Las fiestas de fin de año, y la bienvenida al venidero gatillan reacciones encontradas: por una parte, al revisar lo realizado, las logros y desilusiones del año que se va, y por otra, las planes para el que viene. En la cristiandad, la llegada de un niño que nos trae la paz es el reinicio de un ciclo anual, en el que se vuelven hacer promesas y planes para el año que comienza. En la tradición hindú, hablamos del eterno retorno. En la hebrea, del camino hacia delante, como una flecha tendida hacia el infinito. Es un periodo de balances y proyectos, para individuos y naciones.
En su obra Lecciones de Química Bonnie Garmus (Lessons in Chemistry, Doubleday, 2022) la autora nos muestra la dificultad de las científicas mujeres para ser tomadas en serio, y como a pesar de los avances de la mujer en la sociedad, en la academia dura (como lo puede ser la química enlas ciencias materiales), los hombres se aprovechan de las damas para que les hagan el trabajo experimental pesado y aún pueden tratan de abusarlas físicamente. Es más difícil para una mujer obtener el premio Nobel en ciencias exactas que en literatura. En la novela de Garmus, la madre de la protagonista se preocupaba ya de alimentarla con la exacta combinación de minerales y nutrientes que le garantizaran un desarrollo adecuado desde la niñez y hasta después de la adolescencia. La vianda escolar no era para ella cosa menor. Con el correr del tiempo, Elizabeth Zott se transforma en una presentadora en la televisión dee un programa sobre alimentación simple, sana y nutritiva: “Cenando a las seis” pasó a ser un bestseller nacional en los EEUU, seguido por millones de televidentes que quieren nutrir bien a sus hijos.
En su saga “Los Pilares de la Tierra”, Ken Follett muestra como la humanidad ha ido imponiéndose sobre el resto de las especies con el paso de los siglos. En la precuela comentada en blogs anteriores, la normanda Ragna debe adaptarse a las costumbres inglesas al casarse con un conde inglés. Si bien ambos están unidos por la atracción física que surgió cuando se conocieron en territorio francés, su llegada a Anglia para contraer matrimonio le revela que los ingleses esperan de la mujer poco: es vista como una posesión más del marido, para darle intimidad física, hijos y vigilar su casa cuando el se aleja para luchar con vikingos o galeses. Ella, acostumbrada en Normandía por su padre a estar a cargo de las posesiones familiares, debe ingeniárselas para hacerlo en forma astuta. Mientras su marido lucha con los galeses, va al territorio que le pertenece, Outenham, y se impone al obispo del lugar que recaudaba sus rentas, quedándose con una buena parte de ellas. Se gana el respeto y cariño de sus súbditos mostrándose una mujer justa y preocupada por sus hijos. Debe aceptar una costumbre inglesa, la de la esclavitud de los prisioneros de guerra, que ya no existe en Normandía. Las esclavas son tratadas como objetos sexuales por sus amos, ofrecidas a las amistades para su entretención, y golpeadas brutalmente sin que la ley se interpusiera ya que son consideradas objetos, no seres humanos. Tal como las vacas dan terneros, las mujeres del Conde le dan herederos, lo que Ragna cumple con creces, al dale sucesivos hijos varones. .
El eterno retorno aparece en las costumbres orientales de pensar que vivimos en un ciclo anual que los homo sapiens compartimos con el resto del reino animal, con las vacas sagradas de la India y con los vegetales que quedan ralos en el invierno, dan brotes en la primavera, dan frutos en el verano y vuelven a perder su follaje en el otoño. En el ciclo de la esperanza en la juventud y en la vida mas allá de la muerte. Los creyentes en un Dios trascendente esperamos reunirnos con nuestros bienamados en el más allá. En el plano político, debemos aceptar las veleidades de los votantes, que un plebiscito dicen una cosa, y en el siguiente afirman lo contrario. Tal como en la antigua Anglia, las mujeres dejadas a cargo por el presidente mientras viaja deben imponerse como reemplazantes justas y preocupadas por su pueblo a la par. Después de un ciclo presidencial, ya se preparan los posibles candidatos para el siguiente.
¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? En las historias ficcionales, y también en la vida real, aparecen frecuentemente los psicóticos, que tienen delirios, laicos o religiosos, así como los psicópatas, que se aprovechan de su posición social o económica para esquilmar a sus semejantes. Tal como en el año 995 los habitantes de las comarcas inglesas sufrían la opresión de la nobleza y del clero, hoy día las democracias ceden bajo la corrupción de los políticos. Los poderosos imponen su voluntad, y los débiles deben aceptarla sin chistar. Hay un engaño mutuo, y algunos justifican sus robos hormiga por el “síndrome de Robin Hood”, obteniendo de los ricos para alimentar a los pobres, especialmente a los propios familiares. Una expresión medieval vale hasta el dia de hoy: “La vida de un hombre se refleja en su cara”. La cara infantil es imprecisa, sin signos externos de una vida que está por desarrollarse. En la medida que pasan los años, las arrugas, las cejas fruncidas o las cicatrices producto de incidentes varios van haciendo que en los ancianos un fisionomista experto pueda leer mucho del pasado de una persona. Aun hoy además de la cara, la mirada directa u oblicua son señales de franqueza u ocultamiento de los verdaderos sentimientos.
¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? Las motivaciones aparentes, expresadas en discursos y parlamentos, no son los reales, que para Sigmund Freud están reprimidas en el inconsciente. La búsqueda de una vida racional y pacífica se ve obstruida por catástrofes naturales, como terremotos o inundaciones, o por la guerra entre naciones o grupos étnicos. Las guerras entre ucranianos y rusos, o entre árabes e israelíes, son ejemplos actuales. En Hispanoamérica, la larga lucha entre los conquistadores españoles y los pueblos originarios se mantiene hasta hoy día. El dicho “homo homini lupus”. Ideado por Plauto y popularizado por Thomas Hobbes, se impone una vez mas. Si bien hoy dia existen cada vez mas protocolos destinados a detectar comportamientos atrabiliarios, aparecen también las respuestas (hecha la ley, hecha la trampa)- El padre de Freud fue expulsado de su Moravia natal bajo la acusacón de ser monedero falso. En la precuela de Follett antes mencionada, uno de los modos que tenia el rey de Inglaterra para imponerse sobre sus levantiscos nobles y alto clero, era controlando la calidad de la moneda acuñada en forma central. Quienes no obedecían eran severamente castigados.
En otros blogs anteriores, hemos hablado de temas similares, que pueden ser consultados en (iemp/cl/informacion).
Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico IEMP