Las pasiones y la melancolía en Tomas de Aquino

En blogs anteriores hemos contrastado las biografías de dos señeros intelectuales del siglo XX: Max Weber y José Ortega y Gasset. La depresión marcó la vida de ambos: Weber se aislaba en Heidelberg para escribir, y a lo largo de su vida experimentó altibajos de ánimo que lo limitaron intelectualmente. La familia de Ortega era depresiva, y su sistemática formación en Alemania fue interrumpida en 1911 cuando su padre renunció a todo para encerrarse en el campo, y José Ortega y Gasset tuvo que volver a España para liderar las empresas periodísticas familiares así como a formar un círculo de intelectuales entre los que estaban Unamuno, Azorín, Perez de Ayala y tantos otros.

Nicolás González Vidal ha analizado el rol de la Tristitia en la filosofía de Tomas de Aquino (La pasión de la tristeza y su relación con la moralidad en Santo Tomás de Aquino (Cuaderno del Anuario Filosófico, Serie Universitaria, Universidad de Navarra, Pamplona, 2008). Este autor sostiene que la consideración de las pasiones depende de la antropología que se sostenga: así habrá tanta valoración de las pasiones como teorías sobre el hombre. En Santo Tomás las pasiones juegan un rol basado en la sólida visión de la unidad sustancial del ser humano. En la solución hilemórfica de Aristóteles tanto la forma como la materia (que en los seres vivos corresponden al alma y al cuerpo), pertenecen a la esencia del hombre. La sensibilidad es parte integrante de la naturaleza humana, y por lo tanto de su actuar. En el orden del obrar intervienen tanto la sensibilidad como las facultades superiores. La tristeza o la tristitia es una emoción también ordenada hacia el bien moral. Su desorden puede obstaculizar el bien moral, y su manejo ordenado puede facilitarlo.

Sigmund Freud estudió el rol de la pérdida en su clásico texto Duelo y Melancolía publicado en 1917. Esa fecha es un ejemplo del rol del contexto en la creatividad: Alemania ha bía sido derrotada en la Gran Guerra, había caído el Imperio Austro-Húngaro. Los efectos de esa derrota se vieron luego en 1919, cuando murió su hija Sofía Freud contagiada por la Gripe Española. Hoy estamos presenciando con la actual pandemia como surgen depresiones gatilladas directamente por el Coronavirus, o como consecuencias de las prolongadas cuarentenas o repentinos desconfinamientos.

La conexión de Tomas de Aquino con la psicología ha sido señalada por autores tales como Charles Spearman en Inglaterra y Erich Fromm en México. Este último dice “Encontramos en Santo Tomás de Aquino un sistema en el cual cualquiera podría verosímilmente aprender mas que de los textos de psicología actuales”. En Chile, Ignacio Matte Blanco relacionó la escolástica y el psicoanálisis, al enfatizar la unión indisoluble el alma y el cuerpo, y sentar así las bases del estudio de los cuadros psicosomáticos. Matte fue uno mas entre muchos psicoanalistas que ha visto una unión entre la teología y el psicoanálisis: tal como lo hicieron también Carl Jung y mucho después Jacques Lacan. El cuerpo encarnado es un concepto clave desde muchas perspectivas.

Otro nombre central es el de Edmund Husserl, quien en sus Meditaciones Cartesianas desarrolla su tesis acerca de la epojé fenomenológica, haciéndola preceder por un acabado conocimiento de la realidad objetiva conseguida aplicando la ciencia objetiva, especifícamente los hallazgos de la física y de las matemáticas. También Husserl ancla la objetividad en el punto de contacto del cuerpo con la realidad externa, que el denomina “mundo-vida”.

Volviendo a Nicolas González, este desarrolla la relación de la tristeza con la religión, planteando que la motivación moral por hacer el bien viene de emociones negativas, como la culpa y la tristeza. La voluntad sería el camino para el dominio de estas pasiones, sirviéndose de ellas como de verdaderas fuerzas que impulsen a hacer el bien, facilitando el ejercicio de las virtudes. Dios nos habría dado la sensibilidad, los sentidos internos y la imaginación tal como nos ha dado los dos brazos para que los aprovechemos para el bien moral. La voluntad no puede moverse hacia algo sin que la active una moción en el plano sensitivo. Santo Tomás en «De Malo» se pregunta si toda ira es mala, contestando que si nuestra perfección consiste en imitar a Dios, este siempre juzga con tranquilidad. Dios no se deja arrebatar por la ira porque es incorpóreo: tal como obra sin brazos, también obra sin apetito sensitivo. El hombre tiene que servirse de su sensibilidad, tal como debe utilizar los miembros del cuerpo. Las pasiones son pues elementos necesarios para acometer obras arduas, y ayudan a llegar a los fines humanos buenos. Santo Tomás concluye que las pasiones son necesarias para la realidad humana.

Volviendo a Ortega: en su texto sobre “La Rebelión de las Masas”, escrito en 1930 observando la llegada al poder de Benito Mussolini en Italia, muestra como la irrupción de “los bárbaros” en una política reservada hasta entonces a las clases dirigentes lo hacía recordar la invasión y caída del Imperio Romano por los vándalos y visigodos. Tal como en la Italia de 1930, hoy vemos los “Estallido sociales” globales y también en Chile, que llevan al dominio de la polis por fascismos de extrema derecha o extrema izquierda.

