para que sus bosquejos fueran desarrollados por sus aprendices.

Leonardo estaba orgulloso de ser “iletrado”: siendo hijo ilegítimo criado en el campo por su madre, una campesina que lo tuvo a los 15 años, no aprendió ni latín ni matemáticas formales, sino que dedujo desde su experiencia directa sus días, que contrastó con la realidad mas que con elaboraciones teóricas. Se ha dicho que hizo su propia fenomenología. Esto lo escribió en sus “Cuadernos” de notas, que han sido estudiados en profundidad solo en los últimos 20 años, como lo relata su biógrafo Walter Isaacson (“Leonardo da Vinci: la Biografía”; Penguin Random House, Santiago de Chile, 2018). En sus período mas productivo, ya adulto, desarrolló disecciones anatómicas de adultos y niños, asi como de embarazos de animales y humanos, para estudiar las relaciones anatómicas, lo que luego utilizaría en su técnica pictórica y como escultor. Iba desde la realidad a la comprensión teórica, mas que desde el conocimiento intelectual a los hechos.

En sus cuadernos Leonardo se planteaba preguntas que luego intentaba contestar con su propia la práctica artística o ingenieril. Sus teorías sobre la visión y otros órganos de los sentidos precedieron por siglos los avances de la anatomía y la exploración mediante autopsias del interior del cuerpo humano. Sus tesis sobre el sentido común precedieron también las deliberaciones de los empiristas escoceses acerca de la confluencia de los diversos órganos sensoriales para dar una imagen integrada de una percepción.

Los cuadernos de Leonardo comienzan en 1487 y llegan hasta su muerte en 1530, y han sido estudiados sistemáticamente. En ellos se repiten el tema de la norma y las deformaciones: el hombre de Vitruvio fue el intento de resolver por un lado un tema matemático y geométrico que lo preocupó (la cuadratura del círculo) y por otra el diseñar el hombre perfectamente proporcionado. Se ha discutido quien fue el modelo para el símbolo posterior de la antropología del Renacimiento. Para algunos fue el propio Leonardo, quien de joven fue extraordinariamente atractivo, para otros era Salai, su paje y acompañante en sus viajes entre ciudades. En todo caso, en sus cuadernos describió prolijamente la relación de la cabeza con el tronco y las extremidades, asì como el largo de estas. En otros grabados exploró la anatomía de la musculatura y partes óseas subyacentes, así como las cavidades craneanas, torácica y abdominal por debajo de la piel del prototipo humano. Los escritos posteriores también han mostrado que esta declaración que terminaba con las visiones teocéntricas y mostraba al “hombre como la medida de todas las cosas”, era una visión antropocéntrica de un ejemplar masculino, y que la figura femenina fue tratada de un modo menos central por Leonardo como prototipo de belleza.

Leonardo inspiró no solo a artistas plásticos y a científicos desde el Renacimiento hasta nuestros días. Su huella en la cultura se refleja en múltiples ejercicios y técnicas que buscan desplegar al máximo nuestras potencialidades (“Gelb MJ. How to Think like Leonardo da Vinci: Seven Steps to Genius Everyday”. Random House, Nueva York, 1998). Entre estos, está su búsqueda de técnicas practicas para ponerse en contacto con la naturaleza y con nuestra anatomía para aprovechar el desarrollo evolutivo: en sus cuadernos se preguntaba tanto acerca de que existía dentro de la cavidad craneana, esperando encontrar allí el sitio de nuestra emociones, como el vuelo de los pájaros, tratando de diseñar sistemas mecánicos que permitirían volar a los hombres, diseñando el primer helicóptero y el primer avión, que no tuvieron existencia real hasta varios siglos mas adelante.

La psiquiatría y el psicoanálisis actuales se han basado en la fenomenología que que explora los síntomas desde la psicopatología (basándose en la epojé de Husserl y su aplicación a la clínica por Karl Jaspers) y el paso interpretativo dado por la psicología profunda de Freud, Jung o Klein. El psicoanálisis clásico se centró en el mundo intra-psíquico, y ha pasado en nuestros días al inter-subjetivismo de los psicoanalistas relacionales. El intento de Leonardo de profundizar en lo que está dentro del cráneo para poder encontrar no solo el asiento de las emociones sino el modo como éstas se traducen a través de la expresión motora, ha sido hoy abordada por el neuro-psicoanálisis, que intenta encontrar las bases bio-químicas y neuro-anatómicas de las teorías formuladas por Freud y sus seguidores. 13. Las miradas psico-biológicas anteriores abren preguntas hacia la sociología y el contexto socio-cultural amplio. Leonardo nació en el campo y emigró joven a una de las ciudades italianas mas desarrolladas en sus días, Florencia. Desde allí pasó a Milán, Pavía y Roma. En esta última, la antigua capital del imperio romano, llegó a ser uno de los principales colaboradores del papa León X. Finalizó sus días con una ultima migración, esta vez a otro país, Francia, donde prestó servicios a Francisco I, en cuyo entorno murió en 1530. El tema de las migraciones por lo tanto no le fue ajeno.

Dr Ramon Florenzano

Manuel Rodriguez, hermandades e inmortalidad

Manuel Rodríguez Erdoíza fue un personaje cuyo rol en la independencia de Chile ha capturado la imaginación popular. Su corta vida, y su trágica muerte en Tiltil, han sido inmortalizada por Pablo Neruda, y las biografías recientes, como la de Soledad Reyes ( ) han profundizado en hechos interesantes sobre su familia y su niñez

Manuel Javier Rodriguez Erdoíza nació en Santiago el 25 de Febrero de 1785, el mismo año que José Miguel Carrera. Su padre, Carlos Rodríguez de Herrera y Zeballos, era de Arequipa, Perú y había hecho carrera en las Aduanas Reales de Lima. En 1780 se trasladó a Santiago al ser nombrado Director de Aduana de la Gobernación de Chile, y aquí casó con María Loreto de Erdoíza y Aguirre, viuda de Lucas Leiva, acaudalado comerciante español. Ella estaba emparentada con la aristocracia criolla de Santiago y aportó con una casona en Huerfanos y Morandé, cuya entrada principal estaba donde hoy está el Banco Central chileno. Tenia un hijo, Joaquin Leiva Erdoíza, que despues fue abogado en la Real Audiencia y diputado en las Cortes de Cádiz. Carlos Rodríguez era de tez oscura (le decían “el lenteja” por su color) y se dedicó a su trabajo, a su familia y a formar una amplia biblioteca, en la cual leyeron Manuel y sus dos hermanos, Carlos y Ambrosio.

