Ortega, doña Bárbara y lo rural salvaje.

La vida de Ortega fue una demostración de como durante el siglo XX los señoritos madrileños trataron de incorporarse a la modernidad europea, y como las vicisitudes de los países civilizados lo llevaron a cambiar sus ideas. El refinamiento del resto de Europa llegó tardíamente a España, así como este país transmitió algo de los avances científicos y la racionalidad europea a sus colonias americanas. Lo que Ortega describió en sus escritos filosóficos, lo mostró Rómulo Gallegos en su novela cumbre, “Doña Bárbara”.   

La importancia de la técnica y del desarrollo de la sociología de la ciencia se muestra en «La Rebelión de las Masas» al dar Ortega datos estadísticos acerca del crecimiento de la población inglesa en los cien años posteriores a la Revolución Industrial. El numero de ingleses se triplicó, y los obreros y campesinos británicos conocieron una prosperidad antes desconocida. Su tesis de que la perfección misma que el siglo XIX le ha dado a ciertos ordenes de la vida hace que las masas beneficiarias no la consideren como organización, sino como naturaleza. Así explica y define el absurdo estado de ánimo que esas masas revelan: no les preocupa mas que su bienestar y al mismo tiempo son insolidarias con las causas de ese bienestar. Como no ven en las ventajas de la civilización un invento y construcción prodigiosos, que solo con grandes esfuerzos y cautelas se puede sostener, creen que su papel se reduce a exigirlas perentoriamente, como si fuesen derechos nativos. En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías. Esto puede servir como símbolo del comportamiento que en mas vastas y sutiles proporciones usan las masas actuales frente a la civilización que las nutre. 

El contraste de la vida de Ortega con la de Max Weber, que dedicó sus primeros estudios sociológicos a la migración polaca en las tierras prusianas después de la guerra de 1870, permite ver como los cambios territoriales europeos se reflejaron en España. Tal como Ortega, Weber tuvo una vida de éxitos tempranos: nació en una familia acomodada, estudió en Heidelberg y otras importantes universidades germanas, y fue elevado a la cátedra universitaria precozmente. A los 38 años, nos cuenta su mujer y biógrafa Marianne, colapsó, y debió tomar cuatro años de permiso de su cátedra para recluirse y viajar por Italia y Suiza, aislándose de familia y amistades. Lentamente pudo retomar sus actividades académicas, pero enfrentando siempre el temor a recaer en un estado depresivo mayor. Ortega tuvo un padre depresivo, y si bien el tuvo una sólida salud mental, físicamente presentó cada vez mas problemas, debiendo pasar periodos prolongados en pos de especialistas o curas termales que le permitieran recuperarse. Weber, en posteriores viajes por los EEUU, escribió interesantes paginas comparando las características de grupos excluidos de la mayoría blanca, como los afroamericanos y pueblos originarios norteamericanos.

En un movimiento en cascada, España vivió tardíamente las consecuencias del crecimiento científico y técnico de la Europa Septentrional. Luego, las colonias hispanoamericanas se desarrollaron reflejando los avances de la Madre Patria. Esto se ve claramente en la trama de la aludida novela sobre Venezuela, Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, que muestra como un joven abogado formado en Caracas, enfrenta la vida peligrosa y agreste de la llanura venezolana. Allí debe enfrentar el poderío de una hacendada cruel y despiadada, Doña Bárbara, que subyuga hombres y tierras como si fuera un hombre. Venezuela vivió, y sigue viviendo, un predominio de los hombres armados sobre los civiles cultos y bienintencionados. La novela muestra también la figura mítica de mujeres que se sobreponen a la expectativa cultural de su época sobre las mujeres, como lo fue la Quíntala en Chile.

En esta cascada, Chile evolucionó distinto al resto de Hispanoamérica al evitar una sucesión de caudillos militares. El “Estado en Forma” de Diego Portales permitió una estabilidad de 60 años, entre la independencia de 1810 y la guerra del Pacífico, en la cual se consolidó un país que no tuvo nuevas revueltas militares hasta entrado el siglo XX. Los acontecimientos de las últimas décadas, desde 1973 en adelante, muestran un retorno de lo que se ha llamado la “excepcionalidad chilena”, al destino del resto de sus hermanas repúblicas latinoamericanas, agobiadas por periódicos pronunciamientos de caudillos armados. La última década muestra que quizá estamos volviendo a ser un país latinoamericano mas.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Esta representa para la OMS un equilibrio, un estado de bienestar bio-psico-social, que implica en neurociencias el control de la corteza prefrontal, la más evolucionada, sobre los núcleos centrales, mas antiguos del cerebro. A esta definición, algunos agregan un cuarto elemento, el espiritual. En Ortega, las masas representan una renuncia a la racionalidad y el recurso a la acción directa: la vuelta a la barbarie está dada por la pérdida de la confianza en la resolución dialogada de los problemas y el uso de la fuerza. Esto lo hacían en los casos que estaban en la cabeza de Ortega al escribir esto, los fascismos utilizando la fuerza de las milicias organizadas, o en los que el llama «bolchevismos» rusos al enfrentar el poder popular a las tropas zaristas. Hoy día el choque entre las fuerzas del orden con la rebelión popular, donde surgen las psicopatologías individuales, en cuadros impulsivos de distinto tipo, así como en el retorno de lo reprimido freudiano: los obsesivos que superficialmente son ordenados y dóciles, bajo estrés liberan rabia y destructividad antes ocultas. “Se renuncia a la convivencia de cultura y se retorna a la convivencia bárbara”, dice Ortega.

En el plano psicodinámico, lo anterior se revela en la “suspensión de las normas civilizadas de convivencia» que se ve en la supresión de la buena educación, la reducción de los trámites para los encuentros sexuales, en la pérdida de la civilización (nos recuerda Ortega que esto viene de la palabra romana civis o sea ciudad, tal como el término urbanidad). En una reciente serie de Netflix (“Los derrotados”) se retrata los primeros meses después de la entrada de los Aliados a Berlin: los vencedores siguen destruyendo, violando y matando a su antojo. En nuestros días, los presuntos vencedores de las lides electorales, imponen sus mayorías ocasionales recurriendo a diversas maniobras muchas de ellas ilícitas. Los psicópatas y los desequilibrados hacen su agosto. 

En el Instituto de Estudios Médico Psicològicos (IEMP) contamos con un equipo profesional capaz de diagnosticar, tratar y prevenir los diversos cuadros antes descritos, a los que se puede llegar accediendo a nuestra pagina Web (“www.iemp.cl), donde tambien se pueden encontrar nuestros blogs anteriores.  

Dr Ramon Florenzano

Director Medico

1º de septiembre de 2021

REBELION DE LAS MASAS, RELIGIONES Y UTOPIAS

La obra mas popular de José Ortega y Gasset fue «La Rebelión de las Masas» (Alianza Editorial, Madrid, 2014). Este fue escrito entre 1929 y 1931, bajo la sombra del auge de los totalitarismos de derecha e izquierda. En especial el fascismo de Mussolini impresionó a Ortega, quien comentó como la conciencia histórica del hombre europeo medio había subido para tener las mismas aspiraciones de la nobleza en las monarquías del Viejo continente. Esto a diferencia de los americanos, quienes habían nacido como naciones con una conciencia de igualdad, y que no habían tenido una aristocracia hereditaria, por lo cual todos nacían iguales frente a la ley.

