Una de las mayores fuentes de inequidad en salud es el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas. Estoy en Estocolmo en el 41o Symposium de la Kettil Bruun Society, el mayor evento global que reúne a los expertos en epidemiología de alcohol y drogas anualmente.
La experiencia de políticas públicas en Suecia, país comprometido con la solidaridad social por décadas, es clara: se restringió la disponibilidad de alcohol, hoy hay leyes que le fijan un precio mínimo, y se ha restringido su marketing publico. Con eso, el país salió del “Vodka Belt” en que estaba con otros países cercanos al Artico, y ha estabilizado su consumo en 9,2 litros de alcohol puro por adulto en los ultimos años. El nuevo foco de políticas está en los jóvenes globalizados de hoy, que están en medio del e-comercio, que es combatido en polìticas que monitorean ese expendio que pasa a ser controlado por el Estado sueco.
Las políticas globales de la OMS, presentadas por el experto Dag Rekve, oscilan entre el optimismo y el pesimismo. El consumo de alcohol entre los jóvenes está descendiendo en muchos países desarrollados; se ha avanzado en considerar al alcohol y al tabaco como sustancias psicoactivas (¡que lo son!), y en disminuir las consecuencias negativas de la falta de control tanto de su uso como de su efecto intoxicante; al mismo tiempo, se solicita mayor disponibilidad de las sustancias prohibidas para investigación básica y clinica.
En el caso del alcohol se distinguen los programas dirigidos a disminuir sus efectos tóxicos en los bebedores, los efectos de la intoxicación no solo en estos sino en su entorno, y finalmente disminuir la dependencia farmacológica y psicológica al alcohol
La evidencia sobre los efectos sobre la carga de enfreredad atribuible al alcohol, sigue aumentando, como lo muestra la revision de Lin et al (Lancet 2012; 380: 2224-60)
Párrafo aparte merece el tema del control: la “War on Drugs”, creen muchos se ha perdido, y ganaron los narcotraficantes. A pesar de que las Naciones Unidas tienen mas de 10 agencias especializadas en este tema: las fuerzas sociales se organizaron en demasiadas actividades diversas y no coordinadas entre sí.
.Un tema cada vez mas vigente es el daño a terceros por consumo de alcohol (AHTO). Ese tema está incluido en la Estrategia de la World Health Assembly para el Desarrollo Sustentable (2013-2023) en su objetivo 3 (Ensuring Healthy Lives), bajo el lema: “Promover el bienestar para todos en todas las edades”.
Existen dilemas propios de cada sustancia de abuso: en la marihuana están los temas de su uso médico, su legalización, y la polémica acerca de si es una sustancia dañina. Esto ultimo está demostrado para el tabaco, donde el desafío hoy es incluir hechos nuevos como el uso de “e-cigarrillos” y la posibilidad de su uso beneficioso. Esto también se ha planteado para las sustancias hoy mas prohibidas, los opioides, por ejemplo si usarlo en cuidados paliativos.
El alcohol se incluiría en la “War on Drugs” si hubiera consenso en el considerar al alcohol como sustancia psicoactiva, tema que no le gusta a es con la industria productora. Esta ha lanzado fuertes campañas sobre “Beber Responsable”, para tratar de evitar las regulaciones estatales, las que a su vez resisten como interferencias gubernamentales. Para ello ha lanzado ahora una nueva iniciativa global, las “Smart Drinking Goals”, con indicadores de consumo sano o no problemático. Con esto, la industria del alcohol trata de no seguir la historia del Tabaco, que tomó el camino de negar los efectos negativos de a nicotina
Seguiremos estudiando y capacitando sobre sustancias psicoactivas en las universidades, asi como capacitando en el tema de Daño a Terceros por consumo. Se incluye hoy un link sobre un boletín IEMP al respecto.