HISTORIA DE LA PSICOLOGIA, SANTIAGO OCULTO Y ALEMANIA.

En una las “Breves Historias”, que publica la Universidad de Yale (Yale University Press, Nueva York, 2021), Nicky Hayes resume en forma amena el desarrollo de esta disciplina científica desde la antigüedad hasta nuestros días. Ya en la antigüedad clásica, Pitágoras describió los cuatro humores que gobernaban las conductas de distintos tipos de hombres: los sanguíneos, proclives a las respuestas coléricas y agresivas; los flemáticos, con predominio linfático, que no se inmutan ante los acontecimientos externos: los melancólicos, con predominio de la bilis negra, tendencias depresivas, y los biliosos, con predominio de la bilis verde, con respuestas envidiosas. Posteriormente surgió la psicología como un componente de la filosofía, por ejemplo en el Medioevo Santo Tomas describió la “acedía”, la tristeza de los melancólicos, y comenzó la tradición de que un buen cristiano es una persona alegre. Desde Grecia también surgió la idea de la matematización de la psicología, que en el siglo XIX se fructificó en las leyes de Weber y Fechner, que permitían calcular variables psicofisiológicas corporales, que llevarían a relacionar lo corporal y lo mental atribuyendo a cada uno un valor numérico. A fines del siglo antepasado surgen dos aportes diversos a la psicología clínica: el psicoanálisis de Sigmund Freud y el punto de vista conductista de Thorndike. El primero profundiza en las honduras del inconsciente dinámico, y el segundo estudia las interacciones del individuo y su medio.

Roberto Merino publica una “Edición aumentada” de su libro de 2012 sobre la ciudad de Santiago (Fondo de Cultura Económica Chile, 2026). Allí hay numerosas anécdotas tomadas de una columna periodística sobre la capital de Chile. La Alameda de las Delicias recibió ese nombre en el siglo XIX, pero antes fue un canal que desembocaba en el Mapocho. Los alcantarillados fueron desarrollados muy posteriormente, con tecnologías traídas por los inmigrantes europeos. Muchas innovaciones aparecían primero en Valparaíso, más moderno que Santiago, donde se mantenía el ambiente campesino de una aristocracia rural. Los escritores urbanos son otro tema, incluyendo a Manuel Rojas o Roberto Viiollier, o los provincianos de Baldomero Lillo en SubTerra o Subsole. La suciedad de las acequias, ya que no había alcantarillado, llevaban toda clase de detritus, humanos o animales. Al otro lado del río se encuentra la Chimba, el barrio donde Diego Portales se refocilaba y bailaba cueca, y que hoy termina en cementerios, hospitales y el Servicio Médico Legal: los lugares que el Barrio Alto no quiere ver. Otra costumbre chilena es el elevar volantines en el antes llamado Campo de Marte, hoy Parque O´Higgins. A diferencia de los cometas turcos, multicolores y pacíficos, la guerrera sangre araucana aparece en la competencia entre volantines rivales provistos de “hilo curado”, cuyo objetivo es derribar al rival, viéndolo caer al vacío, ojalá en el mar. En otro comentario, describe los bares que se mantenían abiertos “de toque a toque”, durante el gobierno de Pinochet.

La Guia Michelin sobre Alemania (The Green Guide, Greenville, 2025) trae múltiples notas sobre este país, preparada como compendio para los turistas que lo visiten. La larga historia de como un cúmulos de principados, ducados y pequeños feudos fueron transformados por Bismarck desde Prusia en una sola nación bajo el reinado de la dinastía de Hohenzollern-Sigmaringen, y el Kaiser Guillermo I. Este fue el Segundo Reich, El primero fue el Sacro Imperio Romano Germánico, y el tercero fue el nombre que le dio Hitler al régimen nazi, para dar la ilusión de una continuidad histórica a la nación alemana. La guía describe también los múltiples museos con valiosas obras de arte conservadas a pesar de los bombardeos aliados al final de la II Guerra, tanto en Berlín Occidental como en el palacio de Postdam, en el lado oriental, donde estuvo la residencia de los Kaiseres.

¿Qué tiene esto que ver con la psicopatología? En el libro de Merino se relata como ya en el Santiago del siglo XIX los antisociales se refugiaban en la Chimba, al otro lado del Mapocho, y que los agricultores ricos tenían sus mansiones en la Alameda de las Delicias. Lo que fue el barrio elegante hasta la mitad del siglo XX, en las calles Ejercito o República, se desplazo posteriormente al aún llamado “Barrio Alto”, con la división aun existente entre la Plaza Italia “para abajo”, donde está el casco viejo de la ciudad, y el lugar donde se han refugiado las clases altas, que han migrado primero al Golf, por las canchas en el sector entre las comunas de Las Condes y Vitacura, y luego más arriba, llegando hasta Lo Barnechea y el camino hacia las canchas cordilleranas de esquí.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? En el libro antedicho sobre historia de la psicología, se contrasta la aproximación fenomenológica de Karl Jaspers, que describe los fenómenos psicopatológicos, con las teorías del psicoanálisis freudiano, que por el contrario, suponen que bajo la aparente superficie de los fenómenos, subyacen contenidos inconscientes que deben ser extraídos por la técnica de la terapia psicoanalítica. Estos contenidos son susceptibles de análisis matemático, como lo ha mostrado Ignacio Matte Blanco en sus textos escritos en sus últimos años viviendo en Roma (Ser, Pensar, Sentir Barcelona 2025), y difundidos en Inglaterra por Eric Rayner.