Con su prosa demoledora, Ortega describe la emergencia del “hombre-masa” en España y Europa. En una de las traducciones holandesas del texto, habla de la “divinización de lo colectivo”, señalando que el individuo está siendo reemplazado por “la gente”, y que el énfasis que puso el en el liberalismo democrático, está desapareciendo frente a las masas fascistas totalitarias sean de izquierda o de derecha. Esta descripción de Ortega de 1931 puede homologarse a lo que vemos 90 años después cuando los colectivos no dejan espacio para las individualidades.

Ortega contraponía al hombre mediocre en auge en Occidente con su visión elitista de los líderes de opinión entre los cuales el se incluía. Sus amistades en la nobleza hispana (la condesa de Bulnes, la duquesa de Dúrcal) lo aplaudían en Madrid, así como Victoria Ocampo lo hacía en la Argentina. En la década de los 1940, ante lo que vió como la “Decadencia de Occidente” en la postguerra, sintió que el “Hombre Nuevo” no había surgido en los países mas desarrollados como lo profetizara Marx, sino en la llanura venezolana o en la pampa argentina.

Asimismo, Ortega contraponía la “razón lógica” de los filósofos como Aristóteles, su “razón vital”, en la cual el fusionaba el “Elan Vital” de Bergson, con las pulsiones inconscientes de Freud, para decir que el verdadero motor del hombre era su impulso de vida, y que la razón vital encontraba su apoyatura en la “razón histórica”. Este “impulso de vida” aspìracional lo vemos también hoy día en los pueblos originarios, que claman por un reconocimiento y un respeto que sienten que no han tenido de parte de los conquistadores o colonos europeos.

Para Ortega las religiones, clásicas o laicas, eran un modo de drenar las energías del “Ubermensch” de Nietsche, para a través del manejo de la culpa, llevalo a actuar de acuerdo a sus promesas. Tanto las religiones monoteístas del Medio Oriente (judaísmo, cristianismo e islamismo), como las posteriores religiones laicas (comunismo, fascismo o nacional socialismo) llevan a fenómenos de masas que son guiadas por líderes que en definitiva buscan su propio beneficio.

Estos fenómenos descritos hace casi un siglo por Ortega los estamos viviendo global y nacionalmente. La reivindicación de las necesidades del Pueblo, en manos de la vanguardia del proletariado, prima en elecciones que desplazan a las elites tradicionales, las que tienen que buscar modos de recuperar a un electorado tironeado entre sus deseos de cambio y su ansia de seguridad. Dicho en freudiano, lo que viene desde el Ello, debe ser aceptado por el Yo, suprimiendo tácticamente las prohibiciones y culpa superyoicas.

Tanto las religiones clásicas como las laicas ofrecen utopías, que arrastran a las multitudes, prometiéndoles la felicidad en esta tierra. Esto a pesar de que desde 1917 sus soluciones fueron aplicadas en Europa y en nuestras latitudes, llevando no a la felicidad material, sino a la pobreza y a la pérdida de libertad que vemos hoy en Cuba o Venezuela.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? Uno de los elementos importantes en el diagnóstico psicopatológico es el enfoque biográfico, o de los cursos vitales: los síntomas surgen en momentos cruciales de la vida del individuo, y el estrés personal o colectivo producen quiebres que deben ser tratados a tiempo para no dejar cuadros de estrés postraumático (TEPT). Ortega en su época pasó de su concepto de razón vital al de razón histórica, en el cual relacionó la obra de un genio, como las de Diego de Velásquez en el Siglo de Oro español, con su biografía, interpretando por ejemplo Las Meninas con el abrirse paso dentro de la corte de Madrid con pinturas sorprendentes. Esto mismo hizo en el psicoanálisis Erik Erikson, que comenzó como profesor de arte para los nietos de Sigmund Freud en Viena, para terminar después de emigrar a los Estados Unidos desarrollando psicobiografías de Jorge Washington, Mahatma Gandhi o Martin Lutero.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) nuestros profesionales pueden ayudar a diagnosticar, tratar o prevenir las psicopatologías o problemas emocionales relacionados con situaciones traumáticcas individuales, o provocadas por las convulsiones sociales o la pandemia de Covid 19. En otros blogs hemos tratado estos temas, blogs que se pueden encontrar en http://www.iemp.cl.

Dr Ramon Florenzano
Director IEMP

Yoga, Yugo y Razon Vital.

La palabra Yoga, nos dice Emmanuel Carrere (Yoga, Anagrama, Barcelona, 2020), en una obra que es una mezcla de autobiografía, ensayo, crónica periodística en la que describe su lucha contra la depresión, viene del sánscrito, y significa Yugo. Es la lucha de la persona que reconoce su egolatría, y decide tomar el camino de la evitación del sufrimiento a través del vivir pleno en tiempo presente. El yoga aparece como camino para alejarse de las emociones del propio Yo, y centrarse en el presente y no vivir pensando en uno mismo.

En otros blogs nos hemos referido al Yugo matrimonial, esa opción voluntaria que muchos toman para vivir la vida en pareja, evitando la soledad. El vivir solo es difícil, y en diversas formas de ejercicios espirituales, la salida al aislamiento va desde la reclusión en una celda solitaria a encontrarse con una cofradía, sea religiosa, sea de monjes budistas, o en la vida laica, de una familia nuclear o extendida.

La Razón Vital fue el nombre que José Ortega y Gasset le dio a su sistema filosófico, lentamente construido a partir de su formación en Alemania y de su retorno a España. Es una mezcla del Vitalismo, del “Elan Vital” de Bergson, con el racionalismo de la filosofía occidental desde Aristóteles hasta nuestros días, pasando por la síntesis de Tomas de Aquino. Quienes son capaces de domeñar las pulsiones vitales y sujetarlas por los razonamientos, aprenden el autocontrol, elemento importante, cuya relevancia ha sido explicada tanto por neurocientíficos como (rol de la corteza pre-frontal) por psicoanalistas actuales (el effortful control de Larkin).

Lo anterior lo dijo Sigmund Freud al describir la tarea del Yo como la de un auriga romano que debe conducir un carro de guerra tirado por dos caballos, el Ello y el Super Yo que tienden a diverger: el conductor diestro aprovecha la fuerza centrifuga para conducir el carruaje hacia el destino racionalmente elegido.

El camino del matrimonio que conforma una familia con hijos es un camino para salir de la soledad de la soltería, para estar rodeado de retoños biológicos. Esta pandemia nos ha servido para alejarnos de una absorción excesiva en el trabajo, antaño privativa de los hombres y hoy buscada por ambos sexos, para volver a re-encontrarnos con la pareja y los hijos. El cambio hacia la vida hogareña, que se convierte también en puesto de trabajo, es un cambio que al parecer llegó para quedarse después de la pandemia.

Los intelectuales, filósofos o hombres egregios de cada época buscan dirigir el pensamiento de sus contemporáneos: en el caso de Ortega y Gasset el buscó este reconocimiento a través de sus libros y publicaciones. Una de las mas perdurables ha sido la Revista de Occidente. Ortega heredó de su padre e hizo crecer un imperio periodístico y editorial, abriéndolo a sus contactos fuera de España. Dentro del país, siguió intentando convertirse en un líder político, lo que se frustró en el período de la dictadura de Primo de Rivera. Allí optó por vivir la vida de un aristócrata intelectual, accediendo también a los salones de la nobleza y entrando al juego de los flirteos entre nobles. Su romance (puramente intelectual) con la condesa de Bulnes (María Luisa Herrera de Tejeda) es un ejemplo de lo anterior, dándose la mayor parte de sus encuentros en los jardines del palacio de Liria, de los duques de Alba.

