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En toda Hispanoamérica, la nueva izquierda conquista a las mayorías populares. Los lideres colocados a la izquierda del Partido Comunistas, ganan a veces estrecha, las elecciones y desplazan a los representantes del vilipendiado neoliberalismo, el camino hacia una sociedad mas equitativa. Nuevas identidades son aceptadas incluso por las iglesias antes conservadoras, los movimientos gays son visibilizados, los pobres que antes no accedían a las tecnologías de punta lo hacen, y la dignidad de cada individuo es reconocida.El psicoanálisis para algunos esta tan obsoleto como la izquierda tradicional que ofrece una utopía que, como toda utopía, no se ha materializado en ningún lugar donde se ha intentado aplicar. Para Zaretisky (Freud:Una historia política del siglo XX) si bien el psicoanálisis como medio terapéutico está hoy obsoleto, la imago de Sigmund Freud sigue inspirando a especialistas en salud mental, a historiadores de la cultura, y paradojalmente, a políticos de la Nueva Izquierda, que valora su idea de que la reflexión sobre uno mismo lleva a la liberación.
El psicoanálisis, que también hace más de 120 años, cuando Freud escribió la Interpretación de los Sueños, ofreció un camino nuevo para la recuperación de los enfermos mentales, ha sido superado según algunos por los avances de las neurociencias y los tratamientos psicofarmacológicos actuales, o por terapias mas rápidas o efectivas que su lento reflexionar acerca de si mismo. La reflexión pasa a la acción y una novela del laureado escritor español Arturo Pérez Reverté (Revolución, Alfaguara, Buenos Aires, 2022) describe la experiencia de un joven ingeniero de minas español que en 1923 se encuentra atrapado en Baja California entre las fuerzas revolucionarias de Pancho Villa y las tropas federale. El ejemplo de la reciente Revolución de Octubre en la Unión Soviética nor recuerda la revolución mexicana, y el paso de la teoría marxista a la realidad de la guerra y muerte de los soldados es magistralmente descrita. Tal como hoy los revolucionarios chilenos recuerdan la muerte de Salvador Allende, los mexicanos recuerdan el centenario de Francisco Villa. Ambos terminaron en una muerte trágica. Los jóvenes de hoy idealizan las proezas de sus antecesores, y nuestros gobernantes actuales piensan que no repetirán sus errores. Allende se atrincherò en La Moneda y donde murió, y Pancho Villa venció dos veces en Ciudad Juarez para morir asesinado en un complot diseñado por sus superiores en el triunfo de la revolución maderista.
¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? Las patologías mas graves, sean psicóticas o psicopáticas, vuelven al dominio de la neurología de donde salieron en algún momento: el papel del genoma en la esquizofrenia o en la bipolaridad, es también reconocido por los que buscan la heredabilidad de algunas alteraciones como el autismo, la drogadicción o la identidad de género. En la vida pacifica y ordenada, los ciudadanos de a pie pueden dedicarse a sus trabajos y familias. En las revoluciones, sufren las consecuencias de la disrupción del orden social traida por los que sueñan con un orden social mas justo.
¿De qué modo el psicoanálisis tiene aún algo que ofrecer en el siglo XXI? Se ha vuelto a recorrer un periplo en 360º: Freud comenzó su carrera científica investigando la memoria neuronal, y hoy la disciplina creada por el vuelve a ser reconocida por las nuevas izquierdas como una fuerza que transformò el siglo XX, aunque sean pocos los terapeutas que siguen haciendo terapias de cuatro veces por semana por varios años: la reflexión acerca de si mismos ha sido desplazada por técnicas cognitivo conductuales que en pocos meses hacen que las personas superen sus síntomas o quejas. Las neurociencias dan paso al neuropsicoanalisis, y las explicaciones neuroanatómicas recuerdan al Freud neuropatólogo.
Al perderse la unidad nacional, vienen las luchas fratricidas. Se pierde la capacidad de “parlamentar” (o sea de reunirse para parlar, hablar y llegar a un acuerdo) y viene la refriega de Pancho Villa con los federales en Mexico, de Ucrania con Rusia, o en la serie de Netflix sobre la guerra entre Mehmed II de Turquia con Blad Dracula en Valaquia en 1462. En el caso chileno, de la extrema izquierda con la extrema derecha. El destino de los triunfadores en las revoluciones octubristas no es la de los pueblos porlos que lucharon: dice Perez Reverté: “Ningún revolucionario sigue siéndolo cuando llega al poder”.
En otros blogs del IEMP (www.iemp.com), hemos hablado de estos temas.
Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico IEMP