¿Qué tiene esto que ver con la Salud Mental? La elevada frecuencia de los cuadros melanfólicos en nuestros días, ligados a los trastornos depresivos y al aumento de la suicidalidad sobre todo en los adolescentes, son motivos de preocupación pública. La pandemia ha traido como consecuencia un mayor requerimiento de servicios de salud mental, tanto para tratar los cuadros neuro-psiquiátricos que son consecuencia directa del Coronavirus, como de sus consecuencias tardías (“Long Covid”). En Chile el MINSAL ha liberado fondos para aumentar el acceso de la población a los servicios de la salud mental. La pérdida traumática del estilo de vida anterior, y de los avances sociales y económicos de las últimas décadas, deben ser enfrentados organizadamente.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) nuestros profesionales cuentan con la capacitación para enfrentar el diagnóstico, tratamiento y prevención de los cuadros anteriores. En nuestra página web (www.iemp.org) se pueden encontrar otros Blogs donde se tratan estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Ortega, Weber y la melancolía

Jose Ortega y Gasset (1883-1955), cuya relación con Max Weber ya mencionamos en nuestro anterior blog, es un escritor caleidoscópico. Su biografía, escrita por Jordi Gracia (José Ortega y Gasset, Santillana, Buenos Aires 2014) describe con detalle su origen en una familia dedicada a la literatura y al periodismo. Su padre era el editor del diario El Imparcial de Madrid, y Ortega creció entre prensas, apuros por cierre de edición y dedicación meticulosa a la precisión del lenguaje. Esto lo llevó a convertirse en el símbolo de la modernidad española, escribiendo desde la vuelta del siglo XIX hasta la postguerra europea, buscando una formación lo mas amplia posible, no solo en literatura y filosofía, no solo en su país sino en Alemania en Leipzig, Berlín y Marburgo, donde estudió una amplia panoplia de materias: Fisiología, Anatomía, Histología, Sistema Nervioso, Psicología, Filosofía, Lógica y Griego. Esto constituyó su preparación para lo que el presentía seria una madurez literaria sólida, levantándose en contra de lo que el veía una España con periodistas y catedráticos adocenados, poco científicos y sumisos a un orden decadente. Se transformó así en una luminaria intelectual para España y el mundo hispanoparlante hasta nuestros días.

Las vidas de Max Weber y de José Ortega y Gasset tienen paralelismos temporales y territoriales. La biografía del gran sociólogo alemán tiene un correlato en la vida del insigne Ortega. Ambos forman una dupla, con raíces germanas, por nacimiento el primero y por formación el segundo. Ambos comparten la influencia de Martin Heidegger, que Ortega transformó en el eje de su propia filosofía. Algunos de los cursos seguidos por Ortega le fueron enseñados por maestros recomendados por su pariente Pío del Rio Ortega, gran histólogo, y otros le fueron sugeridos por su hermano Manuel, ingeniero de minas, a quien le pidió referencias para profundizar en Mecánica y Matemáticas. Una formación caleidoscópica para convertirse en un ensayista y pensador central en su época. A la superficialidad que percibía en el periodismo español de su época, Ortega respondió con una formación amplia y científica. Cuando Ortega vuelve a España en 1911, afirma que su plan de vida está listo para pasar a la acción: política, académica, literaria.

Tanto Ortega como Max Weber se formaron en familia ilustradas. en el caso de Weber este pertenecía a la aristocracia intelectual alemana, en un período en que la formación del Imperio Alemán, conseguida bajo el liderazgo de Bismarck, y coronada por la victoria en la guerra franco-prusiana, de 1870, llevó a un crecimiento industrial y auge económico que solo tambaleó con la Gran Guerra y la anarquía de la república de Weimar. En el caso de Ortega, este vio un panorama distinto: el siglo XIX presencio la pérdida de las colonias hispanoamericanas, especialmente en 1898 de Cuba y del norte de África, sucesos que el vió como un fracaso nacional, traducido en crisis individuales, migraciones y una actitud melancólica por un pasado lleno de pérdidas.

En Alemania, las hambrunas producto de la guerra franco-prusiana llevaron a las primeras migraciones masivas europeas, que en Chile se tradujeron en la llegada de colonos alemanes a los territorios habitados por indígenas. En el caso de Ortega, la Guerra Civil española produjo sucesivas ondas de migrantes peninsulares, primero de quienes huyeron de la República, y luego y en forma mucho mas prolongada, los perseguidos por el franquismo. Esto trajo grandes intelectuales a nuestras costas, cuyo efecto aun se ve en la actualidad-. Las consecutivas psicopatológicas y los aspectos psicodinámicos de las migraciones han sido objeto de muchos estudios y de previos blogs nuestros.