Al frente, en Agustinas 46 vivían cuando estaban en Santiago los hermanos Carrera: Juan José, Javiera, José Miguel y Luis. Manuel  era de tez oscura (“el morocho”) le decían, y de talla baja (un metro sesenta). En lo primero se parecía a José de San Martín, a quien apodaban (“el indiano” en España) y en lo segundo a Bernardo O´Higgins, también de baja estatura. Manuel y José Miguel se sentían encerrados en las ocho manzanas del centro de Santiago, y corrían por las laderas del Santa Lucía o iban a los basureros que rodeaban la ciudad, al sur de la Alameda o al norte del Mapocho. La sociedad era rígida y estratificada. La familia de José Miguel era de latifundistas poderosos, parientes de don Mateo de Toro y Zambrano, el Conde de la Conquista, y poseedora de extensas tierras cerca de la capital, en Talagante y El Monte. La de Rodríguez eran recién llegados de la capital virreinal, con un cargo importante en la estructura del poder colonial, tal como el padre de Diego Portales, que era Superintendente de la Casa de Moneda, a dos manzanas del domicilio de Manuel. Venía pues Manuel de una familia de emigrantes recientes, y tanto su padre como su medio hermano eran letrados. Recibió una educación esmerada: fue al Convictorio Carolino, el único establecimiento secundario de entonces, tal como José Miguel Carrera. A diferencia de la familia de éste, que no tenia problemas en pagar el colegio, Carlos Rodríguez tuvo que pedir una de las cuatro becas que este ofrecía anualmente.

En esto, se parece Rodríguez a Diego Portales, que también fue becado, en este caso por el tamaño de su familia: era el 12o de 18 hijos. Portales nació ocho años después que Rodríguez, por lo que pueden haberse cruzado en el Colegio de San Carlos. El mérito de Manuel fueron sus dotes intelectuales: estudioso, aplicado, y con una imaginación viva. Se graduó en 1799 conocedor del latín, teología, leyes y filosofía. Siguió luego en la Universidad de San Felipe, también a pocas cuadras de su casa, donde hoy está el actual Teatro Municipal. El rector de esa institución también comentó las virtudes del joven Rodríguez, especialmente su oratoria fácil. No tuvo problema en obtener el grado de Bachiller en Leyes, pero tuvo dificultades en llegar al Doctorado en Derecho, necesario para el ejercicio libre de la profesión de abogado. La razón abierta fue la falta de recursos de Manuel o su familia para pagar los trescientos pesos que costaba el capelo doctoral, pero la encubierta puede haber sido sus reuniones con muchos de los principales sediciosos de esa época: los «tres Antonios», Bernardo de Vera y Pintado, o José Manuel Alcalde. La petición que escribió al gobernador García Carrasco fue denegada, y nunca obtuvo su doctorado en Leyes.

Otra relación interesante que subraya Reyes en su biografía, fue con su medio hermano Joaquín Fernández Leiva, quien también estudió Leyes, se doctoró, llegó a ser vicepresidente de la Universidad de San Felipe los mismos años que Manuel luchaba por obtener su grado de Doctor. Este hermanastro se fue a Lima, donde se casó con una rica heredera, y trabajó como oidor de la Real Audiencia virreinal hasta el final de su vida. El contraste con Manuel es claro: este también trabajó por dos años en la Real Audiencia chilena, defendió uno o dos casos legales y dejó luego el ejercicio de las leyes.

La fraternal amistad de Rodríguez con los hermanos Carrera viene desde su mas tierna infancia: como dijimos, vivían frente a frente en la calle Agustinas. José Miguel y Manuel jugaban de niños en las acequias, se arrancaban al otro lado del Mapocho, y conocieron al dedillo el barrio de La Chimba. De adolescentes siguieron haciendo de las suyas,. Atravesaban por el Puente de Calicanto para visitar quintas de recreo y prostíbulos en el Trastevere criollo. Las correrías de José Miguel llevaron a que sorpresivamente en 1799 su padre lo retirara del colegio para enviarlo precipitadamente a Lima primero y España después, lo que sus biógrafos atribuyen a líos de faldas. Manuel por su parte terminó el colegio y pasó a la Universidad de San Felipe, donde hizo sus estudios de leyes demostrando capacidad de estudio, brillantez de expresión oral e “histrionismo” de carácter, según su biógrafo Ricardo Latcham. No tuvo problema en completar los estudios y obtener su Bachillerato en Derecho, pero si los tuvo en pagar el elevado costo del derecho al ejercicio de la profesión de abogado: trescientos pesos, que representaban el ingreso anual de su padre en la Real Audiencia. Intentó que el Gobernador del Reino, Francisco Antonio García Carrasco le diera alguna facilidad para pagar ese arancel, sin éxito. Ya entonces fue visto con desconfianza por el tribunal que debía examinarlo para su doctorado en Derecho: se juntaba con distintos criollos de ideas avanzadas y revolucionarias acerca de la independencia del dominio hispano, por lo que el cuerpo colegiado, constituido por peninsulares, no aceptaba al joven jurisconsulto. Este terminó, al decir de Latcham, cambiando la toga por la espada del guerrillero.

Manuel Rodríguez era físicamente bajo, de 1,60 mt, moreno, se expresaba bien y seducía con su mirada y aspecto varonil. Pasaba largas horas en un lugar en el extremo occidente de la Cañada, llamado “El Colchagüino”. Permanentemente estaba involucrado en aventuras amorosas; además de estos períodos de juerga, se reunía en los cafés del centro de Santiago con amigos interesados en política, a la que entró abiertamente en 1810 cuando fue nombrado Procurador del Cabildo de Santiago. Este encargo lo desempeñó brevemente, ya que no toleraba la tediosa practica de juicios menores defendiendo a vecinos de la capital. Al producirse la detención de Fernando VII en España, se sumó abiertamente a la causa patriota. Se sabe que avisó a los “Tres Antonios” de que serian detenidos y enviados al Perú, lo que les permitió escapar para esconderse en Valparaíso.

No hay información acerca del rol de Rodríguez durante los mandatos de Mateo de Toro y Zambrano o Manuel Martínez de Rozas, pero si se sabe que al volver de España su amigo José Miguel Carrera, se incorporó activamente al bando de ideas mas avanzadas. Fue primero diputado por Talca, y luego ministro de Guerra de la Junta que presidió Carrera.  Se alejó luego de su amigo,  renunció al Ejercito, y fue acusado de complotar en contra del gobierno, detenido y enviado en Juan Fernández. La intercesión de su padre, Carlos Rodríguez frente a Carrera hizo que este detuviera esta orden cuando ya estaba detenido en Valparaíso. Este alejamiento ha sido explicado como su permanente dificultad en aceptar cualquier mandato, incluso de su mejor amigo. Durante el resto de la Patria Vieja Manuel Rodríguez desaparece, mientras que José Miguel debe dejar Santiago cuando dos sucesivas expediciones españolas intentan recuperar el territorio chileno perdido durante el cautiverio de Fernando VII.

Después de la primera derrota de Napoleón, el Virrey español Abascal envía dos expediciones españolas, una comandada por el Brigadier Antonio Pareja, y la segunda por el general de brigada Gabino Gaínza. La primera logra inicialmente detener el avance de José Miguel Carrera desde Santiago. Carrera sitia Chillán, pero no logra tomar la plaza. El mismo Carrera es apresado pero logra escapar, mientras que Pareja enferma de neumonia e inesperadamente muere. Esto permite que los patriotas se reagrupen, que O´Higgins acepte el liderazgo militar de Carrera, y que se llegue a un armisticio en el cual chilenos y españoles llegan a un acuerdo en Lircay, que significa una tregua para ambos bandos. Durante esta campaña el frágil acuerdo entre Carrera y O´Higgins se vuelve a quebrar. Carrera huye a esconderse a Santiago. Allí re-aparece Rodríguez, quien a pesar de las diferencias entre ambos lo ayuda a esconderse en la capital, lo que hace en la casa de los Rodríguez. Desde allí Carrera vuelve a dar un golpe de estado, y a formar una nueva Junta de Gobierno, la cual preside. Manuel Rodríguez es nombrado secretario de Hacienda y Gobierno, su hermano Carlos secretario de Guerra y Ambrosio pasa a ser Teniente Coronel en el ejército. Este gobierno dura pocos días, pues O´Higgins no acepta la nueva junta, y repone al anterior Director, don Francisco de la Lastra. Se enfrentan Carrera y O´Higgins y en la batalla de Tres Acequias, cerca de Maipú, el primero derrota al segundo.