José Ortega vino a Chile en noviembre de 1928, viajando en tren, atravesando la pampa argentina, y con un recibimiento apoteósico en Santiago de Chile cuando se aloja en la embajada argentina. En sus notas con respecto a este viaje, menciona el largo viaje en tren por zonas inhabitadas de la Argentina, que contrasta con las muchedumbres que lo recibieron en Chile. Vuelve a mencionar allí su tema de la rebelión de las masas, pero con un tono mas autocomplaciente, al ser masas que le eran proclives y lo aplaudían. Fue recibido también por un dictador militar (Carlos Ibáñez en su primer gobierno), lo que lo hizo olvidar su rechazo a Primo de Rivera en su patria.

Algunos de los temas orteguianos aparecen en el foco central del 52º Congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API) que se celebra en estos días en Vancouver, que es “Lo Infantil”. Sin su anclaje en la vivencia del bebé, dice Virginia Ungar, la presidente de la API, “el psicoanálisis simplemente no existiría”. Desde su punto de vista, lo que hizo Freud fue ponerle nombre a experiencias que no habían sido rotulados como axiales previamente. Lo que se hace en una terapia analítica es que el terapeuta y el analizado reflexionan sobre vivencias tempranas de éste que no habían sido nominadas anteriormente. Se rescata lo que el paciente sabía, pero no reconocía.

¿Qué tiene esto que ver con la salud mental? Los diagnósticos y los tratamientos de problemas psiquiátricos tienen como objetivo estabilizar tanto el cerebro como la mente, superar la turbulencia emocional y vivir centrado en el presente de “lo que hay«, y no en uno mismo. Esto se puede conseguir a través de intervenciones psicofarmacológicas, en el corto plazo, o psico-sociales, a la larga. La conciencia plena del budismo es una práctica buscada en Oriente desde antiguo, y obtenida en Occidente por caminos mas activos.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos existe un equipo de profesionales que pueden ayudar a diagnosticar, tratar y prevenir trastornos individuales o familiares, y en su pagina web (www.iemp.cl) se encuentran blogs anteriores dedicados a estos temas.

Dr Ramon Florenzano
Director médico IEMP

Santiago,, 1º de Agosto de2021

Ortega, Schopenhauer y Chile Invertebrado.

Entre los años 1920 y 1922 José Ortega y Gasset escribe una de sus obras mas amargas: España Invertebrada (Ortega y Gasset, José (La España invertebrada. Espasa-Calpe, 2006). Allí se explaya sobre lo que el llama la “decrepitud” de un país que fue glorioso, y que habría decaído por «una mezcla de conservadurismo y falta de ideales«. En esos años se viven las consecuencias de la I Guerra Mundial, en la cual España fue un espectador neutral. Compara con la descomposición de otras naciones europeas como Alemania después de la Gran Guerra. y explica su pensamiento sobre desarticulación de España, el efecto de los regionalismos y separatismos como parte del «proceso de desintegración que avanza en riguroso orden, desde la periferia al centro, de forma que el desprendimiento de las últimas posesiones ultramarinas parece ser la señal para el comienzo de una dispersión inter-peninsular«.

En blogs anteriores hemos escrito acerca de Schopenhauer y sus similltudes con Ortega. En diversos textos el último se refiere al insigne pensador alemán. Ya en sus años formativos en Leipzig y Marburgo en 1902 Ortega lee a Nietzche y Schopenhauer. Al volver a España en 1912, en sus charlas en el Ateneo de Madrid, alude a la “tradición ontologista de estirpe romántica” del filósofo alemán. En 1911 polemiza con Unamuno acerca del rol del “pensamiento científico” germano, citando entre otros a Schopenhauer como uno de los genios alemanes que debieran leer los estudiantes españoles. Mucho mas tarde, en 1927, en sus editoriales en la Revista de Occidente, señala los pensadores europeos que han influido en su obra, mencionando a Schopenhauer junto a Bertrand Russel, Kant, Fichte, Hegel y Comte.

En sus esfuerzos editoriales posteriores, trata Ortega de ilustrar a los provincianos españoles acerca de las nuevas ideas que el nuevo siglo ha traído, creando la nueva Biblioteca de Clásicos del Sigo XX, publicado por Espasa-Calpe. Prologa las obras de Uexküll, Spengler, Rickert y Einstein. En 1918 ofrece en la Biblioteca Nueva, las Obras Completas de Sigmund Freud. Prologa estas diciendo que “es la obra mas original y sugestiva de los últimos veinte años”, aunque sea también atrevida y promulgue “hipótesis desmesuradas”. Agrega que tal como uno de sus maestros germanos, Cohen y como el mismo Einstein, Freud es un “ejemplo del desasosiego que los judíos incorporan a la cultura occidental, porque de ellos nace buena parte del horizonte mental del presente”. Nosotros agregamos hoy día que es interesante que en este listado Ortega no incluya a Karl Marx.

Pocos años después, en 1922 Ortega acompaña a Einstein durante su visita a España en sus conferencias en Madrid y lo lleva a conocer Toledo y El Escorial. De sus conversaciones con el escribe El Tema de Nuestro Tiempo, donde dice que la teoría de la relatividad del genio alemán ha dado su base en la “nueva física” a las teorías filosóficas de Ortega: tanto la “Razón Vital”, como lo que ahora denomina “perspectivismo”, reemplazan los puntos de vista tradicionales. Los hallazgos de Einstein, afirma Ortega, sepultan a Kant y a todos los idealismos, y hacen que la realidad sea relativa y no absoluta. En términos orteguianos, ya no se mira desde el punto de vista de Dios, sino se conjugan múltiples perspectivas para interpretar los hechos y para posibilitar una acción impulsada por el intento racional de orientar impulsos que vienen desde una realidad material ciega.

El Chile de hoy tiene semejanzas con la situación de España de hace un siglo: vivimos una “Rebelión de las masas” que hoy se llama “revuelta del pueblo”, pero las demandas populares se asemejan a la evolución del pensamiento orteguiano en aquellos años. Mas que una mirada puramente racional para disponer de recursos finitos para un desarrollo financiable, que es el procedimiento utilizado por la ciencia económica, se plantean fines utópicos y se espera poder dar cauce a las reivindicaciones populares sin un plan racional para orientar el camino. Tal como Ortega habló de una España invertebrada que olvidaba las tradiciones heroicas del Mío Cid Campeador para preferir los sueños del Quijote, se olvidan los pasos que vertebraron al Chile del siglo XIX que permitió los avances de la centuria siguiente. En erse sentido podemos hablar de un “Chile Invertebrado» actual.