En otro blog, hablamos de la relación de Weber con la melancolía. Tanto este autor como Ortega tuvieron una formación inicial católica, aunque luego ambos atravesaran una etapa cercana al luteranismo y terminaran agnósticos. Un autor chileno, Nicolás González Vidal, ha estudiado la relación entre la melancolía depresiva y la tristitia en Tomás de Aquino (La pasión de la tristeza y su relación con la moralidad en Santo Tomás de Aquino (Cuaderno del Anuario Filosófico, Serie Universitaria, Universidad de Navarra, Pamplona, 2008). Allí se explaya en las consecuencias morales de la depresión. Ortega afirmaba, al ver a su padre sumirse en la tristeza y entregarle sus cargos a el y sus primos, que el error paterno era ceder a la pasividad y sumirse en una vejez prematura. La correlación plan de vida y éxito externo tiene como correlato un mundo interno que enfrenta al mundo en la acción, no en la contemplación. Ortega, en sus cartas personales a su prometida, señalaba que el conocimiento había que basarlo en la ciencia, no en la intuición. Hoy sabemos que la base biológica de muchas depresiones es la herencia, y en el caso de Ortega eso se comprueba en la tendencia depresiva de su familia paterna: su padre, José Ortega Munilla, al cumplir 60 se retiró de muchas de sus actividades periodísticas directivas, cayendo en una depresión irritable que lo hizo aislarse en su casa. Ortega debió retornar de Alemania para hacerse cargo de las responsabilidades que su padre abandonó.

¿Qué tiene lo anterior que ver con la salud mental? Las pérdidas colectivas se traducen en sensación de fracaso individual. Los duelos nacionales por territorios perdidos lo hacen en traumas familiares por duelo de hijos muertos o emigrados. Aumentan los niños de “generaciones perdidas” que crecen con sensación de vulnerabilidad y baja autoestima. Los psiquiatras y psicólogos viven diagnosticando y tratando síndromes depresivos, formas de melancolía ligada a perspectivas oscuras para el futuro. Tanto desde el punto de vista de la actual neuropsiquiatría como del psicoanálisis clásico, la pérdida, el trauma y la sensación de fracaso son centrales.

Otro elemento que subraya la posición aristocratizante de Ortega con respecto al conocimiento es su libro “La Rebeliòn de las Masas”. En esta obra, publicada en 1930, observando el acceso al poder de Mussolini en Italia, y tomando en cuenta el crecimiento de los fascismos de derecha y de izquierda en la Europa de sus días, Ortega y Gasset afirmaba que uno de los males de su tiempo fue el que las clases populares accedieran a los espacios anteriormente reservados a las élites, desde restaurantes y salas de teatro a la posibilidad de toma de decisiones políticas. esto último para el era mucho más grave. Diferenciaba Ortega entre las élites naturalmente formadas por hombres cualificados y las clases populares, también la burguesía, formadas por «individuos sin calidad»; Los actuales “estallidos sociales” globales son una repeticion, 90 años despue´s, de la observacion orteguiana.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos contamos con un conjunto de profesionales de la salud mental, psiquiatras, psicólogos que pueden diagnosticar, tratar y prevenir muchos de los temas antes tratados. Nuestros blogs pueden ser consultaos en la pagina web http://www.iemp.cl.

Dr Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

VIDAS PARALELAS, WEBER Y LA MELANCOLIA, LIBERTAD DE EXPRESION

Las vidas de Max Weber y de José Ortega y Gasset tienen paralelismos temporales y territoriales. La biografía comentada en otro Blog escrita por Marianne Weber del gran sociólogo alemán, tiene un correlato en la Vida del insigne periodista y literato español. Ambos forman una dupla, con raíces alemanas, por nacimiento el primero y por formación el segundo. Ambos comparten la influencia de Martin Heidegger, que Ortega transformó en el eje de su propia filosofía.

Un aspecto no tratado en nuestros previos blogs es el rol que Weber atribuyó a la melancolía, cuyos aspectos contextuales aclaró en relación a los cambios en la Alemania imperial y al rol de Bismarck como ordenador de la unidad pan germana. El tema del puritanismo y la melancolía fue central, nos dice Roger Bartra (El Duelo de los Ángeles: locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno, Fondo de Cultura Económica. México, 2018) fue un asunto ampliamente discutido desde el siglo XVII. Los anti-puritanos señalaban que la profecía de terribles castigos después de la muerte inclinaban a los fieles a caer en la “demencia melancólica”. En Inglaterra se atribuyó al celo de los puritanos la tendencia inglesa a caer en el “morbo inglés” o spleen. Una dificultad encontrada por Weber en su tesis de que el espíritu del capitalismo surge de la ética rigorista calvinista es esa: ¿cómo puede el enriquecimiento surgir en los grupos predestinados a la salvación, que les dan acceso a los bienes terrenales, pero al mismo tiempo los precipitan en un abismo de ansiedad, melancolía y locura? En el Reino Unido, la Confesión de Westminster que normó la doctrina anglicana, dejó de lado la creencia calvinista en la predestinación, declarando que no se podía saber lo que sucedería después de la muerte. En Alemania, antes que Weber, Federico Engels se refirió al tema diciendo que el calvinismo proporcionaba el disfraz religioso de los intereses de la burguesía. Esto confirmó las bases de las tesis del materialismo cientofico de Karl Marx.