El virrey Abascal, molesto con el Tratado de Lircay, el cual nunca aceptó, enviaba a su yerno, el general Mariano Osorio (casado con su hija Joaquina), al mando de una expedición de 5000 hombres que desembarcó en Talcahuano, se dirigió rápidamente al centro del país, y encontró a O´Higgins acantonado en la plaza de Rancagua, donde fue derrotado, pudiendo escapar gracias al valor de su lugarteniente Ramón Freire, quien dirigió una carga de caballería que permitió que don Bernardo escapara con vida. Las tropas de Carrera estaban cerca, en las alturas de Graneros, observando el combate, y sin intervenir. Hasta hoy día los historiadores debaten las razones para el desastre de Rancagua, con el cual terminó la Patria Vieja chilena, debiendo emigrar todos los jefes a Mendoza, de donde ninguno de los hermanos Carrera retornaría vivo. Según Francisco Encina, O´Higgins y Carrera nunca mas se dirigieron la palabra: “Carrera consideraba a O´Higgins como un necio testarudo y lleno de rencores, O´Higgins veía en Carrera un ambicioso cobarde, carente de moral y de patriotismo”.

Después de la derrota de Rancagua, reaparece en la atemorizada capital del reino Manuel Rodríguez. En Mendoza los emigrados chilenos fueron recibidos por el Gobernador de Cuyo, el general José de San Martín, que rápidamente tomó partido por una de las facciones de chilenos, la de don Bernardo O´Higgins. Esto se puede haber debido a la pertenencia de ambos a la Logia Lautarina, y a su paso por Inglaterra, donde ambos habían sido formados en las tesis independentistas de Francisco de Miranda. Asimismo, la facción de don José Miguel Carrera no aceptó el mando local de San Martín, y siguieron considerando a Carrera como el jefe del gobierno en el exilio. Manuel Rodríguez, a poco de llegar a Mendoza, se presentó ante San Martìn, quien tuvo una buena impresión de el, y aceptó su propuesta de volver a Chile para formar montoneras para mantener viva la causa patriota durante el período que venìa. Cuando llegó O´Higgins a Mendoza, San Martín se impuso de la rivalidad entre ambos, pero permitió que Rodríguez cumpliera su triple misión de espionaje, de confundir a las fuerzas realistas acerca de los planes militares, y de formar montoneras. Amparado en el viejo dicho de “dividir para reinar”, San Martín se alió con O´Higgins, pero no le confió su acuerdo con Rodríguez. Se alejó de Carrera, y trató de enviar a los tres hermanos a Buenos Aires con las tropas leales a ellos, para formar el Ejercito Libertador con soldados argentinos en su mayoría y con los chilenos que obedecían a O´Higgins. Rodríguez atravesó secretamente la cordillera en Octubre de 1815 por el paso del Planchón, para ocultarse en Colchagua. Al llegar a Chile encontró la situación muy cambiada. El General Osorio había sido reemplazado por un enviado de España, don Francisco Casimiro Marco del Pont, que había impuesto un régimen de represalias y atemorizado a los locales. Los criollos que habían apoyado la Patria Vieja por una parte ridiculizaban las costumbres cortesanas del nuevo Gobernador, y resentían los impuestos y medidas que el imponía a través del regimiento de Talaveras de la Reina, comandados por el capitán Vicente San Bruno, antiguo religioso convertido en militar. Estableció Marcó del Pont tribunales de vindicación para revisar las actuaciones de criollos y peninsulares durante la Patria Vieja, y expolió a quienes demostradamente apoyaron la causa patriota. Limitó la salida de la capital emitiendo pasaportes para autorizar la libre movilidad, y estableció la isla Juan Fernández como lugar de deportación para los sospechosos de apoyar a los patriotas. Entre otros, allí fue enviado el anciano Ignacio de la Carrera, padre de los hermanos refugiados en la Argentina.

Rodríguez, entre fines de 1815 y comienzos de 1817 inscribió u nombre quedó inscrito en el imaginario popular. Vestido de poncho y huaso, aparecía en los lugares mas improbables, para cumplir con los encargos que venían de allende los Andes. Dice Vicuña Mackena ( “nadie mas listo, mas gallardo, mas lacho que el espía de San Martìn”. Disfrazado de religioso, de huaso, de sirviente doméstico, aparecía en los cuarteles, abría la puerta de su calesa a Marcó del Pont, para después enviar información útil para los preparativos del Ejercito Libertador. Confiaba mucho mas en el pueblo urbano o campesino que en los de su propia clase, a quienes consideraba autoritarios y poco confiables. Desde Colchagua organizó a grupos de huasos con los cuales atravesó el Maipo, se tomó a Melipilla, repartiendo las arcas reales entre sus compañeros y los locales que lo avivaban. Este hecho trajo la respuesta amenazadora del gobernador, quien trató infructuosamente de encontrar al guerrillero, protegido también por los hacendados de la zona: se escondía en la hacienda San Miguel, en el Monte, feudo de la familia Carrera, en Teno donde lo protegía Francisco Villota en su gran hacienda, en Curicó donde Feliciano Silva en la hacienda Rastrojos, cerca de San Fernando, lo dejaba tener su cuartel general.

La poesía y música posteriores han inmortalizado este don de la ubicuidad del prócer. Sus lealtades y enemistades variaban constantemente. Hizo una alianza con el bandolero José Miguel Neira, convenciéndolo que sus montoneras solo atacaran a los hacendados y tropas realistas, consiguiendo multiplicar la dificultad para los españoles de circular libremente por la zona central del país. Esto llevó a tener que aumentar los efectivos en esa zona, y disminuir el cuidado de los pasos por los que llegaría finalmente el Ejercito Libertador. Neira fue capturado y ejecutado por los monárquicos en marzo de 2017, dos meses antes de la muerte de Rodríguez. Dice Alfredo Sepulveda al respecto: “un guerrillero de clase alta pero sin demasiado dinero: un hombre atractivo que se disfraza, guitarrea, galopa, es amigo de ladrones y de mujeres de campo, un tipo que engaña a sus enemigos con picardìa, ingenio y arrojo”.