En la página web del Instituto de Estudios Medico Psicológicos (www.iemp.cl/informacion) ustedes pueden encontrar otros blogs sobre estos temas.

Dr Ramon Florenzano Urzua
Director Medico IEMP

Santiago, 15/7/2026

BIZANCIO, AMISTADES PELIGROSAS, EL DANUBIO ORIENTAL.

En una cuidada edición de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en “Horizontes del Mediterráneo Oriental¨ (Ediciones Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valparaíso, 2025) José Marín analiza el desarrollo histórico de la ciudad de Bizancio: cuando Constantino el Grande vio que el Imperio Romano era inmanejable desde Italia, formó una segunda capital que pasó a ser la cabeza del Imperio de Oriente, a la que le dio su nombre, Constantinopla. Posteriormente, después de la caída del imperio en el siglo V DC, este nombre fue cambiado por el de Bizancio y pasó a ser dirigida por los “turcos”: el Islam surgió como alternativa a la Cristiandad. En forma muy documentada y erudita, Marín revisa como el término Bizancio reemplazó al de Constantinopla durante la Edad Media, en la medida de que el primitivo cristianismo griego fue reemplazado por el Islam, quien transformó templos como el de Santa Sofia en mezquitas. Hoy dia, al desmantelar las cubiertas musulmanas, se encuentran los grabados originales cristianos de Hagia Sofia. El Bósforo fue el puente en el cual se encontraron los tres grandes monoteísmos del Mediterráneo: el cristianismo original, con su raíz greco-romana, su origen judío, y el islam que en algún momento desplazó al cristianismo y formó la base del impero otomano, que dominó esa área hasta la Turquía de Kemal Ataturk en 1923.

En una re-edición de una obra francesa de finales del siglo XVIII, Coderlos de Laclos (Penguin, Barcelona, 2024) reflexiona sobre las “Amistades Peligrosas”, que eran las aventuras sentimentales de una nobleza a la cual el veía en decadencia, que no respetaba la santidad del vinculo matrimonial y que, en los largos periodos entre guerras, se distraía en infidelidades. En una sucesión de cartas, los corresponsales aluden a sus encuentros sentimentales y a los triángulos que se forman entre marido, mujer, y sus amantes. Las cartas de ese libro aluden indirectamente a los encuentros eróticos, siempre cubiertos por alusiones sutiles a un toque de manos, o a una velada musical en la cual se intercambian miradas.

En un blog anterior describíamos la historia ligada al Rhin alemán y al Danubio austriaco. En la historia del Danubio (Anagrama, Barcelona, 2018) este termina yendo hacia el Oriente, sea Rumania, sea Rutenia, sea el imperio ruso. En esas tierras emergen historias como las del Conde Drácula, y las zonas fronterizas del imperio austro-húngaro, la doble corona cuyas capitales, Viena y Budapest contrastaban por la formalidad y la adhesión a la religión católica de la primera, y el espontaneísmo de los magiares y su variada población, donde los zíngaros o gitanos se expandieron por el globo terráqueo, llegando incluso a nuestras costas. El Danubio oriental va a dar al Bósforo y el puente tricontinental, que une Europa, Asia y Africa.

¿Que tiene esto que ver con la psicopatología? La liviandad magiar contrasta con la pompa de la corte imperial de Viena, mostrando la depresiva seriedad austriaca, ejemplificada en las depresiones de la emperatriz Isabel, la mujer de Francisco José, y la liviandad maníaca de los húngaros. Los trastornos afectivos eran familiares, contrastando la depresiva Sissi con su primo el rey Luis de Baviera, con su castillo de fábula de apariencia medieval, pero construido en el siglo XIX, en la isla de Stanberg.

¿Qué tiene esto que ver con el psicoanálisis? Los triángulos edípicos freudianos estaban presentes tanto en las amistades peligrosas de Laclos (Penguin, como en la corte imperial donde ya la emperatriz Mario Teresa tenía amantes, los tuvo en forma abierta su descendiente Mario Antonieta, guillotinada durante la Revolución Francesa.

En la página web del Instituto de Estudios Medico Psicológicos (www.iemp.cl/informacion) ustedes pueden encontrar otros blogs sobre estos temas.

Dr. Ramon Florenzano Urzua
Director Medico IEMP