En la biografía de Maz Weber escrita por su mujer. Marianne, ella relata un episodio interesante en la vida de Max joven, ya formado como jurisconsulto, pero abriéndose a la sociología como modo de comprender la situación alemana: Fue contratado por la Asociación de Política Social para estudiar el problema de la escasez de mano de obra campesina en la Prusia Oriental, donde la influencia del canciller Bismarck había sido especialmente poderosa. Los terratenientes agrarios necesitaban “siervos de la gleba”, que cultivaran la tierra entregándoles el producto para surtir de alimentos a las ciudades en el naciente industrialización germana, y a cambio, ellos protegían a esos campesinos. En la medida que los hijos de estos migraron del campo a la ciudad, se produjo una carencia de trabajadores rurales. Bismarck recurrió a abrir las fronteras con Polonia y Rusia, creando un aflujo de migrantes mucho menos aculturizados que los campesinos que desde la Edad Media convivían con los Junkers prusianos. Esa inmigración masiva de masas incultas y desnutridas llevó al surgimiento de partidos socialistas “teóricos” (Kathedersozialisten) que basados en la Biblia, miraron esta llegada masiva de mano de obra oriental no calificada como una solución, llevando al nacimiento de los primeros partidos social cristianos; citando a la biblia luterana, afirmaban “después de las tinieblas, habrá Luz” (Zac, 14:7). Weber cuantificó su tesis en una extensa monografía de 800 paginas que atrajo sobre el la atención de políticos y académicos, señalando la oportunidad de aprovechar esta masiva migración del Este para revitalizar los vacías haciendas de Alemania Oriental.

Las hambrunas producto de la guerra franco-prusiana llevaron a las primeras migraciones masivas europeas, que en el caso chileno se tradujeron en la llegada de colonos alemanes a los territorios habitados por indígenas. La consecuencia de esto lo estamos viendo mas de cien años después en la actual situación de la Araucanía. La existencia en Chile de territorios poco poblados, sea en el extremo Norte o extremo <sur, ha justificado para algunos el abrir las fronteras, y la entrada masiva de inmigrantes, algunos trabajadores, que aportan mucho al proyecto de desarrollo nacional, pero otros que desconocen nuestras reglas del juego, y que tal como los polacos y rusos en tiempos de Weber, aumentan el numero de desempleados y de delincuentes poco socializados.

¿Qué tiene que ver esto con la Salud Mental? Grandes temas psicopatológicos como la diferencia entre psicosis y psicopatía, y problemas psicodinámicos, como la búsqueda de padres protectores y autoritarios, como Von Bismarck o Pinochet, o madres (o abuelas) acogedoras, son temas de interés para los estudiosos del contexto en el cual surgen los trastornos emocionales.

En el Instituto de Estudios Médico Psiocològicos contamos con un equipo multi-profesional experto en diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales e intervenir en el contexto en que estos surgen. Tambien usted puede acceder a Blogs anteriores en http://www.iemp.com

Dr Ramón Florenzano Urzúa
Director Medico IEP

Química, Weber, y el Espíritu Protestante

En una obra desconcertante, Benjamin Labatut (Un Verdor Terrible; Anagrama: Barcelona, 2020) reune cuentos en los cuales combina un acabado conocimiento de la ciencia actual y sus consecuencias benévolas y malignas para la humanidad, de sus descubrimientos. Labatut analiza por ejemplo, los venenos, tan centrales durante el Renacimiento como modo de deshacerse de enemigos o de rivales en las competencias por el trono de la dinastía otomana: el color azul y el sabor almendrado del cianuro, el verde jade del arsénico son ejemplos de la oculta puerta hacia la muerte, lenta o inmediata. Estos atributos reaparecieron como modo de autoeliminación al final de la aventura nazi en el Tercer Reich: Hitler, Eva Braun, Göring y Himmler utilizaron cápsulas mortíferas para suicidarse.

En otro medio de comunicación, Netflix, se muestra una imaginativa versión de la vida de Madame Curie, donde se entrelazan los aportes que hizo ella, su marido (Pierre Curie) su hija Irene junto a su pareja Frederic Jolliot a la humanidad: el descubrimiento de la radiactividad permitió curas insospechadas a cánceres, así como posibilitó la hecatombe nuclear con que terminó con la II Guerra Mundial. La puesta en escena de la miniserie muestra como una familia puede aportar grandes conocimientos nuevos a la ciencia, obtener sucesivos Premios Nobel, y abrir potenciales caminos a la autodestrucción de nuestra depredadora especie.

En Blogs anteriores hemos revisado los aportes a la sociología de las religiones hechos por Max Weber. Una biografía escrita por su mujer, Marianne (Biografía de Max Weber, Fondo de Cultura Económica, México DF, 1995) relata los orígenes familiares y la vida del gran pensador alemán. Formado en una familia de origen prusiano, sus estudios de jurisprudencia en Heidelberg le dieron una disciplina férrea para postergar placeres mundanos. Por largos años se encerró en una rutina diaria de estudio, postergando sus viajes de placer a contemplar la naturaleza (“Al fin, el Mar del Norte siempre estará allí, esperándome”). Hoy día, la pandemia y sus obligadas cuarentenas nos hacen recordar los viajes del pasado y esperanzadamente planear nuestro encuentro con los lugares que ya visitamos y que nos esperan.