Manuel Rodríguez se transformó en un líder apreciado por los humildes, a quienes ayudaba en sus correrías por la zona central chilena, y en una amenaza odiada por los re-conquistadores, especialmente por el gobernador Marcó del Pont, quien puso a su cabeza un precio de una recompensa de mil pesos, mas un indulto por cualquier tema pendiente con lal justicia. El guerrillero se rió abiertamente del edicto, cuando como antes decíamos abrió la puerta de la calesa al llegar este al palacio de gobierno, vestido de huaso. Marcó del Pont le dio una propina de un peso, el cual según Barros Arana ( ) Rodríguez le hizo llegar de vuelta, pidiéndole que lo agregara a la “roñosa recompensa de mil pesos ofrecida por el”. El mito de Manuel Rodríguez se forjó allí, organizando guerrillas en toda la zona agrícola desde Valparaíso al Sur, tratando de confundir a los españoles acerca del lugar de ataque del Ejercito Libertador, para que estos repartieran sus tropas, mayores en número que los efectivos que San Martín había podido reunir en Cuyo.

El guerrillero se multiplica, y combate no solo con la espada sino con la pluma, escribiendo arengas para mantener viva la fe en la llegada de los exiliados de vuelta, re-uniendo familias separadas, y vengando a los muertos en la perdidas batallas de la Patria Vieja, o en las purgas hispanas posteriores a la reconquista. Sus disfraces son múltiples, no solo de huaso sino de monje, utilizando la iglesia de Santo Domingo, cercana a la Plaza Mayor, como lugar para contactarse, con sus confederados en la sedición. Disfrazado de penitente, circula en procesiones, y obtiene información que envìa luego a San Martín acerca de los planes de los “godos”. San Martin depende de su espía, y cuando este no le escribe se angustia, ya que necesita la información desde Chile.

Durante 1817 la audacia de Manuel Rodríguez se ve complicada por la cada vez mas activa persecución de Marcó del Pont, quien fuera de ofrecer recompensas, decreta la muerte inmediata de cualquier persona que sea sorprendida escondiendo o cooperando con el guerrillero. Ambos bandos están reclutando caballos y jinetes para los combates que se avecinan: San Martín le pide mil caballos en los bosques pre-cordilleranos de San Fernando, lo que Rodríguez consigue en un numero menor. Marcó del Pont a su vez requisa los caballos entre el Maipo y el Maule, y decreta la quema de todos los bosques donde estos pueden ocultarse.

La alianza de San Martín con Rodríguez se ve complicada en Mendoza ese mismo año por la actitud de José Miguel Carrera. Este no aceptó la autoridad argentina, y aumentó su distancia con Bernardo O´Higgins. San Martín terminó enviándolo a Buenos Aires con las tropas que le eran leales, pero advirtiendo al mismo tiempo al general Pueyrredón que Carrera no era de confiar. Carrera consciente de esa trampa, reunió dinero vendiendo las joyas de su mujer para irse a los Estados Unidos, donde se entrevistó con ministros del presidente Madison, para volver con una flotilla al Rio de la Plata. Nunca aceptó ser mandado por O´Higgins ni San Martín.

En Enero de 1817 el Ejercito Libertador atravesó la cordillera por los pasos mas difíciles: Uspallata y Los Patos, reuniéndose el ejercito en Curimón. Rodríguez, advertido, organizó la recepción de los invasores. El 12 de Febrero de 1817 se libró el combate de Chacabuco, donde el ejercito que venía de Argentina derrotó a los realistas en forma amplia. Al llegar los libertadores a Santiago, los papeles se invirtieron: Marco del Pont se fugó intentando llegar a Talcahuano, y Rodríguez lo buscó activamente. Finalmente fue el detenido el ex gobernador,  y enviado exiliado a San Luis, en Cuyo, donde fallecería dos años después. San Bruno tuvo una peor suerte, al ser capturado y colgado en la Plaza Mayor de Santiago.

Los nuevos gobernantes criollos practicaron la misma política reivindicativa de los monarquistas: Marcó del Pont había quemado las casas de la hacienda de Bernardo O´Higgins en Los Angeles, obligando a su familia a unírsele en el exilio mendocino. Al entrar a Santiago después de Chacabuco, se le ofreció el gobierno a San Martín, quien lo delegó en Bernardo O´Higgins. Este lo aceptó y ejerció el poder hasta su abdicación en 1821. Allí mantuvo su política de deshacerse de sus enemigos, lo que implicó apoyar la persecución de los Carrera en la Argentina, y tratar de deshacerse de Manuel Rodríguez. San Martín, mas político, envió a José Miguel a hablar con el nuevo gobernante de las Provincias Unidas del Rio de la Plata. Pueyrredón  terminó deteniéndolo y requisando los barcos que había traído de Estados Unidos.

El caso de Manuel Rodríguez era mas difícil, ya que San Martín le estaba agradecido por su desempeño durante la Reconquista, y porque era acogido como héroe por el pueblo en Chile, tanto cuando liberó Curicó de los godos, como al llegar de vuelta a Santiago. A O´Higgins no le gustó que Rodríguez fuera mas popular que el en el pueblo, y lo devolvió a San Fernando. Sobre su actuación en este desempeño los historiadores difieren: Encina, convencido o´higginista, cree que Rodríguez expolió a los realistas vencidos, imponiéndoles pesadas contribuciones, y que no ocultó sus simpatías carrerinas. Alejandro Chelén, por su parte, dice que el Director Supremo estuvo siempre informado y que la orden de financiar las campañas militares con impuestos a pagar por los vencidos fue de O´Higgins.

En Marzo de 1817 Rodríguez convocó un Cabildo Abierto en Santiago, para reemplazar a las autoridades civiles, lo que O´Higgins rechazó. Esto hizo que el Director Supremo se convenciera de que no podía contar con la colaboración de Rodríguez, y lo hizo enviar detenido a Valparaíso, so pretexto de que se iría como agente del gobierno chileno en Nueva York, Rodríguez se escapó del Castillo San José y se ocultó tal como lo había hecho con los españoles. Ademas recurrió a su supuesto amigo San Martín, quien al parecer lo ocultó de O´Higgins. Desde su escondite en una hacienda cercana a Santiago, Rodríguez escribió a O´Higgins, quien le contestó insistiendo en que debe salir de Chile. Le dice “Usted no es capaz de contener el espíritu inquieto de su genio, con el va tal vez a colocar al gobierno en la necesidad de fusilarlo”, esto en la versión de Vicuña Mackenna. Le ofrece tres mil pesos para el viaje y una mantención de mil pesos anuales mientras esté en el exterior.

Paralelamente O´Higgins y San Martín estaban haciendo el mismo ofrecimiento a José Miguel Carrera en Buenos Aires,  Además de las contradicciones entre San Martin y O´Higgins, también Rodríguez actuó de modo poco claro durante 1817, a veces aceptando las destinaciones que le ofrecían (Nueva York, Buenos Aires, o India), otras diciendo que no podía salir de Chile. Para el historiador Gustavo Opazo sus razones eran sentimentales: “por no permitirle sus amores dejar el país”. Otra línea de explicación es que la hermandad lautarina se alineó en contra de Rodríguez, y en Agosto de 1817 este vuelve a ser detenido por el coronel Hilarión de la Quintana, militar argentino que era miembro activo de la Logia. Después se entendió que esta detención era para prevenir su participación en un nuevo golpe de estado orquestado desde Montevideo por José Miguel y desde Buenos Aires por Javiera Carrera.