¿Qué tiene esto que ver son la Salud Mental? La mirada orteguiana se puede aplicar en psicopatología recordando el anclaje material y corporal de los impulsos emocionales. Estos son encauzados a la estabilidad psíquica en los adolescentes que cuentan con estabilidad material y familiar en su infancia, o aparecen cuadros clínicos cuando existe una herencia de trastornos emocionales o un desarrollo temprano vivido en un contexto tumultuoso. La psicopatología actual toma muy en cuenta las bases materiales del desarrollo cerebral, y logra estabilizar sus disregulaciones con un manejo psicofarmacológico diestro. La interpretación psicodinámica ofrece una base evolutiva para comprender los efectos del trauma temprano, especialmente cvuando ha sido prolongado, y permite a través de un tratamiento psicológico estabilizar el curso vital que ha tomado el paciente o usuario de nuestras intervenciones.

En el IEMP contamos con un equipo multiprofesional que puede ayudar a diagnosticar, tratar y prevenir alteraciones emocionales, sea a través de diagnósticos psicopatológicos, evaluaciones psicológicas cuanti y cualitativas, hechas presencial o telemáticamente, asi como con tratamentos psicofarmacológicos y psicosociales que permiten estabilizar la disregulación cerebral producto del estrés y de las consecuencias de pandemias, cuarentenas y desconfinamientos. Puede obtener información mas detallada asi como de blogs anteriores en http://www.iemp. Cl.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Vidas paralelas, Schopenhauer y Orte

En blogs anteriores contrastamos la vida de Max Weber y José Ortega y Gasset. En este, siguiendo con el ejemplo de las “Vidas Paralelas” de Lucio Mestrio Plutarco (Vidas paralelas. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos.1985), compararemos a Ortega con otro pensador alemán, Arthur Schopenhauer, que escribió cien años antes que Ortega, una auto-biografía prematura (Curriculum Vitae del profesor de Filosofía Arthur Schopenhauer. Revista de Occidente, Madrid, 1995). En temprana biografía (el filósofo tenía 31 años) presenta sus antecedentes al Rector de la Universidad de Berlín, requisito para ser aceptado como candidato al Doctorado en Filosofía de esa Universidad. El contraste con Ortega es múltiple: Schopenhauer era hijo de un próspero comerciante de Danzig, quien muere bruscamente el año 1805, cuando el joven Schopenhauer tenía 17 años. Mucho antes que Ortega, se formó en diferentes universidades alemanas, con maestros en múltiples áreas del conocimiento, y decidió recorrer el resto de Europa, viajando a Francia donde pasó tiempo en Le Havre donde fue enviado por su padre para aprender francés, pasando también a Inglaterra, pero sin llegar nunca a España.

Tal como Plutarco en sus “Vidas paralelas” comparaba a un griego y a un romano, en esta serie de blogs hemos comparado alemanes con españoles; en esta oportunidad a Schopenhauer con Ortega, en otros a Max Weber con el insigne escritor y literato hispano. Tanto en Alemania como en España se dio la tendencia a mirar a la generación actual como decadente, en relación a las anteriores. Tanto en Alemania como en Alemania el pensamiento de Federico Nietzche fue clave para imaginar un pasado glorioso, y para describir a sus contemporáneos como decadentes o poco dignos de su pasado. En la Meditaciones del Quijote, Ortega compara el mundo real de Alonso Quijano, hijodalgo que vive encerrado leyendo en su pueblo, con el mítico Don Quijote de la Mancha, buscando aventuras seguidos por su leal Sancho Panza.

José Ortega y Gasset, desesperando de la superficialidad que el atribuía a la España de fines del siglo XIX, fue a Alemania a formarse en la sólida ciencia germana. Estuvo en Marburgo y Leipzig para volver a Madrid cuando su padre, periodista connotado, se retiró debido a un cuadro depresivo, haciéndose Ortega y Gasset cargo de las empresas familiares. Esto implicó que el joven Ortega no solo tomó responsabilidades editoriales, sino que pasó a ser líder de la renovación de la política española, tratando de formar un nuevo movimiento, el Partido Reformista, que tomaba lo mejor de las elites tradicionales, pero se comprometía con ideales socialistas y se acercaba a la clase obrera. En el plano literario, defendió y se reunió en múltiples oportunidades con Miguel de Unamuno, Eugenio D´Ors, Manuel García Morente, Giner de los Ríos y tantos otros filósofos e intelectuales de su novel generación.

La melancolía en amigos escritores, la relación que Schopenhauer establece en la dificultad para encontrar su propio rumbo en la vida y su quiebre depresivo inicial, ha sido relacionado con su difícil relación con su madre, quien después de enviudar llevó una vida social intensa en Weimar, donde se fue a vivir. Tuvo un salón donde recibía a intelectuales y la nobleza local, y su hijo sospechaba, sucesivos amantes. Esto, para Arthur era no guardar fidelidad a la memoria de su padre. A pesar de esa distancia, el filósofo pasó largas temporadas donde ella, quien lo cuidó en sus nuevos episodios depresivos. Mantuvo buena salud física, que el atribuía a sus largas caminatas diarias, que solo se deterioró en 1862, año en que murió de una “congestión pulmonar”, a los 72 años de edad. .

¿Qué tiene esto que ver con la Salud Mental? Ortega desarrolló su punto de vista acerca de lo que motivaba a las personas a sobresalir entre los otros, y entre 1915 y 1916 escribe un texto que inicialmente denominó “Sistema de Psicología”, en un ciclo de conferencias que dio en Madrid, y luego repitió en 1916 repite en Buenos Aires, llamándolo “Sistema de la Razón Vital”. En este expone los aspectos interiores de lo que hacia fuera había sido denominado en alemán “Weltanschauung”, o “visión del mundo”. En este se plantea temas claves en psicología y psiquiatría, como la relación entre sujeto y objeto. De paso, quiebra lanzas con Husserl, al criticarlo por mantener el término habitual de “contenido de conciencia”, que para el explica la esterilidad de la psicología académica de su época. Esos temas se mantienes actuales hoy día, expresada por la línea de desarrollo del psicoanálisis contemporáneo, el intersubjetivismo.

Desde un ángulo psicoanalítico, un adecuado vínculo temprano con las figuras parentales es importante para desarrollar una adecuada auto-estima, establecer relaciones duraderas y superar traumas en la vida adulta. Schopenhauer tuvo un admirado padre que falleció bruscamente siendo el niño, y una madre con la que nunca se llevó bien, aunque ella lo acogió numerosas veces en sus sucesivas viviendas. Esa desconfianza hacia la fidelidad materna a la memoria paterna lo hizo desarrollar su teoría representacional, en la que insiste como el mundo interno se ve moldeado por las figuras del entorno. Ortega y Gasset, con su “Yo soy yo y mi circunstancia” también insistió en que la autoimagen se va moldeando desde la niñez por las experiencias que en su caso fue un padre longevo y depresivo, y una madre distante, sumida en una tradicional religiosidad. Ortega no se sintió reconocido por el público español hasta que en 1916 fue invitado a la Argentina, donde fue aclamado no solo en Buenos Aires sino en Rosario, Còrdoba y nuestra cercana Mendoza. Volvió a Madrid sintiendo que había sido reconocido pos “la otra España”.

Los blogs antes mencionados pueden ser encontrados en la pagina web del Instituto de Estudios Médico Psicológicos (www.iemp.cl). Nuestro equipo interprofesional está formado por médicos psiquiatras, psicólogos y otros que pueden enfrentar los dilemas diagnósticos y terapéuticos relacionados con el trauma psicológico y desarrollar intervenciones preventivas al respecto.