El concepto weberiano de “Ética Protestante” se ha vuelto a hacer actual, en la medida que los estallidos sociales globales, incluyendo el nuestro de octubre de 2019, se han visto opacados por la pandemia de Coronavirus, mostrando como la “indignación” por la desigualdad debe ceder frente al temor y a la lucha por la supervivencia de nuestra depredadora especie. La obligada reclusión a la que nos somete la autoridad sanitaria, nos hace decir, con Weber: “Al fin las costas de la V Región estarán siempre allí, esperándonos”.

Weber plantea que el aporte de la reforma protestante, y en especial de la teología calvinista, es el que permite la acumulación de capital que lleva a los “predestinados”, a utilizar los bienes acumulados en hacer crecer sus empresas, industrias, familias, ciudades, o países, a diferencia de la preocupación católica por el Mas Allá, y la consideración de la acumulación de dinero como el pecado de la usura. Esto llevó a que en el Medioevo italiano solo los judíos pudieran servir de prestamistas. Muchas familias construyeron imperios (como el de los Rothschild, que llegan hasta nuestros días).

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? No solo en los colectivos sociales, en familias, ciudades o naciones la acumulación de capital permite el triunfo, sino que en las vidas individuales. La sensación de fracaso vital es central en muchos de los casos clínicos, a lo largo del curso vital. Adolescentes, adultos jóvenes o ancianos nos cuentan su reacción a la sensación de no haber encontrado un espacio para insertarse en el cuerpo social. En la biografía de Max Weber, se ve como este privilegiado joven, educado en una familia tradicional liberal y progresista, poco a poco fue presionado para aceptar la visión conservadora del canciller imperial Otto von Bismarck, aceptando los puntos de vista del Guillermo II, y plegándose a la aventura prusiana de los Hohenzollern. El azul de Prusia lleva al fracaso de proyectos progresistas y fomenta aventuras y a suicidios individuales y colectivos.

Los avances actuales de las neurociencias han transformado la psicopatología tradicional y el psicoanálisis, que cada vez mas es neuro-psicoanálisis. En un iluminador articulo sobre la vocación psicoanalítica, Ximena Artaza y Carlos Whiting (Vergara MA, Moreno M, Rebolledo R y Cruz I. Re-creaciones: Entre Arte y Psicoanálisis. Asociación Psicoanalìtica Chilena, Santiago de Chile, 2020) escriben sobre la vocación analítica, mostrando que una buena formación mejora la capacidad de analizar, mantiene la capacidad de escucha y reflexión del analista a lo largo del tiempo, y evita la pérdida del interés por los aspectos humanos de los otros.

En el Instituto de Estudios Médico Psicològicos, contamos con un equipo especializado en el diagnòstico, tratamiento y prevención de trastornos emocionales. En nuestra pagina web (www.iemp.cl) se encuentran anteriores blogs sobre estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Como no hacer nada, inmigrantes y la fenomenología trascendental.