Mientras O´Higgins estaba en Concepción dirigiendo el ejercito que pretendía terminar con la resistencia monarquista, los Carrera atravesarìan por Curicó para que Manuel Rodrìguez y sus montoneros organizaran un ejercito para re-tomar Santiago. El golpe fue abortado al descubrirse el plan en la Argentina. El encarcelamiento de Rodríguez fue levantado por San Martin, en Noviembre de 1817, al probarse que esto había sido planeado sin conocimiento del lider guerrillero. San Martín no solo lo indultó sino que lo nombró Auditor de Guerra del ejercito que se estaba preparando en Las Tablas, cerca de Valparaíso, para la batalla definitiva que sería la de Maipù. La variabilidad de la conducta de Rodríguez es explicada por Encina como temperamental: “El impulso que lo movía a derribar todos los gobiernos, buenos o malos, simpáticos u odiosos, brotaba de su sangre, libre de todo control cerebral y de todo interés o tendencia ideologica”.

Esta fue la última vez que el general San Martín se la jugaría por Manuel Rodríguez. El verano de 1818 pidió licencia de tres días para ir a Santiago, y no volvió mas al campamento. Fue reemplazado como Auditor de Guerra por Bernardo de Monteagudo, miembro connotado de la Logia Lautarina. Mientras esto sucedía, los españoles acantonados en Talcahuano, recibieron ocho mil hombres de refuerzo desde Lima comandados por el experimentado General Mariano Osorio. O´Higgins se mantuvo en Concepción, al mando del ejercito chileno, mientras San Martín en la zona central preparaba a cinco mil hombres y los armaba con pertrechos llegados desde Argentina, con uniformes nuevos. Sus efectivos  eran militares chilenos, argentinos o europeos, todos con experiencia en combate.

Bernardo O´Higgins decide así que es el momento de pronunciarse abiertamente por la causa americanista, y proclama el 12 de Febrero la independencia de Chile en la plaza de Concepción. Quiebra definitivamente el lazo con la metrópoli, a diferencia del Cabildo Abierto de 1810, que mantuvo nominalmente la sujeción a don Fernando VII. El primer encuentro entre ambos bandos se produce en Talca, en el rio Claro, y los españoles atacan por sorpresa a O´Higgins en Cancha Rayada, donde es herido de gravedad en un brazo.

El desastre de Cancha Rayada es recibido con alarma en Santiago, donde el gobierno era presidido por don Luis de la Cruz, uno de los relegados en Juan Fernandez durante la Reconquista. Muchos patriotas creen que esto es semejante al desastre de Rancagua, los rumores dicen que O´Higgins había muerto en combate, y se preparan para volver a emigrar a Mendoza. Alli reaparece Manuel Rodríguez, que estaba en Santiago de paso a Buenos Aires, donde habría sido nombrado embajador por San Martín. Escribe a don Luis de la Cruz, pidiéndole instrucciones: o sigue a Buenos Aires o presta nuevamente sus servicios a la causa patriota en Chile. El presidente del gobierno no solo le pide quedarse en Chile, sino lo nombra su edecán.

El pueblo en Santiago lo comienza a aclamar como el salvador de Chile, lo que el comandante general de Armas de Santiago, Joaquín Prieto, gran amigo de O´Higgins no acepta. Se produce una asamblea de vecinos el 22 de Marzo de 1818, donde Rodríguez es aclamado y asume como Director Supremo junto a don Luis de la Cruz. En este cargo duró 48 horas, en las cuales alentó a la poblacion, libertó a los carrerinos detenidos, reunió armas y soldados a caballo en el mìtico batallon de Húsares de la Muerte. Los doscientos jinetes armados eran en su mayoría oficiales carrerinos. Los historiadores coinciden en que sus arengas alentaron a la población, pero que sus reclutas procedían de los arrabales y comenzaron un pillaje centrado primero en los vecinos realistas y luego en cualquiera, produciéndose un progresivo desórden, que Rodríguez no pudo controlar.

En una arenga a sus Húsares de la Muerte  pronuncia la frase que lo inmortalizó: “Aun tenemos Patria, ciudadanos” . En el intertanto, O´Higgins, informado en Colchagua de los sucesos en Santiago, cabalgó toda ls noche hacia la capital, donde re-asumió el mando y terminó con el breve gobierno de Rodríguez. Constatò el arrastre de este en el pueblo y vecindario de la capital. Rodríguez, sorprendentemente, le entregó sin chistar el mando, le informó de lo obrado, y se puso a su disposición. O´Higgins disolvió los Húsares de la Muerte, y suspendió algunas de las medidas de Rodríguez, como una incipiente reforma agraria, por la cual el Estado mayor del ejército podía reasignar las tierras de los hacendados a los peones y trabajadores que se distinguieran por su valor en batalla. O´Higgins vio en esto otra prueba de la impulsividad del “loco lindo”, que era querido en una ciudad donde el sentía que nunca había sido aceptado. Esto selló el destino de Rodríguez.

Como  los españoles se acercaban rápidamente a Santiago, primó una vez mas la urgencia bélica. En la victoria final sobre los realistas, que selló la independencia de Chile central de la corona, en Maipú el 5 de Abril de 1818, no participaron ni O´Higgins ni Rodríguez. El primero herido, solo llegó al final del día a abrazar, con su brazo en cabestrillo, al gran triunfador que fue José de San Martín. El segundo estuvo cerca, en Lo Herrera, esperando el resultado del combate, como lo hiciera Juan José Carrera con las tropas carrerinas durante el desastre de Rancagua. Terminado el combate, dice uno de los Húsares de la Muerte, Pedro Martínez de Aldunate, citado por Soledad Herrera, llegaron después de las 5 de la tarde al campo de batalla, sembrado de cadáveres y constataron el triunfo patriota. El regimiento formado apresuradamente por Rodríguez no contaba ni con los mejores soldados ni con los mejores caballos, por lo que no pudo aportar a esta victoria.

Después de Maipú, los acontecimientos se precipitaron: O´Higgins tomó el mando del país, y San Martín siguió a cargo del Ejercito Libertador, preparando  la invasión del Perú. O´Higgins impuso un orden marcial en Chile, y San Martín fue a la Argentina a tratar de que el Director Pueyrredón siguiera apoyando con dinero y pertrechos. En esos meses se concretó la muerte de los principales enemigos del gobernante chileno. Los historiadores difieren acerca del rol que Bernardo O´Higgins tomó en la muerte de los hermanos Carrera y en la de Manuel Rodríguez. Es claro que en el fusilamiento de Juan José y Luis Carrera en Mendoza fue central Bernardo de Monteagudo,  quien influyó, descubierto el complot tramado por Javiera Carrera desde Buenos Aires, por el cual los hermanos iban a atravesar a Chile y reunirse con Rodríguez, quien habría levantado al pueblo santiaguino en contra de O´Higgins y tomado el poder para ofrecérselo a Jose Miguel Carrera. Las cartas fueron descubiertas en Argentina e informadas a Chile.