Dr Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Las pasiones y la melancolía en Tomas de Aquino

En blogs anteriores hemos contrastado las biografías de dos señeros intelectuales del siglo XX: Max Weber y José Ortega y Gasset. La depresión marcó la vida de ambos: Weber se aislaba en Heidelberg para escribir, y a lo largo de su vida experimentó altibajos de ánimo que lo limitaron intelectualmente. La familia de Ortega era depresiva, y su sistemática formación en Alemania fue interrumpida en 1911 cuando su padre renunció a todo para encerrarse en el campo, y José Ortega y Gasset tuvo que volver a España para liderar las empresas periodísticas familiares así como a formar un círculo de intelectuales entre los que estaban Unamuno, Azorín, Perez de Ayala y tantos otros.

Nicolás González Vidal ha analizado el rol de la Tristitia en la filosofía de Tomas de Aquino (La pasión de la tristeza y su relación con la moralidad en Santo Tomás de Aquino (Cuaderno del Anuario Filosófico, Serie Universitaria, Universidad de Navarra, Pamplona, 2008). Este autor sostiene que la consideración de las pasiones depende de la antropología que se sostenga: así habrá tanta valoración de las pasiones como teorías sobre el hombre. En Santo Tomás las pasiones juegan un rol basado en la sólida visión de la unidad sustancial del ser humano. En la solución hilemórfica de Aristóteles tanto la forma como la materia (que en los seres vivos corresponden al alma y al cuerpo), pertenecen a la esencia del hombre. La sensibilidad es parte integrante de la naturaleza humana, y por lo tanto de su actuar. En el orden del obrar intervienen tanto la sensibilidad como las facultades superiores. La tristeza o la tristitia es una emoción también ordenada hacia el bien moral. Su desorden puede obstaculizar el bien moral, y su manejo ordenado puede facilitarlo.

Sigmund Freud estudió el rol de la pérdida en su clásico texto Duelo y Melancolía publicado en 1917. Esa fecha es un ejemplo del rol del contexto en la creatividad: Alemania ha bía sido derrotada en la Gran Guerra, había caído el Imperio Austro-Húngaro. Los efectos de esa derrota se vieron luego en 1919, cuando murió su hija Sofía Freud contagiada por la Gripe Española. Hoy estamos presenciando con la actual pandemia como surgen depresiones gatilladas directamente por el Coronavirus, o como consecuencias de las prolongadas cuarentenas o repentinos desconfinamientos.

La conexión de Tomas de Aquino con la psicología ha sido señalada por autores tales como Charles Spearman en Inglaterra y Erich Fromm en México. Este último dice “Encontramos en Santo Tomás de Aquino un sistema en el cual cualquiera podría verosímilmente aprender mas que de los textos de psicología actuales”. En Chile, Ignacio Matte Blanco relacionó la escolástica y el psicoanálisis, al enfatizar la unión indisoluble el alma y el cuerpo, y sentar así las bases del estudio de los cuadros psicosomáticos. Matte fue uno mas entre muchos psicoanalistas que ha visto una unión entre la teología y el psicoanálisis: tal como lo hicieron también Carl Jung y mucho después Jacques Lacan. El cuerpo encarnado es un concepto clave desde muchas perspectivas.

Otro nombre central es el de Edmund Husserl, quien en sus Meditaciones Cartesianas desarrolla su tesis acerca de la epojé fenomenológica, haciéndola preceder por un acabado conocimiento de la realidad objetiva conseguida aplicando la ciencia objetiva, especifícamente los hallazgos de la física y de las matemáticas. También Husserl ancla la objetividad en el punto de contacto del cuerpo con la realidad externa, que el denomina “mundo-vida”.

Volviendo a Nicolas González, este desarrolla la relación de la tristeza con la religión, planteando que la motivación moral por hacer el bien viene de emociones negativas, como la culpa y la tristeza. La voluntad sería el camino para el dominio de estas pasiones, sirviéndose de ellas como de verdaderas fuerzas que impulsen a hacer el bien, facilitando el ejercicio de las virtudes. Dios nos habría dado la sensibilidad, los sentidos internos y la imaginación tal como nos ha dado los dos brazos para que los aprovechemos para el bien moral. La voluntad no puede moverse hacia algo sin que la active una moción en el plano sensitivo. Santo Tomás en «De Malo» se pregunta si toda ira es mala, contestando que si nuestra perfección consiste en imitar a Dios, este siempre juzga con tranquilidad. Dios no se deja arrebatar por la ira porque es incorpóreo: tal como obra sin brazos, también obra sin apetito sensitivo. El hombre tiene que servirse de su sensibilidad, tal como debe utilizar los miembros del cuerpo. Las pasiones son pues elementos necesarios para acometer obras arduas, y ayudan a llegar a los fines humanos buenos. Santo Tomás concluye que las pasiones son necesarias para la realidad humana.

Volviendo a Ortega: en su texto sobre “La Rebelión de las Masas”, escrito en 1930 observando la llegada al poder de Benito Mussolini en Italia, muestra como la irrupción de “los bárbaros” en una política reservada hasta entonces a las clases dirigentes lo hacía recordar la invasión y caída del Imperio Romano por los vándalos y visigodos. Tal como en la Italia de 1930, hoy vemos los “Estallido sociales” globales y también en Chile, que llevan al dominio de la polis por fascismos de extrema derecha o extrema izquierda.

¿Qué tiene esto que ver con la Salud Mental? La elevada frecuencia de los cuadros melanfólicos en nuestros días, ligados a los trastornos depresivos y al aumento de la suicidalidad sobre todo en los adolescentes, son motivos de preocupación pública. La pandemia ha traido como consecuencia un mayor requerimiento de servicios de salud mental, tanto para tratar los cuadros neuro-psiquiátricos que son consecuencia directa del Coronavirus, como de sus consecuencias tardías (“Long Covid”). En Chile el MINSAL ha liberado fondos para aumentar el acceso de la población a los servicios de la salud mental. La pérdida traumática del estilo de vida anterior, y de los avances sociales y económicos de las últimas décadas, deben ser enfrentados organizadamente.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos (IEMP) nuestros profesionales cuentan con la capacitación para enfrentar el diagnóstico, tratamiento y prevención de los cuadros anteriores. En nuestra página web (www.iemp.org) se pueden encontrar otros Blogs donde se tratan estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Ortega, Weber y la melancolía

Jose Ortega y Gasset (1883-1955), cuya relación con Max Weber ya mencionamos en nuestro anterior blog, es un escritor caleidoscópico. Su biografía, escrita por Jordi Gracia (José Ortega y Gasset, Santillana, Buenos Aires 2014) describe con detalle su origen en una familia dedicada a la literatura y al periodismo. Su padre era el editor del diario El Imparcial de Madrid, y Ortega creció entre prensas, apuros por cierre de edición y dedicación meticulosa a la precisión del lenguaje. Esto lo llevó a convertirse en el símbolo de la modernidad española, escribiendo desde la vuelta del siglo XIX hasta la postguerra europea, buscando una formación lo mas amplia posible, no solo en literatura y filosofía, no solo en su país sino en Alemania en Leipzig, Berlín y Marburgo, donde estudió una amplia panoplia de materias: Fisiología, Anatomía, Histología, Sistema Nervioso, Psicología, Filosofía, Lógica y Griego. Esto constituyó su preparación para lo que el presentía seria una madurez literaria sólida, levantándose en contra de lo que el veía una España con periodistas y catedráticos adocenados, poco científicos y sumisos a un orden decadente. Se transformó así en una luminaria intelectual para España y el mundo hispanoparlante hasta nuestros días.