  • Uno de los mejores libros de 2020, según las revistas Time y New Yorker fue escrito por Jennny Odell, artista y escritora que enseña en la Universidad de Stanford en California. Titulado “How To do Nothing: Resisting the Attention Economy” (Melville House, Londres, 2019), se refiere a un tema que adqurió plena vigencia durante las prolongadas cuarentenas del año 2020. Para muchos acostumbrados a una vida acelerada y llena de actividades, el estar encerrados con mucho tiempo libre ha sido un tema dificil de enfrentar. El libro de Oddell no es solo uno de auto-ayuda para aprender a “no hacer nada”, sino una tesis compleja que muestra como los grandes sistemas del establishment, incluyendo a Facebook, Google, Amazon y tantos otros han desarrollado una maquinaria centrada en bombardearnos con estímulos que nos impulsan a llenar el tiempo sumidos en las pantallas y a consumir incesantemente. La economia global es movida por un sistema diseñado para mantenernos frenéticaente pegados a las pantallas.
  • No se trata solo de hacer “screen detox”. Uno de los temas tratados en este libro: para poder no hacer nada hay que aprender a desconectarse y pasar por lo menos siete dias sin abrir el smartphone, sin ver las noticias del Coronavirus en el televisor, desintoxicándose de la permanente invasión mediática en la que vivimos.
  • Es interesante el ejemplo de Thomas Merton, monje trapense nacido en Francia en 1915 y fallecido en Bangkok en 1968. Este prolífico escritor vivió la mayor parte de sus años adultos en la Abadía de Getsemaní en Kentucky, EEUU, siendo además poeta, activista social, y estudiante de religiones comparadas. Escribió mas de 70 libros, el mas conocida quizá es “La Montaña de los Siete Círculos”, donde describe el camino místico hacia la divinidad. Pacifista, se interesó progresivamente en las religones orientales, muriendo en un viaje a Tailandia a la temprana edad de 53 años.
  • Un tema distinto es la composición étnica cambiante de la población chilena. Esta vez es el arquitecto transformado en novelista Erwin Rahmdor, de quien hemos comentado antes en este blog su saga sobre “El Secreto de los Próceres”. En una obra anterior, escrita en 2016 (Inmigrantes, Auto-edición, 2016) se refiere a la historia de su propia familia, los Rahmdor, estudiando su origen en Frisia y Alemania medievales, para luego sumergirse en la emigración a Chile y su historia en nuestro país. Chile tuvo una primera onda migratoria europea hasta la Independencia, onda de orígen español, para luego a lo largo de los siglos XIX y XX, hasta el fin de la II Guerra Mundial, de otros países europeos. En lo que va del actual siglo esta onda se ha concentrado en Hispanoamérica. En el peculiar estilo de Rahmdor, este se centra en como los acontecimientos históricos (guerras, hambrunas, pestes) hacen que se desplazen masas humanas, y que los migrantes y refugiados afecten el destino de los paises dadores y receptores de estos movimientos.
  • La fenomenología trascendental de Edmunde Husserl explica lo anterior en términos del estudio científico de los desplazamientos humanos, hoy estudiado por la actual genòmica y por la geografía, así como por las creencias que aceptan a los migrantes. Los ejemplos de Thomas Merton y de Erwin Rahmdor, así como la convicción íntima de quienes provienen de familias migrantes aunque sea despues de varias generaciones, explican la certeza apodíctica de sentirse extraño en tierra ajena.
  • Lo anterior tiene importancia en psicopatología, ya que muchos cuadros psiquiátricos y emocionales tienen que ver con lo anterior. Los delirios de migrantes se ligan a la pérdida de raices y al sentirse en suelo extraño, y ser discriminados por el color de la piel, o por un acento que no es el local. En los migrantes recientes, el trastorno de estrés post-traumatico (TEPT) es una consecuencia de la aculturación en un lugar extraño.
  • Un aspecto relacionado es el de la formación de los profesionales de la salud en el pregrado y de los especialistas en salud mental, sean psiquiatras o psicologos, en el postgrado. Fernando Lolas junto a Eduardo Rodríguez Yunta, en una reciente publicación (Bioética y Humanidades Médicas, Hygea ediciones, Buenos Aires, 2020), se refieren al tema, partiendo de la enseñanza del catedrático Pedro Lain Entralgo, que visitara la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en la década de los 60. Laín definió las Humanidades Médicas como el conjunto de saberes que todo clínico bien formado debe conocer. Estos saberes incluyen “no solo los conocimientos técnicos y prácticos de la profesión médica, sino disciplinas tales como la historia, la psicología, la sociología, la ética, la estética, la antropología filosófica y la antropología cultural, en tanto que aplicadas al conocimiento de la particular realidad con la que el médico tiene que habérselas, es decir el hombre enfermo”. El pensamiento de Laín fue seguido por Diego Gracia y por el mismo Fernando Lolas.
  • ¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Tanto los aspectos diagnòsticos, terapeuticos y preventivos de muchso cuadros clinicos actuales pueden entenderse desde la perspectiva de la pandemia, que nos obiga a estsar encerrados sin hacer nada, del migrar interno de un lugar a otro atravezando barreras impuestas.
  • En el Instituto de Estudios Médico Psicologicos (IEMP) hemos desarrollados respuestas para algunos de los temas antes enunciados. Otros blogs acerca de ello pueden encontrarse en www. Iemp.cl
  1. Ramon Florenzano Urzua
  2. Director Medico IEMP