O´Higgins decidió que no podía seguir con el fantasma del guerrillero heroico y querido por los santiaguinos. Su resentimiento en contra de estos le impidió aceptar la defensa de San Martín, quien creía, tal como los historiadores carrerinos que Rodríguez no supo del iluso plan tramado en Mendoza. Rodríguez fue detenido y enviado a un cuartel del Regimiento Cazadores, el cual a los pocos días fue trasladado a Quillota. Manuel Rodríguez fue trasladado en la retaguardia, a cargo de un español que había combatido en Cancha Rayada y Maipú, el teniente Antonio Navarro. Este junto con el teniente Manuel Antonio Zuloaga salieron con un enfurecido Rodríguez destino a Valparaíso el 23 de Mayo de 1818. Se le dijo que esto era un paso previo a enviarlo a Nueva York como legado chileno. El comandante Rudecindo Alvarado encargó a Zuloaga la responsabilidad del prisionero, advirtiéndole que no podía escapar y que si lo intentaba, debía tomar las medidas del caso para impedirlo. En el tercer día del trayecto a Quillota, en Tiltil, el teniente Navarro, le disparó al guerrillero por la espalda, y los cabos Gómez y Agüero lo remataron. El mismo comandante Alvarado le escribió un informe a O´Higgins describiendo los hechos, y exculpando al teniente Navarro, que habría disparado al intentar el Coronel Rodríguez fugarse. Se encontraron después su casaca verde de Húsar y el reloj, con el cual se quedó el Teniente Navarro. Este fue detenido, y se instruyó un sumario a cargo del mismo Bernardo Monteagudo, que había sucedido a Rodríguez como Auditor de Guerra del Ejercito. En el concluyó que Navarro había obedecido ordenes de su superior, y que al intentar escapar el prisionero, le había disparado. Navarro fue absuelto, trasladado al Ejercito de Tucumán en la Argentina. Allí pidió la baja y se instaló en Mendoza transformándose en próspero comerciante.

¿Qué sucedió a los protagonistas de Tiltil? Bernardo de Monteagudo acompañó a San Martín en la expedición para liberar Perú, fue nombrado Ministro de Guerra y Marina de ese país primero y luego ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. Apareció un día muerto acuchillado en Lima, al parecer por el esclavo de un comerciante limeño. También se dijo que habían sido los hermanos de Manuel Rodríguez, que vivian exiliados en Lima. Carlos y Ambrosio Rodriguez Erdoíza fueron expulsados de Chile durante el gobierno de O´Higgins, la casa de Agustinas y sus bienes confiscados. Carlos Rodríguez, su padre, fue destituido de su cargo en la Aduana después de Maipú, y se fue a vivir a La Serena donde murió en 1822.

El descontento con el gobierno autoritario de Bernardo O´Higgins creció después de la muerte de Manuel Rodríguez, y en 1822 Ramón Freire, su anterior subordinado, encabezó una rebelión desde Concepción. En 1823 O´Higgins abdica del mando supremo de la nación, y termina exiliado en el Perú, donde muere en 1841. José Miguel Carrera conoce en Montevideo de la muerte de sus hermanos primero, y de la de Manuel Rodríguez después. Desde entonces no cesa de luchar por vengarlos, encabeza montoneras en Argentina, donde es perseguido y detenido por el gobierno de las Provincias Unidas, y termina fusilado en Mendoza, en el mismo lugar donde murieron sus hermanos.

Otra parte de la historia, reconstruida por Soledad Reyes, sigue la pista a Francisca de Paula Segura y Ruiz, dueña de la hacienda Pumanque, nacida en 1782 y muerta a los 92 años en el mismo lugar. En su certificado de defunción se lee “viuda de Manuel Rodríguez”. Su hijo, Juan Esteban Rodríguez Segura, siguió la carrera pública, fue intendente de Talca y diputado por Curicó casi 15 años. Tuvo catorce hijos de dos matrimonios, entre 1844 y 1866. Un descendiente de sexta generación, Juan Esteban Rodríguez trato de hacer un peritaje de los huesos de Manuel Rodríguez, supuestamente en el Cementerio General de Santiago. La petición fue rechazada en el año 2007 por la Contraloría General de la República.

En suma, Manuel Rodríguez Erdoyza, el guerrillero es un personaje de nuestra independencia, menor para algunos, pero recordado en el imaginario popular como un libertador de la estatura de O´Higgins o de su amigo Jose Miguel Carrera. Su arenga cuando los patriotas creían su causa perdida (“Aun tenemos patria, ciudadanos”) resuena hasta nuestros días, y su nombre se perpetuó en las siglas del FPMR (Frente Patriotico Manuel Rodríguez) activo durante los ultimos cuarenta años. El análisis psicopatologico de su corta vida, muestra que estuvo marcado por la impulsividad desde la niñez temprana hasta su trágica muerte para algunos auto-provocada.

El análisis psicodinámico muestra su nacimiento en la familia de un inmigrante peruano reciente, con un puesto en la administración colonial, trasladado a la Aduana de Santiago desde Lima. Tal como Ambrosio O´Higgins, otro funcionario real, Carlos Rodríguez le dio a Manuel una esmerada educacion. Tuvo una cercana relación con sus vecinos de cuadra, los hermanos Carrera Verdugo, especialmente con José Miguel: ambos nacieron en el mismo año (1785) y fueron al  mejor colegio de entonces, que después el mismo José Miguel trasformó en el actual Instituto Nacional. Ambos amigos se rebelaron en contra de los limites espaciales impuestos por la estricta autoridad paterna: la Alameda de las Delicias por el sur, el rio Mapocho por el norte, el cerro Santa Lucía al Oriente. Posteriormente Manuel se rebela en contra de la autoridad colonial primero, los gobernantes de la Patria Vieja después, y el poder criollo simbolizado por Bernardo O´Higgins. Esa ultima rebelión lo lleva a la muere a los 36 años de edad. La amistad temprana con su vecino José Miguel. Posteriormente siguen cercanos; Manuel Rodríguez  acompañó a Carrera en sus golpes de estado y combatieron juntos hasta la derrota de Rancagua. Ambos se exilian juntos en Mendoza.

El rol de la mujer es clave en la vida de Manuel, que se interesa en ellas desde la temprana adolescencia, y que lleva a que quiera volver rápidamente a Chile desde Mendoza, durante la Reconquista española. Su escondite mas permanente fue en Colchagua , en la hacienda Pumanque, donde vivia doña Francisca de Paula Segura. No se quizo acuartelar ni en Mendoza ni de vuelta en Chile, y se fugó de internados, cuarteles y conventos donde se escondió durante el periodo  de vuelta al poder de los realistas. Se fugó de la carcel donde lo envió O´Higgins después de Chacabuco, y murió fugandose de los Cazadores de los Andes que lo llevaban a Valparaíso para enviarlo al exilio.

Tiene asi Manuel Rodríguez un rol central en el imaginario colectivo, donde sus medidas audaces no pudieron implementarse por su insuficiente planeamiento y precipitación en su ejecución. San Martín y O´Higgins, los otros  dos amigos eran por el contrario cautos y deliberados, consiguieron la independencia de Chile primero y de America después. Ambos vivieron mas allá de los sesenta años, a diferencia de Carrera y Rodríguez que murieron en la treintena.