Las vidas de Max Weber y de José Ortega y Gasset tienen paralelismos temporales y territoriales. La biografía del gran sociólogo alemán tiene un correlato en la vida del insigne Ortega. Ambos forman una dupla, con raíces germanas, por nacimiento el primero y por formación el segundo. Ambos comparten la influencia de Martin Heidegger, que Ortega transformó en el eje de su propia filosofía. Algunos de los cursos seguidos por Ortega le fueron enseñados por maestros recomendados por su pariente Pío del Rio Ortega, gran histólogo, y otros le fueron sugeridos por su hermano Manuel, ingeniero de minas, a quien le pidió referencias para profundizar en Mecánica y Matemáticas. Una formación caleidoscópica para convertirse en un ensayista y pensador central en su época. A la superficialidad que percibía en el periodismo español de su época, Ortega respondió con una formación amplia y científica. Cuando Ortega vuelve a España en 1911, afirma que su plan de vida está listo para pasar a la acción: política, académica, literaria.

Tanto Ortega como Max Weber se formaron en familia ilustradas. en el caso de Weber este pertenecía a la aristocracia intelectual alemana, en un período en que la formación del Imperio Alemán, conseguida bajo el liderazgo de Bismarck, y coronada por la victoria en la guerra franco-prusiana, de 1870, llevó a un crecimiento industrial y auge económico que solo tambaleó con la Gran Guerra y la anarquía de la república de Weimar. En el caso de Ortega, este vio un panorama distinto: el siglo XIX presencio la pérdida de las colonias hispanoamericanas, especialmente en 1898 de Cuba y del norte de África, sucesos que el vió como un fracaso nacional, traducido en crisis individuales, migraciones y una actitud melancólica por un pasado lleno de pérdidas.

En Alemania, las hambrunas producto de la guerra franco-prusiana llevaron a las primeras migraciones masivas europeas, que en Chile se tradujeron en la llegada de colonos alemanes a los territorios habitados por indígenas. En el caso de Ortega, la Guerra Civil española produjo sucesivas ondas de migrantes peninsulares, primero de quienes huyeron de la República, y luego y en forma mucho mas prolongada, los perseguidos por el franquismo. Esto trajo grandes intelectuales a nuestras costas, cuyo efecto aun se ve en la actualidad-. Las consecutivas psicopatológicas y los aspectos psicodinámicos de las migraciones han sido objeto de muchos estudios y de previos blogs nuestros.

En otro blog, hablamos de la relación de Weber con la melancolía. Tanto este autor como Ortega tuvieron una formación inicial católica, aunque luego ambos atravesaran una etapa cercana al luteranismo y terminaran agnósticos. Un autor chileno, Nicolás González Vidal, ha estudiado la relación entre la melancolía depresiva y la tristitia en Tomás de Aquino (La pasión de la tristeza y su relación con la moralidad en Santo Tomás de Aquino (Cuaderno del Anuario Filosófico, Serie Universitaria, Universidad de Navarra, Pamplona, 2008). Allí se explaya en las consecuencias morales de la depresión. Ortega afirmaba, al ver a su padre sumirse en la tristeza y entregarle sus cargos a el y sus primos, que el error paterno era ceder a la pasividad y sumirse en una vejez prematura. La correlación plan de vida y éxito externo tiene como correlato un mundo interno que enfrenta al mundo en la acción, no en la contemplación. Ortega, en sus cartas personales a su prometida, señalaba que el conocimiento había que basarlo en la ciencia, no en la intuición. Hoy sabemos que la base biológica de muchas depresiones es la herencia, y en el caso de Ortega eso se comprueba en la tendencia depresiva de su familia paterna: su padre, José Ortega Munilla, al cumplir 60 se retiró de muchas de sus actividades periodísticas directivas, cayendo en una depresión irritable que lo hizo aislarse en su casa. Ortega debió retornar de Alemania para hacerse cargo de las responsabilidades que su padre abandonó.

¿Qué tiene lo anterior que ver con la salud mental? Las pérdidas colectivas se traducen en sensación de fracaso individual. Los duelos nacionales por territorios perdidos lo hacen en traumas familiares por duelo de hijos muertos o emigrados. Aumentan los niños de “generaciones perdidas” que crecen con sensación de vulnerabilidad y baja autoestima. Los psiquiatras y psicólogos viven diagnosticando y tratando síndromes depresivos, formas de melancolía ligada a perspectivas oscuras para el futuro. Tanto desde el punto de vista de la actual neuropsiquiatría como del psicoanálisis clásico, la pérdida, el trauma y la sensación de fracaso son centrales.

Otro elemento que subraya la posición aristocratizante de Ortega con respecto al conocimiento es su libro “La Rebeliòn de las Masas”. En esta obra, publicada en 1930, observando el acceso al poder de Mussolini en Italia, y tomando en cuenta el crecimiento de los fascismos de derecha y de izquierda en la Europa de sus días, Ortega y Gasset afirmaba que uno de los males de su tiempo fue el que las clases populares accedieran a los espacios anteriormente reservados a las élites, desde restaurantes y salas de teatro a la posibilidad de toma de decisiones políticas. esto último para el era mucho más grave. Diferenciaba Ortega entre las élites naturalmente formadas por hombres cualificados y las clases populares, también la burguesía, formadas por «individuos sin calidad»; Los actuales “estallidos sociales” globales son una repeticion, 90 años despue´s, de la observacion orteguiana.

En el Instituto de Estudios Médico Psicológicos contamos con un conjunto de profesionales de la salud mental, psiquiatras, psicólogos que pueden diagnosticar, tratar y prevenir muchos de los temas antes tratados. Nuestros blogs pueden ser consultaos en la pagina web http://www.iemp.cl.

Dr Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

VIDAS PARALELAS, WEBER Y LA MELANCOLIA, LIBERTAD DE EXPRESION

Las vidas de Max Weber y de José Ortega y Gasset tienen paralelismos temporales y territoriales. La biografía comentada en otro Blog escrita por Marianne Weber del gran sociólogo alemán, tiene un correlato en la Vida del insigne periodista y literato español. Ambos forman una dupla, con raíces alemanas, por nacimiento el primero y por formación el segundo. Ambos comparten la influencia de Martin Heidegger, que Ortega transformó en el eje de su propia filosofía.