Autobiografías, inmigrantes y relaciones padres-hijos

  • Una novela autobiográfica de la laureada escritora nigeriano-estadounidense Chimamanda Ngozi Adidie (La Flor Purpura, Buenos Aires, Literatura Random House, 2018) muestra bien la temática del género auto-ficción. En ella, la protagonista, la joven Kambilie y su hermano JaJa viven en la elite privilegiada de la juventud dorada de su ciudad, Enugu. Hijos de un poderoso comerciante y fanático católico, comienzan a cambiar en un viaje estival al lugar de origen de su familia de color, donde conocen el estilo de vida de su pueblo, y las raíces en la cultura local, impregnada de color, magia y respeto por los antepasados.
  • Este relato nos abre a la tarea compleja de los inmigrantes de segunda o tercera generación, que viven en países periféricos, sea africanos o latinoamericanos, en familias que ya se achucutaron en la tradición local, a veces en forma meritocrática y otras por matrimonios en la elite criolla gozan de los privilegios de los grupos dominantes. El contraste con las ramas menos favorecidas de la familia, sea en el país de origen o en el de migración, es una experiencia emocional impactante.
  • La alianza entre el poder político o económico y la religión dominante se ha dado desde que hay historia escrita. En el caso de Chile, una saga que refleja el choque entre la tradición colonial católica y el grupo modernizador es el libro de Erwin Roberto Ramhdor (El Secreto de los Próceres: la historia de Chile contada desde dentro, Santiago de Chile,2018).La pertenencia oculta de muchos de nuestros héroes a la masonería, explicaría la liberación del yugo hispano. En ambos relatos, el de Adidie y en el de Ramdohr, la tensión interna de los protagonistas es entre la fidelidad a padres herodianos, que triunfan como vasallos del poder imperial predominante (los Estados Unidos y el catolicismo romano enseñado por los misioneros en Nigeria y las potencias europeas y la iglesia local que se adapta a los patriotas vencedores de Maipú, en el caso chileno.
  • La tensión interna está entre la sumisión a los padres (padre que impone cruelmente su Ley y madre que para evitar el conflicto lo secunda) y la rebelión oculta o abierta (que en Adidie se refleja en su temprana emigración a los Estados Unidos) y en Ramhdor en su admiración por el Gran Maestre del Universo que reemplaza al muy emocional Dios judeo-cristiano).
  • Hoy día vivimos circunstancias parecidas, en la era post-colonial en la cual tanto África como Hispano-américa llevan ya siglos de autonomía. A pesar de ello, la tensión entre las elites europeizadas y el pueblo que mantiene costumbres de los grupos originarios se mantiene. Esta división lleva a choques y sucesivos “estallidos sociales” en diversos países, no solo de la periferia, sino en el actual Imperio: la dramática división de los EEUU lleva a situaciones impensables hace diez años, al aparecer allí la tensión entre grupos etnicos diversos. .
  • ¿Qué tiene que ver esto con la psicopatología y la salud mental? La tensión entre padres e hijos es una constante en las vidas de muchos pacientes psiquiátricos, y los padres han recurrido al expediente de encerrar a sus hijos en hospitales o clínicas psiquiátricas cuando estos se rebelan desde antiguo. En un blog anterior ilustrábamos esto con las novelas de Almudena Grandes sobre la España post-franquista. En el psicoanálisis ya el mismo Sigmund Freud explicó los síntomas histéricos y neuróticos como “novelas familiares” donde los padres controlaban a sus hijos y estos reaccionaban con mecanismos de defensas tales como la represión, o la intelectualización. En la novela de Adidie, el padre fanático y católico, castiga cruelmente a su hija, quien huye consiguiendo una beca y emigra tempranamente a estudiar a los Estados Unidos.
  • Muchos cuadros que se consideraron neuróticos y fueron psicoanalizados en forma prolongada hoy día son considerados trastornos de estrés postraumático (TEPT) y tratados con psicofármacos e intervenciones psicosociales breves. En el reciente Congreso de la Federación Psicoanalítica de América Latina (FEPAL) en Montevideo, se analizaron ampliamente las fronteras entre los psicoanálisis freudianos clásicos y las variaciones impuestas por los tiempos de pandemia, asi como el paso de la visión vertical del analista omnisciente analizando a un “paciente” que ha evolucionado a la simetría de los intersubjetivistas. Una consecuencia positiva de la pandemia ha sido la amplia aceptación de las intervenciones psicosociales en los dispositivos sanitarios y post-coronavirus.
  • La relación padres-hijo es el foco de muchos procesos terapéuticos actuales, algunos de inspiración freudiana o winnicotiana, otros centrados en la observación de bebés, otros en la teoría del apego. La formación para estas intervenciones se da en diversas carreras de pregrado y de postgrado. Hoy mas que antes, se puede adquirir en formaciones virtuales que se centran en la teoría, con menor experiencia practica que la de las formaciones presenciales prolongadas. La formación en teorías psicológicas se puede obtener en forma conceptual en las universidades, pero la práctica en centros especializados es lo que da la maestría: es como la formación médica general, que se obtiene en las escuelas de medicina, y la destreza quirúrgica, que se logra en práctica en servicios hospitalarios de cirugía.
  • En blogs anteriores nos hemos referido a la fenomenología trascendental de Edmund Husserl. En ella, este filósofo señala que vivimos inmersos en el «Mundo-Vida», y que nuestra inserción en el espacio y en el tiempo determinan, kantianamente, nuestras experiencias. Esto es cierto en psicopatología y en las interpretaciones psicoanalíticas de diversos cuadros clínicos. Podemos aceptar pasivamente un destino aciago, o luchar para cambiarlo, desplazándonos como lo hizo Kambilie, a otro continente.
  • El Instituto de Estudios Médico Psicológicos proporciona servicios diagnósticos, terapéuticos y preventivos en relación a los temas anteriores. Otros blogs sobre ellos se pueden obtener en http://www.iemp.cl.

Ramon Florenzano

Director Medico IEMP

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Médico IEMP

MIGRANTES, TERCERA EDAD Y ACOGIDA ELECTRONICA.


La situación de los inmigrantes hacia Chile ha alcanzado ribetes dramáticos. Durante la última década la migración Sur-Sur, desde países aledaños y otros lugares de Hispanoamérica creció en forma importante, y las condiciones de entrada han sido modificadas en numerosas oportunidades. En Chile, así como en otros países de Latinoamérica y el Caribe las autoridades han variado el tipo de visa, y la distinción entre migración voluntaria y refugiados políticos se ha traslapado progresivamente. Un reciente documento de la Academia Chilena de Medicina así lo señala (Rodolfo Armas Merino, Báltica Cabieses Valdés, Marcelo Wolff R., Colomba Norero Vonizza, José A. Rodríguez Portales, Humberto Reyes Budelovsly. Salud y Proceso Migratorio Actual en Chile, Santiago 2020). Las condiciones de salud general, de cuadros infecto-contagiosos, de condiciones pediátricas son peores que las de los nacidos en Chile.


La salud mental de los migrantes también se altera, en especial por el estrés de aculturación, en el cual la adaptación a nuestra realidad es difícil, tanto por nuestro chauvinismo generalizado, que no aquilata el aporte que traen los recién llegados al país, como por el desarraigo y la nostalgia que provoca en muchos (el “Sindrome de Ulises”). Nuestro sistema de salud, que es motivo de orgullo nacional, y que ha recibido diversos reconocimientos internacionales, no es entendido por muchos de ellos, que hablan de un “laberinto de salud”, dadas las diferencias que tienen con los modos de funcionar en los sistemas de muchos de sus países de origen, tan diversos de Chile.