Psicopatologicamente, Rodríguez calza con lo que se describe en las personalidades antisociales impulsivas. No pensaba sus medidas, sino que pasaba directamente a la acción. Era cruel con sus enemigos, riéndose abiertamente del atildado gobernante Marcó del Pont cuando bajaba de su calesa en la Plaza Mayor. Perseguido por este, no vaciló en dar muerte a los Talaveras de la Reina, que sembraban el terror vindicatorio en contra de los patriotas. Presentaba un fuerte oposicionismo, frente a cualquier autoridad, fuera española pero incluso a la de su cercano amigo Carrera cuando éste fue gobernante. Le faltaba auto-control, alienándose definitivamente a O´Higgins cuando entró a caballo a la casa de gobierno para enrostrarle el fusilamiento de Juan José y Luis Carrera en Mendoza.

Psicodinámicamente, su estructura rebelde aparece hoy dia en muchos adolescentes, especialmente en inmigrantes que enfrentan lo que sienten como burocracia estatal para aceptar el aporte que quieren hacer a Chile. En definitiva, las medidas progresistas deben ser implementadas en forma planificada, lo que hicieron la dupla San Martín y O´Higgins que desde su entrenamiento común en Inglaterra en los ideales americanistas de don Francisco de Miranda, y su sumisión a las decisiones de la Logia Lautarina, pudieron luego aplicar medidas que fueron la medula de la identidad de dos naciones hermanas: Chile y Perú. La hermandad de José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez terminó con ambos muertos y con una estela de destrucción en su rededor: tanto los hermanos de Jose Miguel como los de Manuel Rodríguez murieron o padecieron de las consecuencias de la beligerancia abierta de ambos próceres. Lo mismo sucedió con sus padres: tanto Ignacio de la Carrera como Carlos Rodríguez Herrera perdieron fortuna y murieron agobiados por las catástrofes familiares respectivas.

En el caso de Rodríguez, el mecanismo de defensa de sublimación fue utilizado muchas veces: so pretexto de ideales elevados, como la independencia de los criollos americanos, consiguió eludir tanto a las tropas realistas durante la Reconquista como a sus jefes militares en la Patria Vieja y Nueva. Su capacidad de acopiar información lo convirtieron en un espía necesario para la preparación del Ejército de los Andes y para que San Martín pudiera, como era su estilo, hacer una cuidadosa planificación de la campaña de la invasión de la zona central de Chile. Además de la rebelión en contra de la autoridad paterna, aparece la competencia entre hermanos: en el caso de Rodríguez es un hermano mayor que se impone sobre los dos menores, poco interesados en la revolución y la política, pero solidarios con el cuando es perseguido y detenido. Carlos y Ambrosio Rodríguez terminan inculpados por los realistas y amenazados con el destierro a Juan Fernández; posteriormente, cuando Manuel es ultimado en Tiltil, asumen como deber fraternal el tratar de aclarar los hechos. La respuesta del gobernante es la detención y el exilio, en Perú uno y Argentina otro. Ambos mueren jóvenes.

La corta vida de Manuel Rodríguez es un caso en el que se rebela como la posición del historiador altera su perspectiva: para muchos, tal como para el público chileno en general, fue un héroe, valiente y arriesgado, que dio la vida por alcanzar la independencia de su patria. Aparece como un ejemplo mas del dicho “Los amados de los dioses mueren jóvenes”. El rol de la hermandad, de la amistad fraternal, y de las hermandades ideológicas es otro aspecto que ilustra esta saga de nuestra independencia.

 

 

POLITEISMOS, FEMINISMO Y MARCHAS.

Los politeísmos son previos a las grandes religiones monoteístas que nos constituyeron culturalmente: previo a Jehovah, Dios y Alah, en el Mediterráneo Oriental las culturas helénicas elaboraron una compleja cosmogonía poblada por dioses, semidioses, héroes y humanos que interactuaban apasionadamente entre ellos. Muchas de estas figuras fueron posteriormente incorporadas por religiones posteriores, y Roma modeló a Júpiter a imagen y semejanza de Zeus, uno de los dioses centrales de la mitología griega. La Roma cristiana que reemplazó a la Roma pagana tomó muchos de sus mitos, que a su vez venían de la Hélade.

En el psicoanálisis freudiano, los mitos griegos son centrales. Lo mas evidente es el complejo de Edipo, tomado literalmente de la historia trágica de Edipo Rey de Tebas, que en forma ciega, o sea inconsciente, mata a su padre para desposar a su madre. La mitología griega re-aparece hoy día en la polémica global acerca del rol de la mujer y de las marchas feministas nacionales de los últimos meses. El modo como las mujeres luchan asertivamente por sus derechos son tomados en sucesivas comunicaciones de diversos psicoanalistas nacionales.

Pablo Santander, un psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Chilena (APCh)  subraya en su lectura de la historia de Edipo el aspecto filicida, la historia del padre que intenta eliminar a los hijos, recordando la matanza de los Santos Inocentes, central en la vida de Jesucristo. El filicidio era una práctica instaurada desde tiempos pre-helénicos, representando un modo de mantener el poder indiviso entre los reyes. Muy posteriormente, los turcos otomanos lo instauraron como una ley: Suleimán el Justo proclamó la obligatoriedad de que el Sultán que ascendía al trono eliminara a sus hermanos.

La cosmogonía y la teogonía están muy ligadas en la mitología griega, como lo señala Katerina Servi (Mitologia Griega: Dioses y Héroes.la Guerra de Troya. La Odisea; Edoktike Athenon SA, Atenas, 1996). En la teogonía de Hesíodo los principios masculino y femenino estaban balanceados, y todos los dioses venían de Caos o de Gea. Zeus, que comenzó como un dios menor en los primeras teogonías, se transforma en central al ser el padre de múltiples dioses y diosas. Su esposa principal fue su hermana Hera, lo que muestra como la consanguinidad está no solo en el mito de Edipo. Zeus era el padre de las nueve Musas, de las tres Gracias, de las tres Moiras, encargadas de la administración de la muerte, y de las 25 Nereidas. Como se ve, no faltaban diosas femeninas en el Olimpo.

Entre los hijos de Zeus, destaca Dioniso, dios del vino y de la alegría, ante quien como señala Santander bailaban las Ménades (o Bacantes), libando y exhibiendo alegremente su sexualidad. La relación actual entre movimientos feministas y el temor a la mujer abierta y desinhibida viene también de Grecia. El temor atávico a la mujer liberada es un pre-juicio muy antiguo: ya en Creta hay grabados de tres Gracias pre-helénicas que rodeaban al rey de Knossos.

Angélica Lavín, también de la APCh,  retoma algunas de las sugerencias de Pablo, y contrasta la visión falocéntrica de las tradiciones helena y romana, que es asumida por el cristianismo, acerca del rol central del principio masculino. Volviendo a Grecia, Angélica señala que, ya en la tradición de la escuela hipocrática (localizada en otra isla del Mar Jonico, en Knos), los principios masculino y femenino son diferentes. En la teogonía de Hesìodo, aparece Gea, como la Diosa de la Tierra, contrapuesta a Nix, la diosa de la Noche. Esta era realmente hija de Caos, y madre de las Moiras antes aludidas. La mitología griega es indudablemente falocéntrica, tal como lo fue Freud temprano; solo psicoanalistas posteriores, sea Karen Horney, sea Melanie Klein, han planteado tesis alternativas a la interpretación edipica canónica. El destino de Antìgona, heredera de la tragedia de Edipo Rey, aparece en Edipo en Colona, donde debe cuidar a su padre ciego y destronado. En clínica vemos a diario como los triunfos edipicos son derrotas pírricas: presagian destinos trágicos en las generaciones venideras.