Un aspecto no tratado en nuestros previos blogs es el rol que Weber atribuyó a la melancolía, cuyos aspectos contextuales aclaró en relación a los cambios en la Alemania imperial y al rol de Bismarck como ordenador de la unidad pan germana. El tema del puritanismo y la melancolía fue central, nos dice Roger Bartra (El Duelo de los Ángeles: locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno, Fondo de Cultura Económica. México, 2018) fue un asunto ampliamente discutido desde el siglo XVII. Los anti-puritanos señalaban que la profecía de terribles castigos después de la muerte inclinaban a los fieles a caer en la “demencia melancólica”. En Inglaterra se atribuyó al celo de los puritanos la tendencia inglesa a caer en el “morbo inglés” o spleen. Una dificultad encontrada por Weber en su tesis de que el espíritu del capitalismo surge de la ética rigorista calvinista es esa: ¿cómo puede el enriquecimiento surgir en los grupos predestinados a la salvación, que les dan acceso a los bienes terrenales, pero al mismo tiempo los precipitan en un abismo de ansiedad, melancolía y locura? En el Reino Unido, la Confesión de Westminster que normó la doctrina anglicana, dejó de lado la creencia calvinista en la predestinación, declarando que no se podía saber lo que sucedería después de la muerte. En Alemania, antes que Weber, Federico Engels se refirió al tema diciendo que el calvinismo proporcionaba el disfraz religioso de los intereses de la burguesía. Esto confirmó las bases de las tesis del materialismo cientofico de Karl Marx.

En la biografía de Maz Weber escrita por su mujer. Marianne, ella relata un episodio interesante en la vida de Max joven, ya formado como jurisconsulto, pero abriéndose a la sociología como modo de comprender la situación alemana: Fue contratado por la Asociación de Política Social para estudiar el problema de la escasez de mano de obra campesina en la Prusia Oriental, donde la influencia del canciller Bismarck había sido especialmente poderosa. Los terratenientes agrarios necesitaban “siervos de la gleba”, que cultivaran la tierra entregándoles el producto para surtir de alimentos a las ciudades en el naciente industrialización germana, y a cambio, ellos protegían a esos campesinos. En la medida que los hijos de estos migraron del campo a la ciudad, se produjo una carencia de trabajadores rurales. Bismarck recurrió a abrir las fronteras con Polonia y Rusia, creando un aflujo de migrantes mucho menos aculturizados que los campesinos que desde la Edad Media convivían con los Junkers prusianos. Esa inmigración masiva de masas incultas y desnutridas llevó al surgimiento de partidos socialistas “teóricos” (Kathedersozialisten) que basados en la Biblia, miraron esta llegada masiva de mano de obra oriental no calificada como una solución, llevando al nacimiento de los primeros partidos social cristianos; citando a la biblia luterana, afirmaban “después de las tinieblas, habrá Luz” (Zac, 14:7). Weber cuantificó su tesis en una extensa monografía de 800 paginas que atrajo sobre el la atención de políticos y académicos, señalando la oportunidad de aprovechar esta masiva migración del Este para revitalizar los vacías haciendas de Alemania Oriental.

Las hambrunas producto de la guerra franco-prusiana llevaron a las primeras migraciones masivas europeas, que en el caso chileno se tradujeron en la llegada de colonos alemanes a los territorios habitados por indígenas. La consecuencia de esto lo estamos viendo mas de cien años después en la actual situación de la Araucanía. La existencia en Chile de territorios poco poblados, sea en el extremo Norte o extremo <sur, ha justificado para algunos el abrir las fronteras, y la entrada masiva de inmigrantes, algunos trabajadores, que aportan mucho al proyecto de desarrollo nacional, pero otros que desconocen nuestras reglas del juego, y que tal como los polacos y rusos en tiempos de Weber, aumentan el numero de desempleados y de delincuentes poco socializados.

¿Qué tiene que ver esto con la Salud Mental? Grandes temas psicopatológicos como la diferencia entre psicosis y psicopatía, y problemas psicodinámicos, como la búsqueda de padres protectores y autoritarios, como Von Bismarck o Pinochet, o madres (o abuelas) acogedoras, son temas de interés para los estudiosos del contexto en el cual surgen los trastornos emocionales.

En el Instituto de Estudios Médico Psiocològicos contamos con un equipo multi-profesional experto en diagnosticar, tratar y prevenir problemas emocionales e intervenir en el contexto en que estos surgen. Tambien usted puede acceder a Blogs anteriores en http://www.iemp.com

Dr Ramón Florenzano Urzúa
Director Medico IEP

Química, Weber, y el Espíritu Protestante

En una obra desconcertante, Benjamin Labatut (Un Verdor Terrible; Anagrama: Barcelona, 2020) reune cuentos en los cuales combina un acabado conocimiento de la ciencia actual y sus consecuencias benévolas y malignas para la humanidad, de sus descubrimientos. Labatut analiza por ejemplo, los venenos, tan centrales durante el Renacimiento como modo de deshacerse de enemigos o de rivales en las competencias por el trono de la dinastía otomana: el color azul y el sabor almendrado del cianuro, el verde jade del arsénico son ejemplos de la oculta puerta hacia la muerte, lenta o inmediata. Estos atributos reaparecieron como modo de autoeliminación al final de la aventura nazi en el Tercer Reich: Hitler, Eva Braun, Göring y Himmler utilizaron cápsulas mortíferas para suicidarse.

En otro medio de comunicación, Netflix, se muestra una imaginativa versión de la vida de Madame Curie, donde se entrelazan los aportes que hizo ella, su marido (Pierre Curie) su hija Irene junto a su pareja Frederic Jolliot a la humanidad: el descubrimiento de la radiactividad permitió curas insospechadas a cánceres, así como posibilitó la hecatombe nuclear con que terminó con la II Guerra Mundial. La puesta en escena de la miniserie muestra como una familia puede aportar grandes conocimientos nuevos a la ciencia, obtener sucesivos Premios Nobel, y abrir potenciales caminos a la autodestrucción de nuestra depredadora especie.

En Blogs anteriores hemos revisado los aportes a la sociología de las religiones hechos por Max Weber. Una biografía escrita por su mujer, Marianne (Biografía de Max Weber, Fondo de Cultura Económica, México DF, 1995) relata los orígenes familiares y la vida del gran pensador alemán. Formado en una familia de origen prusiano, sus estudios de jurisprudencia en Heidelberg le dieron una disciplina férrea para postergar placeres mundanos. Por largos años se encerró en una rutina diaria de estudio, postergando sus viajes de placer a contemplar la naturaleza (“Al fin, el Mar del Norte siempre estará allí, esperándome”). Hoy día, la pandemia y sus obligadas cuarentenas nos hacen recordar los viajes del pasado y esperanzadamente planear nuestro encuentro con los lugares que ya visitamos y que nos esperan.

El concepto weberiano de “Ética Protestante” se ha vuelto a hacer actual, en la medida que los estallidos sociales globales, incluyendo el nuestro de octubre de 2019, se han visto opacados por la pandemia de Coronavirus, mostrando como la “indignación” por la desigualdad debe ceder frente al temor y a la lucha por la supervivencia de nuestra depredadora especie. La obligada reclusión a la que nos somete la autoridad sanitaria, nos hace decir, con Weber: “Al fin las costas de la V Región estarán siempre allí, esperándonos”.

Weber plantea que el aporte de la reforma protestante, y en especial de la teología calvinista, es el que permite la acumulación de capital que lleva a los “predestinados”, a utilizar los bienes acumulados en hacer crecer sus empresas, industrias, familias, ciudades, o países, a diferencia de la preocupación católica por el Mas Allá, y la consideración de la acumulación de dinero como el pecado de la usura. Esto llevó a que en el Medioevo italiano solo los judíos pudieran servir de prestamistas. Muchas familias construyeron imperios (como el de los Rothschild, que llegan hasta nuestros días).