Los migrantes de tercera edad, si bien no son tantos como los jóvenes, resienten especialmente el cambio, al llegar a un país donde no pueden seguir desarrollando las actividades que ejercieron toda su vida, y donde dejan de tener una red de amistades y familiares que los apoye. Esta realidad ha sido enfrentada por Loreta Baldassar y su equipo en Australia (The large qualitative project, Ageing and New Media: A New Analysis of Older Australian’s Support Networks) entre 2006 y 2019. En entrevistas etnográficas cualitativas realizadas en 150 adultos mayors de 10 países (Australia, China, India, Italia, Myanmar, Polonia, Somalía, Sri Lanka, Reino Unido Kingdom y Vietnam), en las cuales se examina sus historias de vida, su conocimiento de tecnoligias de comunicación (TICS) y sus sistemas de apoyo informales, tanto local como a distancia, se concluyó que era importante diseñar sistemas de acogida virtuales que les permitiera sentirse apoyados por los dispositivos de transición a su nueva realidad.
Un ejemplo de las intervenciones de acogida realizadas por el equipo de Baldassar es el Café Internet en Perth, Western Australia. Este es desarrollado por una organización más amplia de acogida (Umbrella) que proporciona techo e inserción comunitaria a más de 500 usuarios nacidos en 52 paises distintos. En Chile existen diversas instituciones, como el Servicio Jesuita de Migrantes, o el Centro Integrado de Atención al Migrante (CIAMI) apoyado por una fundación italiana. En nuestro grupo de investigacion sobre el tema estamos presentando una revisión bibliográfica sobre los estudios e intervenciones virtuales para mejorar la acogida a los inmigrantes.


La pandemia de COVID 19 ha aumentado las dificultades del tema, al impedir el libre flujo ya no solo por los complejos sistemas de visado, sino por los cierres de fronteras y las cuarentenas obligadas en los pasos fronterizos. El cierre de muchas actividades económicas en el país, tanto formales como informales, llevó a un desempleo que ha sido mayor entre los inmigrantes mas vulnerables, a un subempleo en muchos de ellos que son profesionales calificados, y ha generado un retorno a sus países y a una emigración no deseada. A nivel de investigación, ha obligado a usar encuestas virtuales que tienen mayor dificultad de respuesta, cuando son aplicadas, por ejemplo a ancianos migrantes con escasa escolaridad y sin familiaridad con medios electrónicos.
Los servicios de salud mental, sean públicos o privados han tratado de responder a las demandas anteriores de las personas migrantes, en un período en el cual los sistemas de salud se han visto sobrecargados por los enfermos graves de Coronavirus, y han tenido que postergar atenciones vistas como facultativas. Sin embargo, muchos migrantes con formación en salud han participado activa y valerosamente en la atención de los casos mas graves, en hospitales y clínicas privadas.

Desde el psicoanálisis el tema de las migraciones es central desde la historia de Edipo, que migró de Tebas a Colonna, y de su creador, Sigmund Freud que vino desde su natal Moravia al corazón del imperio austro-húngaro, Viena. En nuestra realidad, la psicoanalista mexicana Elaine Villas Boas, presentó un trabajo (Migraciones – duelo, elaboración y la búsqueda por una identidad) en el reciente Congreso Virtual de la Federación Psicoanalítica de América Latina (FEPAL) en Montevideo en octubre de 2020. Allí relata que en algunas entrevistas, realizadas en 2019, con migrantes de procedencia y motivaciones distintas, es posible verificar que una característica común en muchos casos, es la fantasía de realización de ideales del yo. Según Grinberg (1984): «Más allá de los factores externos que justificaban las migraciones, operaría también la fantasía inconsciente de búsqueda de una madre tierra nutricia y protectora, frecuentemente idealizada«. Los Grinberg tuvieron que dejar Argentina por razones políticas y escribieron sobre el duelo migratorio en su paiz de acogida, España (Grinberg L. y R. 1984. Psicoanálisis de la migración y del exilio. Madrid, Alianza Editorial).


En una columna de El Mercurio (Viernes 30 de octubre de 2020), el Profesor Fernando Lolas, miembro de la Academia Chilena de la Lengua, se refiere a términos que tienen que ver con lo anterior, hablando de Vejez y Vejentud, diciendo que “en ambos hay que diferenciar un estado biológico y una actitud biográfica”. Así, la vejez es un estado biológico inevitable: se es viejo o se está viejo. Acuña el término “vejentud” para la percepción individual de ese estado: ese estado cambia día a día: hay días de “viejazo”, otros en que la edad parece no importar. Distingue nuestro académico entre la vejez como estado biológico y la vejentud como percepción subjetiva, separando la cronología biológica de la temporalidad y estado biográfico.


En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl) se puede encontrar mas información acerda de estos temas, asi como un equipo interesado en los aspectos diagnósticos, clínicos, terapéuticos y preventivos ligados a la inmigración y la tercera edad.

Dr. Ramón Florenzano
Director Médico