Julia Lauzón, presidenta de la APCh,  revisa sistemáticamente el feminismo como movimiento reflexivo y auto-consciente, con diversas autoras desde Francia pre-revolucionaria hasta nuestros días. Hace menos referencia que los autores anteriores a los aportes de la antigüedad clásica: el Siglo de Oro griego privilegió el rol de la razón, y de la lógica, que en muchos de los escritos masculinos mencionados parecían ser solo propios de los hombres. El aporte de Freud en este sentido fue el abrir la posibilidad de ser psicoanalistas a un género visto como mas pasional que reflexivo.

En la mitología griega es central el rol de Palas Atenea, la diosa de la sabiduría, mujer que no nace de otra mujer sino directamente de la cabeza de su padre, Zeus, quien la incuba durante nueve meses en su cuerpo. Tanto en la tradición helena como romana hay figuras señeras como la culta y viajera Vivia Sabina, sobrina nieta del emperador Trajano y conyugue de Adriano. En la tradición católica Santa Hildegarda de Bingen es un ejemplo, tal como en la Francia del siglo XVIII las esposas y amantes de reyes tenían salones literarios donde se discutían temas de avanzada. Volviendo a Zeus y al Edipo, hay que recordar que éste dios era un buen padre de familia. Casado con su hermana Hera, la Señora del Olimpo, respetable matrona que protegía a las mujeres casadas, niñas o viudas. Sin embargo, Zeus estaba constantemente escapándose del Olimpo para involucrarse con otras diosas, semidiosas o mujeres humanas, teniendo una gran cantidad de hijos que formaban parte del Panteón griego. A diferencia de la afirmación monoteísta de que los hombres fueron creados a imagen y semejanza de Dios, se ha dicho que los dioses griegos eran absolutamente humanos, y sus conductas estaban determinadas por sus amores y sus odios, por la Libido y el Tánatos freudianos. Hera, celosa y vengativa, estaba constantemente al acecho de las infidelidades de su marido, para exterminar a los hijos de sus correrías, y para tratar de mantener la paz doméstica. Acá está la estructura del triangulo edípico tan claramente enunciada por Freud en sus escritos clínicos.

Estoy de acuerdo con Julia que este tema da para mucho, y los profesionales del Instituto de Estudios Médico Psicológicos están organizando conservatorios acerca del rol de la mitología en las teorías y prácticas clínicas de psicólogos y psiquiatras.

Dr Ramon Florenzano Urzúa

 

GRECIA, ROMA Y LATINO AMERICA

La colonización de Sudamérica fue hecha desde Europa septentrional o mediterránea. La de Norteamérica lo fue desde Europa del norte, y la de Mesoamérica quedó al medio. Es interesante reflexionar acerca de lo mucho que debemos a la zona geográfica del Mediterráneo Oriental, donde surgió la civilización griega primero, y múltiples culturas que han influido poerosamente en nuestra identidad actual.

Grecia dio orígen a Roma, tal vez como Europa creó a los Estados Unidos y Canadá. Esos países fueron primero colonizados desde la Islas Británicas, pero en el siglo XIX crecieron gracias a masivas inmigraciones desde todos los paises de Europa. Tal como el mundo helenìstico dio su base cultural al imperio romano, Europa ha mantenido un dominio cultural sobre el actual imperio americano. El actual presidente de los Estados Unidos nos recuerda a la historia de varios emperadores romanos.

Cuando hablamos de Latinoamérica no pensamos en el Lazio, sino en el latín, su base lingüística, que une a todas las lenguas romances. El dominio imperial es prolongado por los dominios culturales . Grecia se prolongó en Roma y Roma en la Iglesia Catòlica. ( del griego Katoloz), que significa universal ).

Recorriendo el Mediterráneo, uno reflexiona acerca de como la cultura greco-romana se cimentó sobre otras previas, como la cretense-minozoica. Las 221 islas del Mar Egeo partieron de aquella, para luego ser organizadas en la confederación griega, y finamente quedan en su mayoria siendo gobernadas por el imperio romano, posteriormente por el turco otomano, con algunas pasando al reino de las Dos Sicilias, hoy dia Italia. Algunas, las menos son independientes, com la isla de Malta.

Las tres grandes religiones monoteistas aparecen, crecen y combaten entre ellas en el Mediterráneo Oriental. Yahvé, Dios y Alah han tratado de dominar geográficamente y espiritualmente el Mediterraneo. Los dioses únicos ha generado violencia entre sus adeptos, al exigir exclusividad a diferencia de los politeismos de Grecia y Roma. Las Cruzadas son solo el grado mas abierto de esta violencia, que prosigue ahsta hoy día.

¿Que tiene lo anterior que ver con la salud mental? La psiquiatrìa y la psicología clìnicas toman su base filosofica y linguistica de Grecia y Roma. La psicopatología usa nombres griegos u latinos: la manía y la melancolia vienen de la escuela hipocrática de la isla de Knos en el Mar Egeo. La depresión y la angustia aparecen como conceptos de la escuela Galénica en Roma.

El psicoanálisis, la mas antigua de las psicoterapias, parte con un mito griego, el del Edipo, rey de Tebas. Las “escuelas” de Freud, Jung y Lacan son solo las primeras de las mil o mas formas de psicoterapias hoy existentes. Las islas griegas son solo 221,

Homero escribió sus dramas ambientándolos en  las islas Cícladas.  Las teorías del ciclo vital han usado el símil  del curso del  viaje marítimo de Odiseo saliendo y retornando de la pequeña isla de Itaca en el Mar Egeo. Muchos inmigrantes han venido a Chile desde paises mediterráneos europeos: España, primero y luego de la Cuenca mediterráneos, y hoy retornan a estos lugares después de generaciones que han vivido en nuestro país. Es importante conocer nuestra historia no solo personal sino trans-generacional para no repetirla.

La “doble orientación” es un síntoma de la esquizofrenia (otro nombre con términos griegos, inventado en Suiza) a no ser que tenga conciencia de enfermedad. La “doble identidad” de los inmigrantes puede tambien ser un “handicap” o un logro. Un ejemplo de lo anterior: cuando un gran psiquiatra chileno visita a los compatriotas de sus antepasados, está siendo leal a sus origenes, mas que asumiendo un compromiso ideológico. Hoy algunos critican su actitud, que es la de muchos que respetan y valoran la tradicion de sus “antinati”, los que vivieron antes que uno.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos hemos prestado atención y estudiado tanto desde un punto de vista clínico como preventivo los complejos temas que surgen con la inmigracion en relación a la salud mental. , y hemos dedicado un boletin anterior al tema. Ese Boletìn puede ser consultado en nuestra página web (www.iemp.com).

Dr Ramon Florenzano

Rodas, Mayo de 2018