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? No solo en los colectivos sociales, en familias, ciudades o naciones la acumulación de capital permite el triunfo, sino que en las vidas individuales. La sensación de fracaso vital es central en muchos de los casos clínicos, a lo largo del curso vital. Adolescentes, adultos jóvenes o ancianos nos cuentan su reacción a la sensación de no haber encontrado un espacio para insertarse en el cuerpo social. En la biografía de Max Weber, se ve como este privilegiado joven, educado en una familia tradicional liberal y progresista, poco a poco fue presionado para aceptar la visión conservadora del canciller imperial Otto von Bismarck, aceptando los puntos de vista del Guillermo II, y plegándose a la aventura prusiana de los Hohenzollern. El azul de Prusia lleva al fracaso de proyectos progresistas y fomenta aventuras y a suicidios individuales y colectivos.

Los avances actuales de las neurociencias han transformado la psicopatología tradicional y el psicoanálisis, que cada vez mas es neuro-psicoanálisis. En un iluminador articulo sobre la vocación psicoanalítica, Ximena Artaza y Carlos Whiting (Vergara MA, Moreno M, Rebolledo R y Cruz I. Re-creaciones: Entre Arte y Psicoanálisis. Asociación Psicoanalìtica Chilena, Santiago de Chile, 2020) escriben sobre la vocación analítica, mostrando que una buena formación mejora la capacidad de analizar, mantiene la capacidad de escucha y reflexión del analista a lo largo del tiempo, y evita la pérdida del interés por los aspectos humanos de los otros.

En el Instituto de Estudios Médico Psicològicos, contamos con un equipo especializado en el diagnòstico, tratamiento y prevención de trastornos emocionales. En nuestra pagina web (www.iemp.cl) se encuentran anteriores blogs sobre estos temas.

Ramon Florenzano
Director Médico IEMP

Desobediencia, Espíritu del Capitalismo, Las Tinieblas y el Alba

En un erudito y documentado libro, Agustin Squella Narducci (Desobediencia: ¿A quién? ¿Cuándo? ¿En que? Ediciones Universidad de Valparaíso; Valparaíso, 2020), abogado recibido en la Escuela de Derecho de la entonces sede Valparaíso de la Universidad de Chile y Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, escribe sobre la desobediencia, centrándose en el “estallido social” de octubre del 2020, y revisando autores diversos sobre el tema: Spinoza, Montaigne, Camus, Luther King, Thoreau, entre otros. Escrito antes de la pandemia, muchos de sus reflexiones son aplicables a la dictadura sanitaria en la que vivimos.

La organización del Estado fue puesta en duda por el episodio de octubre de ese año, y el dilema entre vivir en “estado de naturaleza” a la Rousseau o aceptar la tesis de Hobbes de que los hombres tenían que ordenar el mundo concentrando la fuerza en ejércitos bajo el comando de reyes y nobles, y unificar el pensamiento en teologías sumisas al poder temporal, llevando a la alianza entre las iglesias y el estado. La pandemia que surgió inesperadamente cuatro meses después de la rebelión de los “indignados” han atizado ese dilema. El mismo Squella contrasta en su libro la tensión entre la religión laica que los particos comunistas ortodoxos llevaron a la práctica en Rusia y sus satélites hasta 1990, y los socialismos utópicos que derivaron en los diversos anarquismos que llegaron hasta nuestros días. Proudhon, Bakunin y aún Gramsci se fueron a la izquierda de los disciplinados comunistas, y propiciaron un retorno a lo natural y la destrucción de la necesariamente ordenada vida urbana.

En blogs anteriores hemos escrito acerca del concepto clave de Max Weber de “Espíritu del Capitalismo” y su relación con la Ética Protestante. Parte de la controversia actual, no solo chilena sino global tiene que ver con el individualismo hoy llamado neoliberalismo, y con la afirmación weberiana de que el capitalismo surge de la acumulación de dinero propia de los cristianismos reformados, primero en Lutero y especialmente en Calvino. Para Weber, la esperanza de la vida en el Mas Allá del catolicismo romano no fomenta la necesaria acumulación monetaria necesaria para el crecimiento económico. Weber se refiere al cambio desde la tradición monástica, donde los monjes de claustro viven preparándose para el mas allá, y usando su tiempo en el Servicio Divino, mientras que las tareas productivas son dejadas a sirvientes. Esto cambia ya en el mismo Lutero, que da un sentido nuevo a la palabra Beruf (en castellano “Profesión”) donde el trabajo bien hecho adquiere una dimensión sacra: el buen carpintero, el buen artesano o el buen profesional están justificando su futuro trascendente, y al mismo tiempo acumulan capital en esta tierra que les permite educar a sus hijos y sacar adelante sus proyectos. El crédito deja de ser el pecado de la usura y se transforma en la banca. Varios movimientos católicos actuales han sido vistos como aplicaciones actuales de la ética protestante.

En una aproximación distinta, Ken Follett en su “precuela” a su saga “Los Pilares de la Tierra”, denominada “Las Tinieblas y el Alba“ describe novelísticamente los comienzos del capitalismo inglés, alrededor del año 1000 de nuestra era, su origen en las guerras de los ingleses contra vikingos, normandos, galeses, y la alianza entre el poder de los nobles y la jerarquía religiosa cuando Inglaterra aun era católica. Las ordenes monásticas allí retratadas comienzan a buscar modos de activar la economía de sus pueblos, a fomentar peregrinaciones, o a traer reliquias de santos para que las comunidades aledañas crezcan. En el desarrollo material se busca un perfeccionamiento espiritual.

¿Qué tiene que ver esto con la salud mental? En su iluminador capitulo sobre el suicidio, Squella muestra como la rebelión contra el mandato de que tienes que luchar por mantenerte vivo hasta que quien te dio la vida lo disponga, hace que algunos sean lo suficientemente autónomos como para decidir cuando el dolor o la desesperanza te indiquen que es el momento de poner fin a tus días. Un ejemplo distinto son las personalidades rebeldes que no aceptan usar el lenguaje correcto, y que hablan de modo poco ortodoxo, o se visten desafiando las convenciones. Cuando se analiza a los “anarko punks”, o a parlamentarios que se expresan mediante vestimentas llamativas, muchas veces se llegan a diagnósticos psicopatológicos poco halagadores: algunas candidatas a la presidencia, o a escribir la nueva constitución merecen las etiquetas de “hebefrenia” o presentan ideas claramente paranoides o delirantes. La psicopatología de los políticos se hizo evidente en el caso del expresidente Trump, pero no es tan evidente en otros casos.

Desde la sabiduría popular campesina hasta los expertos inmunólogos o epidemiólogos actuales se concuerda en la palabra “incerteza”; el coronavirus nos pone en nuestro lugar, al cambiar constantemente, dar cuadros clínicos donde sus efectos en el pulmón o el cerebro tiene que ver con nuestro ambiente infantil, nuestra alimentación actual, o nuestra predisposición a las alergias. Hoy día mas que nunca la cooperación con una autoridad flexible es importante, y la lucha por mantener nuestra libertad, como nos recuerda Squella, es necesaria.

En el IEMP conformamos un equipo multiprofesional que puede responder a las necesidades de diagnóstico, tratamiento o prevención de las variadas reacciones personales o famiiares a la actual pandemia y las consecuencias de las prolongadas cuarentenas.

Dr Ramon Florenzano
Director Medico IEMP